lunes, 7 de mayo de 2018

LA CORRUPCIÓN COMO ARMA DE DESTRUCCIÓN DEL ORDEN POLÍTICO EN VENEZUELA



El Secretario del Tesoro de EEUU, Steven T. Mnuchin, hizo recientemente un comunicado de prensa en el cual informó que sostuvo una reunión con representantes de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Francia, Alemania, Guatemala, Italia, Japón, México, Panamá, Paraguay, Perú, España, el Reino Unido y los Estados Unidos, para abordar la “catástrofe humanitaria y económica” que sufre Venezuela[1]. Si bien su foco de atención se centró en el control social lo que se destacó en el informe fue el papel de la inteligencia financiera ‘compartida’ que permitió recabar datos de cómo la corrupción se ha expresado en la implantación de esos dispositivos de control social y ha significado la destrucción de la economía venezolana y consecuentemente todas sus instituciones con “consecuencias que se extienden más allá de las fronteras de Venezuela” amenazando la estabilidad regional al abusar del sistema financiero internacional.
Esta situación de deterioro acentuado se produjo cuando la clase dirigente que asumió el poder en el año 1998 instrumentó un plan para cambiar el modelo de desarrollo del país dentro de un contexto de cambios políticos y sociales. Así pues, el deterioro y su acentuación se produjo por una alteración de una dinámica social que estaba en curso. Esto permite preguntarnos qué es una alteración para poder hablar de corrupción. Podemos decir que en una dinámica dada por el movimiento, cualquier cosa que acelere el movimiento o lo detenga es una alteración. La alteración nos permite recordar a Aristóteles.
En Física Aristóteles estableció los principios generales de su filosofía a partir de la relación de movimiento y de reposo[2]. Estos principios según el estagirita son dos (identidad y su contrario) o tres (lo antes, lo ahora y lo después). El principio de dos le permitió hablar del lugar y el principio de tres es lo que le permitió hablar del tiempo y de la generación y corrupción[3]. Teniendo presente este concepto de movimiento, la preocupación del estagirita estuvo relacionada con la racionalidad del cambio, pero en el caso de la obra Acerca de la Generación y Corrupción al examinar el nivel más profundo de transformación que podía afectar a un ente que se expresa en movimiento, enfatiza la integridad del Ser “frente al poder disolutorio de la diversidad y del cambio” por representar una cierta idea de orden, estabilidad y permanencia que está presente en todo su pensamiento político[4]. Este carácter político es el que nos interesa destacar debido a que en una comunidad política la praxis se expresa en su esfuerzo por perseverar en su propia existencia por estar sujeta a un solo y único movimiento que indica finitud por lo que es importante determinar qué alteración puede hacer que esta se acelere o se detenga y cómo puede ser esta inducida de forma deliberada. Esta finitud es la que nos invita a actuar de forma prudente para conservar un particular orden político.
Teniendo esta idea presente, vamos a examinar cómo los cambios sociales afectan los órdenes políticos desde tres perspectivas históricas, luego veremos cómo la corrupción puede ser usada como un arma para provocar cambios y finalmente cómo la corrupción ha sido usada en Venezuela para implantar un nuevo orden político. El objeto es reflexionar acerca de cuáles deben ser las bases constitutivas de una nueva estructura social en el país.
La corrupción como un desequilibrio entre cambios sociales y órdenes políticos.
Machiavelli en El Príncipe (1532/2013) y en Los Discursos sobre la primera década de Tito Livio (1519/1987)[5], planteó la necesidad de recomponer un orden político enfocando su análisis en los conceptos de generación y degeneración o corrupción como episteme para comprender cómo se conserva un orden político determinado en un contexto de cambios sociales.
La diferencia entre degeneración y generación está dada por la naturaleza de la alteración y la voluntad de preservar un orden. La generación cuando se crean las condiciones de posibilidad para que una comunidad siga en acto su curso histórico. Ello supone la adecuación de las estructuras políticas a las nuevas realidades sociales de forma permanente y las normas que las rigen. Las alteraciones en sí son los desfases entre el orden social y el político. La degeneración o corrupción se presenta cuando se producen los desfases entre el orden social y el orden político y estos no son readecuados o reajustados produciendo una tendencia que finaliza con el fin del orden político.
En Venezuela, la generación y corrupción se puede observar en la teoría que se ha desarrollado de los ciclos históricos por parte de José Giacopini Zarraga[6]. Así pues podemos hablar, que en el país hubo un agotamiento del orden político en el año 1945, pero su cambio se produjo efectivamente en el año 1958, pero este cambio no siguió el curso de la historia, hubo una alteración con el pacto de Punto Fijo (1958). Esta alteración produjo, a su vez, una cadena de alteraciones que fueron percibidas en el tiempo: viernes negro (1983), caracazo (1989), 1992 y 1998. Todas estas alteraciones ocurrieron a pesar de los esfuerzos de regeneración infructuosos producidos desde el seno la misma sociedad venezolana. Al respecto, Dilia Monasterio en su Modelo Teórico Demostrativo de la Corrupción como Condicionante del Desarrollo Económico Social del País (Caso Venezuela), expresó que en Venezuela el proceso político constituye el eje del engranaje que delinea la estructura del sistema de corrupción demostrando que es un conjunto de elementos que interactúan entre sí o se comportan en forma interdependientes, formando un todo complejo.
