viernes, 9 de agosto de 2019

LA GUERRA CONTRA EL TERRORISMO EN EL MAR Y LA CRISIS EN VENEZUELA

"Cuba pide a Rusia que sus buques de guerra protejan el petroleo de Venezuela que va a la isla"  https://albertonews.com/principales/ultima-hora-cuba-pide-a-rusia-que-sus-barcos-militares-custodien-el-petroleo-de-venezuela-hasta-la-isla/?utm_campaign=Twitter&utm_medium=twitter&utm_source=twitter

Desde el año 2018 se han producido un conjunto de acaecimientos marítimos en la lucha contra la tiranía en Venezuela que han evidenciado la ocurrencia de una escalada. Estos han sido: la ayuda humanitaria[1], el incremento de la lucha contra el narcotráfico y otros delitos en el mar y las contracciones intimidatorias de la tiranía como respuesta[2], el ejercicio del principio de libre navegación en Alta Mar y las sanciones contra buques y empresas que hacen envíos de petróleo y derivados a Cuba[3].
Con las medidas que va a instrumentar EEUU contra la tiranía la palabra ‘bloqueo’ ha impregnado el ambiente político discursivo debido a que ha sido usada en diferentes ámbitos[4], sin embargo, en el imaginario colectivo ha vuelto al presente la crisis de Cuba del año 1962 y la venezolana del año 1902-03 y esa es la imagen prevaleciente. Falta reflexionar acerca de su efectividad. Hace unos años, específicamente en el 2015, realicé un análisis comparativo de la posibilidad de recurrencia de acontecimientos similares en una nueva configuración. En esa oportunidad expresé que Venezuela era un importante foco de atención en el enfrentamiento civil global en curso y que a pesar de la debilidad de la coalición cubano-venezolana, que fue lo considerado en el estudio y de su apoyo extra-continental, se estimó la posibilidad de uso de otro tipo de armas altamente destructivas que le daban una importante capacidad de maniobra estratégica en contraposición a la subversión política instrumentada fallidamente por Cuba en el continente[5]. En la actualidad estas armas, las migraciones entre otras, se están empleando efectivamente desde el mismo momento que la crisis venezolana se convirtió en una crisis regional que amenaza con conectar de manera explícita la crisis política que padece con el conflicto interno en Colombia en un nivel superior dentro de un proceso de escalada de violencia que ya ha sido descrita en otro ensayo[6]. Pero para reducir la capacidad de maniobra cubano venezolana el escenario marítimo sigue siendo capital y es por ello que la palabra ‘bloqueo’ o ‘cuarentena’ siguen teniendo sentido en el imaginario colectivo a pesar de que la experiencia reciente en la ex - Yugoslavia, Irak y Libia nos indica que lo ocurrido fue un ‘embargo’, esto es, un procedimiento administrativo-judicial que tiene como propósito trabar o impedir que un Estado ribereño pueda transportar bienes específicos por el espacio marítimo.
Desde esta perspectiva vamos a examinar, siguiendo ese imaginario colectivo, qué refiere la palabra ‘bloqueo’ desde el punto de vista marítimo, seguidamente vamos a analizar las circunstancias geográficas que determinan la efectividad o no de un bloqueo y, finalmente, cómo se puede pensar un bloqueo dadas las circunstancias político-geográficas y sus consecuencias. El objetivo es valorar el alcance de las nuevas sanciones impuestas por el gobierno estadounidense, brasileño y suizo a la tiranía en Venezuela[7].
Sobre el bloqueo y sus circunstancias políticas.
La palabra ‘bloqueo’ desde el punto de vista naval refiere a un acto de guerra de acuerdo con la Declaración de Londres del año 1909 qué pasó a ser fuente del derecho internacional. Fíjense que esta regulación fue unos años posteriores al bloqueo de las costas de Venezuela del año 1902 que para algunos fue un acto de guerra y para otros no pero pudo haber conducido a una guerra. Nos interesa mencionar algunos aspectos que se derivan de ese acto de guerra según la declaración que han trascendido hasta el presente. Estos son: un bloqueo naval tiene que ser efectivo y limitarse a “los puertos y a las costas del enemigo u ocupados por él”. Si lo observamos desde lo que le ha dado subsistencia al Estado venezolano, es decir, el petróleo, los terminales petroleros facilitan la acción de un bloqueo en relación al país y/o terceros Estados que estén infringiendo o no el estado de cosas de la situación conflictiva presente y/o se puede hacer seguimiento a los buques que hacen el transporte. Lo otro que nos interesa mencionar es lo relativo al contrabando o al bien objeto de embargo o confiscación. Desde esta perspectiva, normalmente pueden ser: armas, proyectiles, explosivos, combustible e incluso, buques y/o embarcaciones. Si bien, todos estos medios son objeto de confiscación en la actualidad, el foco de atención se ubica en los combustibles fósiles. Vale agregar que la respuesta del bloqueado es la de romper el bloqueo y proteger todos los medios de transportes civiles y militares. En el año 1902, fue más o menos así. En el año 1962, el bloqueo, llamado ‘cuarentena’ se limitó a materiales de guerra estratégicos. En la actualidad, los medios objetos de restricciones dirigidas a sostener la tiranía cubana se han valido del camuflaje para evitar su detección.
