viernes, 3 de julio de 2026

SPYKMAN 2.0 Y EL DEBILITAMIENTO DEL RIMLAND COMO ESPACIO DE CONTENCIÓN EN LA GEOESTRATEGIA DEL SIGLO XXI


La vigencia del pensamiento de Nicholas Spykman (1942) radica en la constatación de que la periferia costera eurasiática sigue siendo el espacio de fricción preponderante en la geoestrategia global. Formulado originalmente como una alternativa realista a la visión continentalista del Heartland de Halford Mackinder —cuando Alemania controlaba Europa occidental y Japón dominaba el litoral de Asia oriental—, el concepto de Rimland postulaba que la llave del dominio mundial no se encontraba en el interior terrestre aislado de Eurasia (hinterland), sino en su franja costera: densamente poblada, económicamente dinámica y climáticamente templada.

Al contrastar la teoría con los conflictos históricos y actuales en dicho espacio, se observa la siguiente evolución:

Segunda Guerra Mundial

  • Eje Europeo: Alemania ocupó Ucrania, se extendió hacia el Cáucaso e intentó alinear a su bando a Irak e Irán, pivotando sobre la Siria de Vichy.
  • Eje Asiático: Japón avanzó hasta la frontera de la India y ocupó los principales espacios costeros de China.

Guerra Fria y lo que va del siglo XXI

  • Frente Oriental: La URSS mantuvo su hegemonía en Europa oriental hasta 1989. Actualmente, Rusia mantiene un conflicto en Ucrania, engatillado por la expansión de la OTAN al tratar de evitar un aumento de la escalada. Esta alianza militar ha alcanzado geográficamente, el área de máxima expansión alemana de la Segunda Guerra Mundial.
  • Cercano Oriente: La región (desde Egipto hasta Irán y desde el mar Mediterráneo al mar Arábigo) se consolidó como un espacio crónico de conflicto y fractura (Cohen, 1980) debido a la aparición de un conjunto de estados débiles sostenidos por el petróleo y las fuerzas armadas de Occidente.
  • Descolonización: El litoral desde Pakistán hasta Vietnam vivió un profundo proceso de descolonización que erosionó la influencia occidental directa.

El paso de la Segunda Guerra Mundial a la Guerra Fría convirtió a los litorales eurasiáticos en el gran anillo periférico de contención, un centro de gravedad mundial que conecta las profundidades del continente (hinterland) con las grandes autopistas marítimas del globo. Esta conversión convirtió a ese anillo en un espacio de tensión política desde el proceso de descolonización permaneciendo tres puntos de ruptura: el primero del Cercano Oriente, del que ya hemos hablado, el segundo está relacionado con el mar de China, que involucra a todos los países ribereños, desde Taiwán hasta Vietnam (incluyendo el estrecho de Malaca) y, el tercero por la rivalidad nuclear entre India y Pakistán.

Hoy, este postulado geográfico spykmaniano atraviesa una reconfiguración sistémica debido a la emergencia de China y la pérdida creciente de control occidental en el Cercano Oriente. La competencia multidimensional entre potencias marítimas y continentales —cuyas raíces conceptuales se remontan a Tucídides (Blanco, 2026a)— ha transformado al Rimland en un teatro dinámico donde las fronteras físicas convergen con flujos energéticos, cadenas de suministro de alta tecnología e infraestructuras digitales que se ubican tanto en el fondo del mar como en el espacio ultraterrestre.

A continuación, se examina el orden global actual a partir de la teoría de Spykman mediante cuatro ejes: el retorno del Heartland, la reingeniería del Rimland, su redimensión digital y la reformulación de la Fortaleza América.

1. El retorno de Mackinder y la crisis del orden liberal

La arquitectura de seguridad global atraviesa un reordenamiento tectónico que valida las tesis de Mackinder y la actualización de Spykman. Asistimos a la erosión de la hegemonía naval de la anglosfera frente al pivote terrestre euroasiático, impulsada por nuevos desarrollos tecnológicos. En este contexto, Irán se consolida como una potencia pivote que utiliza su geografía como un multiplicador de fuerza asimétrica. Su alianza con Rusia y China configura un bloque continental progresivamente inmune a las estrategias tradicionales de contención marítima.

