sábado, 1 de abril de 2017

ALAIN BADIOU. "EL SER Y EL ACONTECIMIENTO" EXTRACTO


BADIOU, A. (1999). El Ser y el Acontecimiento. Buenos Aires. (T. R. Cerdeiras, A. Cerletti y N. Prados). Editorial Manantial. 582 p

Badiou fundamenta su obra a partir de la asunción de tres enunciados básicos, es decir, que Heidegger es el último filosofo reconocible universalmente, que los dispositivos de pensamiento, en especial los estadounidenses, mantienen como paradigma dominante la figura de la racionalidad científica y, que está siendo desarrollada una doctrina post-filosófica cuyo régimen de interpretación está marcado por el pensamiento de Marx y Freud (y sus sucesores) que tiene implicaciones operativas desde el punto de vista clínico o militante que exceden la capacidad de cualquier discurso. P 09
Las categorías que presenta Badiou basadas en la presuposición de que van de lo múltiple puro al sujeto, constituyen el orden general de un pensamiento que puede ejercerse en toda la extensión del referencias contemporáneo. P12.
Lo real sigue siendo una categoría del sujeto p13
La tesis que sostiene parte del hecho que "no declara... Que el ser es.. Compuesto de objetividades matemáticas. No es una tesis sobre el mundo, sino del discurso. Afirma que las matemáticas, en todo su devenir histórico, enuncian lo que puede decirse del ser-en-tanto-ser. Lejos de reducirse a tautologías (el ser es lo que es) o misterios (aproximaciones siempre diferidas a una presencia), la ontología es una ciencia rica, compleja, inconclusa, sometida a la dura coerción de una fidelidad (para el caso, la fidelidad deductiva), y es así que se comprueba que con solo organizar el discurso de aquello que se sustrae a toda prevención se puede tener por delante una tarea infinita y rigurosa" p 16.
La ontología filosófica contemporánea se encuentra completamente dominada por el nombre de Heidegger. Para él la ciencia, de la que no se distingue la matemática, constituye el núcleo duro de la metafísica.. El nihilismo moderno, la neutralidad del pensamiento, tienen como signo mayor la omnipresencia técnica de la ciencia...
Las matemáticas, son es este contexto, "la ceguera misma, la grande y máxima potencia de la Nada, la forclusión del pensamiento por el saber” p17.
Así pues, Badiou trata de establecer que "pertenece a la esencia de la ontología efectuarse en la forclusión reflexiva de su identidad. Para aquel que sabe que la verdad de las matemáticas procede del ser-en-tanto-ser, hacer matemáticas - y especialmente matemáticas inventivas - exige que ese saber no esté en ningún momento representado. Ya que su representación, colocando al ser en posición general de objeto, corrompe de inmediato la necesidad, para toda efectuación ontológica, de ser des-objetivante" p19
Con este marco, el objetivo de Badiou es "establecer la tesis meta-ontológica de que las matemáticas son la historicidad del discurso acerca del ser-en-tanto-ser. Y el objetivo de ese objetivo es asignar la filosofía a la articulación penable de dos discursos (y practicas) que no son ella: la matemática, ciencia del ser, y las doctrinas de intervención del acontecimiento, el cual designa, precisamente, lo que no-es-el-ser-en-tanto-ser".
Que la tesis: ontología = matemáticas sea meta-ontológica, excluye que sea matemática, es decir, ontológica.... Se trata de esa parte de las matemáticas en la que se enuncia históricamente que todo objeto se puede reducir a una multiplicidad pura, edificada sobre la im-presentación del vacío (la teoría de conjuntos). P22.
Tanto la recolección ideal de una verdad, como la instancia finita de tal reunión (un sujeto) se ligan en lo que denomina procedimientos genéricos  entre los que incluye la política. El pensamiento de lo genérico supone la travesía completa denlas categorías del ser (múltiple, vacío, naturaleza, infinito...) y del acontecimiento (ultra-uno, indecidible, intervención, fidelidad...)... El tiempo es un indiscernible. ... P 25
Un sujeto es un momento finito de una comprobación local... P 26.
"La experiencia por la cual la ontología, desde su disposición parmenidea, se convierte en el pórtico de un templo en ruinas, es la siguiente: aquello que se presenta es esencialmente múltiple, aquello que se presenta es esencialmente uno" p 33.
Lo que es necesario enunciar es que lo uno, que no es, existe solamente como operación... Solo hay cuenta-por-uno y al ser una operación no es una presentación
Lo múltiple, es el régimen de la presentación, lo uno es respecto de ella, un resultado operatorio; el ser es aquello que (se) presenta, no siendo, por ese hecho, ni uno (pues solo la presentación es pertinente para la cuenta-por-uno), ni múltiple (pues lo múltiple es el régimen de la presentación) 34p.
Una situación es toda multiplicidad presentada, por lo que toda presentación efectiva es el lugar del tener-lugar, cualesquiera sean los términos de la multiplicidad implicada.
Una estructura es la que prescribe, para una multiplicidad presentada, el régimen de cuenta-por-uno... Es donde el número adviene al múltiple presentado.
Toda situación está estructurada p34
La cuenta-por-uno es el acto de separación de un algo, en una multiplicidad, donde la separación en sí implica la misma multiplicidad.
La ontología es, para él, una situación p36... Para ello se propuso resolver dos problemas que se deducen de esa opción, es decir, " el de la presentación, del que se deriva que se puede hablar racionalmente del ser-en-tanto-ser, y el de la cuenta-por-uno". La presencia, en este contexto, está en las antípodas, es lo contrario de la presentación p 37.
Si no puede haber una presentación del ser, puesto que él se ad-viene a toda presentación, solo le queda a Badiou la siguiente salida: que la situación ontológica sea la presentación de la presentación... De esta salida propuso la siguiente tesis: "si una ontología es posible, esto es, una presentación, ella es situación de lo múltiple puro, de lo múltiple 'en sí'. La ontología es para él "una teoría de las multiplicidad es inconsistentes en tanto tales". 'En tanto tales' quiere decir, para él, que lo presentado ontológica mente es solo lo múltiple sin más predicados p 38.
No hay idea de lo uno, porque lo uno no es. Ningún ser separado de lo uno es concebible... Esto es lo que establece Parménides p49.
Del ser es lo que se trata bajo el nombre de conjunto... Por lo que llama conjunto a todos los términos (o constantes o nombres propios) que tengan la propiedad de ser demostrable p52.
La teoría de conjuntos muestra que todo múltiple es, intrínsecamente múltiple de múltiples... P58
Ampliar conjunto con otro
Desde el momento en que el todo de una situación está bajo la ley de lo uno y de la consistencia, es necesario que, respecto de la inminencia de una situación, lo múltiple puro, absolutamente impresentable según la cuenta, sea nada... P 69
La nada en sí misma es solo el nombre de la im-presentación en la presentación. Su estatuto de ser consiste, al ser lo uno un resultado en que es preciso pensar que 'algo' - que no es un término-en-situación y, por lo tanto, es nada - no ha sido contado; siendo ese algo lo necesario para que la operación de cuenta-por-uno opere. P 70
La nada nombra ese indecidible de la presentación que es su impresentable, distribuido entre la pura inercia del dominio de múltiple y la pura transparencia de la operación que permite que haya lo uno p70.
Denomino vacío de una situación a una sutura a un ser determinada por aquello que se presenta merodea en la presentación bajo la forma de una sustracción a la cuenta, y seria falaz marcarla como un punto, ya que no es local ni global, sino que esta diseminada por todas partes, no esta en ningún lugar y está en todo lugar, como aquello que ningún encuentro autoriza a considerar como presentable.
Es cuestión de nombres: 'nada' o 'vacío', ya que el ser que esos nombres designan no es por si mismo ni global ni local.
Un acontecimiento es un ultra uno (exceso de uno) de un azar, desde el cual el vacío de una situación es retroactivamente detectable p71
Pero si es teoría del vacío, la ontología debe ser, en un cierto sentido, solo teoría del vacío ...
La ontología es la teoría de lo múltiple puro... Por lo tanto es necesario que la primera multiplicidad presentada sin concepto sea múltiple de nada, pues si ella fuera múltiple de algo, ese algo estaría en posición de uno... El tema absolutamente primero de la ontología es, por lo tanto, el vacío, pero también su tema último, pues toda inconsistencia es, en última instancia, mores entable, por lo tanto, vacía. P 73.