Por qué la palabra ‘bloqueo’ tuvo originalmente una connotación marítima y en tiempo de guerra. Porque los flujos de personas, bienes y servicios hasta inicios del siglo XX eran mayoritariamente marítimos dentro de un contexto de libre uso del mar y con su interrupción se buscaba hacer daño al flujo en sí mismo y/o a los que dependían de dicho flujo. En la actualidad los flujos se han diversificado gracias a la tecnología y ello ha traído como consecuencia que la palabra ‘bloqueo’ se haya relativizado dado los otros ámbitos donde también se producen flujos, es decir, financieros, monetarios, humanos, etc.
Es decir, si tenemos presente la crisis de los misiles en Cuba, el objetivo de lo que se denominó ‘cuarentena’, como indicamos, fue evitar que un tipo de medio en específico, es decir, misiles estratégicos, llegarán a esa isla. Todo lo demás no estuvo incluido como contrabando o acto de guerra. O sea, la ‘cuarentena’ fue una situación de guerra potencial o inminente para un caso en particular: impedir el transporte de un medio militar. En nuestro caso actual, Cuba y Venezuela como fuentes del terrorismo, el foco de atención ha sido suprimir las capacidades de acción de dichas fuentes desde el mismo momento que los medios son vistos desde una perspectiva ocasional dada la naturaleza actual de la guerra. De forma más explícita se puede decir que si se están alterando los flujos normales a nivel regional como armas (por ejemplo, usando a los migrantes), eliminar el foco constituye el objetivo[8]. Hay que recalcar que la lucha contra el terrorismo está dirigida, en principio, a sus fuentes[9]. Podemos decir entonces que los medios para hacer daño ya no son necesariamente convencionales (militares), cualquier medio puede ser usado con propósitos benéficos o para hacer daño.
Pero, si el bloqueo como tal tiene que ser efectivo, qué es lo que está en juego con las sanciones a Venezuela en un contexto en que los atributos del Estado como lo ha reconocido el derecho internacional: exclusividad, autonomía y plenitud de competencias se han perdido.
Las circunstancias geográficas que determinan la efectividad o no de un bloqueo.
Los Estados son estructuras políticas de control de flujos que lo fortalecen o lo debilitan en función de su propia naturaleza y de los mecanismos que emplea para regularlos. Para ello necesita ejercer el control de todo su espacio físico y metafísico, pero en el caso venezolano y en general suramericano no es así. La baja densidad poblacional y la baja presencia del Estado en sus áreas fronterizas hacen difícil el control de dichos flujos favoreciendo, en consecuencia, la ocurrencia de fenómenos considerados como nocivos para su propia existencia. El mecanismo de respuesta al que ha recurrido la política estatal es la adaptación, es decir, ha adecuado su estructura para coexistir con la anomalía. El ejemplo más brutal ha sido Colombia que ha podido vivir con un ente maligno (subversión) por más de sesenta años. En esa circunstancia, entonces, se encuentra Brasil, Colombia y Venezuela, por lo que la palabra ‘bloqueo’ queda relativizada por esta debilidad estructural.
Desde el punto de vista marítimo si lo observamos desde una perspectiva histórica tampoco los bloqueos han sido absolutos, pero en la práctica han sido mucho más efectivos desde el mismo momento que dicha palabra solo ha tenido sentido en dicho ámbito y en una determinada circunstancia con una finalidad específica, es decir, impedir o controlar un flujo vital que amenace la existencia misma de un Estado por un tiempo determinado.
