martes, 4 de marzo de 2014

UCRANIA Y VENEZUELA:¿SINTOMAS DEL INICIO DE UN CONFLICTO CIVIL GLOBAL?


 


            Si bien es cierto que el foco de atención en el mundo hasta finales del año 2013 se centró en Siria, el sudeste de Asia y el África subsahariana, estos hechos que han mantenido a estas regiones en un equilibrio inestable, no han afectado el statu quo internacional. Sin embargo, la capacidad de un conflicto interno de convertirse en una crisis internacional es un tema de preocupación desde la perspectiva de la toma de decisiones[1]. Históricamente, los ejemplos más relevantes han sido Las Guerras del Peloponeso ocurridas entre los años 431 y 404 a. C., la Guerra de los Treinta Años (GdlXXXa) acaecida entre 1618 y 1648 y la guerra civil española ocurrida entre 1936 y 1939.

 

Las Guerras del Peloponeso fue una serie de conflictos que enfrentó una potencia marítima y una potencia continental por el aseguramiento de áreas de influencia cuando el fermento de la guerra civil afectó la isla de Corcira. Este hecho se produjo en un contexto en que la potencia ateniense se estaba acrecentando de una forma tal que hizo a los espartanos considerarla como una amenaza a su seguridad. La GdlXXXa fue un conflicto religioso-político ocurrido en el Sacro Imperio Romano Germánico que involucró a Europa y una parte de Asía que ha sido denominado por muchos autores como una guerra civil europea que se produjo contra la posición hegemónica de los Habsburgo que facilitó el establecimiento del orden internacional que prevaleció hasta el colapso de la Unión Soviética (Blanco, 2012). La guerra civil española que se constituyó en antesala de la Segunda Guerra Mundial, fue un conflicto que marcó el tono ideológico en que se materializaría la guerra fría y ha sido un espejo de las crisis políticas que ha padecido Iberoamérica desde que el coronel republicano cubano-español Alberto Bayo apoyó a Fidel Castro para hacerse con el poder en Cuba[2].

 

Estos tres eventos que hemos considerado como referenciales expresan un antagonismo, en primer lugar, entre una concepción del mundo marítimista y otra continental, en segundo lugar, entre diferentes concepciones de un orden basado en una concepción soberana del Estado y, en tercer lugar, entre diferentes concepciones de un orden basado en un poder trascendente (monárquico o revolucionario) y la emergencia de un orden inmanente de espíritu democrático. Como se sabe, después del colapso soviético la comunidad internacional se encuentra en transición hacia un orden multipolar dentro de un contexto hegemónico estadounidense. Esta transición ha generado una serie de conflictos de todo orden a escala global que hasta ahora no se han interconectado pero que expresan las formas de antagonismo antes señalada. En este contexto la conexión y consecuentemente el establecimiento de una red de conflicto pudiera ser el germen de una guerra general no de la naturaleza de las guerras mundiales que asolaron a la humanidad en el siglo XX, sino de las características de la guerra alemana del siglo XVII (Blanco, 2012)[3]. Por ello nuestro foco de interés en este caso es valorar el riesgo de interconexión.

 

En el estudio “Implicaciones estratégicas de la diplomacia naval rusa en Venezuela” hicimos un análisis de cómo la trama de intereses de EE.UU., Rusia y China conectan una serie de conflictos y tensiones regionales como las presentes en Siria, extremo oriente, Ártico y cuenca del mar caribe. En ese análisis se planteó como posibilidad que en el Caribe, Rusia hiciese el papel de mediador entre EE.UU. y China, frente a la situación política que encararía Venezuela en el futuro inmediato (actual presente) y la transición política en Cuba y ello explicaba, entre otras cosas, el desarrollo de su poder naval con miras a estar en posición de negociar en mejores condiciones. Como se sabe, en Venezuela hubo una ruptura del orden constitucional entre diciembre de 2012 y enero de 2013 que se ha materializado en el presente en una insurrección de importantes sectores populares. Esta insurrección de talante parecido a la intifada palestina[4] se ha producido casi de manera simultánea con otro levantamiento ocurrido en Ucrania que depuso del poder a su presidente y ha colocado a ese país no sólo al borde de la guerra civil, sino también antes las puertas de un conflicto internacional que muchos analistas han calificado como el advenimiento de una nueva guerra fría. Si bien, no hay relación entre Ucrania y Venezuela, estos dos movimientos se han producido dentro de una estructura de alianzas que conecta a Rusia, Cuba y China frente a Occidente. Junto con la conexión, el otro aspecto a tener en consideración es qué podría hacer que un país o una sociedad desencadenen una guerra.

 

            Desde el punto de vista estatal, el concepto de interés vital podría ayudarnos a entenderlo. El interés vital puede ser definido como un querer racionalizado por medio del cual se podría seguir el camino de la guerra como medio de alcanzar un objetivo político generalmente relacionado con la conservación de algo que garantiza la supervivencia del orden político.

 

            Así pues, el interés vital y la posibilidad de conexión en red de conflictos son dos elementos que nos podrían ayudar a entender la actual coyuntura internacional, por lo que vamos a analizar cómo la unión de estos dos conceptos podría ser el detonante de una grave crisis internacional. A tal fin vamos a examinar como incide el interés vital en la actual trama de relaciones internacionales y explorar las posibles conexiones que se podrían generar a partir de las crisis ucraniana y venezolana.

           

El interés vital y su manifestación en la trama de relaciones interestatales que conecta a Venezuela y Ucrania.