La ontología es una situación y, en consecuencia, todo lo que ella presenta cae bajo su ley, que es la de tener que dar cuenta solo de lo múltiple-sin-uno. De esto resulta que el vacío es nombrado como múltiple, aun si, no componiendo nada, es en realidad diagonal a la oposición intrasituacional entre lo uno y lo múltiple...
El vacío es, en un sentido para siempre enigmático, el nombre propio del ser p74
La presentación de la ontología - es decir, la teoría matemática de lo múltiple, o teoría de conjunto - se efectúa solo como una axiomática p 75
Extensionalidad, las operaciones bajo condición.
La palabra 'conjunto', que no es definida ni definirle, designa lo que la presentación axiomática autoriza a contar por uno p79
La naturaleza es el ser-en tanto-ser de aquello cuya presentación implica el movimiento; ella es el movimiento y no su ley p89
El lugar no existe, es la envoltura de todo existente, que tiene asignado un sitio natural p90
Características del vacío: in-diferencia, in-finitud y des-mesura.
La unicidad es un predicado de lo múltiple p 107.
Toda presentación-múltiple corre el riesgo del vacío, que constituye, precisamente, su ser... Lo que Heidegger llama el cuidado del ser, que es el éxtasis del ente, puede también ser llamado la angustia situaciónal del vacío, la necesidad de evitarlo p111.
La angustia del vacío, cuyo otro nombre es el cuidado del ser, se marca en toda presentación por el hecho de que la estructura de la cuenta se duplica para verificarse a si misma; para testimoniar que, a lo largo de todo su ejercicio, su efecto es completo; para lograr que lo que sea, frente al peligro latente del vacío p112
Estado de la situación es aquello por lo cual la estructura de una situación - de una presentación estructurada cualquiera - es contada por uno p 113.
La meta estructura tiene por dominio las partes... Dada una situación cuya estructura exhibe unos-múltiples consistentes, hay siempre una meta estructura - el estado de la situación - que cuenta por uno toda composición de esas multiplicidad es consistentes p 116
Solo el recurso del estado permite afirmar plenamente que, en situación, lo uno es.
Un múltiple se encuentra presentado en una situación cuando es, en ella, contado por uno. Si además es contado por uno por la meta estructura o estado de la situación, podemos decir que está representado. Esto significa que pertenece a la situación (presentación) y que, al mismo tiempo, está incluido (representación) en ella... Llama normal al término que está, a la vez, presentado y representado; excrecencia al que está representado, pero no presentado, singular al que está presentado, pero no representado p 117
En el espacio completo - es decir, estatizado - de una situación, tenemos tres tipos fundamentales de términos-unos; los normales, que están presentados y representados, los singulares, que están presentados y no representados, y las excrecencias, que están representadas y no presentadas p118.
Fue un gran logro del marxismo comprender que el estado, en su esencia, no tenía relación con los individuos, que la dialéctica de su existencia no se jugaba entre lo uno de la autoridad y lo múltiple de los sujetos p 123.
El Estado sólo ejerce su dominación según una ley que hace-uno de las partes de la situación y su función es calificar una por una todas las composiciones de composiciones de múltiples, cuya consistencia general queda asegurada - en lo que hace a sus términos - por la situación, que es una presentación histórica ya estructurada.
El Estado es la meta estructura necesaria de toda situación histórico-social, es decir, la ley que garantiza que hay uno, no en lo inmediato de la sociedad - que siempre está cubierta por alguna estructura no estatal - sino en el conjunto de los subconjuntos. P 124.
Al plantear que el Estado es el de la clase dominante, indica que el Estado siempre re-presenta lo que ya fue presentado.. Eso es más patente cuando se habla de Estado de la burguesía debido a que re-presenta algo histórica y socialmente ya presentado.
La esencia del Estado es su carácter de monstruosa excrecencia p 127
Más que un guerrero bajo los muros del Estado, el político es el paciente centinela del vacío que instruye el acontecimiento, pues solo enfrentado al acontecimiento el Estado se ciega a su propio dominio p130.
Spinoza
Spinoza tiene la aguda conciencia de que Los múltiples presentados - que él llama cosas singulares - son, en general múltiples de múltiples. En efecto, una composición de múltiples individuos es una sola y misma cosa singular; basta para ellos que esos individuos concurran en una única acción, es decir, sean simultáneamente la causa de un único efecto. Dicho de otro modo: para Spinoza, la cuenta-por-uno de un múltiple, la estructura es la causalidad p 131.
En la lógica fundamental de Spinoza, la cuenta-por-uno está asegurada, en última instancia, por la meta estructura, por el estado de la situación, en última instancia, por la substancia. P 132
El carácter absoluto de la cuenta suprema, del estado divino, conlleva que todo lo que es presentado es representado y a la inversa, porque la presentación y la representación son lo mismo. Dado que 'pertenecer a Dios' y 'existir' son sinónimos, la cuenta de las partes queda asegurada por el movimiento que asegura la cuenta de los términos, que es la inagotable productividad inmanente de la substancia.
... Si bien Dios es único y si el ser es únicamente Dios, la identificación de Dios despliega una infinidad de situaciones separables intelectualmente, que Spinoza llama los atributos de la substancia. Los atributos son la substancia misma, en la medida en que se puede identificar de una infinidad de maneras diferentes. Es necesario distinguir el ser-en-tanto-ser (la sustancialidad de la substancia) y lo que el pensamiento está en condiciones de concebir como constituyendo la identidad diferenciable - Spinoza dice: la esencia - del ser, que es plural. El atributo es 'lo que el entendimiento percibe de la substancia como constituyendo su esencia'. Por mi parte, diré lo siguiente: lo uno-del-ser se puede pensar a través de lo múltiple de las situaciones, cada una de las cuales expresa ese uno, porque ese uno, si solo pudiera ser pensado de una sola manera, tendría la diferencia en su exterior, es decir, seria él mismo contado, lo que es imposible, puesto que él es la cuenta suprema p 133
Esa parte que es un hombre - alma y cuerpo, transversal con respecto a dos tipos separables de lo múltiple, la extensio y la cogitatio y, por consiguiente, aparentemente incluida en su unión - solo pertenece, en realidad, al régimen modal, porque la meta estructura suprema asegura directamente la cuenta-por-uno de todo lo que existe, cualquiera sea la situación p134
Las 'cosas singulares' presentadas a la experiencia humana según las situaciones del Pensamiento y de la Extensión, son finitas; se trata de un predicado esencial, dado en su definición. Si es cierto que la potencia ultima de la cuenta-por-uno es Dios - estado de la situaciones y la ley presentadora inmanente a la vez - no hay, aparentemente ninguna medida entre lamcuenta y su resultado, puesto que Dios es 'absolutamente infinito'. Con mayor precisión: la causalidad por la que se reconoce lo uno de la cosa, en lo uno de su efecto ¿No corre el riesgo de introducir el vacío de una no-relación mensurable, entre su origen infinito ya la finitud del efecto-de-uno? Spinoza plantea que 'el conocimiento del efecto depende del conocimiento de la causa y lo envuelve' ¿Es concebible que el conocimiento de una cosa finita envuelva el conocimiento de una causa infinita? ¿ No es necesario atravesar el vacío de una perdida absoluta de realidad entre la causa y el efecto, dado que una es infinita y el otro finito? Por otra parte, ese vacío debería ser inmanente, ya que la cosa finita es una modalidad de Dios mismo. Parecería que el exceso de la fuente causal resurgiera en el punto en el que su calificación intrínseca, la infinitud absoluta, no es representable en el mismo plano qu el del efecto finito. La infinitud designaría, entonces, el exceso estatal sobre la pertenencia presentadora de las cosas singulares finitas. De manera correlativa, el vacío seria el errar de la inconmensurabilidad entre lo infinito y lo finito, ya que constituye el fundamento último de aquel exceso.
Spinoza afirma categóricamente que 'fuera de la substancia y los modos, nada está dado'. Los atributos, en efecto, no están 'dados', sino que nombran las situaciones de donación. Si la substancia es infinita y los modos finitos,cel vacío, como estigma de una falla de la presentación entre el ser-en-tanto-ser substancial y su producción inmanente finita, es inevitable.