La degeneración que ahora denominaremos corrupción ha sido observada desde el punto de vista político desde dos perspectivas: por una parte está la de Samuel Huntington (1990) y, por la otra las que han desarrollado Michael Hardt y Antonio Negri (2000).
Para Huntington, la corrupción se presenta cuando, dentro de este proceso de cambios políticos, se produce "una desviación de la conducta de los funcionarios públicos que se aparta de la norma establecida para ponerse al servicio de intereses privados" (1990:63)[7]. La corrupción, en este contexto, es para este autor un indicador que muestra la falta de institucionalización política efectiva y sus causas obedecen: en primer lugar, a que se ha producido un cambio de valores básicos de la sociedad que no ha sido asimilado políticamente. Estos cambios que tienen incidencia entre lo que está bien y lo que está mal lleva al repudio tanto de lo nuevo como de las prácticas tradicionales generando una relación de fuerza que genera inestabilidad política y funcional. En segundo lugar, cuando existe una diferenciación entre bienestar público e interés privado generada como consecuencia del cambio político que fomenta la inclinación a favorecer esta última. Y en tercer lugar, cuando se crean nuevas fuentes de riqueza y poder cuya relación con la política no está definida por las normas tradicionales dominantes.
Huntington señala además que las consecuencias de la corrupción, así como sus causas, son similares a las de la violencia. A ambas la fomenta el cambio político y son síntomas de la debilidad de las instituciones y a la existencia de varios sistemas de valores o culturas que compiten dentro de una misma sociedad (Ibid.:67), pero aparece, junto con la violencia, cuando "la ausencia de oportunidades fuera de la política, junto con la falta de instituciones políticas fuertes y flexibles, canaliza las energías hacia comportamientos políticos desviados" (Ibid.:69). En esta línea de pensamiento y en época más recientes, Della Porta y Mény en su obra Democracia e Corrupção na Europa, la han explicado como un intercambio soterrado entre dos mercados, el político-administrativo y el económico-social, este cambio es, en principio imperceptible pues afecta normas jurídicas, públicas y éticas, sacrificando el interés general a intereses privados, corporativos o partidarios[8].
Por otra parte, Hardt y Negri han utilizado este concepto para referirla como "degeneración, [es decir] como el proceso inverso a la generación y composición, un momento de metamorfosis que potencialmente libera los espacios y permite el cambio"[9]. El propósito de estos autores es dar a entender que el viejo orden se define por la corrupción, puesto que, la corrupción "es sencillamente el signo de la ausencia de cualquier ontología" (2000, 190-191) que crea las condiciones de posibilidad de producir un cambio político. En este sentido afirman que la corrupción es "en verdad el signo de la imposibilidad de vincular el poder al valor y su denuncia es, pues, una intuición directa de la falta de ser" (Ibíd.:353) y señalan, que esta ocurre, en primer lugar, "como una decisión individual que se opone y viola la comunidad y solidaridad fundamentales definidas por la producción biopoliticas[10], en segundo lugar, como explotación en un orden productivo, por la expropiación de los valores que se derivan de la cooperación colectiva de los trabajadores y la privatización de lo que en otro contexto era público en sus orígenes. En tercer lugar, cuando se presenta en el funcionamiento de una ideología o, dicho de otro modo, en la perversión de los sentidos de la comunicación lingüística. En cuarto y último lugar, por la amenaza del terror que pasa a ser un medio para resolver conflictos limitados (Ibíd.: 354).
Esta dos ideas generales de la corrupción como hemos indicado que afectan las relaciones políticas se manifiesta de tres formas: en que el poder ejecutivo carece de la consistencia necesaria frente al complejo escenario de la convivencia social, en que la acción de la justicia genera desconfianzas, y, en que el órgano legislativo no crea las normas indispensables acorde con las circunstancias, no se refiere a lo que normalmente se ha considerado como corrupción desde la perspectiva normativa, es decir, lo que la estructura normativa venezolana considera como delito aunque, las deficiencias antes mencionada desemboquen en la elaboración de normas que cierren la brecha que potencialmente pueda existir.
En este contexto, la existencia de corrupción como consecuencia de la ocurrencia de cambios político-sociales pasa a ser un grave problema para la estabilidad política tal como puede ser visto desde la revolución francesa y Hannah Arendt ha señalado debido a que se manifiesta como enriquecimiento ilícito por parte de la nueva clase dirigente en el poder[11]. Esto nos coloca en el siguiente aspecto de nuestra argumentación.
La corrupción como arma de destrucción política.