 

            El enfriamiento de la crisis siria nos indicó que EE.UU y occidente, al contrario de Rusia, no tenían intereses amenazados como para decidir el camino de una guerra. De igual forma, a pesar de las tensiones políticas en el extremo oriente se han incrementado de manera ostensible en estos últimos tiempos la conducta estratégica de los países enfrentados no ha asumido un talante tal que evidencie la opción de la guerra para obtener una solución a la situación planteada, con la excepción de Corea del Norte por ser consecuencia de la acción de un régimen político que busca supervivir a toda costa. En este contexto, los regímenes sirio y norcoreano pueden negociar cualquier cosa menos su supervivencia. En una situación similar se encuentra Cuba. Sin embargo, Cuba a diferencia de Siria y Corea del Norte no es capaz de sostenerse por sus propios medios y ha intervenido en Venezuela con la complacencia de la clase dirigente que gobierna de facto el país para poder asegurar la supervivencia de ese régimen político. Con este marco, Venezuela en tanto que objeto de las relaciones internacionales es un interés vital del régimen castrista cubano, y este último país se ha hecho garante del mantenimiento del statu quo venezolano frente a Rusia y China por las grandes inversiones realizadas en nuestro territorio.

 

            Frente a Cuba se encuentra EE.UU. Ambos países mantienen unas relaciones antagónicas remanentes de la guerra fría. Esta remanencia ha estado dando paso a una suerte de entendimiento que se ha sostenido gracias a que Cuba se ha beneficiado de la extracción de recursos venezolanos. Este hecho, desde la perspectiva estadounidense ha reducido el número de migrantes ilegales (cubanos y haitianos) a territorio norteamericano por lo que la situación se presenta como beneficiosa para el país norteamericano. Así pues, el suministro de petróleo venezolano es percibido para los estadounidenses como el centro de gravedad de la supervivencia del régimen cubano. Esta percepción ha estado corroborada por la importante presencia cubana en toda la estructura política y militar venezolana.

 

            Constituyendo los suministros de petróleo el cordón umbilical que une al régimen cubano con el régimen venezolano, el cordón umbilical representado por el transporte marítimo es en sí mismo el punto de aplicación de cualquier esfuerzo por acabar con ambos regímenes. Este cordón umbilical se extiende a la fibra óptica que conecta a los dos países y el sistema de observación geográfica representado por el satélite “Miranda”.

 

En relación con el transporte marítimo, ni Rusia ni China están en condiciones para mantener el flujo petrolero a no ser por intermedio de un importante proceso de negociación, de ahí el interés ruso de establecer bases navales en Cuba, Venezuela[5] y/o Nicaragua. Sin embargo, creemos que lo que están denominando base naval es el establecimiento de un dispositivo para sostener buques y/o submarinos rusos que operen en el área[6]. Con respecto a los otros cordones umbilicales representados por las comunicaciones alámbricas e inalámbricas y por el sistema de observación geográfica es de mencionar que el primer sistema está intervenido por los cubanos y el segundo por cubanos y chinos. Con esta intervención estos países pueden tener un importante grado de control del espacio electromagnético y a su vez permite mantener también un importante grado de vigilancia de gran parte del mar Caribe. Este control puede ser aumentado desde el punto de vista naval y ello explica la presencia de un buque de vigilancia electrónica ruso en la Habana en los actuales momentos[7]. Pero vigilar no significa que no se pueda interrumpir el flujo petrolero en el mar, no en los terminales marítimos.

 

El escenario de conflicto, en nuestro caso se estaría presentando en los espacios abstractos, es decir, en primer lugar, en el espacio electromagnético a partir de la extensión de la intifada y, en segundo lugar, si se produce una escalada se va a extender el conflicto a los espacios marítimos y aéreos[8].

 

La diplomacia naval rusa es un importante instrumento de vigilancia y negociación en tiempo de paz, pero dada la existencia de importantes focos de tensión donde existen intereses directos rusos la capacidad de maniobra de ese país va a estar condicionada a la posibilidad sostener por largo tiempo buques en el área con aceptables niveles de seguridad. Eso puede limitar, en caso del agravamiento de la crisis venezolana, la presencia naval rusa, por lo que además de buques de espionaje electrónico y otros buques auxiliares, podrían ser desplegados al caribe y/o Atlántico meridional uno o varios submarinos que eventualmente podrían operar junto con submarinos chinos. En caso de guerra, cuyo potencial se expresa en la crisis ucraniana, estas posibilidades de presencia, no solo se reducen, sino también pasan a otro plano. Este hecho nos permite reflexionar un poco sobre la crisis ucraniana.

 

Ucrania es un país de la Europa del este donde una parte importante de la población es de origen ruso. Este país desde el punto de vista geopolítico es considerado un buffer state entre Rusia y occidente. En este contexto, la crisis ucraniana es consecuencia del deseo de la parte ucraniana de la población de estrechar su relación con la Europa de la Unión Europea en contraposición a la parte rusa que desea mantener su estrecha relación con Moscú. Como se evidencia este es un conflicto regional aunque ha habido voceros que han asomado la posibilidad de que se desencadene una guerra general[9]. Para Rusia, Ucrania no representa sólo su origen político y religioso, también un objeto de sus relaciones internacionales que se manifiesta en el condicionamiento de  la orientación de su política exterior y el status de la península de Crimea. Estos elementos son un asunto de interés vital ruso como lo ha demostrado la movilización militar de los últimos días, pero el gentilicio ucraniano y ruso son un producto de un proceso que se remonta al siglo IX desde el punto de vista de la organización política. Esta historia y consecuentemente su vecindad con Rusia le da a la relación entre los dos países un status regional que limita la capacidad de actuación del resto de la comunidad internacional. Incluso una guerra sería como una forma de comunicación que desde el punto de vista de la negociación internacional es sólo mayormente inteligible para los dos países.

