1. Introducción: Contextualización Arqueológica y Epistemológica de Negarestani
La comprensión del pensamiento del filósofo iraní Reza Negarestani en el panorama contemporáneo estadounidense exige superar las lecturas historiográficas fragmentadas que oponen su etapa inicial —asociada a la teoría-ficción, la geofilosofía, la demonología petropolítica y las temporalidades anómalas— a su posterior ubicación como exponente del neorracionalismo funcionalista de Sellars y Brandon, la actualización de la filosofía de Kant y Hegel, la filosofía de la mente computacional vinculada a la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) y el fundamento espacial que observamos en Deleuze y Sloterdijk. Desde esta perspectiva, su orientación filosófica apunta al desmantelamiento del antropocentrismo y la desacralización normativamente orientada del sujeto humano.
Negarestani ha tratado de disolver, como lo están haciendo los filósofos del proceso, la aparente trinchera entre la tradición analítica y la continental. La ambición de la filosofía del pensador iraní converge en la psicología trascendental kantiana, la lógica dialéctica del Geist, la lingüística formal, la lógica matemática, la ciencia de la computación teórica y la filosofía procesual que asociamos con Deleuze.
Desde la perspectiva metodológica, Negarestani adopta explícitamente la distinción formulada por Jay Rosenberg en Accessing Kant, que contrapone el enfoque Apolíneo al enfoque Dionisíaco en la lectura de la historia de la filosofía. Mientras que el erudito apolíneo persigue la fidelidad historiográfica estricta y la elaboración de tratados exegéticos, el filósofo dionisíaco asume la premisa hegeliánica de que la filosofía es "su propio tiempo aprehendido en pensamientos", empleando el presente histórico como una lente que distorsiona productivamente los textos clásicos para extraer sus intuiciones positivas, transmutarlas, reingenierizarlas e integrarlas a las necesidades de la época.
La idea central de esta investigación es sostener que geofilosóficamente la desacralización de la naturaleza de Nagarestani apunta a la desacralización de la mente en fases sucesivas. Si en sus primeros escritos la inmediatez del espacio geológico y del tiempo cronológico es pulverizada para demostrar que la Tierra y el tiempo son entidades traumáticas no humanas, en su fase madura la inmediatez de la conciencia privada y de la experiencia perceptiva es disuelta mediante un funcionalismo profundo (deep picture of function). En ambos momentos, el objetivo es el mismo: despojar al sujeto humano de su estatus ontológico, revelando que la mente no es una sustancia natural inefable, sino un artefacto histórico y normativo construido a través del espacio semántico del lenguaje y la interacción social privatizada. Teniendo esta orientación presente, vamos a examinar la fase eofilosófica, seguidamente el giro neorracionalista y, finalmente, la Sistemática del Espíritu y la IAG.
2. La Fase Geoficticia y Tiamaterialista: Cyclonopedia y Chronosis
La utilización de la "teoría-ficción" en la obra temprana de Negarestani debe interpretarse como un dispositivo ontológico riguroso y un supercolisionador de abstracción diseñado para desmantelar la concepción antropocéntrica de la presencia, la naturaleza y la temporalidad lineal. En obras como Chronosis (desarrollada junto al artista Keith Tilford y el filósofo Robin Mackay) y Cyclonopedia, el medio narrativo y gráfico opera como un laboratorio especulativo donde las nociones heredadas de espacio, materia y memoria son sometidas a dinámicas de atrición y socavamiento estructural.
Tiamatismo, en este sentido, en alusión a la diosa babilónica del caos primordial y el océano salado: Tiamat, le sirve a Negarestani a través de la inversión de ese mito de Enuma Elish, para describir cómo un orden macrocósmico se ha impuesto en el mundo y cómo la tierra (Cthelll), está insurgiendo bajo la forma de materiales inmanentes, fluidos y corrosivos que conspiran activamente contra el nomos impuesto. Este fundamento nos recuerda al papel del mito de Mitra y Varuna en la filosofía de Deleuze y Guattari (2008).
El petróleo encarna, en este sentido, la memoria química y biológica de la Tierra, un compuesto viviente (Tellurian lube o sangre de Tiamat), en putrefacción que satura la corteza terrestre e instiga dinámicas sociopolíticas y narrativas como las están viviendo, actualmente, Irán y Venezuela. Esta petropolítica desintegra la cosmovisión tradicional al revelar que la economía política de la superficie está impulsada y parasitada desde abajo por una entidad subterránea, autónoma y opaca que devora la consistencia del planeta.