En otra oportunidad he señalado que damno es el conjunto conformado por la intención de agredir, así como su efecto y su justificación[12]. La forma de agresión dentro de un contexto de movimiento es la alteración del movimiento, es decir, hacerlo más rápido o más lento, con lo cual corromper puede ser una forma deliberada de producir damno. Un arma en este contexto es un proceso destructivo realizado de manera deliberada para producir damno. Se caracteriza en primer lugar, por liberar una fuerza de manera centrífuga, en segundo lugar, por su capacidad de proyección y, en tercer lugar, por la velocidad con que se proyecta y produce el efecto deseado[13]. Así pues, un arma es cualquier medio para producir daño y, por consiguiente, reducir la capacidad de maniobra de una entidad política, con lo cual cualquier cosa puede ser un arma. Este daño se puede realizar de muchas y variadas formas, por lo que lo importante a tener en consideración es determinar, por una parte, la fuerza que se libera y por la otra, la capacidad de multiplicar esta fuerza en términos del número de proyecciones y las velocidades de proyección para que se pueda hablar de flujo de destrucción.
En relación con la fuerza que libera un arma para producir daño de manera deliberada podemos decir que estos se pueden generar de una infinidad de maneras si se toman los efectos de perjuicio. En relación con el número de proyecciones que permiten hablar de un flujo y nos conducen al segundo aspecto de nuestra argumentación, es decir, la del flujo en sí, se tiene que una organización en sí es un arma porque permite ser expresión de un flujo en tanto que constitución de un medio continuo. Hay que imaginarse una organización corrupta concebida para generar corrupción.
Con este criterio las armas las podemos clasificar en función del daño que producen, en tres categorías: por el flujo de destrucción que libera en un espacio determinado, por el tiempo y la intensidad del flujo, y por el tiempo en que duran sus efectos.
Con respecto a los flujos de destrucción producidos en un espacio determinado, es de señalar que este está relacionado con la producción. La producción en este marco discursivo no sólo se refiere a bienes dentro de un contexto de trabajo material o inmaterial. Materialmente a partir de un cuerpo y de lo que de él emana como producido, e inmaterialmente a partir de las ideas que se hacen códigos de prácticas individuales que permiten ex – sistere,…, afectando por esas dos vías a otros seres desde la perspectiva de una comunidad. Así pues un flujo de destrucción en un espacio delimitado está concebido para destruir las condiciones de posibilidad para producir y obtener un producto determinado que pueda ser usado en contra del que inicialmente lo produce. La destrucción se expresa en desarticulación o desorganización, así como también limitación (menoscabo), prohibición o impedimento. Así pues el flujo de destrucción que se le ha aplicado a Venezuela ha estado relacionado con el impedimento que se le ha impuesto a la sociedad de seguir su curso histórico de producir para perseverar en su propia existencia.
En relación con el tiempo e intensidad del flujo de destrucción podemos afirmar que el primero se corresponde con la duración y, el segundo, con la fuerza para producir daño. Esta relación puede variar en una gama que va de los flujos de gran intensidad y corta duración para destruir en un tiempo relativamente corto, a los flujos de poca intensidad y de un gran período para producir un efecto de destrucción erosivo en un período determinado. Aquí se evidencia el alcance de la guerra limitada que persigue el Estado y la guerra revolucionaria. Antiguamente, mientras la primera perseguía objetivos limitados con los medios adecuados al efecto, la segunda buscaba alcanzar objetivos absolutos en un período no determinado pero con medios primeramente limitados y posteriormente con los medios necesarios. Teniendo esto presente, en Venezuela se planteó un conflicto ideológico en sentido absoluto y se usó la corrupción desde las alteraciones sufridas desde la concreción del pacto de Punto Fijo como un mecanismo erosivo hasta el año 1998. Desde el año 1998 se usó la erosión de manera extensiva produciendo los efectos que hoy estamos padeciendo.
Así pues, intervenir en las variables que producen esta complejidad en relación con el flujo, el espacio-tiempo y la duración para modificarlas, interferirlas, cortarlas, reunirlas, redireccionarlas o saturar su relación es lo que nos ha permitido definir las armas como proceso destructivo.
La forma en que se puede observar la corrupción realizada de manera deliberada es por intermedio de lo que se conoce como enriquecimiento ilícito, como hemos indicado, y la forma en que han sido direccionados los flujos. Esto es lo que nos retrotrae a la reunión convocada por el Secretario del Tesoro Steven T. Mnuchin debido a que la expresión ‘corrupción’ no tenía en este caso un sentido retórico o demagógico que incluso va más allá de las normas que se han estatuido en la Convención de Palermo, la corrupción ha sido vista en esa reunión como un arma de destrucción. Bayardo Ramírez en el pasado reciente hizo un estudio de cómo la legitimación de capitales puede generar un Estado paralelo como paso previo a la destrucción del orden político[14]. Creemos que hoy en día el ‘Estado paralelo’ es el estado que es en sí la negación y como tal se está esparciendo allende de las fronteras como una forma de destrucción, como máquina de guerra.
A pesar de lo antes indicado, se puede afirmar que no se puede usar la corrupción como un arma sin corromperse a sí mismo. El conocimiento de este hecho puede servir como un medio para hacer una nueva república.
La corrupción como alteración deliberada que ha impedido la evolución histórica de la sociedad venezolana.