Para evitar el resurgimiento del incalificable vacío y mantener el cuadro totalmente afirmativo de su ontología, Spinoza es llevado a plantear que la pareja substancia/modos, que determina toda donación de ser, no coincide con la pareja infinito/finito. Este desfase estructural entre la nominación presentadora y su cualificación 'extensiva' no podría evitarse, obviamente, admitiendo una finitud de la substancia, ya que la substancia es 'absolutamente infinita' por definición. Solo queda una salida: que existan modos infinitos. O con mayor precisión - pues veremos que esos modos más bien in-existen- que la causa inmediata de una cosa singular finita solo pueda ser otra singular finita y que, a contrario, una (supuesta) cosa infinita solo pueda producir algo infinito. Así, al quedar la conexión causal efectiva eximida del abismo entre lo infinito y lo finito, se volvería al punto en el que, en la presentación, queda anulado el exceso, y por lo tanto el vacío p 135-136
La falla entre lo infinito y lo finito - en donde reside el peligro del vacío - no atraviesa la presentación de lo finito. P 137
En la carta del 25 de julio de 1675 Schuller ruega a Spinoza que le de ejemplos de cosas producidas inmediatamente por Dios y de cosas producidas medianamente por una modificación infinita. Spinoza responde: en el orden del pensamiento (esto es en la situación o atributo pensamiento), el ejemplo de un modo infinito inmediato es el entendimiento absolutamente infinito, y en el orden de la extensión, el movimiento y el reposo. En cuanto a los modos infinitos mediatos, Spinoza cita solo uno, sin especificar su atributo que podemos imaginar que es la extensión. Se trata de la figura de todo el universo p 137
Spinoza emprendió la erradicación ontológica del vacío, utilizando el medio apropiado de una unidad absoluta de la situación (de la presentación). Por su parte, designó como multiplicidades naturales (u ordinales) a aquella que realizan en una situación dada, y en grado máximo, este equilibrio de la pertenencia y de la inclusión; a aquellas en la que todos los términos son normales, es decir, representados en el lugar mismo de su presentación.
La gran lección de Spinoza es la siguiente: aún cuando pretendamos anular el exceso, restablecerlo a la unidad de un solo plano de presentación, no economizaremos el errar del vacío y se tendrá que ubicar su nombre p 139-140
Dado que el tiempo de su aparecer conceptual es también el de su desaparecer ontológico, el modo infinito - necesario pero inexistente - colma el abismo causal entre lo infinito y lo finito. Sin embargo, el significante 'modo infinito', que constituye solo el nombre técnico del abismo, organiza el sutil desconocimiento de ese vacío que se procuraba forcluir, pero que insiste con su errar bajo el artificio nominal del que se deducía, teóricamente, su ausencia radical. P 140
La naturaleza es el aparecer, o eclosión, del ser mismo, el ad-venir de su presencia o incluso 'la permanencia del ser'... el ser es physis porque es 'el aparecer que reside en sí mismo'. La naturaleza es el don, el gesto de la expansión que dispone su límite como aquello en donde reside sin limitación... la naturaleza es el ser mismo, tal como una ontología de la presencia sostiene la proximidad, el des-velamiento. Naturaleza quiere decir, presentificación de la presencia, ofrenda de lo que está velado p143
.. Hay dos vías que guían el pensamiento de occidente. Una de ellas, apoyada en la naturaleza, en sentido griego originario, acoge en la poesía el aparecer como presencia ad-viniente del ser. La otra, apoyada en la idea, en sentido platónico, somete la falta, la sustracción de toda presencia, al matema y separa así el ser del aparecer, la esencia de la existencia
Para Heidegger, la CIA poético-natural que deja-ser la presentación como no-velamiento, es el origen auténtico. La vía matemático-ideal, que sustrae la presencia y promueve la evidencia, es la clausura metafísica del primer paso del olvido p143
La ontología propiamente dicha no ni podría ser el advenimiento del poema en su intento de nombrar el aparecer, en potencia y esplendor, no venir-a-la-luz del ser, o no - latencia. Esto es mucho más antiguo en el tiempo y mucho más variado con respecto a los lugares (China, india, Egipto ..). Lo que constituye el acontecimiento griego es, por el contrario, la segunda vía, la que piensa al ser sustractivamente, en el modo de un pensamiento ideal  o axiomático. La inversión propia de los griegos consiste en que el ser puede ser dicho a partir del momento en que una decisión del pensamiento lo sustrae a toda instancia de la presencia. P 146
Los griegos no inventaron el poema. Mas bien interrumpieron el poema con el matema. Al proceder así, en el ejercicio de la deducción que es fidelidad al ser tal como el vacío la nombra, abrieron la posibilidad infinita de un texto ontológico. P 146
La naturaleza es el permanecer ahí de lo estable. Es lo que es normal, lo múltiple re-asegurado por el estado... La naturaleza es lo que es rigurosamente normal del ser p 149
La transitividad es la correlación máxima entre pertenencia e inclusión... La transitividad, que es el concepto ontológico del concepto ontico de equilibrio supone inclusión p152
La naturaleza ignora la independencia, no tiene agujeros p158
La naturaleza no tiene ser decible.
El reconocimiento de la infinitud del ser es el reconocimiento de la infinitud de las situaciones
El hombre es ese ser que prefiere representarse en la finitud, cuyo signo es la muerte, antes que saberse atravesado por completo, a la vez que rodeado, por la omnipresencia de lo infinito. P170
La esencia de la tesis hegeliana sobre el infinito consiste en que el punto de ser, siempre intrínsecamente discernible, genera a partir de si al operador de infinito, esto es, el sobrepaso que combina todo, como todo operador de ese tipo, el paso-en-mas (el aun) - aquí el tope - y el automatismo de repetición - aquí el deber ser.
En la doctrina hegeliana, que es una ontología generativa, todo es intrínseco, pues el ser-otro es lo uno-del-ser y todo conserva una marca de identidad, bajo la forma de interioridad del no-ser p 185
Heidegger funda la posición de la nada de lo-que-no-es-el-ser, en el predominio de la physis. La nada es la recaída inerte del aparecer, la no-naturaleza cuyo apogeo, en la época del nihilismo, es la anulación de todo aparecer natural en el reino violento y abstracto de la técnica moderna p195. Él retiene de Heidegger que lo que no es el ser es la no-naturaleza de entidades no normales, lo inestable. Llama histórico a lo que es opuesto a la naturaleza. P 196.
La naturaleza es absoluta, la historicidad es relativa... Como la historia política social lo muestra todo sitio de acontecimiento puede acabar por sufrir una normalización estatal. Pero es imposible singularizar la normalidad natural. Si se admite que los sitios de acontecimiento son necesarios para que haya historicidad, se constatara lo siguiente: la historia es naturalizable, pero la naturaleza no es historizable p198
Hay sitios de acontecimiento en situación, pero no situación de acontecimientos. Podemos pensar la historicidad de ciertos múltiples, pero no de una historia... Toda acción transformadora radical se origina en un punto, que es, en el interior de una situación, un sitio de acontecimiento. P199
El acontecimiento depende de una construcción de concepto, en el doble sentido en que sólo se lo puede pensar anticipando su forma abstracta y en que solo se le puede comprobar en la retroacción de una práctica de intervención que es a su vez por completo reflexionada.
Un acontecimiento es siempre localizable... Es decir, un acontecimiento esta siempre en un punto denla situación, lo que quiere decir que 'concierne' un múltiple presentado en la situación, cualquiera sea el significado del termino 'concernir'.