 

La limitada capacidad de Occidente para intervenir en Ucrania se debe a la conexión rusa en Siria, Irán, Corea del Norte y en menor medida, en la tensa situación política en el mar de China. Vamos a analizar ahora las posibilidades de conexión.

 

La red de conflictos y el potencial de conexión venezolano-ucraniana.

 

Una red de conflictos o rizoma de guerras, es una red de guerras que no mantienen una estructura jerarquizada o arborescente en relación con otros conflictos reconociéndose únicamente esta conexión por la circulación de estados. Para entender la “circulación de estados” que nos lleva a usar la expresión “rizoma de guerras” hay que tener presente que cuando se hace referencia a la expresión “estados” se denota el estado donde, aun existiendo antagonismos, se pueden presentar o no combates; y cuando se hace uso de la expresión circulación de estados se hace mención de la forma en que fueron variando los antagonismos[10]. El conflicto sirio es un ejemplo de cómo se podría generar un rizoma de guerras. A tal efecto, habría que tener en cuenta lo siguiente: la naturaleza de la guerra, es decir, qué es lo inmanente en el rizoma de guerras, quiénes fueron los actores que desencadenaron la guerra, cuál fue la estructura del rizoma en sí, es decir, las interconexiones que produjeron la estructura y cuál fue el movimiento de los antagonismos en tiempo y espacio.

 

En relación con la naturaleza de la guerra en Siria hay que tener presente la causa y el fin de la misma porque ello ayuda a entender la puesta en juego y consecuentemente lo que sus principales actores estuvieron dispuestos a conseguir a cualquier costo. El conflicto sirio se inició dentro del marco de la denominada primavera árabe, pero al contrario de lo acaecido en Túnez y Egipto, fue auspiciado por agentes externos que aprovecharon el descontento interno producto del empobrecimiento, la exclusión y la reducción de las expectativas de vida. En relación con los actores presentes en el conflicto se tiene que:

 

·        Desde la perspectiva interna, es un conflicto civil que tiene enfrentado a un gobierno con un conjunto de grupos de carácter heterogéneo que actúan en relación a intereses que tienen que ver con: la democratización de la sociedad, su islamización y/o su secesión (sobre todo en lo que concierne a la minoría kurda).

·        Desde el punto de vista internacional, los Estados que han estado implicados en esa guerra son: Rusia e Irán por una parte (con apoyo cubano, venezolano, norcoreano y chino) y, por la otra, EE.UU. que mantiene una guerra en Afganistán, Francia, Turquía[11] y algunos países árabes (especialmente Qatar y Arabia Saudita). Este conflicto está conectado con el iraní que aunque ha desescalado, opone, por una parte a Irán (con el apoyo de China, Rusia, Venezuela y Cuba) y, por la otra a EE.UU e Israel (apoyada mayormente por Alemania y Francia).

 

La crisis siria que condujo a su internacionalización se produjo más que nada para mantener las relaciones de poder local y regional frente al deseo de revertir el orden por parte de EE.UU. una vez que éste país tuvo que salir de Irak y ha considerado su salida de Afganistán frente al creciente poder que ha adquirido Irán.

 

La desescalada en Siria y, también en Irán, y el estancamiento en Afganistán ha hecho que los conflictos se mantengan estacionarios en esos escenarios. Ahora la intifada venezolana y la crisis ucraniana pudieran significar el inicio de un reacomodamiento. En el caso ucraniano, Rusia ha manifestado la aceptación de una negociación internacional. En el caso venezolano, el gobierno ha buscado la solución de la crisis apelando a sus aliados en UNASUR y el ALBA[12], pero nuestro país, a diferencia de Ucrania, está más conectada a Occidente y a la economía global si es afectada esta conexión global con lo cual se puede convertir en un foco de mayor atención internacional que obligue a una negociación en la medida en que se mantenga la intifada y escale de acuerdo a sus posibilidades. Esto sería posible debido a que:

 

·        Occidente tiene una limitada capacidad de maniobra en Ucrania.

·        Rusia y China tienen una limitada capacidad de maniobra en Venezuela.

·        Cuba aunque mantiene a más de 40000 de sus internacionalistas en nuestro país tiene una debilidad estructural (y especialmente marítima) para mantener a largo plazo su dominio sobre el territorio venezolano si se produce una escalada o si se produce un acontecimiento interno que limite la capacidad de maniobra de ese país en el exterior.

 

            Así pues, la interconexión de la crisis ucraniana y venezolana se puede producir en una mesa de negociación internacional en la medida en que los ucranianos y los intifados venezolanos puedan mantener la forma en que se manifiesta la inconformidad actual y escalen en la medida de sus posibilidades de modo que su voz los haga convertir en sujetos y no objetos de las relaciones internacionales actuales[13]. La escalada podría simplificar la trama de relaciones complejas que existen a escala global. De ahí su importancia. En Ucrania y en Venezuela hay una trama de relaciones complejas que han favorecido la injerencia extranjera en perjuicio de toda la población de ambos países. En Venezuela, la intifada ha sido consecuencias del hecho que la clase dirigente perdió su capacidad de gobernar por la inseguridad, la corrupción, la escasez y el empobrecimiento y ha apelado a la fuerza para mantenerse en el poder. En Ucrania, sucedió algo similar después que su presidente optó por mantener su relación con Rusia a expensas de una parte importante de su población. Teniendo presente estos hechos, dada que están en juego aspectos de interés vital para algunos de los países que están involucrados y el rol que juegan en la comunidad internacional, se puede afirmar que estamos antes las puertas de un conflicto global que se va a expresar bajo la forma de conflictos civiles. Por ello se podría hablar de una guerra civil global.