Esto nos lleva a examinar las palabras ‘flujo’ y ‘nocivo’ en relación con el Estado. Cada país determina qué flujo es bueno y qué flujo es malo. Las relaciones entre Estados fronterizos si son cooperativas buscan maximizar los beneficios en el sentido en que hay una unidad de criterios en relación con lo bueno y lo malo. La pregunta que surge es qué es lo que pasa cuando no hay esa unidad de criterios y a su vez las fronteras no están lo suficientemente controladas y han permitido el desarrollo de actividades delictivas por grupos subvertidores del orden político. Esta es la porosidad que mencionó F. Boccanera en unas circunstancias que hacen que una declaración de ‘bloqueo’ tenga un sentido diferente a lo que la intención puede apuntar[10]. Es decir, se está utilizando la declaración de ‘bloqueo’ en el plano discursivo (entendido como relativizado y dirigido a otros flujos extra-estatales) de una potencia extranjera para legitimar un flujo considerado universalmente como ‘nocivo’ lo cual puede ser visto como el redireccionamiento de los flujos estatales venezolanos de una manera tal que efectivamente puede amenazar y amenaza a Colombia y en un menor grado a Brasil. Pero EE.UU. no usó la palabra bloqueo en el sentido marítimo como hemos estado indicando. Si lo hubiese hecho habría realizado un acto de guerra y hasta el momento la palabra ‘guerra’ la ha empleado la tiranía.
La amenaza vendrá de la oposición de fronteras abiertas vs. fronteras cerradas. Los antirrepublicanos abogaran por las fronteras abiertas y la conducción política en Brasil y sobre todo en Colombia se va a ver impulsada a tomar una decisión. En el caso colombiano esta decisión, si se toma, va a significar el recrudecimiento de la guerra dentro de ese país, por lo que creo que el tiempo de la cohabitación en ese país está llegando a su fin, de alguna u otra manera, debido a dos causas: la constatación del verdadero alcance del fallido proceso de paz colombiano y la estrecha relación de la tiranía en Venezuela con los grupos subversivos colombianos.
La tiranía en Venezuela con los redireccionamientos de los flujos antes indicados ha garantizado una cierta capacidad de maniobra. En estas circunstancias ¿en qué perjudica a la tiranía las recientes sanciones impuestas por EEUU? Creo que las sanciones fueron mayores a lo que esperaban los conductores de la tiranía en estos momentos, pero aun así, no perjudican en nada su capacidad de acción política dado el estado actual de cosas a no ser que la dirigencia colombiana neutralice los focos subversivos en su territorio. Pero, ¿Qué significa este redireccionamiento en relación con las sanciones?
El bloqueo, las circunstancias político-geográficas y sus consecuencias.
Venezuela es un país con una alta dependencia de las comunicaciones marítimas. Por qué. El principal producto de exportación del país es el petróleo. Venezuela dependía para su subsistencia de las comunicaciones marítimas referidas al petróleo en aproximadamente un 80 %. Hoy es mucho más alta aún. Controlar o impedir el tráfico marítimo petrolero es más fácil en las circunstancias actuales que en una economía diversificada. Este control ya ha estado ocurriendo. Por ello la tiranía redujo la actividad económica del país de un modo tal que, en cierta forma, la dependencia de las comunicaciones marítimas se ha reducido. Vale decir que ello ha significado para la sociedad venezolana su empobrecimiento y su situación de emergencia humanitaria. Podemos agregar que hay que prepararse para el agravamiento de esta situación.
 Aquí tiene sentido el conjunto de sanciones impuestas por EE.UU, pero no con respecto a Venezuela sino con respecto a Cuba que también está padeciendo la misma presión económica que sufrió después del colapso soviético. El otro país que pudiera suministrar petróleo a Cuba es Rusia y quizás China desviando parte del petróleo que le suministra Venezuela. Este es el punto crítico que puede constituir un detonante: un incidente marítimo que involucre las banderas china o rusa. De ahí la importancia de lo que hemos indicado en relación a las semejanzas y diferencias entre la situación en el mar arábigo y el Mar Caribe como ya hemos indicado. El cambio de bandera de un buque para usar una de una potencia como China o Rusia, un desastre ecológico provocado de forma deliberada en un tanquero en momentos en que se intentase su detención, el armamento de buques que lleven petróleo a Cuba u otro tipo de operaciones clandestinas son el conjunto de opciones que pudieran manejar para sortear las sanciones. Por ello, para que las sanciones sean efectivas se debe agregar la interrupción efectiva de otros flujos de intercambio. Creo que EE.UU va a evitar una crisis que involucre las banderas rusa o china, pero podría verse involucrado en una situación parecida a las otras indicadas.
Esto nos lleva a la reflexión realizada por Federico Boccanera. Si el conflicto opone a un proyecto antirrepublicano contra el actual orden político continental en proceso de recuperación, Venezuela es un foco de desestabilización pero no constituye su centro de gravedad. El centro de gravedad es Cuba. Teniendo esto presente el alcance de las sanciones contra la tiranía en Venezuela se ubica en la capacidad de neutralizar a la isla Caribeña desde el mismo momento que la estructura de poder en nuestro país es un medio dentro de los fines del proyecto antirrepublicano continental.