En las situaciones naturales o neutras, solo hay hechos. La distinción de hecho y acontecimiento remite, en ultima instancia, a la distinción entre situaciones naturales o neutras, cuyo criterio es global, y situaciones históricas, cuyo criterio es local. P 201-202
Todo acontecimiento tiene un sitio singularizado en una situación histórica... El sitio solo es una condición de ser del acontecimiento 202 p
La revolución francesa como acontecimiento presenta lo múltiple infinito de la secuencia de los hechos situados ente 1789 y 1794 y, además, que ella misma se presenta como resumen inmanente y marca-de-uno de su propio múltiple p 203
La diferencia ontológica entre el ser y el ente, entre la presentación de la presentación - el múltiple puro - y la presentación - el múltiple presentado -. Esta diferencia equivale al hecho de que la situación ontológica nombra originariamente el vacío como múltiple existente, mientras que toda otra situación no consiste sino en garantizar la no-pertenencia por lo demás controlada por el estado de la situación. P 211
La ontología no admite que puedan existir – es decir, ser contados por uno como conjunto, por su axiomática – múltiples que se pertenezcan a si mismo. Del acontecimiento no hay ninguna matriz ontológica admisible p 214
Como la esencia del acontecimiento es ser indecidible en cuanto a su pertenencia efectiva a la situación, un acontecimiento cuyo contenido es la acontecimientalidad del acontecimiento… no puede a su vez tener otra forma que la indecisión. P 217
            La única figura representable del concepto de acontecimiento es la puesta en escena de su indecibilidad p218
Mallarmé escribe así: todo pensamiento emite una tirada de dados. Del hecho de que una tirada de dados jamás abolirá el azar no estamos obligados a concluir en el nihilismo, en la inutilidad de la acción, y mucho menos en el culto gestionario de la realidad y de los vínculos ficticios que ahí pululan. Porque si el acontecimiento es errático, y desde el punto de vista de las situaciones no se puede decidir si existe o no existe, nos es posible apostar, es decir, legislar sin ley en cuanto a esa existencia p222.
Puesto que es propio de la esencia del acontecimiento el ser un multiple cuya pertenencia a la situación es indecidible, decidir que le pertenece es una apuesta de la que nunca se podrá esperar que resulte legitima, en la medida en que toda legitimidad remite a la estructura de la situación. Se podrán conocer, sin duda, las consecuencias de la decisión, pero no se podrá remontar hasta antes del acontecimiento para ligar esas consecuencias con algún origen fundado. Como lo dice Mallarmé, apostar a que algo haya tenido lugar, no puede abolir el azar de ese haber-tenido-lugar. P 225
Llama intervención a todo procedimiento por el cual un multiple es reconocido como un acontecimiento
… si la esencia del acontecimiento consiste en ser indecidible, la decisión lo anula como acontecimiento p226
La voluntad de poder, que es la capacidad de interpretación de la decisión, llevaría en sí misma la certeza de que su consecuencia ineluctable es la repetición extendida de las leyes de la situación p 226
Un acontecimiento es más un intervalo que un término… p231
La intervención genera una disciplina: no ofrece ninguna originalidad. No hay héroes del acontecimiento. P232
Cada vez que un sitio es el teatro de un acontecimiento real, el estado – en el sentido político, por ejemplo -, ve claramente que es necesario designar el par que componen el sitio (la fábrica, la calle, la universidad) y el singleton[1] del acontecimiento (la huelga, el alzamiento, el desorden), pero no puede llegar a fijar la racionalidad del vínculo. Además es una ley del estado ver la anomia de ese Dos – que es el reconocimiento de un disfuncionamiento de la cuenta – la mano del extranjero (el agitador externo, el terrorista, el profesor perverso). Carece de importancia que los agentes del estado crean o no en lo que dicen. Lo que cuenta es la necesidad del enunciado. Porque esta metáfora es en realidad, la metáfora del vacío: lo impresentado opera, esto es lo que el estado dice, por la designación de una causa externa a la situación. El estado obtura la aparición de la inmanencia del vacío mediante la trascendencia del culpable…. Todo acontecimiento se da, por consiguiente, en la superficie estatal de la situación, a través de una excrecencia cuya estructura es un Dos sin concepto. P 233
La teoría de la intervención es el nudo de toda teoría del tiempo. el tiempo, si no es coextensivo a la estructura, si no tiene la forma sensible de la ley, es la intervención misma, pensada como distancia entre dos acontecimientos.
Lo que nos enseña la doctrina del acontecimiento es, mas bien, que todo el esfuerzo consiste en seguir sus consecuencias, no en exaltar su ocurrencia. Así como no hay héroe del acontecimiento, tampoco hay quien lo auncie angélicamente. El ser no comienza.
La verdadera dificultad reside en que las consecuencias de un acontecimiento, que están sometidas a la estructura, no son discernibles como tales. Como ya se ha señalado p 235.
            … en el cristianismo, y sólo en él, se dice que la esencia de la verdad supone el ultra-uno del acontecimiento y que referirse a él no depende de la contemplación – o conocimiento inmóvil – sino de la intervención.
Todos los parámetros de la doctrina del acontecimiento están dispuestos en el cristianismo, aunque en el interior de los restos de una ontología de la presencia que estrecha el concepto de infinito p 237
La conexión entre el pecado original y la redención funda el tiempo cristiano como tiempo del exilio y de la salvación p 238
Entre los cristianos, la iglesia, primera institución de la historia humana que pretendió la universalidad, organiza la fidelidad al acontecimiento-Cristo y designa expresamente a quienes la sostienen en esa tarea, como los fieles. P 239
La enseñanza más profunda que nos deja el axioma de elección consiste en que el tiempo y la novedad histórica son resultado del par formado por el acontecimiento indecidible y la decisión de intervención p 258.
Llama fidelidad es el dispositivo que separa, en el conjunto de los multiples presentados, a aquellos que dependen de un acontecimiento p 259
Llama sujeto al proceso de ligazón entre el acontecimiento (por lo tanto, la intervención) y el procedimiento de fidelidad (por lo tanto su operador de conexión) p266.
La invención consiste en transformar una paradoja en un concepto p297.
El Ser es lo que guarda el enigma de un anonimato de la cantidad p314.
Leibniz admite que la multitud solo puede obtener su realidad de las unidades verdaderas y que por lo tanto, existe átomos de sustancia […} absolutamente despojados de partes. Son las famosas monadas, mejor denominadas por él como puntos metafísicos. Estos puntos no detienen la regresión al infinito del continuo material, sino que constituyen todo lo real de ese continuo y autorizan, por su infinitud, que sea infinitamente divisible. La diseminación natural está arquitecturada por una red de puntualidades espirituales que dios fulgura continuamente. El gran problema consiste evidentemente, en saber cómo pueden ser discernidos esos puntos metafísicos. Debemos comprender que no se trata de partes de lo real, sino de unidades sustanciales imposibles de descomponer… de este modo los puntos metafísicos son a su vez cuantitativamente vacíos y cualitativamente llenos. P 358
La diferencia entre Negri y Badiou es que para el primero, el acontecimiento debe ser infinito, en cambio para el segundo es finito debido a que es un intervalo de una línea. Para Hardt y Negri parafraseando es la línea.
La naturaleza, aun infinita, es absoluta; la cantidad infinita es relativa p400
Llama sujeto a toda configuración local de un procedimiento genérico que sostiene una verdad. Esto quiere decir que no es una sustancia, no es un punto vacío, tampoco la organización de un sentido de la experiencia, ni una invariante de la presentación, es calificado, es el estatuto local del procedimiento, una configuración excedente de la situación p431-432
Subjetivación es la regla de los efectos intra-situacionales de la puesta en circulación de un nombre… cuenta lo que está conectado fielmente al nombre del acontecimiento p433
El sujeto es lo que previene la indecirnibilidad genérica de una verdad – que él hace efectiva en la finitud discernible – a través de una nominación cuyo referente se sitúa en el futuro anterior de una condición. Así un sujeto es, a la vez, por la gracia de los nombres, lo real del procedimiento y la hipótesis de lo que su resultado inacabable introduciría de novedad en la presentación. Un sujeto nombra, en el vacío, el universo por-venir que se obtiene porque una verdad indiscernible suplementa la situación p440
Un sujeto, instancia finita de una verdad, realización discernida de un indiscernible, lengua autonímica, es aquello que fuerza la decisión, descalifica lo desigual y salva lo singular. Por estas tres operaciones, de las que solo nos obsesiona su rareza, el acontecimiento viene al ser, cuya insistencia había suplementado. P450
La ontología piensa la ley del sujeto, no el sujeto p 452
Solo un sujeto es capaz de indiscernir. Es también la razón por la que él fuerza a lo indecidible a exhibirse como tal, sobre la subestructura de ser de una parte indiscernible. Por consiguiente, queda claro que el impasse del seres el punto en el que un Sujeto se convoca a si mismo a decidir, porque al menos un multiple, sustraído a la lengua, propone a la fidelidad y a los nombres que induce una nominación supernumeraria, la posibilidad de una decisión sin concepto (por eso el concepto debe ser anterior),
Que haya sido necesario intervenir para que acontecimiento se dé bajo la forma de un nombre, hace que no sea imposible decidir, sin tener que dar razones de ello, todo lo que un trayecto de indagación y de pensamiento circunsxribe como indecidible.