El estrecho de Ormuz —confinado entre Irán y la península de Musandam (Omán)— es uno de los puntos de estrangulamiento (chokepoint) más sensibles de la economía global: por allí circula casi una quinta parte del petróleo mundial y entre el 20% y 25% del gas natural licuado. El control o la capacidad de perturbar estos corredores otorga a los Estados costeros una influencia que excede su potencial militar bruto (Diesen, 2026), poniendo en jaque el pilar del orden liberal de la "Libertad de Navegación". En este ajedrez energético, la importancia estratégica de Venezuela para EE. UU. radica en la necesidad de regular y asegurar los flujos energéticos hemisféricos (Blanco, 2026b). Vamos a detenernos un momento.  Según Romero (2026) Venezuela tiene una importancia estratégica de primer orden para EE.UU. en relación con el actual conflicto en el Golfo Pérsico debido a que ha cumplido un papel de amortiguador de los precios del petróleo en función de la manutención del nivel de los flujos. Creemos que antes del 03ENE2026, también nuestro país jugó un rol parecido en relación con Rusia e Irán, en el sentido de que la reducción de la producción venezolana desde la segunda década del siglo XXI sirvió para mantener el precio del mismo, en beneficio de los países mencionados.

Teniendo esta situación presente, la geografía restringida de Ormuz expone los límites del poderío militar naval convencional frente a tácticas de guerra asimétrica (minas inteligentes, lanchas rápidas de asalto, drones de bajo coste y misiles antibuque). Esta dinámica se extiende en línea continua hacia el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, donde transita el 12% del comercio marítimo mundial hacia el canal de Suez.

El Heartland Financiero y el Sistema de las "Tres R"

El orden global liderado por EE. UU. se ha cimentado históricamente en el petrodólar. Por ello, Ormuz es también el epicentro de la batalla por la moneda de reserva global. Alterar el flujo físico en Ormuz representa un ataque directo a la arquitectura financiera occidental basada en la deuda, actuando como un arma de desapalancamiento forzoso (Petrova, 2026).

En el hinterland se está consolidando el sistema de las Tres R (Rupias, Rublos y Renminbi), diseñado para operar fuera del alcance del dólar marítimo. Esto traduce al plano financiero la tesis de Karl Haushofer sobre el espacio económicamente compensado (Großraum). Como señala Vera (2026): «Los conflictos contemporáneos se resuelven... por la saturación o estrangulamiento de las cadenas de recursos básicos». Desde esta perspectiva, Venezuela es el país pivote sobre el cual se está produciendo el reordenamiento global a partir de la relación recíproca entre Heartland y Rimland. En este sentido, como bien señaló Romero (2026), la ayuda a Venezuela a propósito del terremoto del 24JUN2026 más allá de la empatía tiene un trasfondo estratégico de primer orden. Ello explica, además, por qué el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, haya afirmado el miércoles 24 de junio que el dólar estadounidense será «la pieza central» del comercio en una eventual «nueva Venezuela»[1].

A la incapacidad occidental para neutralizar a actores como Hezbolá en el Líbano o a los hutíes en Yemen, se suma la pérdida de control físico sobre recursos clave en el Donbás y el Sahel. Este escenario explica, de forma más amplia, las tensiones en Irán a propósito del dominio del Golfo Pérsico, la presión sostenida sobre Venezuela —agravada por el doble terremoto del 24 de junio de 2026— y los focos de protesta en Bolivia (Diesen, 2026).

2. La reingeniería del Rimland

La consolidación de la República Popular China como superpotencia ha desplazado el eje geoestratégico del Atlántico Norte al Indo-Pacífico, forzando a Occidente a estructurar una estrategia de contención adaptativa o de "segunda generación" mediante dos vías:

  1. Minilaterales informales: Alianzas de disuasión militar dura, seguridad económica e intercambio tecnológico (Japón, India, Reino Unido y Australia). En este esquema, India juega un rol pivotante: resguarda su frontera terrestre en los Himalayas frente a Pekín y coordina su presencia en el océano Índico para controlar el estrecho de Malaca (Kumar, 2025).
  2. Corredores económicos alternativos: Proyectos de conectividad como el Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC), diseñado para integrar al subcontinente indio con el Golfo Pérsico y Europa mediante redes ferroviarias y marítimas (Yuhang y Song, 2026). Esta infraestructura busca reparar el statu quo del Rimland tras las fracturas derivadas del conflicto en el Cercano Oriente iniciado a principios de 2026.