Si retornamos a la metáfora del Estado como controlador y/o regulador de flujos de cualquier naturaleza podemos afirmar que el carácter fallido del Estado venezolano obedece a su incapacidad de controlarlos. Esta incapacidad lo ha llevado a intentar actuar de un modo tal que obligue a los otros Estados fronterizos a actuar como estructuras de contención para garantizar la permanencia del actual estado de cosas venezolano a pesar de que su juego apunta a evitar la contención. Ello explica porque Boccanera ha afirmado que el bloqueo es una farsa. Es una farsa porque ya no hace falta. Lo que hace falta es que los Estados se comporten como Estados dentro de su propio territorio.
Corolario
China, Rusia y la Unión Europea se han pronunciado sin resultados en contra de las nuevas sanciones que EE.UU. ha impuesto a Venezuela. De igual forma, la tiranía asistió a Noruega para participar en un proceso de negociación con el fin de levantar las sanciones sin poder lograrlo. Esa unidad de propósitos tiene, como indicamos, un objetivo: Cuba. El fracaso de estos esfuerzos les ha dado a los venezolanos la oportunidad de observar la verdadera naturaleza de los actores políticos que participan y se benefician de la crisis en Venezuela y está abriendo la posibilidad de reconfiguración de un nuevo escenario con una nueva estructura de representación.



[1] Ver al respecto: “DIPLOMACIA NAVAL: EL PUNTO CERO DE LA ESCALADA INTERNACIONAL DE LA CRISIS VENEZOLANA” en http://edgareblancocarrero.blogspot.com/2018/08/diplomacia-naval-el-punto-cero-de-la.html
[2] Ver al respecto: “Régimen de Maduro denuncia nuevas incursiones de "aviones espías" de EEUU en su espacio aéreo” en https://www.diariolasamericas.com/america-latina/regimen-maduro-denuncia-nuevas-incursiones-aviones-espias-eeuu-su-espacio-aereo-n4181654
[3] Ver al respecto: “DIPLOMACIA NAVAL: DE LA INTERRUPCIÓN DEL TRÁFICO PETROLERO VENEZUELA-CUBA AL INCIDENTE DEL USCG “JAMES”” en  https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2019/05/diplomacia-naval-de-la-interrupcion-del.html y “EL MAR CARIBE Y LA PERTURBACIÓN DEL TRÁFICO MARÍTIMO EN EL MAR ARÁBIGO” en https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2019/07/el-mar-caribe-y-la-perturbacion-del.html
[4] Ver al respecto: “Así reseña la prensa internacional el bloqueo impuesto por Trump al gobierno de Maduro” en http://efectococuyo.com/politica/prensa-internacional-bloqueo-trump-venezuela/
[5] Ver al respecto: “OPERACIÓN ESCORPIÓN II. TALASOCRACIA VS. EPIROCRACIA: ¿LAS DOS CARAS DE LA GUERRA CIVIL GLOBAL? Reflexión acerca de Venezuela y Cuba y la crisis de los misiles de 1962 en una visión prospectiva” en https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2015/10/talasocracia-vs-epirocracia-las-dos.html
[6] Ver al respecto: “LA ESTRUCTURA DEL CONFLICTO: PUNTO UNO DE LA ESCALADA REGIONAL” en http://edgareblancocarrero.blogspot.com/2018/09/la-estructura-del-conflicto-punto-uno.html
[7] Ver al respecto: “Suiza aumenta sanciones contra régimen de Nicolás Maduro. Estas nuevas sanciones se suman a las de EEUU y Brasil” en https://es.panampost.com/sabrina-martin/2019/08/07/suiza-sanciones-maduro/
[8] Ver al respecto: “IBN JALDÚN Y EL IMPACTO POLÍTICO DE LAS MIGRACIONES: DE MACHIAVELLI A DELEUZE Y GUATTARI Reflexiones acerca de los procesos migratorios vistos como armas de destrucción de alcance global” en https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2018/12/ibn-jaldun-y-el-impacto-politico-de-las.html
[9] Ver al respecto: ESTRATEGIA GLOBAL DE LAS NACIONES UNIDAS CONTRA EL TERRORISMO https://www.un.org/counterterrorism/ctitf/es/un-global-counter-terrorism-strategy
[10] Ver al respecto: “La farsa se repite como historia: el bloqueo (La Farsa, Episodio 6)” en https://federicoboccanera.blogspot.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario