Introducción
Históricamente,
el alcance de la artillería determinó la soberanía de los Estados en el mar. La
consolidación del mar territorial (MT) evolucionó desde las 3 millas náuticas
(MN) tradicionales —vigentes entre los siglos XVII y XIX— hasta la consagración
de las 12 MN en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar
(CONVEMAR). Sin embargo, los conflictos recientes en Ucrania y el Cercano
Oriente han configurado un cambio de circunstancias que escala la confrontación
entre las potencias marítimas talasocráticas y las continentales epirocráticas.
Por un lado, los Estados ribereños aspiran a extender su ordenamiento normativo
más allá de las 12 MN; por el otro, el Rimland ha tendido a reducirse en
perjuicio del poder naval hegemónico[1].
Este cambio
doctrinal responde a la colisión de tres lógicas existenciales y estratégicas
catalizadas por la alta tecnología aplicada a los espacios terrestre y
marítimo:
- Resistencia asimétrica (continentalista): Encarnada por actores como Irán y Ucrania.
- Supremacía tecnológica automatizada (navalista): Liderada por Estados Unidos e Israel.
- Lógica sintética: Representada por Rusia, que integra
dialécticamente la masa terrestre con el dominio marítimo.
Este panorama exige un análisis crítico sobre el
resurgimiento de la Jeune École. La drástica reducción de costos en la
defensa naval territorial y el incremento en la efectividad espacio-tiempo-tecnología
otorgan a esta escuela de pensamiento un renovado aire de juventud.
Originada en la Francia de finales del siglo XIX, la Jeune
École preconizaba que los avances tecnológicos permitían a embarcaciones
ligeras causar daños irreparables a grandes buques de guerra. Argumentaba que
resultaba excesivamente costoso para un Estado desarrollar una marina
convencional cuando esta podía ser destruida o neutralizada por un sistema
defensivo compuesto por artillería de costa, minas antibuque, submarinos y
lanchas torpederas, o bien por tácticas de dispersión, saturación y alejamiento
del teatro operacional[2].
Bajo este paradigma, el tráfico marítimo quedaba
subordinado a la defensa del territorio. Aunque esta doctrina no fue asumida
formalmente en su totalidad por ningún país, dejó dos huellas indelebles:
- Potencias como Italia, Francia, Japón, Rusia,
Alemania y Gran Bretaña experimentaron con sus postulados adaptándolos a
su geografía y amenazas inmediatas.
- Estados con capacidades limitadas para proyectar
una armada convencional de aguas azules —como Venezuela— hallaron en ella
un modelo viable para enfrentar a potencias mayores.
1. Patrones observados en la guerra en el mar
(2022–2026)
La evolución tecnológica de la guerra naval reciente
refleja una dimensión táctica y operacional estructurada en seis ejes
complementarios:
- Memento Audere Semper (La Xª MAS remota)[3]: Ucrania ha reeditado la doctrina táctica de medios ligeros de la Regia
Marina italiana, empleando aeronaves y embarcaciones no tripuladas
(drones navales/aéreos) para negar el uso del mar Negro y del mar Caspio a
la flota rusa.
- La geografía de lo invisible (La cueva y el
enjambre): La
defensa iraní emplea la geología como blindaje natural. Al resguardar su
«flota ligera» en instalaciones subterráneas de granito, reduce la
efectividad de la vigilancia satelital y el poder aéreo, convirtiendo el
relieve geográfico en un sistema disuasivo oculto.
- La racionalidad de la moderación (El bisturí y el
silencio): Basada en
la filosofía del «dolor calibrado», el poder no se ejerce mediante la
destrucción masiva, sino mediante la capacidad de absorber castigo
mientras se interrumpe estratégicamente el tráfico marítimo en chokepoints
como el estrecho de Ormuz y Bab-el-Mandeb.
- La aritmética del agotamiento (Saturación por
enjambre): La
saturación masiva con drones de bajo costo fuerza el colapso operativo
defensivo del adversario. Se impone una asimetría económica: vectores
económicos obligan al consumo de interceptores finitos y altamente
costosos[4].