Desde una perspectiva narrativa podríamos indicar que Venezuela vivió un proceso de cambios sociales acelerados a finales de siglo XX y las instituciones estatales estuvieron demasiado rezagadas con respecto a los cambios para adecuarse a las nuevas realidades de la población provocando inestabilidad política. Creemos que la otra alteración que produjo la catástrofe que vive el país ocurrió cuando la clase dirigente que condujo al país hasta el año 1998 insistió en mantenerse como conductora de la sociedad deteniendo el proceso histórico de la venezolanidad. Este hecho se corresponde con las alteraciones imperceptibles sugeridas al principio de esta reflexión. A inicios del siglo XXI no se corrigió la brecha generada sino se aumentó de forma deliberada dentro de un contexto de bonanza económica trayendo como consecuencia que fuese el interés privado el que prevaleciese sobre lo público en un proceso sistemático de desinstitucionalización funcional que expresa el concepto amplio desarrollado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU)[15]. Es decir, aquellas situaciones que incluye un conjunto de delitos como “soborno, fraude, apropiación indebida u otras formas de desviación de recursos por un funcionario público,… nepotismo, extorsión, tráfico de influencias, uso indebido de información privilegiada para fines personales y la compra y venta de las decisiones judiciales…”. En nuestro caso estos delitos se han producido de forma sistemática.
Esta conceptualización genérica de la corrupción indica la existencia de un problema relacionado con el referente que permite establecer los límites de lo público y lo privado en la gestión pública porque indica que la destrucción de los límites que separa ambas esferas parte del supuesto de que los individuos y no las instituciones estatales son las que incurren en situaciones delictivas, pero no contempla la posibilidad de considerar las condiciones mismas del Estado para adecuarse a los cambios sociales que puede experimentar una comunidad en una línea de tiempo determinada de modo que pueda estar en armonía con la realidad de los cambios en sí y evitar la ocurrencia de alteraciones provocadas por parte de una clase dirigente para producir brechas entre los cambios sociales en sí y la estructura estatal produciendo efectos indeseados. Esto es más grave aún si una facción, como ha ocurrido en Venezuela, se apropia del Estado.
En Venezuela se ha usado la corrupción como un medio. Como un arma para facilitar la implantación de un orden político determinado. Se ha buscado generar un vacío para hacer ello posible. ¿Cómo han generado este vacío?  Desdibujando los límites entre lo público y lo privado como medio para destruir el tejido social en sentido histórico. ¿Cómo se ha manifestado la destrucción del tejido? No sólo fomentando el resentimiento social que pudo haber existido históricamente por intermedio del cultivo del odio como pasión que permite resistir y destruir de forma justificada: resistir como respuesta a la justificación de una ideología y destruir el orden pasado existente. Sino también promoviendo el enriquecimiento fácil sin importar la fuente de la riqueza. El vacío en sí es la perdida de referentes institucionales que permiten asegurar la convivencia política, por ello la sociedad que resiste la tiranía en Venezuela se aferra a referentes internacionales.
El enriquecimiento ilícito es un delito que debe ser castigado. El problema se genera cuando los que se han enriquecido han actuado en circunstancias donde no existen normas estatuidas. Por ello se ha hecho necesario, el juicio acusatorio desde una perspectiva moral, el juicio penal a aquellos cuyo ejercicio de funciones públicas promovió la relajación de normas que produjeron perjuicios a la sociedad en general y la recuperación de los recursos que fueron capturados de una manera a-legal. Estos son medios colaterales para crear las bases para la constitución de una república. Pero creo que el problema principal ha sido que si bien el hombre es un ser político, sólo puede hacer política en la medida en que es capaz de producir sus medios para la vida de una manera eficiente, es decir, la política no es una actividad que permite producir medios para la vida, la política es la actividad que garantiza la producción, por lo que vivir de la política es una alteración que se manifiesta en corrupción porque se convierte en una actividad parasitaria. Este es el problema principal que hay que resolver para la constitución de un nuevo orden político. En la medida en que no se resuelva, Venezuela va a seguir siendo un País Portátil llevado de la mano por una clase parasitaria que utilizará la ideología como un medio para justificar lo que la realidad niega.
Benedicto de Spinoza señaló que la democracia era el orden político más natural dentro de una comunidad política (naturaleza naturada) porque se correspondía con el orden de la naturaleza como un todo (naturaleza naturante). Pero lo inmanente en este orden es la producción por lo que lo naturado es crear las condiciones de posibilidad para eliminar los obstáculos que impidan dicha producción.


[1] Ver al respecto: “Secretario del Tesoro de EEUU abordó la crisis de Venezuela con países de América, Europa y Japón (comunicado)” en: https://www.lapatilla.com/site/2018/04/19/secretario-del-tesoro-de-eeuu-abordo-la-crisis-de-venezuela-con-paises-de-america-europa-y-japon-comunicado/
[2] Ver al respecto: ARISTÓTELES. (s IV a. C./1995). Física. Madrid. (T. G. De Echandia). Editorial Gredos. 506 p.
[3] La palabra está compuesta, en su acepción latina, de la raíz ‘cha’ - en su sentido de intensificación y – ‘rupción’ equivalente a romper, desmembrar, desmenuzar.
[4] Ver al respecto: ARISTÓTELES. (s IV a. C./1987). Acerca de la Generación y Corrupción. Madrid. (T. E. La Croce y A. Pajares). Editorial Gredos. 367 p.
[5] Ver al respecto: MAQUIAVELO, N. (1519/1987). Discursos sobre la Primera Década de Tito Livio. (T. A. Martínez). Madrid. Alianza Editorial. 437 p, y (1532/2013). El Príncipe. Barcelona. (T. E. Blanco). Editorial Planeta. 200 p.
[6] Ver al respecto: “LA TEORÍA DE LOS CICLOS HISTÓRICOS DEL DR. JOSE GIACOPINI ZARRAGA: UNA REVISIÓN A LA LUZ DEL PRESENTE Y DEL FUTURO POR VENIR” en: http://edgareblancocarrero.blogspot.com/2012/05/la-teoria-de-los-ciclos-historicos-del.html
[7] Ver al respecto: HUNTINGTON, S. (1990). El orden político en las sociedades en cambio. Buenos Aires (T. F. Mazia). Editorial Paidos. 404 p.
[8] Ver al respecto: DELLA PORTA, D. MÉNY, Y. Y SERRAO, L. (1996). Democracia e Corrupção na Europa. Lisboa. Editorial Inquérito.
[9] Ver al respecto: HARDT, M y NEGRI, A. (2000). Empire. Cambridge. Harvard University Press. Edición en castellano Barcelona. (T. A. Bixio). Ediciones Paidós Ibérica. 432 p.
[10] La biopolítica es entendida como la forma en que se ha politizado la vida dentro de un contexto excepcional.
[11] Ver al respecto: ARENDT, H. (2006). Sobre la Revolución. Madrid. (T. P. Bravo). Ediciones de la Revista de Occidente. 343 p
[12] Ver al respecto: BLANCO, E. (2016). Ontología de la Guerra. Crítica al concepto de guerra en las obras de Hardt y Negri. Caracas. Rivero-Blanco ediciones. 452 p.
[13] Ver al respecto: DELEUZE, G y GUATTARI, F. (2008). Mil Mesetas. Capitalismo y Esquizofrenia. 8º éd. Valencia. (T. J. Vásquez y U. Larraceleta).  Editorial Pre-Textos. 522 p.
[14] RAMÍREZ, B. (2005). El Estado Paralelo. Sólo Negocios.... Caracas. Bid & co. Editor. 355 p.
[15] La ONU trabajó en el año 2003 para la elaboración de un Convenio para prevenir y luchar contra la corrupción que abarca la prevención, las medidas de penalización y fortalecimiento de la ley, la cooperación internacional, la recuperación de activos y asistencia técnica e intercambio de información.

jueves, 19 de abril de 2018

LA MANIOBRA DE LA INTERNACIONAL SOCIALISTA EN VENEZUELA, EL JUICIO A LA TIRANÍA Y SUS PERTURBADORES.



Si bien es cierto que el conjunto de variables que están interactuando en el mundo de hoy dificultan entender qué es la realidad y su tendencia en este proceso de reordenamiento global, dos entrevistas realizadas en lugares distintos en menos de veinticuatro horas me permiten hacer algunas acotaciones que pueden ayudar a explicar la larga agonía que hemos sufrido los venezolanos respetando, por supuesto, las posiciones políticas de entrevistados y entrevistadores. La primera entrevista realizada en el programa ‘La Linterna’ el 171400 ABR 2018 al analista político Sebastián Cova que hizo énfasis en la política interna estadounidense[1] y la segunda entrevista realizada por Jaime Bayly al disidente cubano Guillermo Fariñas[2]. Vamos a describir de forma sintética dichas entrevistas, seguidamente analizaremos sus puntos en común para inferir qué perturba a los actores que están interactuando en este proceso de reordenamiento y finalmente evaluaremos cómo afecta esta situación a los venezolanos dentro del contexto signado por el seguimiento de un juicio penal contra el individuo que conduce la tiranía en Venezuela iniciado por eso que algunos llaman ‘chavismo disidente’ y apoyado por el Tribunal Supremo de Justicia en el exilio (TSJ-ex) elegido por una disminuida asamblea nacional venezolana de tendencia mayoritariamente socialista.
La entrevista en el programa ‘La Linterna’.
La conversación estuvo matizada por la autorización que hizo la disminuida asamblea nacional venezolana para investigar y enjuiciar al tirano que rige el destino de los venezolanos, pero el invitado quiso destacar en su exposición, la situación política interna estadounidense a raíz de las investigaciones que están realizando autoridades de ese país acerca de la intervención rusa en las elecciones presidenciales en EEUU. El entrevistado habló, además, de la imagen que tiene el presidente ruso de Occidente, del deterioro de la imagen del presidente estadounidense, del avance del partido demócrata en el congreso y la posibilidad, en las próximas elecciones de noviembre, de que recuperen el control de ese foro para pensar en la destitución del presidente si avanzan favorablemente las investigaciones teniendo presente la trama británica y su efecto en una importante empresa de redes sociales. Sin embargo, no hizo la conexión entre el proceso político interno estadounidense y la relación reciproca con el estado de cosas que está presente en Venezuela ni el efecto de esa relación a pesar de que lo sugirió de manera indirecta. Creo que ello se debió a la existencia de grupos de interés en el país que ven con cautela la nueva variable materializada en el juicio que se va a seguir contra el individuo que representa la tiranía en el país. No por la posibilidad de que se produzca un resultado justo, sino porque, indiferentemente del resultado estos deben beneficiar a estos grupos de interés.