 

             Reflexión final.

 

En todos los casos expuestos el centro de gravedad ha sido el grado de gobierno de los países mencionados. El grado de gobierno es la medida que indica para la comunidad internacional el grado de aceptabilidad de un régimen o no. Ello evidencia el carácter realista con que se manejan aun hoy día las relaciones internacionales. En Venezuela, el gobierno se sostiene por la intervención cubana. Como esta intervención es consecuencia de que para ese país Venezuela es un asunto de interés vital, en la medida en que la crisis venezolana escale, en esa medida los antagonismos se van a mover hacia occidente pasando a tener como centro al mar Caribe. Pero es algo que habría que seguir porque estamos viviendo los acontecimientos. 

 

Bibliografía Consultada.

 

BLANCO, E. (2004). Reflexiones sobre estrategia marítima en la era de la Libertad de los mares. Caracas. Editorial Panapo. 370 p,

 

BLANCO, E. (2010). Espacio-tiempo y la Guerra. Ensayos sobre política y Estrategia Marítima. Caracas. Editorial Panapo. 225 P

 

BLANCO, E. (2012). “Arqueología de la Guerra: la Guerra de los Treinta Años como paradigma político en las Obras de Hardt y Negri”. Caracas. UCV. Documento Inédito presentado dentro del marco del Doctorado de Filosofía. [Documento en Línea]. Disponible: www.edgareblancocarrero.blogspot.com.

 

BLANCO, E. (2013a). “Implicaciones Estratégicas de la Diplomacia Naval rusa en Venezuela”. Caracas. [Documento en Línea]. Disponible: www.edgareblancocarrero.blogspot.com.

 

BLANCO, E. (2013b). “Venezuela y su historicidad marítima: pasado, presente y futuro”. Caracas. [Documento en Línea]. Disponible: www.edgareblancocarrero.blogspot.com.

 

CHARNAY, J.P. (1990). Métastratégie. Systèmes, formes et príncipes de la guerra féodale à la dissuasion nucléare. París. Ed. Economica. 264 p.

 

FARAGE, L. (Comp.). (2011). Venezuela y la Segunda Guerra Mundial. 1939-1945. Caracas. CGA. 367 p.

 

KENDALL, B. (2014). ¿Cuán cerca está Ucrania de la guerra? Kiev. BBCMundo. (T. A. Wallace). [Documento en Línea]. Disponible: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/03/140302_ucrania_guerra_rusia_eeuuu_lav.shtml

 

TUCIDIDES. (423 a.C./1984). Guerra del Peloponneso. (4ª ed.). Milano. (T. Ezio Sabino). Editorial Garzanti, 604 p.



[1] Ver al respecto: Charnay (1990:xxx)
[2] Ver al respecto: Blanco (Farage, 2011:68-69).
[3] Por ello se ha usado la expresión de guerra civil global.
[4] La intifada venezolana comenzó por un acto que provocó indignación (intento de violación de una estudiante en el Táchira) y se ha propagado a las ciudades más importantes del país que diferentes niveles de represión para contener la protesta.
[5] Los voceros del régimen venezolana han negado esa posibilidad.
[6] Ver al respecto: Blanco (2013a)
[7] Se trata del “Viktor Leonov”, de la Flota Rusa del Norte. Ver al respecto: http://www.infobae.com/2014/02/27/1546577-guerra-fria-un-buque-espia-ruso-esta-anclado-la-habana
[8] Ver al respecto: Blanco (2010).
[9] Ver al respecto: “Polonia advierte que la crisis de Ucrania puede preceder a una guerra global”. Varsovia. En: La Vanguardia. [Documento en Línea]. Disponible: http://www.lavanguardia.com/politica/20140302/54402719329/tusk-advierte-que-la-crisis-de-ucrania-puede-preceder-a-una-guerra-global.html
[10] Ver al respecto: Blanco (2012).
[11] Este país sufre graves tensiones internas por su creciente islamización y por la emergencia política de minorías kurdas que aspiran a su autodeterminación a expensas de Irak, Turquía, Irán y Siria.
[12] De hecho, los gobiernos de esos países mantienen su apoyo al régimen venezolano.
[13] La escalada se puede producir en intensidad en lo concerniente a la formas de la protesta y en extensión en lo que respecta a tiempo y espacio.

sábado, 1 de febrero de 2014

EL DUENDE VERDE Y LA FRAGATA “GENERAL SOUBLETTE”




Esta historia está también en el siguiente enlace: http://www.fav-club.com/2017/07/15/el-duende-verde-y-la-fragata-general-soublette/#comment-2466 

En “Historia Naval en Imágenes”[1] hay un excelente relato del Contralmirante Jorge Bustamante Cáceres relacionado con un incidente ocurrido a bordo de la Fragata “General Soublette” F-24 en el año 1989 que tuvo que ver con la desaparición de un marinero en una navegación nocturna desde el Apostadero Naval de Turiamo hasta el Puerto de la Guaira. En ese relato, el Contralmirante, a la sazón comandante de la fragata, explica cómo fue el proceso de investigación y el resultado final de la misma. Como se explica en ese relato, realizado seguramente con el espíritu de enseñar y mostrar las experiencias de las cosas de a bordo, tanto el Comandante como la tripulación del buque fue exculpada y librada de toda responsabilidad por la citada desaparición. Por supuesto, este relato trajo de nuevo a mi memoria no el proceso de investigación en sí que sumió al buque en una atmosfera enrarecida característica de vivir algo que no tiene una explicación racional o al menos convencional que permita a uno seguir la vida con todos sus avatares, sino lo que no se ha podido explicar convencionalmente por estar más allá de su carácter exo-teórico…