- La automatización de la respuesta (El
contra-bisturí digital): La respuesta de EE.UU. adopta la táctica de enjambre pero
potenciada por Inteligencia Artificial Generativa (IAG). Mediante
proyectos como el dron Locust y plataformas autónomas suicidas, se
busca automatizar el combate para deshumanizar la línea de fuego y
neutralizar las defensas costeras rivales[5].
- Dilatación del espacio y compresión del tiempo: La proyección de fuego asistida por redes
satelitales ha expandido las áreas operacionales a escala global (desde
Novorossiysk, en el mar Negro, el mar Caspio y el Mediterráneo, hasta el
mar Rojo y Diego García, en el océano Índico).
De acuerdo con nuestro criterio, entre 2022 y 2026
hemos presenciado la transición decisiva de los sistemas remotos hacia sistemas
autónomos guiados por IAG, tornando viable y letal la doctrina de la Jeune
École.
En el mar Negro, Ucrania aplicó misiles
antibuque y tácticas de enjambre para negar el espacio marítimo, si bien Rusia
conserva un grado relevante de control operativo. En el Cercano Oriente
(Mediterráneo, mar Rojo, Pérsico y Arábigo), la combinación de misiles
costeros, minas, lanchas rápidas y drones ha puesto en disputa el control de
los estrechos, alterando severamente la economía global. Pese a las pérdidas
materiales, la estrategia asimétrica ha permitido a actores como Irán compensar
desventajas tecnológicas mediante un dispositivo geológico y geográfico
favorable, reteniendo poder de negociación.
2. Análisis de la relación tierra-mar en la era de las
armas navales autónomas
A comienzos del siglo XXI, Hervé Coutau-Bégarie (2010)
planteó la deconstrucción del pensamiento naval, reduciéndolo a la diplomacia
coercitiva dada la ambigüedad jurídica de los espacios acuáticos
internacionales. Para el autor, las plataformas navales eran extensiones
soberanas móviles que operaban en espacios abstractos perpetuando jerarquías
asimétricas. Sin embargo, los escenarios actuales plantean un interrogante
central: ¿Hasta qué punto sigue siendo una plataforma convencional de
guerra el «mejor embajador» en un entorno dominado por el ciberespacio, la IAG,
los drones asimétricos y los misiles hipersónicos?
Este dilema se aborda desde cuatro dimensiones:
a) La relación Tierra-Mar y la reconfiguración del Rimland
El espacio no es un escenario neutro, sino un agente
activo que condiciona la estrategia humana. La dialéctica entre contención y
expansión se ha redimensionado mediante el ciberespacio, la IAG y el dominio
satelital, haciendo permeable la geografía y debilitando la contención
tradicional. Los Estados han perdido su carácter monolítico frente a la
emergencia de nuevos actores, volviendo insostenible la geoestrategia rígida
del Rimland sin una dimensión ética y humana.
b) La mutación de la guerra convencional
Tal como señaló Clausewitz, la guerra muta según las
circunstancias de cada enfrentamiento. Las grandes plataformas navales
(portaviones, destructores) siguen representando símbolos de presencia y
proyección de poder, pero su extrema vulnerabilidad ante armas de alta
precisión y bajo costo las aleja progresivamente de las zonas de operaciones
directas.
c) Deshumanización y la «Guerra de Algoritmos»
El paso de tácticas de enjambre guiadas por humanos a
sistemas autónomos dirigidos por IAG elimina factores como el miedo, la fatiga
y el error operativo. Esto desafía la noción clausewitziana de la guerra como
choque de voluntades humanas y genera un riesgo existencial de escalada
incontrolada por degradación perceptual en los mandos. Además, la
neutralización de cadenas de suministro diluye la frontera entre combatientes y
no combatientes.
d) Asimetría absoluta: Geografía vs. Técnica
Existe un choque ontológico entre quienes conciben la
guerra como un «problema técnico» (potencias tecnológicas) y quienes la viven
como un «estado existencial» (actores asimétricos). Siguiendo a Raymond Aron
(1993), la gran potencia pierde si no gana de forma categórica; el actor
asimétrico vence con solo no perder y hacer correr el reloj. La fricción
se convierte así en una herramienta geopolítica calculada. Frente a la física
clásica de la maquinaria militar convencional, la renovada Jeune École
opera bajo el principio de incertidumbre de la mecánica cuántica.
