domingo, 1 de julio de 2018

SEGURIDAD CIUDADANA Y ESTRATEGIA DEL ENJAMBRE




            En un ensayo pasado se trató sobre la ‘auctoritas situacional’. El objeto fue crear las condiciones de posibilidad de unir en un solo concepto flexibilidad, oportunidad, iniciativa y conducción en circunstancias imprevistas usando para ello un enfoque estratégico que permita la aplicación efectiva de una Estrategia del Enjambre[1]. La Estrategia del Enjambre es la expresión de un acto de defensa cuyo fin es crear las condiciones de posibilidad de establecer una república. El otro aspecto de la defensa es hacer viable los actos de defensa mediante la organización de la seguridad ciudadana desde los sujetos que pasarían a conformar la nueva ciudadanía.
Ya se sabe que desde el punto de vista de la estructura sobre la cual se debe ejercer la seguridad ciudadana se vive en un contexto de fragmentación institucional por la existencia de una estructura formal establecida en el año 1999 y otra estructura establecida por el Estado que incluye las comunas, la milicia, que no están establecida en la constitución y una policía nacional concebida con la intención gubernamental de implantar un modelo socialista de desarrollo a la sociedad venezolana a pesar de que la gran mayoría de la población no está conforme con ello. A la par de esta estructura operan otras dos: una que actúa de forma ilegal y/o a-legal, es decir, inmoral, un conjunto de organizaciones que constituyen lo que hemos definido como delincuencia organizada que ha hecho que la sociedad venezolana viva bajo riesgo permanente, y otra organización que se encuentra en statu nascendi que busca protegerse mediante el establecimiento de un nuevo orden.
Desde el enfoque estructural hay dos aspectos a tener en consideración, la organización y la estructura de acción. Sobre la primera ya hicimos mención. La estructura de acción parte del hecho de que la tiranía actúa como un atractor principal que condiciona la acción de estos grupos desde el mismo momento que posee un aparato de captura que le permite mantener en un equilibrio de poder a favor a cada uno de estos grupos que  tienen valores, intereses y culturas diferentes cuyas interacciones promueven la cooperación y/o el conflicto. La cooperación es lo que ha mantenido a la tiranía en el poder. Ahora el conflicto puede ser producido por un encuentro o un desencuentro no deseado o por un acontecimiento inesperado como ocurrió con la organización del operativo que terminó con la ejecución de Oscar Pérez y su grupo. Ahora, cómo funciona este aparato de captura. Ya es harto conocido que la tiranía ha instrumentado dispositivos para controlar a la población venezolana llevando a esta a condiciones de supervivencia. Cuando un venezolano se encuentra en el límite de sus fuerzas vitales recibe la ayuda del Estado y lo anula desde el punto de vista político. La manera más visible de cómo lo está logrando es gracias al papel que desempeñan los consejos comunales en la distribución de los CLAPS. Debido a este media la tiranía está logrando un alto grado de control social en el sentido que le está permitiendo conocer y penetrar en áreas que hasta el presente no había podido de las antiguas clases media y alta de la población. Esta penetración es el paso previo para expandir su grado de influencia y control debido a que puede atacar la propiedad privada y declarar de utilidad pública bienes muebles e inmuebles con una finalidad política. Como el consejo comunal actúa como un ariete, los otros grupos que orbitan en torno a la tiranía logran un espacio de maniobra.
Estado de naturaleza, multitud y línea de fuga.
La existencia de estos grupos que operan en función de sus intereses particulares dentro de un contexto de debilitamiento institucional plantea la necesidad a los ciudadanos de defender sus intereses vitales enmarcado en su espacio privado con el fin de que puedan perseverar en su propia existencia debido a que teóricamente podemos afirmar que estamos viviendo en un estado de naturaleza en sentido hobbesiano[2]. En el estado de naturaleza, cada ser, en su singularidad, busca preservar su derecho natural de existir y de perseverar en su propia existencia por sí mismo. En ese estado cada uno desconfía en el otro y ello explica la desconfianza en el otro y evidencia la rotura del equilibrio existente en la relación entre seguridad y libertad. En ese estado de naturaleza somos una multitud. Una multitud, puede ser vista como un conjunto de singularidades que operan en común capaces de re-politizar un espacio social a partir de la cooperación. Este es el aspecto constitutivo que interesa destacar considerando el interés de la tiranía de implantar una estructura comunal.
El modo en que es posible salir de este estado es estableciendo un camino de acción diferente, es decir, una especie de línea de fuga que facilite la cooperación desde una perspectiva spinozista y permita pensar en la constitución de una nueva república[3].
Una línea de fuga es un acto de superación que según Deleuze y Guattari[4], posee tres componentes que corresponden a tres grados de libertad: “libertad de movimiento, libertad de enunciado, libertad de deseo” que posibilita el despliegue de la creatividad, como marco de una dinámica trasformadora que podría producir “resultados diferentes en cada evento”. Esta creatividad parte de la existencia de un estado de indiscernibilidad que plantea la existencia de una situación contradictoria. El estado de indiscernibilidad es aquel donde “un ser que puede ser y, al mismo tiempo no es” se denomina, según Agamben, contingencia[5]. Así pues frente a la acción de la tiranía usando como ariete a los consejos comunales y la acción de otros grupos que actúan en función de sus intereses queda una especie de tercero incluido que puede dar paso a una estructura de cooperación que vaya más allá del entorno hostil en que nos encontramos.
Auctoritas Situacional, seguridad rizomática y Enjambre.
De ahí el papel que se le ha dado al concepto de auctoritas situacional ya en nuestro caso basado en una realidad descrita desde el punto de vista ontológico como insegura, pero ahora con el agregado de que esta autoridad debe operar con una voluntad orientada al futuro. Si se considera, por ejemplo, la organización y los mecanismos de alerta temprana que se han generado para reducir o evitar un delito en algunas comunidades del país, la autoridad situacional tendría como objeto evitar que se vulnere la seguridad de los miembros de una comunidad y/o que los co-participantes se conviertan en criminales. Para ello se hace necesario reducir la duda que limita la capacidad de acción mediante la construcción de conceptos operativos a partir del conocimiento del entorno físico y normativo.
La producción de un concepto en un sitio de acontecimiento que favorecerá una acción de seguridad debe poseer una episteme que permita la operacionalización. Esta episteme se producirá a partir de una relación social pudiéndose usar la expresión de epistemología social. Esta es entendida, según Goldman, como estudio del conocimiento en sociedad en lo referente a los patrones de producción, flujo, integración y uso de todas las formas del pensamiento comunicadas a través de todo el tejido social que en nuestro caso busca preservarlo, restablecerlo y producir su crecimiento[6].
El sitio de acontecimiento da un contorno geográfico a una situación de inseguridad dada, es decir, una calle, una cuadra, una urbanización, etc. Por ello es que hemos usado el concepto de rizoma, es decir, “un sistema a-centrado, no jerárquico y no significante, sin memoria organizadora o autómata central, definido únicamente por la circulación de estados” porque este describe una estructura que es capaz de ir más allá de una política estructurada proveniente de la tiranía y sus aliados ya que elimina su capacidad de ser un referente, de conducir y de influir a un conjunto de agentes sociales. El rizoma, es una estructura trans-apropiativa en el sentido que es producto de buenos encuentros por estar basados en la cooperación que generan un tipo de relación basada en la interdependencia y un fin común que se sustenta a su vez en la necesidad de crear o de mantener las condiciones de posibilidad de perseverar en la propia existencia.
Como la estructuración realizada por la tiranía apunta a la conformación de un espacio comunal, el rizoma entendido como otro tipo de relación social, es en sí otra forma de estructura que para el Estado puede ser caótica en la medida en que sea incapaz de aprehenderla[7]. Aquí es donde entra el concepto de Enjambre para indicar un tipo de organización generada de manera instantánea y simultánea de forma a-centrada, a-jerárquica y a-significante en función de una situación determinada por una situación de inseguridad.