Me llamó la atención la esperanza del entrevistado en esas posibilidades de cambio en EE.UU y su apuesta en, cómo la llamó, la ‘izquierda estadounidense’ representada por el partido demócrata mediante la exposición de argumentos con información incompleta. Esto me permite afirmar que para muchos actores, analistas y espectadores políticos, en EEUU ocurrió una perturbación con el triunfo republicano que ha reducido la capacidad de controlar los procesos de reordenación de la comunidad internacional a escala global y ha afectado los procesos políticos internos, en especial en Venezuela, debido a que la tendencia marcada por la ‘negociación’ dirigida por la internacional socialista en diversos escenarios entendida como una red de influencia a escala global (que incluye a entidades como el Vaticano, los premios nobel y otras organizaciones no gubernamentales) fue interrumpida por la pérdida de capacidad de su influencia. En el caso venezolano es importante aclarar que esta interrupción fue favorecida por el hecho que la población venezolana se percató a partir del 16JUL2017 de que estaba siendo manipulada por una operación que tenía una tenaza interna y otra internacional para ajustar el estado de cosas en el país, en perjuicio de los venezolanos.
Así pues, el reordenamiento que pareciera estar conduciendo esa izquierda internacional gracias a la disposición de diversas estructuras de control, es decir, las diversas maneras de entender el socialismo a nivel internacional, permiten pensar la implantación de esa manera de entender la política, de forma diferencial. Esto nos lleva a la segunda entrevista para entender esta operación internacional.
Fariñas como dirigente de una de las tendencias opositoras cubanas
El entrevistado de Jaime Bayly habló de su participación en la reciente cumbre americana de Lima e indicó una serie de aspectos de los cuales me llamaron la atención cuatro:
§  Diferencia de trato de la ‘oposición venezolana’ con respecto a la ‘oposición cubana’ en Lima.
§  Su rol como opositor frente a la tiranía cubana.
§  La situación de la FARC dentro del contexto colombiano.
§  La tendencia a la desintegración de Venezuela y la necesidad de evitarla.
Con respecto al primer aspecto el entrevistado declaró su decepción por que los cubanos no hubiesen sido tratado igual que a los venezolanos. Él no pudo entender cómo si la oposición venezolana estaba dividida igual que ellos no le hubiesen dado el mismo trato. La respuesta es que la importancia estratégica de Venezuela es diferente a la de Cuba y el mismo entrevistado señaló que la importancia de la tiranía de ese país radicaba en su inclinación a perturbar, surgida desde los mismos albores de su ascenso al poder. Esto permite entender porque 105 diputados venezolanos hayan votado a favor de seguir un proceso judicial contra el representante de la tiranía venezolana y potencialmente a otros dirigentes. La causa es que los diputados que asistieron a la cumbre de Lima se percataron de que la perturbación que se había generado en el proceso de reordenación global es lo suficientemente grande para seguir manteniendo una posición política acorde con los dictámenes e intereses de poderes transnacionales sin tener el piso político debido a que traicionaron a los venezolanos entre los años 2014 y 2017.
En relación con el segundo aspecto, el entrevistado señaló que Cuba se encontraba al borde de un estallido social y su rol como parte de la oposición es esperar a que la tiranía de ese país se encontrase ‘contra la pared’ para que los llamaran a encabezar y canalizar el descontento siguiendo el modelo checo o polaco de finales de los ochenta. Este fue el aspecto más inquietante de la entrevista debido a que ese ha sido el papel de la mud y ahora mud-fa, por lo que se puede inferir que ese modo de proceder de la oposición cubana en relación con lo que hemos llamado el colaboracionismo venezolano obedece a un patrón internacional que, si lo analizamos a la luz de las negociaciones realizadas en Venezuela desde octubre de 2016, ha sido impuesto desde afuera y, en nuestro caso, no se ha concretado tanto por la perturbación internacional como la conciencia de los venezolanos que han preferido resistir o buscar los mecanismos en el exterior para soliviantar las penurias de sus seres queridos convirtiendo la situación venezolana en una crisis regional. El otro aspecto inquietante de lo manifestado por el disidente cubano es que se hizo llamar integrante de una ‘izquierda vegetariana’ para diferenciarse de la tiranía caníbal que los rige. La inquietud no obedece a la inclinación política de un individuo que ha sufrido la cárcel en varias oportunidades, sino por la confirmación de la existencia de un patrón que indica la acción de poderes que están conduciendo una reordenación y las opiniones emitidas por el disidente cubano apuntaban, en parte, a indicar que la perturbación provocaba retrasos en algunos aspectos y ventajas en otros desde un ángulo isleño. A este punto, hay que recordar que al inicio del estallido de la guerra civil en Siria se intentó desarrollar un dialogo entre antagonistas en las mismas circunstancias en que se realizó el venezolano con el mismo resultado.