La historia de la desaparición del citado marinero cuyo nombre no recuerdo y gracias a la desmemoria se puede identificar con otros casos ocurridos en otros momentos y en otros buques en Venezuela y en el mundo, comenzó un domingo de marzo del año 1989 en momentos en que el país se estaba comenzando a recuperar de la conmoción que representó el caracazo, una explosión popular que en el fragor del caos, la muerte y la desolación se intentó darle una finalidad revolucionaria. Ese domingo de marzo recibí la jefatura de la guardia a las 0800 hrs., con un grave problema de disciplina a bordo que no pudo ser resuelto por mi antecesor. Cuando me avoco a resolver el problema me encuentro con que cinco marineros de la división de armamentos y un marinero de la división de ingeniería estaban protagonizando un brote de indisciplina que pudo haber tenido graves consecuencias si no hubiese sido atacado a tiempo. En ese entonces pensé en el “Potenkim” y en el “Bounty” porque el problema social que se hizo visible en el país con el Caracazo junto con un brote de indisciplina en un buque podría tener consecuencias imponderables. La ventaja, en ese entonces, fue que conté con el hecho que la situación había generado molestias al resto de la tripulación y aproveche ese hecho para recuperar la rutinaria tranquilidad de un domingo de guardia en puerto.


Para la solución del problema se me ocurrió una figura policial con los marineros más molestos por los actos de indisciplina. Esta figura consistía en investirlo de una autoritas para neutralizar a los insubordinados en caso de que escalaran en sus actos de desorden mediante la dotación de un cinturón, un rólo y unas instrucciones dadas frente al resto de la tripulación en formación. Mi objeto en ese momento era quebrar a los insubordinados psicológicamente con la esperanza de no llegar a concretar actos violentos, por ello hice gala del formalismo afín de lograr un efecto intimidatorio usando al respecto a los más dispuestos a devolver el perjuicio causado. Los insubordinados fueron llevados muy persuasivamente a la cubierta de vuelo del buque como a las 1000 hrs. para que el inclemente sol de marzo en Puerto Cabello los ayudara a entrar en razón. A las 1230 hrs fueron llevados escoltados a comer en la cámara de marinería después que lo hizo la tripulación y fueron llevados de nuevo a la cubierta de vuelo una vez reposada la comida como a las 1400 hrs. A las 1630 hrs había logrado mi objetivo, los cinco marineros de armamento desistieron de su actitud y reconocieron su error. El de ingeniería tuvo que esperar media hora más.


Luego de los interrogatorios iniciales y los correspondientes reportes no encontré relación aparente entre la situación social que vivía en ese momento el país y la actitud de los marineros. El caso del marinero de ingeniería fue diferente. Si bien no estaba en un sentido relacionado con los hechos que había vivido el país en fecha reciente, en otro sentido si lo estaba. Cuando lo increpé sobre qué lo había llevado a esa actitud me dijo que un Duende Verde le había dicho que si se hacía 100 cortadas en el cuello con una hojilla iba a aparecer su papa. Le creí porque ciertamente tenía unas heridas leves de hojilla en la parte izquierda del cuello. Y le pregunté: ¿Dónde está tu papá? Y me respondió: está muerto. Ahí le respondí algo así como, bueno lamento lo ocurrido con tu papá, pero te aseguro que si vuelves a repetir el acto ese de cortarte antes de ver a tu papá vas a recibir unos cuantos rolazos. El marinero se quedó tranquilo y suficientemente intimidado por el resto de la guardia, pero en extremo vigilado.


Al día siguiente, luego de los reportes realizados, el comando del buque tomó las medidas disciplinarias correspondientes con los marineros de armamento. El caso del marinero de ingeniería era más complicado. Habíamos imaginado que había un asunto de drogas, pero en ese momento no se consiguieron pruebas. Se necesitaba un diagnóstico médico y éste sólo podría darlo un psiquiatra. La búsqueda del psiquiatra se hizo desesperada cuando el mando superior dio la orden al buque para realizar un patrullaje a partir del miércoles siguiente luego de finalizar unas reparaciones pendientes. A las 1800 hrs del día miércoles la fragata “General Soublette” zarpó a Turiamo con el marinero a bordo. ¿Por qué no se dejó en la base naval? En ese entonces no existían los procedimientos para atender un problema de esa naturaleza aún a pesar de que con los reportes realizados se había puesto al comando superior en cuenta de la situación planteada. La fragata estuvo embarcando combustible más o menos hasta las 2230 hrs. e inmediatamente se realizaron los preparativos de zarpe que por razones que no recuerdo se retardó alrededor de una hora. En ese período se vio al marinero ejecutando actividades correspondientes a las órdenes emanadas de sus superiores sin ningún inconveniente y con la vigilancia de sus compañeros de división.