3. El impacto sobre el Nomos de la Tierra y el
Derecho del Mar
El resurgimiento de la Jeune École la
transformó de una doctrina defensiva local a un pilar de la estrategia global.
En el mar Negro ha forzado la denegación de acceso, mientras que en el estrecho
de Ormuz ha desafiado los intentos occidentales de imponer un control operativo
absoluto[6].
Como consecuencia, el principio de la libertad de
los mares se calcula hoy en la volatilidad de los seguros marítimos, la
cotización del barril de crudo y el rendimiento de los bonos del Tesoro
estadounidense. El orden legal internacional experimenta una crisis ontológica:
el sistema multilateral de 1945 ha cedido ante el retorno del uso de la fuerza
(Diálogo de los Melios de Tucídides)[7] o
el estado de naturaleza hobbesiano.
El Régimen Jurídico de los Estrechos (Parte III
CONVEMAR)
La Convención de las Naciones Unidas sobre Derecho del
Mar (CONVEMAR) (1982) se redactó bajo premisas de libre navegación. Sin
embargo, al extender el mar territorial (MT) a 12 MN, más de 100 estrechos
estratégicos quedaron sumergidos bajo la jurisdicción de los Estados ribereños.
El Artículo 34° reconoce la soberanía del Estado ribereño, pero la vacía de
contenido práctico al imponer el Paso en Tránsito (imposibilidad de
suspender el tráfico), convirtiendo a los estrechos en "no-lugares"
diseñados para el flujo comercial y militar global.
|
Tipo de Estrecho |
Régimen Jurídico Aplicable |
Ejemplo Geográfico |
|
Regulados por convenios específicos |
Régimen del convenio particular |
Convención de
Montreux 1936 (Estrechos turcos) |
|
Entre Alta Mar / ZEE y Alta Mar / ZEE |
Paso en Tránsito |
Gibraltar,
Magallanes, Ormuz, Bab-el-Mandeb |
|
Entre Alta Mar / ZEE y Mar Territorial |
Paso Inocente |
Dependiente
del puerto de destino |
|
Entre una Isla y Territorio Continental |
Paso Inocente |
Pasajes
insulares con ruta alternativa de Alta Mar |
El conflicto
surge cuando potencias no ratificantes o en disputas abiertas (como EE.UU. e
Irán) chocan en el estrecho de Ormuz. La figura del «paso sumergido», además, otorga una ventaja operativa a las potencias
navales que los Estados ribereños desafían progresivamente mediante la Jeune
École.
Infraestructura Submarina
A raíz del sabotaje del gasoducto Nord Stream y
los cortes de cables de fibra óptica en el mar Rojo y el mar del Norte, el
lecho marino ha quedado expuesto como el talón de Aquiles de la globalización.
Bajo los Artículos 56° y 79° de la CONVEMAR, el Estado ribereño posee derechos
soberanos sobre los recursos naturales en su ZEE, pero carece de jurisdicción
policial plena sobre infraestructuras transnacionales. El empleo de buques
«fantasma» y vehículos subacuáticos no tripulados sitúa el sabotaje en la zona
gris de la diplomacia naval coercitiva.
4. Escolio: La encrucijada de la defensa naval del
territorio venezolano
La guerra moderna ha evolucionado desde una
confrontación de voluntades hacia un choque de sistemas de saturación basada en
la alta tecnología. En este entorno de alta incertidumbre, la doctrina de
defensa militar de Venezuela se halla en una encrucijada estratégica.
Históricamente, la doctrina de la «guerra popular
prolongada» en Venezuela se enfocó en el ámbito terrestre, omitiendo
prácticamente la proyección defensiva de sus aguas jurisdiccionales e
insulares. La diplomacia coercitiva aplicada por potencias extranjeras entre
2025 y 2026 evidenció una desconexión doctrinal: conceptualmente, los
planificadores militares actuaron bajo la premisa de un país mediterráneo, a
pesar de la crítica dependencia de las líneas de comunicación marítimas.