La veracidad tiene así dos fuentes: el ser, que prodiga el infinito saber de lo múltiple puro, y el acontecimiento, de donde se origina una verdad, ella misma prodiga en vericidades incalculables p 471
Solo el acontecimiento autoriza que el ser… funde el lugar finito de un sujeto que decide: La Nada ha partido, queda el castillo de la pureza. P 477







[1] Es una palabra usada en el desarrollo de software. Es un patrón que garantiza que una clase sólo tenga una instancia proporcionando un punto de acceso global a ésta instancia. Instancia, en este contexto, es una operación de clase.

miércoles, 1 de marzo de 2017

HEGEL: EXTRACTO DE LOS RASGOS FUNDAMENTALES DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

HEGEL, G. W. F. (1833/2000). Rasgos Fundamentales de la Filosofía del Derecho o compendio de derecho natural y ciencia del Estado. Madrid. (T. E. Vásquez) ediciones Biblioteca Nueva. 395 p.


Esta fue una obra que, según Herrera, desde sus orígenes estuvo signada por un prejuicio basado en la presuposición de “su acercamiento al Estado prusiano y su Restauración de los años veinte…”[1]. Esta presunción sería corroborada por Habermas al señalar que no cabía proyectar la filosofía política de Hegel al nivel del siglo XX sin matizar las circunstancias debido a que “los Nazis intentaron reclamar a Hegel para el Estado total”[2]. En este siglo XXI, cuando se está comenzando a vivir una era postwestfaliana, la idea del ‘Estado total’ pareciera adquirir una nueva relevancia en función del resurgimiento de corrientes westfalianas basadas en la necesidad de fortalecer el Estado-nación, el problema es saber cuál es su antítesis, porque no se avizora una tendencia que permita evitar los excesos a que llevó el esfuerzo de acercar “el fin de la historia” desde la perspectiva hegeliana.



EXTRACTO

En la ciencia el contenido está atado esencialmente a la forma.
El mundo ético, el Estado...
Este es el sentido de la superficialidad: colocar a la ciencia, no sobre el desarrollo del pensamiento y del concepto, sino sobre la percepción inmediata y la imaginación contingente…
La ciencia del Estado, no debe ser nada más que una tentativa para concebir y exponer al Estado como algo racional en sí...
Concebir lo que es, es la tarea de la filosofía, pues lo que es, es la razón
Introducción
El concepto es lo único que tiene realidad y precisamente porque él mismo se la da... La configuración que se da el concepto en su realización constituye, para el conocimiento del concepto mismo, lo otro de la forma de ser sólo como concepto: distintos y esenciales momentos de la idea
La unidad de existencia y del concepto es la idea... La idea del derecho es la libertad.
El derecho es positivo: por la forma y por el contenido basado este último por el carácter particular del pueblo (necesidad natural), por la forma de aplicación en tanto que subsunción del entendimiento y, por las determinaciones ultimas requeridas por la decisión en la realidad
El campo del derecho es, en general, lo espiritual y su lugar próximo y su punto de partida la voluntad.
La voluntad contiene: en primer lugar, el elemento de la pura indeterminabilidad o de la pura reflexión del yo en sí mismo, en segundo lugar, el yo es el tránsito desde la indeterminabilidad indiferenciada hacia la diferenciación, el determinar y poner una determinidad como contenido y objeto y, en tercer lugar, la voluntad es la unidad de estos dos momentos: la particularidad reflejada en si y por eso llevada a la universalidad, esto es, la individualidad; la autodeterminación del yo de ponerse en algo uno, de ponerse como lo negativo de sí mismo, esto es, como determinado y limitado y permanecer cabe sí mismo, es decir, en su identidad consigo y universalidad y cerrarse en la determinación sólo consigo mismo.
Las formas de la voluntad: en cuanto a la determinidad es la oposición formal de lo subjetivo y objetivo como existencia externa inmediata, la voluntad formal es así como auto conciencia y como individualidad que se retrotrae en sí, es el proceso de trasladar la finalidad subjetiva en la objetividad por la mediación de la actividad y de un medio.
En tanto las determinaciones de la voluntad son las propias de la voluntad, su particularización reflejada en sí, ellas son el contenido.
Este contenido, o la determinación de la voluntad diferenciada es, primeramente inmediata. Así, la voluntad es libre solo en sí, o para nosotros, o lo es en suma, en su concepto
La voluntad solo primeramente libre en sí, es la voluntad inmediata o natural... Esta se encuentra determinada por la naturaleza y en este contexto es finita
La libertad de la voluntad es libre arbitrio y contiene, la reflexión libre que se abstrae de todo y la dependencia respecto al contenido
El sistema racional de determinación de la voluntad es el contenido de la ciencia del derecho... Este contenido tiene por naturaleza la tendencia al derecho, a la propiedad, la moralidad... La sociabilidad...
La voluntad que es en sí y para sí es verdaderamente infinita porque su objeto es ella misma
Respecto a la voluntad en general lo subjetivo significa el lado de su auto conciencia, de la singularidad a diferencia de su concepto que es en sí, por eso, se llama su subjetividad, la unidad absoluta de la autoconciencia, su particularidad y su unilateral ideal
La voluntad se hace objetiva solo mediante la realización de sus fines
El concepto abstracto de la idea de voluntad en general es la voluntad libre, el cual quiere a la voluntad libre
Esto de que una existencia empírica en general sea la existencia empírica (dasein) de la voluntad libre, es el derecho. Por consiguiente, el derecho es, en general, la libertad como idea... El formalismo del derecho surge de la diferencia del desarrollo del concepto de libertad.
Llamo dialéctica al principio motor del concepto en cuanto particularización de lo universal no solo disolvente sino también productor.
La idea de la voluntad libre es inmediata, su concepto es abstracto, la personalidad, es la idea en su escisión o existencia particular y, es la idea de su existencia universal en sí y para sí, la eticidad que contiene la familia, la sociedad civil y el Estado... Es la esfera de la moralidad y la unidad de la idea de lo bueno y el mundo externo es la esfera de la eticidad
El derecho abstracto
La personalidad contiene en general la capacidad jurídica y constituye el concepto y el fundamento abstracto del derecho abstracto (formal)
El derecho primeramente es la existencia empírica inmediata que se da la libertad de manera inmediata.
La persona para su finalidad sustancia, tiene el derecho de poner su voluntad en cada cosa, la cual de ese modo es la mía, y como quiera que la cosa no tiene tal finalidad en ella misma, recibe a mi voluntad para su determinación y alma: es el derecho absoluto de apropiación del hombre sobre todas las cosas.
Ya que en la propiedad me llega a ser objetiva mi voluntad como personal y de ese modo como voluntad del singular, la propiedad recibe el carácter de propiedad privada y la propiedad común, la cual según su naturaleza, puede ser poseída aisladamente, recibe la determinación de una comunidad disoluble en sí, en la que dejar mi parte es para sí asunto arbitrario.
La propiedad en cuanto existencia empírica de la personalidad no es suficiente mi representación y voluntad internas de que algo debe ser mío, sino que se exige para ello la toma de posesión. La existencia empírica que aquel querer recibe de ese modo incluye en ella el reconocimiento de los otros
Según la existencia inmediata el hombre es en sí mismo algo natural, algo externo a su concepto. Solo mediante el cultivo de su propio cuerpo y de su espíritu, porque esencialmente su auto conciencia se concibe como libre, él se toma en posesión y llega a ser la propiedad de él mismo y frente a otro.
Mediante la toma de posesión la cosa recibe el predicado de ser mía, y la voluntad tiene una relación positiva con ella. Asimismo, en esta identidad la cosa es puesta como algo negativo y en esta determinación mi voluntad es una voluntad particular necesidad vital, gusto.
La forma dada de la posesión y su signo son circunstancias externas, sin la presencia subjetiva de la voluntad, la cual constituye su significación y valor. Pero esta presencia, la cual es el uso, la utilización o cualquier exteriorización de la voluntad, ocurre en el tiempo, respecto al cual la objetividad es la duración de esta exteriorización
Puedo enajenarme de mi propiedad, ya que ella es mía solamente en cuanto pongo mi voluntad en él, de modo que yo dejo a la cosa como mostrenca o la abandono como posesión a la voluntad de otro, pero sólo en cuanto la cosa, según su naturaleza es algo externo
Puedo enajenar a otras producciones singulares y un uso limitado en el tiempo de mis capacidades particulares, corporales y espirituales y posibilidades de actividad porque, según esta limitación, mantienen una relación externa respecto a mi totalidad y universalidad. Por la enajenación de todo mi tiempo concreto mediante el trabajo y de la totalidad de mi producción, convertiría en propiedad de otro a lo sustancial de aquellos, mi actividad y realidades universales, mi personalidad
La totalidad que abarca a la actividad externa, la vida no es algo externo respecto a la personalidad en cuanto es esta misma e inmediata. La enajenación o el sacrificio de ella es más bien lo opuesto, en cuanto existencia empírica de esta personalidad. Por consiguiente, respecto a aquella enajenación no tengo derecho alguno, y solamente una idea ética, en cuanto absorbe en ella esta personalidad singular inmediata, y la cual es su fuerza real, tiene un derecho sobre ella. Así, pues, así como la vida como tal es inmediata, la muerte es también la negatividad inmediata de ella y, por consiguiente, cliente que ser aceptada de lo externo, como una cosa natural, o al servicio de la idea, por mano ajena.
La existencia empírica, como ser determinado, es esencialmente ser para otro; la propiedad, según el aspecto de que es una existencia empírica como cosa externa, es para otras exterioridades y está en conexión con esta necesidad y contingencia. Pero como existencia empírica de la voluntad ella es en cuanto para otro sólo para la voluntad de otra persona. Esta relación de voluntad a voluntad es el terreno propio y verdadero en el que la libertad tiene existencia empírica. Esta mediación de tener propiedad no sólo por medio de una cosa y de mi voluntad subjetiva, sino igualmente por medio de otra voluntad y, por consiguiente, tener en una voluntad común, constituye la esfera del contrato.
La propiedad por la que el lado de la existencia empírica o la exterioridad ya no es más solamente una cosa, sino que contiene en si el momento de una voluntad (y, por tanto, a otra), es establecida mediante el contrato, como el proceso en el que se expone y se medía la contradicción de que yo soy y permanezco siendo para mi propietario que excluye a otra voluntad en cuanto que yo, en una voluntad idéntica con la otra, ceso de ser propietario.
El derecho abstracto es derecho de coacción, porque lo injusto contra el mismo es una violencia contra la existencia empírica de mi libertad en una cosa externa. El mantenimiento de esta existencia empírica frente a la violencia es por eso como una acción externa y es una violencia que supera a la primera
La primera coacción como violencia practicada por lo libre, la cual vulnera la existencia empírica de la libertad en su sentido concreto, el derecho en cuanto derecho, es el delito. Es un juicio negativo infinito en su sentido pleno, mediante el cual no solo es negado lo particular, la inclusión de una cosa bajo mi voluntad, sino a la vez lo universal, lo infinito, en el predicado de lo mío, la capacidad jurídica y precisamente sin la mediación de mi opinión e igualmente contra esta. Es la esfera del derecho penal.
La superación del delito es la represalia... En cuanto contenido... En cuanto forma es ella la acción de una voluntad subjetiva que puede colocar en cada vulneración ocurrida su infinitud...
El punto de vista moral es el punto de vista de la voluntad, en cuanto ella no es meramente en sí, sino infinita para sí. Esta reflexión de la voluntad en sí y su identidad que es para sí frente al ser en sí y la inmediatez, y las determinaciones que se desarrollan dentro, determinan a la persona como sujeto.
En el propósito y la culpa, Hegel plantea que la finitud de la voluntad subjetiva en la inmediatez del actuar consiste inmediatamente en que para su actuar tiene a un objeto externo presupuesto con múltiples circunstancias. El acto pone una transformación a esta existencia empírica presente y la voluntad tiene culpa en general de ello, en cuanto a la existencia empírica transformada se encuentra el predicado abstracto de lo mío
Y luego como observación señala que
Un acontecimiento, una situación surgida, es una realidad externa concreta, la cual, a causa de esto, tiene en si muchas circunstancias indeterminables. Cada momento individual que se muestra como condición, fundamento, origen, de una tal circunstancia y de ese modo ha aportado lo suyo, puede ser considerado que sería culpable de ello o por lo menos tendría culpa de ello. Por tanto el entendimiento formal en el ámbito de un rico acontecimiento (por ejemplo, la Revolución Francesa) en una innumerable cantidad de circunstancias, tiene la elección de la cual de ellas quiere él sostener como siendo la culpa.
Intención y bienestar
119 La existencia empírica de la acción es una conexión múltiple, la cual puede ser considerada infinitamente dividida en individualidades, y la acción como habiendo afectado preferentemente solo a una tal individualidad…  Pero la verdad de lo individual es lo universal y la determinidad de la acción es para sí, no un contenido aislado respecto a una individualidad externa, sino un contenido universal que contiene en sí la conexión múltiple. El propósito, en cuanto proveniente de un ser pensante, no tiene simplemente la individualidad, sino esencialmente aquel aspecto universal: la intención
128... Ereignis...
[Cuando] El derecho ha determinado ahora su existencia empírica en cuanto voluntad particular y la subjetividad en su particularidad abarcante es ella misma la existencia empírica de la libertad, así como ella en sí, en cuanto referencia infinita de la voluntad a sí misma, es lo universal de la libertad. Ambos momentos integrados así en su verdad, en su libertad, pero primeramente en referencia relativa entre sí, son el bien, como lo universal cumplido, determinado en sí y para sí, y la certeza moral en cuanto subjetividad infinita que sabe en sí y que determina en sí al contenido...
137.. La verdadera certeza moral es la disposición de querer lo que es bueno en si y para sí; por eso tiene principios firmes y precisamente estos son para ella los deberes y determinaciones objetivos para sí p166
141... La identidad concreta del bien y de la voluntad subjetiva, la verdad de ellos es la eticidad.
142... La eticidad es la idea de la libertad, en cuanto el bien viviente, el cual tiene en la auto conciencia su saber y su querer, y mediante cuyo actuar tiene su realidad, así como esta tiene en el ser ético su finalidad motor y su fundamento que es en sí y para sí. La eticidad es el, concepto de la libertad que se ha convertido en mundo existente y en naturaleza de la auto conciencia 
149... El individuo tiene su liberación en el deber...
150... Lo ético en cuanto se refleja en el carácter individual como tal determinado por la naturaleza, es la virtud, la cual, en cuanto nada muestra sino la sencilla conformidad del individuo a los deberes de las relaciones a las que pertenece, es la probidad p188
156... La substancia ética en cuanto contiene a la auto conciencia que es para si unida con su concepto, es el espíritu real de una familia y de un pueblo
Como objetivación de sí mismo él es la familia, la sociedad civil y el estado.
La familia
158 ... Tiene como determinación suya la unidad que se siente, el amor, de modo que la disposición de tener la auto conciencia de su individualidad en esta unidad en cuanto esencialidad que es en sí y para sí, para ser en ella, no como persona para sí, sino como miembro.
Sociedad civil
182 la persona concreta, la cual, en cuanto particular, es a si misma finalidad, como una totalidad de necesidades vitales y una mezcla de necesidad natural y de arbitrio, es el principio primero de la sociedad civil
Observación... La sociedad civil es la diferencia que se coloca entre la familia y el estado, aunque el perfeccionamiento de ella se sigue mas tarde que el del estado, ya que la diferencia presupone al estado al cual ella, para subsistir, tiene que tener ante si como autónomo. ... Si el estado es representado como una unidad de distintas personas, como una unidad, que es solo comunidad, solo de ese modo es comprendida la determinación de la sociedad civil.