El buque por fin zarpó y enfiló hacia La Guaira alrededor de la 0030 hrs. Más o menos a esa hora se reportó que el marinero de las cien cortadas había desaparecido. En ese momento se iniciaron los procedimientos de “hombre al agua” y se comenzó a buscar en todos los rincones del buque al citado desaparecido. Así estuvimos hasta el crepúsculo matutino y gran parte de ese día. En ese momento se pensó que si el marinero se había lanzado al agua y se había ahogado tendríamos que esperar aproximadamente 72 horas hasta que el cuerpo saliera a la superficie y por efectos de la descomposición fuese seguidamente tragado por la inmensidad del mar océano. Así pues, el Comandante decidió luego de consultar al mando superior retornar a puerto al día siguiente y esperar al menos 48 horas. En la noche antes de llegar, ya con el ambiente enrarecido, el Comandante ofreció 15 días de permiso a quién lograse encontrar al desaparecido, pero tratando de evitar que la tripulación se sugestionara por el acontecimiento usando como estrategia el mantenimiento de la rutina de las operaciones. Este esfuerzo fue en vano. En un buque hay un campo muy fértil para la superstición, sobre todo cuando la tripulación se enfrenta a algo desconocido ¿Cómo puede desaparecer un hombre sometido a una estrecha vigilancia? De ahí, hubo quienes comenzaron a buscar caracoles y otras piedras marinas que el imaginario marinero asociaba con la aparición de una nube de mala suerte que se había posado encima del buque. Este fue el paso previo para la aparición de fenómenos inexplicables.


Masson expresó en una oportunidad que un buque en navegación, en especial de noche, es lo más parecido a un hospital debido a que junto al silencio, sonorizado por el regular sonido de las máquinas, impera una soledad impregnada de una penumbra que en los buques de guerra está representada por las luces rojas que indican, junto con el grado de estanqueidad establecido, una condición que permite seguir operando en normales condiciones. En las fragatas clase “Mariscal Sucre” y, en general, todas las fragatas de la clase “Lupo”, en la cubierta 1, hay un pasillo que va del sollado N° 1 en proa al sollado N° 5 en popa. En este pasillo se encuentran, de proa a popa, pañoles de municiones, parque de armas, central de seguridad, cámara de marinería, cocina, panadería, taller del helicóptero, entre otras cosas. De noche, este pasillo de penumbras rojas sólo estaba cortado por las luces claras de la central de seguridad. La central de seguridad es el centro nervioso para el control de las averías en el buque en caso de emergencias. Este es el mejor lugar para hacer guardia en puerto en los momentos de descanso.


Así pues, la esperanza de un premio y el cansancio de la búsqueda del desaparecido mezclado con el cansancio de cumplir la rutina de un buque en navegación abrió una puerta entre el consciente de la rutina con el subconsciente de la desaparición que hizo a un tripulante ver por el rabillo del ojo entre la penumbra de tenues rojos, en una guardia de burro, un centellazo de color verde que de popa se dirigió a proa haciendo que los recorridas salieran velozmente al sollado N° 1 para dar con el desaparecido. Se había materializado el Duende Verde. El Duende Verde comenzó a ser observado por varios tripulantes hasta que el buque nuevamente salió después de las 48 horas para tratar de localizar un cuerpo flotando en las aguas del Golfo Triste. Sabíamos que había sido visto el nuevo pasajero porque en las horas pesadas de guardia comenzamos a ver a tripulantes corriendo de proa a popa y de quilla a perilla tratando de llegar o al menos dar cuenta del desaparecido.


Con una junta investigadora de accidentes a bordo, la fragata “General Soublette” zarpó nuevamente para tratar de encontrar al desaparecido. Luego de 48 horas más de búsqueda sin encontrar rastros de nada regresamos a puerto. En puerto la investigación iniciaría una nueva etapa. Para nosotros la preocupación fue la reacción que iba a tener la madre del desaparecido cuando se le comunicara la infausta noticia. Nos imaginábamos gritos de dolor, rabia, desesperación por la gravedad de la perdida. Nos imaginábamos demanda, tribunales, juicios donde tendríamos que dar respuesta, de una u otra manera a algo inexplicable. ¿Cómo decir que ese marinero un Duende Verde le había anunciado algo que lo pudo haber empujado a hacer algo impensable? Por supuesto, la señora madre hizo acto de presencia abordo. Fue atendida por el Comandante, y los oficiales nos agrupamos entre la cámara contigua y el pasillo del Comandante para tratar de saber cuál iba a ser la respuesta de la progenitora del desaparecido, pero de una manera en que no fuésemos señalados, ni acusados, ni marcados por unos ojos que destilaran odio. La actitud de la madre nos dejó estupefactos. No pasó lo que esperábamos. Lo que recuerdo es que la mamá se alegró de que hubiese desaparecido. No hubo llanto, no hubo reclamos, no hubo nada. Este hecho que nos debería haber generado certezas no sólo no lo hizo, más bien espesó la niebla que envolvía el acontecimiento de la desaparición.


Después de ese episodio desconcertante con la madre del desaparecido, varios tripulantes trataron de indagar acerca de su origen a fin de obtener respuestas acerca de la inusitada situación. El primer hecho revelado fue que había obtenido una medalla en natación en la Escuela de Grumetes. Este hecho hacía conjeturar que el marinero pudo haber nadado, si se lanzó al agua, y seguir por tierra hasta la población más cercana. También se pensó que pudo haberse quedado en Turiamo con la complicidad de otros marineros. Eso al final nunca se supo… Lo que llegó a nuestros oídos, después de olas de información fragmentaria y confusa, fue que el marinero desaparecido había sido jefe de una banda que ante la amenaza de muerte optó por esconderse en la Armada de Venezuela. Esta maniobra le sirvió hasta que sus contrincantes dieron con el paradero de su hermana. Cuando el marinero desaparecido se enteró que su hermana estaba en peligro fue a protegerla. Lo último que se llegó a saber del marinero fue que, al parecer, murió en un enfrentamiento armado. Su historia termino allí. La Armada cerró el caso. Pero las sospechas de drogas, la inoperatividad del buque, los intentos de suicidio y las apariciones del Duende Verde cada vez que se presentaron hechos irregulares, marcaron la vida de la fragata por bastante tiempo.