Frente a esto, Pekín despliega, desde hace una década, la Iniciativa de la Franja y la Ruta, una síntesis perfecta entre Mackinder y Spykman que busca dominar simultáneamente el interior de Eurasia y sus litorales comerciales:

  • La Franja (Terrestre): Penetra Asia Central con oleoductos y trenes de alta velocidad, recreando la antigua Ruta de la Seda.
  • La Ruta (Marítima): Desarrolla una red portuaria en el mar de China Meridional, el golfo de Bengala y el océano Índico que asegura sus importaciones críticas de crudo y dota al Estado de bases de doble uso (civil-militar) (Yibuti).

Esta proyección china se complementa con el esfuerzo de Rusia por reconstruir su propio espacio económico (Unión Económica Euroasiática) para mitigar las sanciones occidentales. Además, el retroceso de la capa de hielo ártica ha abierto la Ruta Marítima del Norte (NSR), un corredor bajo control ruso que conecta los puertos polares con el Pacífico Norte, evitando las conflictivas rutas meridionales. Como contraestrategia, la OTAN ha intensificado el control del estrecho GIUK (Groenlandia-Islandia-Reino Unido) y EE.UU. mantiene un firme interés geopolítico en Groenlandia para asegurar la protección continental americana.

3. El Rimland en la era digital y la guerra hipersónica

El desarrollo del ciberespacio, la inteligencia artificial y las tecnologías de la información obligan a reformular el concepto clásico de Spykman. La columna vertebral de la internet global depende de cables submarinos de fibra óptica cuyos tendidos convergen en los mismos cuellos de botella geográficos del Rimland físico: el estrecho de Malaca, el mar Rojo, el estrecho de Ormuz y el canal de Suez. Una interrupción en estos puntos paralizaría de inmediato los sistemas bancarios y las redes de mando militar de Occidente. Reflejo de esto es que, en el marco de la guerra del Cercano Oriente de 2026, Irán declaró los bancos de datos y las redes de fibra óptica como objetivos militares legítimos.

Existe, además, un vacío regulatorio: la Convención de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar (Convemar) carece de herramientas específicas para prevenir la interferencia de cables en aguas internacionales, un limbo legal explotado en operaciones encubiertas como acaeció con el oleoducto Nord Stream 2. Una vulnerabilidad similar afecta al espacio ultraterrestre debido a la militarización de la zona de transición (20-60 km de altura) entre el espacio aéreo soberano y el espacio exterior libre.

La aparición de armas hipersónicas que operan en la atmósfera superior (entre los 20 y 60 km de altura) ha alterado radicalmente la física del poder. Por su velocidad absoluta y trayectoria impredecible, estas armas han vuelto porosa y frágil la contención marítima tradicional. El espacio físico del Rimland ya no ofrece seguridad por el mero hecho de estar ocupado militarmente; el misil hipersónico ha "licuado" la geografía desde una perspectiva vertical. Las fronteras naturales, los estrechos y las cadenas de islas ya no son accidentes geográficos defendibles con barcos o infantería, sino coordenadas vulnerables dentro de un software de guía. Esto nos permite hablar de un nuevo Rimland determinado por las órbitas de los satélites artificiales.

En el "Nuevo Rimland orbital", el poder no pertenece a quien está físicamente en el lugar, sino a quien posee la capacidad de negar el uso del espacio a gran distancia en un tiempo reducido.

4. La Fortaleza América

La Fortaleza América surge como la respuesta psicológica y estratégica de EE. UU. ante el fin de su invulnerabilidad histórica. El concepto nació en la Segunda Guerra Mundial, cuando el país buscó alinear políticamente al hemisferio para asegurar el flujo de materias primas desde el sur hacia el norte mediante proyectos de interconexión fluvial y seguridad marítima en Iberoamérica. En el siglo XXI, este concepto debe entenderse no como un muro físico, sino como una estructura filosófica y operativa adaptada al Rimland orbital y a la guerra multidimensional.