El instrumento analítico fundamental de esta desintegración es la poromecánica, una sintaxis ontológica organizada en torno a la figura de ficción del agujero complejo. La poromecánica demuestra que las estructuras aparentemente sólidas, holísticas y continuas de la naturaleza están internamente carcomidas por vacuidades, cavidades y poros entrelazados. El agujero complejo no es una mera ausencia de materia o un vacío estático, sino un vector de infiltración que pudre las ontologías de la presencia inmediata desde dentro. Un objeto poromecánico está permanentemente perforado, abierto a influencias exógenas que contaminan su interioridad y erosionan las pretensiones de un holismo naturalista autosuficiente.
En la novela gráfica Chronosis, la exploración de estas estructuras aberrantes se traslada al problema del tiempo. Utilizando el lenguaje del cómic como un acelerador conceptual, la obra categoriza la irrupción del Tiempo como una entidad personificada y traumática que inflige devastación sobre cualquier orden galáctico que pretende domesticarlo.
Existe una continuidad técnica directa entre esta ficción gráfica y la madurez teórica del autor: el dispositivo narrativo de la tecnología temporal en Chronosis anticipa la discusión epistemológica y termodinámica desarrollada en el Apéndice de Intelligence and Spirit respecto a la paradoja de los "cinco minutos atrás" (abordada formalmente mediante la perspectiva de microestados y macroestados). En ambos casos, el objetivo de Negarestani es demostrar que la certeza intuitiva sobre el pasado inmediato y la inmutabilidad de la memoria perceptiva constituyen ilusiones construidas sobre la ceguera hacia los niveles de micro-organización subyacentes. Las dimensiones ontológicas de la poromecánica y la geoficción están relacionadas con:
Desintegración de la Finitud Corpórea: La infiltración poromecánica disuelve las fronteras del cuerpo biológico y de los objetos sólidos, demostrando que toda entidad está estructuralmente perforada por redes de cavidades que impiden la clausura autonómica.
Subversión de la Inmediatez Temporal: La manipulación de los intervalos temporales (como la tecnología en Chronosis que prefigura el análisis termodinámico de macroestados) pulveriza la fe febril en el flujo del "ahora" fenomenológico, revelando que el tiempo presente es una construcción mediada e inestable.
Desmitificación de la Memoria y la Senciencia (conocimiento a través de las sensaciones): La capacidad de editar la memoria histórica y la desvalorización de las categorías de vida/muerte demuestran que las vivencias biológicas inmediatas carecen de fundamento ontológico propio, preparando el terreno para la crítica neorracionalista al Mito de lo Dado.
La disolución poromecánica de la subjetividad inmediata y la profanación de la naturaleza en estas geoficciones demuestran que la experiencia sensible no es un cimiento sólido, preparando conceptualmente el camino para la crítica formal al humanismo en la fase de lo que denominó inhumanismo racional.
3. El Giro Neorracionalista y el Inhumanismo (no-humano) Ilustrado
El giro neorracionalista en el pensamiento de Negarestani marca el tránsito formal desde una ontología materialista subterránea hacia la articulación de una normatividad racional no biológica. En esta etapa, expuesta en ensayos como O trabalho do inumano, el inhumanismo no se define como la destrucción misantrópica del hombre ni como un abandono de sus valores, sino como la consecuencia lógica y rigurosa del racionalismo crítico: la razón es una fuerza autocorrectiva e inhumana que no pertenece por derecho divino a la especie Homo sapiens, sino que exige la transformación e incesante revisión de la figura del humano.
Para fundamentar su propuesta, Negarestani establece una distinción crucial entre dos órdenes que, según él, la filosofía tradicional tiende a confundir: La senciencia, que ya hemos introducido con la sapiencia. La equiparación o confusión entre senciencia y sapiencia constituye la raíz del "Mito de lo Dado" (Myth of the Given) denunciado por Wilfrid Sellars. Asumir que las impresiones sensibles inmediatas de la senciencia pueden servir de fundamento justificativo para los conceptos de la sapiencia es, para Negarestani, un error categórico. La razón, según él, no emana de la biología ni de la introspección privada; es una facultad normativa socialmente organizada.
A partir de este marco inferencialista, Negarestani despliega una crítica paralela en dos frentes simultáneos:
Contra el Humanismo Esencialista: Critica la sacralización de la figura dada del humano, la cual asume la condición humana biológica o histórica actual como una totalidad consumada, intocable y dotada de un privilegio ontológico intrínseco.