La evidencia de los problemas de drogas se hizo patente unos meses después cuando en una navegación de rutina se descubrió a cuatro marineros temblando de frío e inusualmente abrigados en la sala de generadores de proa con una temperatura de 56° C. La experiencia del desaparecido hizo que se hicieran exhaustivas averiguaciones y con la tensión creada reapareció el Duende Verde. Quizás estaba tratando de anunciar algo. Probablemente era un mensajero que estaba mostrando algo así como zeitgeist del buque... del país, es decir, una forma de sentimiento colectivo que en un contexto determinado, intuía que algo estaba mal y no atinaba a saber qué. Los resultados arrojaron positivamente la existencia de una red de tráfico de drogas que afectó a nueve tripulantes del buque y a otros marineros destacados en la base naval de Puerto Cabello. Los enfermos fueron dados de baja con indicación de tratamiento médico.


En relación con los intentos de suicidio que motivaron la aparición del Verde mensajero me recuerdo de dos. Es conveniente advertir que no se concretaron, pero el contexto en que sucedieron esos hechos indicaba que el sentimiento colectivo de la tripulación todavía percibía algo que no estaba bien afectando, en consecuencia, a individualidades de la propia tripulación. El primer caso ocurrió un viernes en La Guaira un mes después del caso de los friolentos a 56° C. Una mamá decidida a no perder a su hijo se presentó a bordo para hablar con el segundo Comandante. Luego de una larga conversación el oficial ejecutivo convocó a los oficiales a la Cámara y nos informó que la señora X había venido a nuestro buque pidiendo ayuda porque a su hijo le habían detectado VIH + en un examen y quería evitar que se suicidara. Para perplejidad de los oficiales la señora nos contó que su hijo era un drogadicto y para alejarlo de las drogas lo había llevado a un lugar de recuperación que exigía una prueba de VIH. La prueba según el parecer de la madre no se hizo con la rigurosidad que se exigía y aspiraba a que la ayudáramos a realizar otra prueba para evitar un fatal desenlace... Ante nuestro asombro nos contó, además, que su hijo robaba para comprar drogas y en el último intento de procurarse insumos para alimentar su enfermedad había sido herido de bala en un tobillo.


En los oficiales la perplejidad y el asombro del nuevo acontecimiento estuvo acompañada de una sensación de escalofríos debido a que el VIH era una enfermedad de la que, en ese entonces, había muy poca información y el marinero presuntamente contaminado había sido, por propia iniciativa, camarero de oficiales. En una fulgurante jugada de la memoria comenzamos a visualizar los platos, las tazas de café, los cubiertos, las servilletas y las comidas servidas por el enfermo, seguidas de una comezón que azotó varias veces todos nuestros cuerpos. Con esta antesala de sensaciones y sentimientos, el marinero fue llevado al hospital, se le hizo el nuevo examen, pero había que esperar hasta el lunes siguiente. Se mantuvo en vigilancia y bajo los efectos de sedantes. El lunes siguiente los resultados fueron negativos. La habitación desbordó de alegría. Para esa familia fue justamente el momento inicial de un nuevo comienzo! Con lágrimas en los ojos salí de la habitación y no los vi más nunca! Hay que decir que todos estos marineros afectados por el problema de las drogas fueron buenos tripulantes. Jóvenes que se esforzaron para ayudar a mantener el buque en condiciones de operatividad en un contexto creciente de carencia de recursos. Esta carencia hizo que el buque entrara en la condición de inoperatividad en varias oportunidades a pesar de los denodados esfuerzos del Comandante y su tripulación. La más grave de las fallas presentadas fue una que ya había ocurrido en el año 1983 en el sistema que regulaba el comando de las hélices del buque para aumentar o disminuir la velocidad que ameritó que técnicos italianos instalaran una nueva pieza en los meses subsiguientes. Es de decir también que uno de los técnicos murió en un trágico accidente automovilístico. Una vez que el buque pasó nuevamente a la condición de operatividad cumplimos una serie de actividades operativas nacionales e internacionales. En julio del año 1990 se presentó el otro intento de suicidio y con él el Duende Verde. En esta oportunidad la tripulación estaba más atenta, con lo cual se pueden imaginar que se habían hecho grandes esfuerzos para salir de la mala racha. 


La fragata “General Soublette” junto con la fragata “General Urdaneta” fueron destacadas al Golfo de Paria motivado a una crisis política que había afectado al  gobierno de Trinidad y Tobago produciendo desordenes graves en su capital Puerto España. Dada la emergencia, nuestro buque zarpó sólo con un tercio de la marinería lo que supuso una importante recarga de funciones para todos aquellos que pudimos embarcar a tiempo. La misión de los buques no estaba clara puesto que se enmarcaba en lo que se conoce como diplomacia naval. El golfo de Paria está compuesto por un espacio de agua rodeado de tierra y selva tropical por todas partes menos por la boca de Dragones y la boca de Serpientes. Sus aguas son generalmente de un color diferente porque por allí desembocan los ríos San Juan, Guanipa y parte del Orinoco por lo que la sensación de selva y agua y la existencia de buques abandonados en la cercanía de las costas producen un efecto en la psiquis que genera mucha inquietud. Quizás es uno de los síntomas del mal de la selva a que se refiere Rómulo Gallegos en Canaima. El primer lugar a donde arribó Cristóbal Colón fue allí, específicamente Macuro por lo que ese espacio, con la excepción de los núcleos urbanos representados por Güiria y Puerto España y por el terminal de transbordo de mineral de Puerto Hierro, está caracterizado por una soledad interrumpida por la existencia de unas comunidades indígenas Warao que convierten al lugar en un sitio exótico y enigmático.   


Unos meses antes de la crisis de Trinidad habíamos estado en el Golfo de Paria con miembros de la comisión de defensa de la cámara de Diputados. En esa oportunidad se me ocurrió en una hora de instrucción explicarle a mi grupo de guardia de la importancia del lugar, por el viaje de Colón, y les comencé a explicar la precariedad de la navegación y de las penalidades que pasaron esos marinos españoles para imponer un idioma y una cultura a la región, y terminé mezclando esa historia con cuentos de serpientes y dragones en alusión a los nombres de las bocas del Golfo. Por supuesto que los marineros no creyeron la broma que intentaba hacerle, pero al señalarles como evidencia los restos de buques que aún se asomaban a flor de dichas aguas los rostros de los marineros se contrajeron asumiendo una actitud defensiva hasta que uno de ellos afirmó que su abuela le había dicho que en el Orinoco, frente a ciudad Bolívar, salían serpientes que se tragaban a las pescadores que navegaban incautos por esas aguas. Al final les dije que era una broma, pero la característica del área en un contexto de tensión política como la que vivimos en ese julio de 1990 puede abrir, como en efecto ocurrió, la puerta que separa el consciente y el inconsciente provocando un temor pánico y, por consiguiente, la presencia paranormal de entidades como el Duende Verde.


Como a los cuatro días de iniciada la misión fue completada la tripulación gracias al arribo de un transporte de la clase “Capana”.  El peor escenario que manejamos los oficiales del buque fue el de evacuar al personal diplomático venezolano destacado en ese país. En esa situación de incertidumbre y tensión duramos alrededor de dos semanas y ello produjo la primera y única baja a bordo. Un marinero abandonó su puesto de trabajo se dirigió a la cubierta de popa e intentó lanzarse al agua. No logró hacerlo porque unos compañeros lo detuvieron en el último momento y a la fuerza lo llevaron a la enfermería. Una vez estabilizado desembarcado en helicóptero. No supimos más de él.


Después de que finalizó la misión regresamos a Puerto Cabello. Dejé de ser por mi propia voluntad tripulante de la fragata “General Soublette” en agosto de 1990. El Comandante ofreció la posibilidad de ser jefe de división, pero decidí abrirme a nuevos horizontes. Luego que pasó bastante agua bajo el arco de mi vida, en el año 1998 hablando con un ex Segundo Comandante sobre algunas anécdotas vividas a bordo de la fragata salió a relucir la historia del Duende Verde y me comentó que todavía, en ese entonces, seguía siendo visto en el buque. Algunos años después, en el año 2005 en Cumaná, durante un ejercicio de exploración para la instrumentación de tácticas asimétricas tuve el placer de abordar la fragata de nuevo. Su Comandante había sido uno de los compañeros que compartió conmigo vivencias a bordo y por supuesto salió otra vez la historia del Duende Verde y por supuesto me indicó que todavía hacía sus apariciones en el buque. La pregunta que surge ahora es por qué y qué es el Duende Verde. Hemos dicho que es algo así como un mensajero que manifiesta algo que es inexplicable, que no es aprehensible por la razón. Pienso que el Duende Verde es expresión de un estado de ánimo singular y colectivo que evidencia que algo no está funcionando bien y socava las bases de las creencias que sustentan un obrar determinado. En ese entonces, los problemas del país se manifestaron a bordo con igual dureza. Hasta el año 1989 los venezolanos vivimos una gran ficción y el caracazo nos dijo más o menos cuál era la realidad. A bordo, la necesidad de mantener el buque operando y operar a su vez nos apartó de la realidad y ante esas circunstancias apareció el mensajero desde el lugar oscuro donde se asienta la ficción para decirnos a cuenta gotas qué era lo real.


El proceso de retorno de lo ficticio a lo real en la fragata se produjo de forma progresiva a pesar de los sobresaltos vividos en esos dos años. Fue posible gracias al espíritu de solidaridad y cooperación que se comenzó a gestar dentro de la tripulación que se convirtió en una forma inmanente de conciencia que se hizo colectiva y por ello trascendente. Por ello, después de los sucesos vividos hasta el año 1990, las futuras apariciones se debieron a un estado de alerta indicado por esta conciencia cuando se producía una fractura en la solidaridad y la cooperación generando comportamientos errados. Gracias a ello haber visto a la fragata navegando en el año 2005 me indicó que en el devenir se dieron los golpes de timón necesarios para que la consciencia colectiva representada por todos los marinos que tripularon ese buque permitiera que el mismo siguiera navegando con limitaciones aún en el año 2014, pero dentro de un contexto de solidaridad y cooperación.


Así pues, la solidaridad y la cooperación son los medios que prolongan una existencia. Estos dos valores constituyen lo real y la conciencia de la fuerza y la apropiación de estos valores son los que permiten la composición de una comunidad trascendente. 


Para finalizar podríamos decir que la tragedia que hizo que apareciera el Duende Verde a bordo permitió que la fragata “General Soublette” cobrara vida a través de una forma de consciencia colectiva, para el bien del país que ha necesitado de sus servicios. Falta que en el país opere esa misma forma de consciencia colectiva a fin de que se corrija el rumbo actual y evitar así que la realidad desborde la ficción en perjuicio de todos.




[1] “Historia Naval en Imagines” en lugar en internet (en Facebook) donde se puede tener acceso a información acerca de la historia naval de Venezuela, testimonios de protagonistas, libros sobre temas navales y estudios sobre estrategia, geopolítica y geoestrategia. http://www.fav-club.com/2017/07/15/el-duende-verde-y-la-fragata-general-soublette/#comment-2466