Mientras actores como Irán desarrollaron una estrategia basada en la Jeune
École adaptada a su realidad geológica, en la doctrina local prevaleció una
inercia cognitiva.
Aunque Venezuela incorporó plataformas navales ligeras
de tecnología iraní pensadas para tácticas de enjambre, su empleo no ha
respondido a esa lógica operacional, sino a paradigmas tradicionales de defensa
costera derivados de propuestas italianas de la década de 1930.
Esta falla doctrinal responde a lo que Takeshi Yoro
denomina ceguera cognitiva: la inercia voluntaria que lleva a una
organización o Estado a aferrarse al dogma en lugar de adaptar sus capacidades
a la realidad objetiva. La consolidación de una Marina de Guerra venezolana funcionalmente
autónoma y orientada a la asimetría tecnológica es una tarea urgente para
salvaguardar los intereses vitales del país en la compleja realidad marítima
del siglo XXI[8].
Referencias
Consultadas
Aron, R. (1993). Pensar
la Guerra, Clausewitz. I La Edad Europea, II La Edad Planetaria. Madrid: Ministerio de
Defensa.
Blanco, E. (2014). De la guerra y la paz: una perspectiva hermenéutica. Madrid: Editorial Académica
Española. 375 p.
Coutau-Bégarie, H. (2010). Le meilleur des ambassadeurs: théorie et pratique de la
diplomatie navale. Paris. Économica. 388 p.
Yoro, T. (2026). El muro de la ignorancia: Qué nos impide comprender el
mundo que nos rodea. Madrid. (T. J. González Sánchez). Editorial Taurus. 200 p .
[1] Blanco, E. (2026b). Spykman 2.0 y el debilitamiento del ‘rimland’
como espacio de contención en la geoestrategia del siglo XXI. Caracas: Festina
Lente B.G. [Documento en línea]. Disponible en:
[https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2026/07/spykman-20-y-el-debilitamiento-del.html](https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2026/07/spykman-20-y-el-debilitamiento-del.html)
[2] Blanco, E. (2014). Teoría y praxis de la guerra en el mar entre
1914-1918, y su influencia en Venezuela. Santiago. Boletín Histórico de la Sociedad de Historia
y Geografía de Chile. Documento en línea. Disponible: https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2014/09/teoria-y-praxis-de-la-guerra-en-el-mar.html
[3] La Xª MAS (Decima
Flottiglia Mezzi d’Assalto) fue una unidad de combate italiana que tuvo un
notable desempeño en la Segunda Guerra Mundial empleando medios ligeros para la
realización de acciones de sabotaje.
[4] Flashpoint global (2026). El ejército de EE. UU. acaba de hacer algo
una locura contra los escondites costeros de Irán. Documento en línea.
Disponible: https://www.youtube.com/watch?v=1vsf-_IYmqI
[5] The Prime Brief. (2026). La nueva arma que Irán no vio venir acaba
de hacer algo ENORME. Documento en línea. Disponible: https://www.youtube.com/watch?v=u8QdyldoDII
[6] Jiang, Xueqin. (2026). Irán Atacó Petroleros, Pero No Cerró Ormuz:
El Mensaje Oculto de su Nuevo Líder. Documento en línea. Disponible: https://www.youtube.com/watch?v=iVKmYbRJSJ8
[7] Blanco, E. (2026 c). Tucidides y la crisis del Cercano Oriente:
2025-2026. Caracas. Festina Lente BG. Documento en línea. Disponible: https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2026/05/tucidides-y-la-crisis-del-cercano.html
[8] Blanco, E. (2026a) Pasado como futuro: La Marina de Guerra de
Venezuela y la guerra global. Caracas. Festina Lente BG. Documento en línea.
Disponible: https://edgareblancocarrero.blogspot.com/2026/06/pasado-como-futuro-la-marina-de-guerra.html

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