Del tercer aspecto referido a la situación de la FARC (y no hago distinción entre disidentes y pacificados) con respecto a los periodistas asesinados y los descubrimientos de que negociadores del proceso de paz colombiano continúan traficando narcóticos a pesar de su ‘conversión’ política es de mencionar que fue producto de la insistencia del entrevistador, no obstante, el entrevistado apoyó las posición política del entrevistador sin ahondar en el tema. Creo que ambos hechos constituyen un duro golpe a la izquierda internacional y en este caso en particular al foro de São Paulo y hace que el riesgo de un acontecimiento que afecte las próximas elecciones colombianas sea alto y oculte o postergue la situación política venezolana agravando así la crisis regional[3] y propicie la participación de otros actores extra regionales[4].
Con respecto al último aspecto de la entrevista Bayly le preguntó al disidente si era mejor intervenir primero en Venezuela que en Cuba, y el entrevistado dijo que si, que era preferible una intervención humanitaria en Venezuela porque ello tendría consecuencias en Cuba porque facilitaría el cambio político. El modo de la intervención sería por intermedio de la ejecución de acciones puntuales dirigidas contra los cabecillas de la tiranía venezolana. Este fue el único punto discordante del disidente cubano en relación con el patrón indicado de las acciones de la internacional socialista. El disidente, desde su núcleo de interés político, plantea la necesidad de aprovechar la perturbación para generar un cambio. Ahora, más allá del hecho de que hasta para la disidencia cubana los venezolanos deben ser sacrificados, está el hecho consciente de reconocer la existencia de una pérdida de control por parte de la izquierda internacional que hay que aprovechar desde dentro de esa estructura, con lo cual estamos hablando de la existencia de diversos niveles de control internacional que debemos considerar para pensar en una nueva República. Esto nos permite ahora hablar de la perturbación en sí.
La perturbación como obstáculo al reordenamiento mundial.
El triunfo de D. Trump en las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses no fue la causa de la perturbación y de la creciente conflictividad a escala global. Es la consecuencia. La tendencia de la comunidad internacional después de la dificultad de Occidente de imponer su orden en Kosovo en el año 1998, del fracaso de la cumbre americana de 2004 y la debilidad que mostró el presidente de EEUU frente a Rusia y Siria en el año 2012 ha sido la de proteger a los Estados siguiendo dos modelos: el autoritarismo con tendencia totalitaria (Rusia, China, Turquía) y las reformas internas aceleradas (EEUU, UK, Francia) para renovar la comunidad política republicana que se comenzaron a realizar desde el año 2016. Estas tendencias se han producido por cuatro causas: 1) por el colapso del orden político impuesto en el Cercano Oriente después de la Primera Guerra Mundial, 2) el fracaso estrepitoso del foro de São Paulo en Iberoamérica cuyas caras más visibles han sido las tendencias secesionistas en España, el fraudulento proceso de paz colombiano y el colapso político venezolano (en México, a pesar de las presiones a las cuales la ha sometido la política estadounidense no creo que sucumba a las veleidades del socialismo, ahora no se si para bien o para mal), 3) el tendencial colapso del orden político impuesto en el Extremo Oriente después de la Segunda Guerra Mundial y 4) el colapso de la Unión Soviética que hizo que el socialismo internacional replanteara su estrategia política. Además de las causas indicadas están los cambios sociales que se han producido a escala global que van de una mayor interconectividad a cambios en la misma estructura de la producción global que han afectado el modo de entender la política produciendo una desconexión entre gobernantes y gobernados que ha hecho irrelevante plantear la existencia de un antagonismo entre ‘izquierdas’ y ‘derechas’ porque todos los gobiernos a escala global aplican en la actualidad programas sociales para contener la crisis generada por dichos cambios.
En este contexto, lo que percibo ocurre dentro de EE.UU. es un proceso de reordenamiento interno para fortalecer sus estructuras luego del proceso de deterioro institucional que afectó a ese país durante la pasada gestión gubernamental[5]. Ese proceso de reacomodamiento interno en ese país ha venido acompañado también por un proceso de reposicionamiento internacional para colocar al país en condiciones de enfrentar las tres tendencias indicadas precedentemente.
Así pues, si se puede hablar de una perturbación debemos indicar que fue provocada por los desajustes antes indicados y por la acción deliberada por nuevas entidades para imponer un nuevo orden global. Aquí se circunscribe el foro de São Paulo y otros foros económicos de alcance global y su tendencia antagónica a escala mundial. En el medio de estas dos corrientes se encuentra la concepción republicana de la comunidad política y la internacional socialista que busca recuperar su papel a escala global y mediar frente a los dos foros antagónicos. Ello explica la afinidad del partido demócrata que diversas tendencias socialistas a escala planetaria.