Desde una perspectiva ontológica, la Fortaleza América solo es viable si todos los habitantes del hemisferio son tratados como fines en sí mismos y no como meros medios de una parcialidad estatal (asumimos el imperativo categórico kantiano). Esto exige, por una parte, una nueva organización de los estados y, por la otra, una nueva organización política regional para responder coordinadamente ante las amenazas del entorno. Para tal fin, es necesario eliminar los puntos de fricción hemisférica representados por: México, Cuba, Venezuela y Bolivia. Eliminar, en este sentido, significa que cada uno de los habitantes de los estados mencionados sean, a su vez, fines en sí mismos, y medios, dentro de una estructura cooperativa.

Operativamente, la Fortaleza América debe proyectarse en tres planos:

  • El Domo Dorado (Plano orbital): Ante la amenaza hipersónica, la defensa debe mirar hacia el "Rimland orbital" mediante redes satelitales avanzadas capaces de vigilar el espacio intermedio que escapa al derecho internacional.
  • El Reajuste del Rimland (Defensa adelantada): Las potencias marítimas utilizarán la alta mar no como un límite rígido, sino como un Limen (un umbral flexible de conexión y vigilancia entre el mundo marítimo y el continental).
  • La Resiliencia Continental (Base industrial y autarquía): Inspirada en la tesis de los espacios económicamente compensados (Ergänzungsräume) de Haushofer, busca subordinar la racionalidad del libre mercado globalista a la preservación política del bloque. En el contexto actual de crisis liberal, esto se traduce en la práctica del friend-shoring (socios de confianza), la exclusión de interferencias extrarregionales y la gestión autónoma de las redes de datos, energía y transporte.

Para evitar que los Estados periféricos del continente queden reducidos a meros proveedores de suministros, la potencia hegemónica debe asegurar la estabilidad del orden mediante una auténtica integración productiva y tecnológica, disolviendo las asimetrías de la soberanía convencional en beneficio del bloque común. De lo contrario, ocurrirá un colapso sistémico hemisférico.

5. Escolio: La prospectiva de la seguridad en un mundo multipolar

El concepto de Rimland de Nicholas Spykman sigue siendo el teatro geográfico preponderante en la disputa por la hegemonía mundial, transmutado hoy en un sistema híbrido de conexiones digitales, energéticas y espaciales a pesar de la actualización fáctica del concepto de Heartland de Mackinder. En este sentido, una reingeniería del concepto de Rimland debe considerar al mar y el espacio intermedio y ultraterrestre como Limen siguiendo al efecto el concepto de espacios abstractos (Blanco, 2010). Ello es debido a que para los tomadores de decisiones del siglo XXI, la superioridad militar convencional basada en el control de las aguas está siendo desafiada, por una parte, por los sistemas misilísticos y tecnológicos probados en los conflictos recientes de Ucrania y el Cercano Oriente y, por la otra, por la emergencia de nuevos valores de cambio que están afectando la economía mundial.

La realidad contemporánea del poder global se define, entonces, por cuatro dinámicas:

  1. La competencia directa entre rutas marítimas occidentales y la densa red terrestre euroasiática de oleoductos y ferrocarriles.
  2. La crisis del derecho del mar ante la reducción práctica de los espacios fuera de la jurisdicción estatal.
  3. La urgencia de regular jurídicamente la zona gris entre el espacio aéreo y el ultraterrestre.
  4. La consolidación de un Heartland Financiero fundamentado en valores de cambio alternativos al dólar.

En este nuevo tablero, la Fortaleza América no puede configurarse como un búnker aislado, sino como una red productiva regional integrada y simétrica, cuyo blindaje estratégico descanse en la resiliencia tecnológica compartida y en la estabilidad política y republicana en todo el hemisferio.

Referencias consultadas

Blanco, E. (2026a). Tucídides y la crisis del Cercano Oriente 2025-2026. Caracas: Festina Lente B.G. [Documento en línea]. Disponible en: [https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2026/05/tucidides-y-la-crisis-del-cercano.html](https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2026/05/tucidides-y-la-crisis-del-cercano.html)

Blanco, E. (2026b). Pasado como futuro: La Marina de Guerra de Venezuela y la Guerra Global. Caracas: Festina Lente BG. [Documento en línea]. Disponible en: [https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2026/06/pasado-como-futuro-la-marina-de-guerra.html](https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2026/06/pasado-como-futuro-la-marina-de-guerra.html)

Blanco, E. (2010). Espacio-tiempo y la guerra. Reflexiones sobre política y estrategia marítima. Caracas. Editorial Panapo. 276 p.