Contra el Anti-humanismo y Posthumanismo Ingenuos: Critica a aquellas corrientes que celebran una negación abstracta o un colapso irrestricto de lo humano sin proponer una determinación funcional. Este posthumanismo ingenuo suele caer en un romanticismo del caos o en un reduccionismo biológico/tecnológico que disuelve la normatividad de la razón en favor de una mera aceleración de la senciencia o de una superinteligencia física sin restricciones lógicas.
Frente a estas desviaciones, el Inhumanismo Racional concibe la razón no como una facultad fija o un órgano natural, sino como un espacio de reglas y compromisos autocorrectivos. Pensar racionalmente implica ingresar en un juego de consecuencias inferenciales donde cada afirmación obliga al agente a revisar sus premisas previas a la luz de nuevas razones. La razón es la herramienta que, según él, nos permite borrar nuestro rostro dado (nuestros sesgos biológicos, prejuicios históricos e ilusiones fenomenológicas), para rediseñar pragmática y conceptualmente lo que podemos llegar a ser.
Para formalizar este proceso de autotransformación, Negarestani rescata el concepto hegeliano de Aufhebung (superación) y basándose en la lógica dialéctica, desglosa los cuatro significados alemanes fundamentales de aufheben:
Heben: Elevar o levantar del suelo algo que ha caído.
Auf-heben: Asir, tomar o apoderarse activamente de algo.
Preservar: Retener o conservar un momento estructural previo.
Cancelar: Anular, abolir o dejar fuera de acción un estado de cosas.
Hegel, y con él Negarestani, enfatiza la síntesis entre la cancelación (4) y la preservación (3). En el ámbito de la mente, la Aufhebung cancela la inmediatización del sujeto cartesiano o introspectivo (su pretensión de ser un dato primario), pero preserva la diferencia mediada entre ese sujeto y sus relaciones con los otros. De este modo, la Aufhebung opera mediante la negación determinada (que requiere tiempo, trabajo conceptual y construcción de estructuras alternativas), en oposición diametral a la negación abstracta e indeterminada propia de la política revolucionaria abolicionista o del posthumanismo ingenuo, los cuales pretenden destruir la totalidad de un golpe sin ofrecer un reemplazo normativo.
Esta fundamentación dialéctica del inhumanismo normativo exige una formalización sistemática capaz de encarnar el espacio de la razón en una arquitectura lógica y computacional, tarea que Negarestani emprende en su análisis del Geist y la IAG.
4. La Sistemática del Espíritu y la IAG (Intelligence and Spirit)
La obra más relevante hasta ahora de Negarestani, Intelligence and Spirit, reescribe la historia de la filosofía como la elaboración gradual de un programa sistemático para la realización de la IAG. En este tratado, la inteligencia es definida como la evolución impersonal y colectiva de un pensamiento que se construye a sí mismo desde la perspectiva de un "ningún dónde y ningún cuándo" (view from nowhere and nowhen).
Para ello, Negarestani reinterpreta el concepto de Geist (Espíritu) de Hegel despojándolo de toda connotación trascendente y lo define funcionalmente como una comunidad multiagente constituida ontológicamente por el espacio semántico de un lenguaje público y privatizado. Apoyándose en Hegel sostiene que la mente es un sistema socializado donde los agentes emergen como subproductos de una red normativa de reconocimiento mutuo. La percepción sensible solo adquiere el estatus de conocimiento porque es apercepción discursiva, y la apercepción es un artefacto de este espacio semántico privado.
El Funcionalismo Profundo (Deep Picture of Function) defiende que una función mental está "dimensionalmente variada" y "múltiplemente constreñida" (dimensionally varied and multiply constrained). La mente es lo que hace únicamente en la medida en que existen estructuras causales-materiales y lógico-semánticas organizadas jerárquicamente que soportan sus actividades. El funcionalismo profundo explica cómo está organizada una función a través de múltiples niveles de complejidad que no pueden fusionarse de manera simplista.
El funcionalismo profundo, en este sentido, demuestra que el capitalismo es una función determinada por lo que hace. Existen prácticas sociales sui generis —como las prácticas sociolingüísticas y las reglas formales del juicio— que poseen autonomía estructural y no se reducen al modo de producción capitalista. Esta diferenciación de niveles permite la negación determinada: la capacidad de intervenir, reconfigurar y reingenierizar estructuras específicas sin caer en la parálisis nihilista o en la fantasía de una destrucción instantánea e indeterminada.