La forma de organización entendida como Enjambre permite pensar en una seguridad ciudadana que podríamos denominar rizomática (seguridad rizomática). Históricamente, la instrumentación de una organización política constitutiva que puede ser vista como un rizoma es el caso del Cabildo Abierto[8], debido a que su origen no proviene históricamente de una entidad superior que actúe como referente y actúa en función de sus necesidades no en función de intereses basados en la implantación de proyectos ajenos. Sin embargo, esta estructura originaria ha sido capturada por el Estado. Por ello hay que buscar una manera de actuar fuera de esa estructura a un nivel más pequeño. Y esta creo que es la del condominio. Como el ‘condominio’ es un dominio común asentado en un espacio que expresa la existencia de una  propiedad privada que puede ser vista en un sentido amplio, este es el núcleo originario a partir del cual se puede recomponer un espacio político. Un condominio es una estructura administrativa de una pluralidad de propietarios que tiene como finalidad velar por el uso adecuado de las cosas comunes adoptando las medidas que fuere necesaria y el uso supone su conservación tanto en lo concerniente al propietario como de lo común permitiendo el establecimiento de una red de relaciones. Por ello podemos pensar en denominar esta acción como un Condominio Abierto porque se ajusta al concepto de rizoma.
Condominio Abierto y recomposición del espacio político
El Condominio Abierto preserva los atributos originales del Cabildo Abierto en el sentido que apunta a resguardar la seguridad de sus miembros en un nivel similar al que se originó el cabildo abierto que permite pensar que su estructura constitutiva se convierte en originaria motivado a que trasciende a cualquier forma de captura y permite a pequeña escala reproducir ese efecto de repolitización.
Para nuestros efectos, el Condominio Abierto puede ser visto como un Enjambre reproducido de manera artificial en la medida en que sea inducido a partir de un proceso de orientación y no de ideologización y en la medida en que pueda reproducirse a diversas escalas. El Enjambre, según Bonabeau, Dorigo y Theraulaz[9], se realiza mediante la estructuración de paredes de protección que hace que un cuerpo, en nuestro caso social, actúe como una plantilla que sostiene dichas paredes de defensa permitiendo, a su vez, la construcción de nuevos patrones de comportamiento de grupo gracias a una forma de comunicación basada en los cambios en un ambiente determinado. En nuestro caso, un cambio de ambiente puede estar generado por una situación de inseguridad que ocurre en un sitio de acontecimiento. Teniendo esto presente, la figura del Condominio Abierto, como expresión de un proceso de constitución de una estructura de seguridad rizomática a partir del concepto de multitud, para dar respuesta al estado de inseguridad en que nos encontramos puede ser vista como una respuesta eficaz debido a que, en primer lugar, nos reconecta con el pasado en un sentido histórico diferente, en segundo lugar, se ha observado una creciente actitud de la población para participar en asuntos públicos por la falta de representación y, en tercer lugar, es la forma en que se puede manifestar un enjambre conformado para la defensa de la propiedad, de la libertad y la creación de condiciones de posibilidad para perseverar en la propia existencia.
Así pues, la confluencia de esta que hemos considerado como institución originaria, una auctoritas situacional y una situación de inseguridad cuya cara más visible es la reducción del espacio privado, permite pensar la seguridad ciudadana desde una nueva perspectiva frente a la acción de los consejos comunales. Como la forma en que se puede producir esta confluencia es, como dijimos, mediante la cooperación, en la medida en que haya más agentes dispuestos a cooperar, en esa medida se conformarán rizomas cuyo acrecentamiento expresará, en diversas escalas, la forma en que se reconstituye desde lo privado un nuevo espacio público.
Como pensar un Condominio Abierto es pensar en un proceso constituyente en las condiciones construccionistas que se han indicado, hay que tener presente que esta institución es posible considerarla de forma pública desde el mismo momento que constituye un punto de equilibrio entre seguridad y libertad debido a que expresa el inicio de reconstrucción de un espacio político.