188 La sociedad civil tiene tres momentos siguientes:
La mediación de la necesidad vital y la satisfacción del individuo por su trabajo y por el trabajo y la satisfacción de la necesidad de todos los demás, es el sistema de las necesidades vitales
La realidad de lo universal de la libertad contenida en ella, la protección de la propiedad por la administración de justicia
La prevención contra la accidentalidad subsistente en aquellos sistemas y el cuidado de los intereses particulares en cuanto algo colectivo mediante la administración y la corporación.
La modalidad del trabajo
196 La mediación para preparar y procurar a las necesidades vitales particularizadas el medio adecuado, igualmente particularizado, es el trabajo. Este, por los procesos más variados, especifica el material proporcionado inmediatamente por la naturaleza para estas finalidades múltiples. Esta elaboración da valor al medio y su conformidad a la finalidad, de modo que el hombre en su consumo se relaciona especialmente con producciones humanas y tales esfuerzos son lo que él utiliza.
198 Pero lo universal y objetivo en el trabajo se encuentra en la abstracción, la cual efectúa la especificación de los medios y de la necesidad vital, y por eso igualmente especifica la producción y origina la división del trabajo. El trabajo del individuo se hace más sencillo mediante la división y, a través de ello, mayor la destreza en su trabajo abstracto y mayor la cantidad de su producción. Al mismo tiempo esta abstracción de la destreza y del medio completa la dependencia y el intercambio de los hombres para la satisfacción de las restantes necesidades vitales respecto a la necesidad total. La abstracción del producir hace al trabajo cada vez más mecánico, y por eso finalmente, capaz de que el hombre sea retirado de él y en su lugar pueda ingresar la maquina
La riqueza y las clases
199 En esta dependencia y reciprocidad del trabajo y de la, satisfacción de la necesidad vitales, el egoísmo subjetivo se transforma en la contribución a la satisfacción de las necesidades vitales de todos los otros,  en la mediación de lo particular por lo universal como movimiento dialéctico, de tal modo que adquiriendo, produciendo y gozando cada uno para sí, de ese modo precisamente produce y adquiere para el goce de los otros. Esta necesidad que se encuentra en el enlace omnilateral de la dependencia de todos es en lo sucesivo para cada uno la riqueza universal y permanente, la cual contiene para ellos la posibilidad de participar en ella mediante su cultura y su destreza, para tener asegurada su subsistencia, así como lo adquirido, mediatizado por su trabajo, conserva y aumenta la riqueza universal
200 La posibilidad de participación en la riqueza universal, la riqueza particular, esta sin embargo, condicionada en parte por una base inmediata propia (capital), en parte, por la destreza, la cual, a su vez, está condicionada por aquel, pero además por las circunstancias contingentes, cuya multiplicidad produce las diferencias, en el desarrollo de las disposiciones corporales y espirituales, ya para sí desiguales.
201 Adición: si la primera base del estado es la familia, las clases son las segundas,…
202 según el concepto, las clases se determinan como clase substancial o inmediata, la clase reflexiva o formal y luego como clase universal
203.  La clase substancial tienen su riqueza en los productos naturales de un suelo, al cual trabaja y es capaz de ser propiedad privada excluyente
204 la clase industrial tiene como quehacer la transformación del producto natural y, para los medios de su subsistencia, esta entregada a su trabajo, a la reflexión y al entendimiento, así como esencialmente a la mediación con las necesidades vitales y el trabajo de los otros
205 la clase universal tiene como quehacer suyo los intereses universales de la situación social y, en consecuencia, tiene que ser dispensada del trabajo directo para las necesidades vitales, ...
206 la clase, en cuanto particularidad que llega a ser objetiva para si misma, se divide, por una parte, según el concepto, en sus diferenciad universales. Pero, por otra parte, a qué clase particular pertenece el individuo, en ello influye la manera de ser, el nacimiento y las circunstancias, pero la última y esencial determinación se encuentra en la opinión subjetiva y en el libre arbitrio particular...
207 El individuo se da realidad solo entrando en la existencia empírica en general y, de ese modo, en la particularidad determinada, limitando se así exclusivamente a una de las esferas particulares de la necesidad vital... La moralidad tiene su lugar propio en esta esfera, en la que es predominante la reflexión en su obrar, la finalidad de las necesidades vitales particulares y del bienestar, y la contingencia en la satisfacción de las mismas convierte también en deber una asistencia contingente o individual.
210 La realidad objetiva del derecho, por una parte, es la de ser para la conciencia, llegar a ser sabida en general y, por la otra para tener la fuerza de la realidad y valer y así también ser sabida como válida universalmente.
217 Así como en la sociedad civil el derecho en si llega a ser ley, así también la precedente existencia empírica inmediata y abstracta de mi derecho individual llega a la significación del ser reconocido como una existencia empírica en el querer y el saber universal existente
218 Puesto que propiedad y personalidad tienen en la sociedad civil reconocimiento y validez legales, el delito ya no es solamente violación de un infinito subjetivo, sino también la de la cosa universal, la cual tiene en si una existencia sólida y firme.
243 Si la sociedad civil se encuentra en actividad sin trabas, ella es concebida dentro de sí misma en población e industria progresivas. Por la universalización en la conexión de los hombres mediante sus necesidades vitales y los modos de preparar los medios para ellas, se acrecienta la acumulación de riquezas, por una parte, pues de esta doble universalidad se extrae la mayor ganancia, como, por otra parte, la individuación y limitación del trabajo particular, y de este modo la dependencia y penuria de la clase ligada a ese trabajo, a lo que se vincula la incapacidad de la sensación y del goce de los demás privilegios, y particularmente de las ventajas espirituales, de la sociedad civil.
244 El hundimiento de una gran masa por debajo de la medida de un modo de subsistencia cierto, que se regula por sí misma como la necesaria para un miembro de la sociedad - y así a la pérdida del sentimiento del derecho, de la juridicidad y del honor de subsistir por actividad y trabajo propios - produce el engendramiento de la plebe, el cual a la vez acarrea de nuevo la mayor facilidad para concentrar riquezas desproporcionadas en pocas manos.
245 si a las clases ricas se les impusiera la carga directa, o si existieran en otra propiedad pública los medios directos (ricos hospitales, fundaciones, conventos) de mantener en la situación de su modo ordinario de vida a las masas que caen en la miseria, estaría asegurada la subsistencia de los indigentes, sin ser mediada por el trabajo, lo que estaría en contra del principio de la sociedad civil y del sentimiento de sus individuos de su independencia y honor o si ella fuese mediada por el trabajo (por la oportunidad de este), aumentaría la cantidad de producciones, en cuya profusión y en la falta de consumidores adecuados, ellos mismos productores, consiste precisamente el mal, el cual se acrecienta solo de ambas maneras. Aquí se hace patente que la sociedad civil, en medio del exceso de riqueza no es suficientemente rica, es decir, en su propia fortuna no posee suficiente para gobernar el exceso de miseria y el surgimiento de la plebe.
251 la esencia del trabajo de la sociedad civil se escinde, según la naturaleza de su particularidad, en distintas ramas. Puesto que tal igualdad en sí de la particularidad, en cuanto algo común, llega a la existencia en el gremio, en el fin egoísta, dirigido a su particular, se concibe y actúa a la vez como universal, y el miembro de la sociedad civil, según su habilidad particular, es miembro de la corporación, cuya finalidad universal es así totalmente concreta y no tiene ningún otro ámbito, sino el que yace en la industria, en el negocio e interés peculiar.
254 En la corporación hay una limitación al así llamado derecho natural de ejercer la habilidad y ganar así lo que hay que ganar, sólo en cuanto la corporación determina su racionalidad, liberando la particularmente de la opinión propia y de la contingencia del propio peligro así como del peligro para los demás y la reconoce y asegura y es elevada a la vez a actividad consciente para una finalidad común.
El Estado
257 El Estado es la realidad de la idea ética; es el espíritu ético en cuanto voluntad manifiesta, ostensible a sí misma, substancial, la cual se piensa y sabe, y la cual lleva a cabo lo que sabe. En lo ético tiene el Estado su existencia inmediata, y en la autoconciencia del individuo, en su saber y actividad, su existencia mediata, así como éste, por su disposición en él, en cuanto su esencia y finalidad, y producto de su actividad, tiene su libertad sustancial.