En Intelligence and Spirit, el lenguaje es caracterizado como el Dasein (la existencia determinada) del Geist: el espacio formal y semántico donde la computación, la matemática y la lógica convergen. Es a través del lenguaje público que los agentes pueden formalizar sus inferencias, someter sus juicios a la crítica colectiva y trascender la inmediatez de la senciencia.
El programa de la IAG la concibe como un experimento mental prolongado y un "juego modelado" (toy model) que funciona como una vista externa (outside view) y un negativo fotográfico del ser humano. Al intentar construir un autómata pensante desde cero (analizando las condiciones trascendentales kantianas de la intuición, la imaginación y la apercepción discursiva), la AGI nos revela objetivamente lo que somos en virtud de lo que determinadamente no somos. Este distanciamiento objetivo quiebra nuestras impresiones subjetivistas e introspectivas, permitiendo, según su perspectiva, la desbiologización radical de la mente.
Para evitar que la construcción de la mente caiga en nuevos dogmatismos, Negarestani asimila el escepticismo pirrónico dentro de la razón dialéctica. La epoché (suspensión del juicio) y la isostheneia (equipolencia de argumentos contrapuestos) son rescatadas de su estancamiento paralizante e incorporadas al Geist como un "escepticismo autocompletado" (self-consummating skepticism). La razón así se convierte en una "dialéctica entre la sospecha y la confianza": una dinámica donde el escepticismo racional pone en duda permanentemente el estatus del sujeto aquí y ahora, obligándolo a superar sus ataduras históricas y contingentes.
En el Apéndice de la obra, Negarestani, al redefinir la inducción y la deducción como operaciones formalmente estructuradas sobre marcos jerárquicos de hipótesis y evidencia (articulando la perspectiva termodinámica e informacional de microestados y macroestados), el filósofo iraní demuestra que la inferencia racional no requiere de un salto de fe inductivo, sino de una integración de niveles de explicación que garantiza la corrección epistémica sin recurrir a dogmas absolutistas. De ahí que haya expresado lo siguiente: "La mente no es una cosa: es sólo lo que hace." (Mind is not a thing: it is only what it does.)
Esta concepción del Geist computacional y la IAG conduce directamente a la redefinición de la filosofía como un artefacto histórico y una tecnología de autocultivo.
5. Corolario: La Filosofía como Organón y Artefacto de Auto-cultivo
El recorrido por alguna de las obras de Reza Negarestani expone la solidez de un proyecto intelectual cuyo propósito fundamental ha sido liberar a la inteligencia de los sesgos del chauvinismo biológico y de la inmediatez fenomenológica. Desde los socavamientos petropolíticos de Cyclonopedia y las rupturas temporales de Chronosis hasta la arquitectura computacional del Geist en Intelligence and Spirit, la filosofía de Negarestani se presenta como una de las intervenciones teóricas más ambiciosas del siglo XXI. Al definir al Geist y a la mente como un Objekt —un objeto de pensamiento y un artefacto de su propio concepto— Negarestani demuestra que la mente puede intervenir sobre sí misma, reconfigurando sus propias condiciones trascendentales.En última instancia, para Negarestani, la filosofía es un programa, es decir, un sistema operativo conceptual que posee "un conjunto de axiomas (puntos de partida normativos o condiciones de posibilidad del pensamiento) y principios de acción". La filosofía, desde esta perspectiva, diseña operaciones que permiten al pensamiento construir libremente nuevas realidades conceptuales y cognitivas que antes eran imposibles.
La libertad, consecuentemente, es la capacidad racional de asumir compromisos normativos, comprender las leyes necesarias de nuestra propia realización y actuar sobre ellas para rediseñar la mente, y el inhumanismo es, para nuestro autor, el compromiso ético y teórico con la transformación continua de lo que significa pensar.
Fuentes Consultadas
Blanco, E. (2026). Geofilosofía: espacio, tierra y territorio. Caracas. Ediciones Rivero-Blanco
Deleuze, G. y Guattari, F. (2008). Mil Mesetas. Capitalismo y Esquizofrenia. 8° ed. Valencia. (T. J. Vásquez y U. Larraceleta). Editorial Pre-Textos. 522p
Negarestani, R. (2008). Cyclonopedia: Complicity with Anonymous Materials. Melbourne: re.press.
Negarestani, R. (2014). O trabalho do inumano (Trad. J.-P. Caron). Zazie Edições.
Negarestani, R. (2018). Intelligence and Spirit. Cambridge, MA: Urbanomic / MIT Press.
Negarestani, R., Tilford, K., & Mackay, R. (2021). Chronosis. Urbanomic