La forma de aplicación para hacer factible esta propuesta es mediante la inducción, es decir, la promoción desde arriba de la estructura política, para que la construcción se produzca desde debajo de forma autónoma. De ahí la importancia del proceso constituyente entendido como instancia superior de recomposición del espacio político de abajo hacia arriba teniendo como eje la protección del espacio privado. La gestión en sí misma sería la aplicación de una serie de principios organizacionales que se derivan de la misma génesis estructural, es decir, prácticas consuetudinarias, equilibrio estructural, adaptabilidad frente a las nuevas situaciones y concurrencia que permita preservar la horizontalidad que indica la a-centralidad, la a-jerarquía y la a-significancia.
Finalmente, queremos resaltar que el objeto de esta estructura de seguridad rizomática basada en el Enjambre no es combatir el delito, sino defender y mantener una organización social basada en el equilibrio entre propiedad, libertad y seguridad.


[1] Ver al respecto: “AUCTORITAS SITUACIONAL, MULTITUD Y COLAPSO SISTÉMICO” en http://edgareblancocarrero.blogspot.com/2017/11/auctoritas-situacional-multitud-y.html . Sobre la Estrategia del Enjambre ver: “T. E. LAWRENCE Y LA ESTRATEGIA DEL ENJAMBRE” en http://edgareblancocarrero.blogspot.com/2018/01/t-e-lawrence-y-la-estrategia-del.html
[2] HOBBES, T. (1651/1989). Leviatán.  Madrid. (T.C. Mellizo). Alianza Editorial. 548 p.
[3] Spinoza, Ética demostrada… en SPINOZA, B. (1677/2011). Tutte le Opere. Milano. (T. M. Buslacchi, A. Dini, G.Durante, S. Follini y A. Sangiacomo). Editorial Bompiani. 2838 p.
[4] DELEUZE, G y GUATTARI, F. (1978). Kafka. Por una literatura menor. México. (T. J. Aguilar). Ediciones Era. 127 p.
[5] DELEUZE, G, AGAMBEN, G y PARDO, J. (2005). Preferiría no hacerlo. Bartleby el escribiente. 2º ed. Valencia (T. J. Pardo y J. Benítez). Pre-textos. 191 p.
[6] Ver al respecto una reflexión previa en: “COMENTARIOS SOBRE ‘LA EPISTEMOLOGIA SOCIAL’” en: http://edgareblancocarrero.blogspot.com/2015/12/comentarios-sobre-la-epistemologia.html
[7] DELEUZE, G y GUATTARI, F. (2008). Mil Mesetas. Capitalismo y Esquizofrenia. 8º éd. Valencia. (T. J. Vásquez y U. Larraceleta).  Editorial Pre-Textos. 522 p. Sobre el caos y el orden relacionado con la Estrategia del Enjambre ver: “CAOS, ORDEN Y ESTRATEGIA DEL ENJAMBRE” en http://edgareblancocarrero.blogspot.com/2018/06/caos-orden-y-estrategia-del-enjambre.html
[8] El cabildo, que etimológicamente proviene de la raíz latina capitullum, es una institución  que tiene sus antecedentes en la colonia y fue incorporado a la constitución de 1811 en nuestro país una vez se inició el proceso independentista. En este documento constitutivo, según Romero (2014) “se reconoció el derecho de los vecinos a solicitar por escrito una reunión con la Municipalidad respectiva para tratar temas de interés” como la seguridad, el cobro de impuestos, etc. Esta institución aparece en la primera Ley Orgánica del Régimen Municipal del año 1978, que establece la obligación del Concejo Municipal de realizar reuniones periódicas con los vecinos y posteriormente en la Constitución de 1999 que reconoce al Cabildo Abierto como un mecanismo de participación ciudadana. Después de este instrumento constitutivo se promulgó la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, que reitera la necesidad de desarrollar el Cabildo Abierto en función de las necesidades de las poblaciones del municipio. En relación con Romero, ver: ROMERO, C (2014). “El cabildo abierto”. Caracas. Revista Politika UCAB N° 98. [Documento en Línea]. Disponible: http://politikaucab.net/2014/07/03/el-cabildo-abierto/
[9] BONABEAU, E, DORIGO, M y THERAULAZ, G. (1999). Swarm Intelligence: From Natural to Artificial Systems. New York, NY: Oxford University Press, Santa Fe Institute Studies in the Sciences of Complexity. 320 p.