260 El Estado es la realidad de la libertad concreta; pero la libertad concreta consiste en que la individualidad personal y sus intereses particulares tienen tanto su perfecto desarrollo y el reconocimiento de su derecho para sí
272 La constitución es racional en cuanto el Estado diferencia y determina en él mismo su actividad según su naturaleza del concepto y precisamente de tal modo que cada uno de esos poderes mismos en sí es la totalidad, por cuanto ellos tienen y contienen en ellos a los otros momentos eficazmente, y porque expresan la diferencia del concepto, permanecen simplemente en su idealidad y constituyen solo un todo individual
316 La libertad subjetiva formal de que los individuos como tales tengan y exterioricen sus juicios, opiniones y consejos propios sobre los asuntos universales, tiene su fenómeno en el conjunto que se llama opinión pública.
317 La opinión pública contiene en ella los eternos principios substanciales de la justicia... Lo malo es, en su contenido, lo totalmente particular y peculiar; por el contrario, lo racional es lo universal en sí y para sí, y lo peculiar es aquello en que el opinar se imagina algo.
La soberanía respecto al exterior
321 La soberanía hacia el interior es esta idealidad en tanto que los momentos del espíritu y de su realidad, la del Estado, son desplegados en su necesidad y subsisten Como miembros del mismo. Pero el espíritu, como relación infinita negativa a sí mismo en la libertad, es asimismo esencialmente ser para si que ha recogido en sí la diferencia subsistente y, por tanto, es excluyente. En esta determinación, el Estado tiene individualidad, la cual esencialmente es como individuo, y en la soberanía, en cuanto real, es individuo inmediato
323 En la existencia empírica del Estado hay una negatividad que se basa en la idea del acontecimiento donde se presenta su infinitud real como la idea lidad de todo finito en él; el, aspecto en el cual la substancia en cuanto fuerza absoluta frente a todo singular y particular, frente a la vida, la propiedad y sus derechos, así como frente a los demás círculos, trae la nulidad de ellos a existencia empírica y a la conciencia.
324 Esta determinación, con la cual el interés y el derecho del singular es puesto como un momento evanescente es, a la vez lo positivo, a saber, su individualidad no accidental y modificable, sino su individualidad en sí y para sí. Esta relación y el reconocimiento de ella es, por tanto, el deber substancial; el deber de conservar, por el peligro y el sacrificio de su propiedad y de su vida, incluyendo su opinar y todo aquello que por sí mismo es concebido en el ámbito de la vida, esta individualidad substancial: la independencia y soberanía del Estado.
325 Siendo el sacrificio para la individualidad del Estado la relación substancial de todos y, por tanto, deber universal, al mismo tiempo, como un aspecto de la idealidad frente a la realidad del subsistir particular, se convierte en una relación particular y le es dedicada una clase propia: la clase de la valentía
326 Las discordias de los Estados entre sí pueden tener como objeto algún aspecto particular de sus relaciones; para estas discordias la parte particular, dedicada a la defensa del Estado, cliente su determinación principal. Pero en cuanto el Estado como tal, su autonomía, entra en peligro, del deber llama a todos sus ciudadanos a su defensa. Cuando así la totalidad ha devenido fuerza y es arrancada de su vida interior en si hacia lo exterior, la guerra de defensa se convierte en guerra de conquista.
El derecho externo del Estado
330 El derecho externo del Estado surge de las relaciones de Estados autónomos; lo que es en sí y para sí en él recibe, por tanto, la forma del deber porque, para que ello sea real, descansa en voluntades soberanas diferenciadas.
331 El pueblo como Estado es el espíritu en su racionalidad substancial y en su realidad inmediata y, por consiguiente, del poder absoluto sobre la tierra; por tanto, un Estado respecto a otro está en soberanía soberana. Ser como tal para el otro, es decir, ser reconocido por él, es su primera legitimación absoluta. Pero esta legitimación es solamente formal y la exigencia de este reconocimiento del Estado, simplemente porque él sea un tal, es abstracta. Que él sea de hecho un ente en sí y para sí, depende de su contenido, de su constitución, de su situación, y el reconocimiento que contiene una identidad de ambos, descansa igualmente en el perecer y en la voluntad del otro
332 La realidad inmediata, en la que los Estados están los unos respecto a los otros, se particulariza en relaciones múltiples, cuya determinación surge del arbitrio autónomo bilateral y con ello tiene la naturaleza formal de los contratos en general. Sin embargo, la materia de estos contratos es de una multiplicidad infinitamente menor que en la sociedad civil, en la que los singulares se encuentran en dependencia recíproca, según las más variadas consideraciones, mientras que los Estados autónomos son principalmente totalidades que se satisfacen en si
333 El fundamento del derecho de los pueblos en cuanto del derecho universal que debe valer en sí y para sí entre los asestados, a diferencia del contenido particular de los tratados positivos es que los tratados, en cuanto en ellos descansan las obligaciones de los Estados entre si deben ser observados. Pero puesto que sus relaciones tienen como principio su soberanía, ellos están entre sí en el estado de naturaleza...
334 El conflicto de los Estados... En cuanto las voluntades particulares no encuentran ningún acuerdo, solo, por la guerra puede ser decidido...
338 En el hecho de que los Estados se reconozcan recíprocamente como tales también en la guerra, en la situación de a-juridicidad, de violencia y contingencia, subsiste un nexo, en el cual ellos valen el uno para el otro como existentes en sí y para sí, de tal modo que en la guerra misma la guerra es determinada como algo que debe ser transitorio. Así pues, la guerra contiene la determinación jurídica popular, ya que en ella es conservada la posibilidad de la paz... La guerra no se hace contra las instituciones internas y la vida familiar y privada pacifica, ni contra las personas privadas...
339 el comportamiento reciproco en la guerra y lo que, en la paz, un Estado concede a los súbditos de otro en derechos para el comercio privado... Descansa especialmente en las costumbres de las naciones, como de la universalidad interna de la conducta que se mantiene bajo todas las relaciones
341 El elemento de la existencia determinada del espíritu universal que en el arte es la intuición e imagen, en la religión el sentimiento y representación, y en la filosofía el pensamiento puro y libre, es en la historia universal la realidad espiritual en su ámbito total de interioridad y exterioridad.
342 La historia universal es razón en sí y para sí y su ser-para-sí en el espíritu es saber, ella es el desarrollo necesario, únicamente desde el concepto de su libertad, de los momentos de la razón y así de su auto conciencia y de su libertad, la explicitación y realización del espíritu universal.
343 La historia del espíritu es su acción, pues el solo es solo lo que él hace y su acción es, y precisamente, en cuanto espíritu, hacerse objeto de su conciencia, concebirse a sí mismo explícita doce. Este concebir es su ser y su principio, y la perfección de un concebir es la vez su alienación y su tránsito. El espíritu, formalmente expresado, que concibe de nuevo este concebir, y lo que es lo mismo, que va en sí mismo, desde la alienación, es el espíritu del grado superior respecto a sí, como él se encontraba en aquel primer concebir
344 Los Estados, pueblos e individuos, en este quehacer del espíritu universal, se levantan en su principio particular determinado el cual tiene su explicitación y realidad en su constitución y en la total amplitud de su situación, del cual se hacen conscientes y se absorben en su interés y, a la vez, son instrumentos inconscientes y miembros de aquel quehacer interno, en el que estas figuras perecen; pero el espíritu en sí y para sí se prepara y se elabora un tránsito a su próximo grado superior.
346 Ya que la historia es la figura del espíritu en forma del acontecer… la realidad natural inmediata, entonces los momentos del desarrollo son existentes como principios naturales inmediatos, y estos, porque son naturales, son como una pluralidad, la una fuera de la otra, y además de modo tal que a un pueblo corresponde uno de ellos; es su existencia geográfica y antropológica
351 Observación. En las guerras y conflictos que surgen bajo tales relaciones, el momento en que las luchas por el reconocimiento están en relación a un contenido determinado constituye el rasgo que les da significación para la historia universal



[1] HERRERA, J. (2009). Principios de filosofía de la praxis. Caracas. Universidad Central de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca-EBUC. 255 p.
[2] HABERMAS, J. (1987). Teoría y Praxis. Estudios de Filosofía Social. Madrid. (T. S. Mas y C. Moya). Editorial Tecnos. 476 p