Cohen, S. B. (1980). Geografía y Política en un Mundo Dividido. Madrid: Ediciones Ejército.

Diesen, G. (2026). Lawrence Wilkerson: Israel, Iran, and the Erosion of American Strategic Interests. [Archivo de video]. Disponible en: [https://youtu.be/Ez4NHbk8lRk](https://youtu.be/Ez4NHbk8lRk)

Haushofer, K. (2025). "Karl Haushofer". En: Enciclopedia del Nuevo Mundo. Disponible en: [https://www.newworldencyclopedia.org/p/index.php?title=Karl_Haushofer&oldid=1157500](https://www.newworldencyclopedia.org/p/index.php?title=Karl_Haushofer&oldid=1157500)

Kant, I. (1785 [1999]). Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres (Ed. bilingüe, Trad. J. Mardomingo). Barcelona: Editorial Ariel.

Kumar, R. (2025). “A Comparative Geopolitical Study of Heartland and Rimland Theories”. Shaping National Security Strategies. ShodhPatra: International Journal of Science and Humanities, 2(12). Disponible en: [https://www.shodhpatra.org/wp-content/uploads/journal/published_paper/volume-2/issue-12/SPIJSH45454.pdf](https://www.shodhpatra.org/wp-content/uploads/journal/published_paper/volume-2/issue-12/SPIJSH45454.pdf)

Petrova, L. (2026). “Alex Krainer: The End of U.S. Supremacy - All-Out War & Economic Demise of The West”. [Nota de Substack]. Disponible en: [https://substack.com/@lenapetrova/note/c-262250184](https://substack.com/@lenapetrova/note/c-262250184)

Romero, J. (2026). Precio por la Libertad de Venezuela: Venezuela es Clave para los Estados Unidos. [Nota de Youtube]. Documento en línea. Disponible: https://www.youtube.com/watch?v=oxPfsDEvBTM

Spykman, N. (1942). America's Strategy in World Politics: The United States and the Balance of Power. Yale. [Documento en línea]. Disponible en: [https://ia801402.us.archive.org/13/items/in.ernet.dli.2015.5673/2015.5673.Americas-Strategy-In-World-Politics.pdf](https://ia801402.us.archive.org/13/items/in.ernet.dli.2015.5673/2015.5673.Americas-Strategy-In-World-Politics.pdf)

Vera, L. (2026). “El Golfo Pérsico no decide por relatos: decide por flujos. Una lectura estructural de Ormuz, la presión energética y los umbrales sociales...”. [Nota de Substack]. Disponible en: [https://substack.com/home/post/p-199198208](https://substack.com/home/post/p-199198208)

Yuhang D. y Song W. (2026). "Re-engineering the rimland: geopolitical tradition, strategic reconfiguration and the United States' Indo-Pacific strategy". International Affairs, 102(3), pp. 971–994. [https://doi.org/10.1093/ia/iiag038] (https://doi.org/10.1093/ia/iiag038)



[1] Ver: Banca y Negocios (2026). Scott Bessent: dólar estadounidense será "pieza central" del comercio de Venezuela. Documento en línea. Disponible: https://www.bancaynegocios.com/scott-bessent-dolar-estadounidense-sera-pieza-central-del-comercio-de-venezuela/

2 comentarios:

  1. Como siempre, el extraordinario Edgar, brindándonos un magnífico ensayo, al cual me permito agregar una nota en el punto 2. La reingenieria del Rimland, que se refiere a la transformación de China en una potencia marítima, por ahora regional, que se manifiesta por la creación de una Marina de Guerra moderna, acompañada por una poderosa Infantería de Marina expedicionaria, que, por ahora, viene construyendo bases navales en islas artificiales en varios arrecifes en el mar de China Meridional, para extender su soberanía en el Mar de China Meridional, invadiendo las Zonas Económicas de Vietnam, Indonesia, Malasia, Brunei, Filipinas y Taiwan.

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    1. Muchisimas gracias por la acotación. Las islas artificiales son una poderosa herramienta que tambien está desafiando al derecho del mar

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