Por ello, este estado de cosas me hacen pensar en la ejecución de una maniobra de la internacional socialista cuyo fin fue imponer un nuevo orden que la misma dinámica de las circunstancias ha demostrado su inviabilidad. Esta maniobra apunta a disipar la perturbación generada por los cambios políticos que está viviendo EE.UU. provocados a su vez por las tendencias antes indicadas. Estamos viviendo una mezcla de circunstancias que me recuerdan a Europa en 1618 y 1914 cuyos focos, en mayor medida, se encuentran en Venezuela y el Cercano Oriente y se caracterizan por su volatilidad. En el Cercano Oriente, la emergencia de un estado kurdo, más allá de la situación en Siria e Irak es lo que tiene a muchos países en vilo. Para evitarlo colocaron a Venezuela en esa ecuación para reducir la capacidad de maniobra de Occidente en nuestra región a petición de la propia clase dirigente que ha dominado al país desde el año 1999. Esto nos coloca frente a la realidad venezolana.
La maniobra de la internacional socialista, la perturbación y la situación venezolana
La capacidad de maniobra de la internacional socialista y el foro de São Paulo se ha estado agotando. Todo depende de un conjunto de posibilidades que se fundamentan en la esperanza de sacar del juego global al actual presidente de EEUU y ahora en la consideración de la posibilidad de sacrificar a la tiranía venezolana. La prueba que me permite afirmar eso es que la acción ejecutada por la disminuida asamblea nacional venezolana no fue obstaculizada por la tiranía. Esta acción vigoriza a la mud-fa, es decir, a los títeres de la internacional socialista y le da la posibilidad de mantener un nivel de control aceptable a sus intereses. Así pues, si en la primera entrevista examinada se focalizó en las posibilidades de sacar del juego a un supuesto perturbador, pero que en el fondo lo que mostró fue la no existencia de capacidad de control de los eventos políticos por parte de un nivel local de la estructura global y en la segunda entrevista se visualizó la naturaleza de esta estructura de control global orquestada por la internacional socialista por intermedio de sus acciones en Cuba, Colombia y Venezuela y sus limitaciones y desaciertos, lo que se evidencia es que esta estructura está creando las condiciones de posibilidad para evitar más pérdidas en su capacidad de control y mantener así su estatus de poder.
Ahora ¿qué nos queda a los venezolanos? Creo que lo que acabo de expresar tiene visos gatopardianos. Con los golpes que ha recibido la internacional socialista y el foro de São Paulo en la región la tendencia apunta a que se produzcan cambios para que quede todo igual. Nos queda tres cosas por hacer frente a la nueva situación: en primer lugar, seguir resistiendo y evitar que aseguren un grado de control político en el país en un nivel para ellos aceptable, en segundo lugar, impulsar, una vez que se restituya el orden, un proceso constituyente que permita la construcción de una república que se ajuste realmente al deseo de los venezolanos que apuestan por desplegar sus capacidades productivas y no depender de las dádivas que otorguen un conjunto de oportunistas socialistas o no. Dicho de otra manera, la perturbación que ha hecho movedizo el escenario internacional ha beneficiado a la sociedad venezolana desde el mismo momento que sus integrantes se reafirmaron como sujetos libres desde el año 2014 y ha perjudicado a todos aquellos que intentaron capitalizar esta acción favoreciendo intereses transnacionales en múltiples niveles por lo que hay que mantener esta línea de acción para evitar que se reacomoden las fuerzas que nos están produciendo daño. Esto impone mayores sacrificios.
En este contexto, la apertura de un juicio al máximo representante de la tiranía tiene que ser vista como el intento de capturar a la sociedad venezolana por parte de la mud-fa para salir del sepulcro y así poder aumentar su poder de negociación en un futuro inmediato. Su propósito en mantenerse en la ecuación para colocarse en la situación descrita por el disidente cubano y dar inicio a un nuevo ritornelo. Con lo cual, esa acción político-judicial debe ser vista como un caballo de Troya es decir, como una maniobra que pudiera ser usada para utilizar el tiempo en nuestro perjuicio por lo que, en tercer lugar, hay que usar dicho caballo de Troya en nuestro propio beneficio. Esto requiere mucha creatividad y por ello hago mi invocación al Enjambre.


[3] Ver al respecto un estudio de escenarios prospectivos realizado en el año 2014 denominado: OPERACIÓN ESCORPIÓN: LA CRISIS DE LA CORBETA “CALDAS” EN UNA VISIÓN PROSPECTIVA en http://edgareblancocarrero.blogspot.com/2014/07/operacion-escorpion-la-crisis-de-la.html
[4] Ver al respecto un trabajo analítico acerca de esta posibilidad en: OPERACIÓN ESCORPIÓN II. TALASOCRACIA VS. EPIROCRACIA: ¿LAS DOS CARAS DE LA GUERRA CIVIL GLOBAL? En http://edgareblancocarrero.blogspot.com/2015/10/talasocracia-vs-epirocracia-las-dos.html
[5] Mi esposa Rosa Margarita Galeano ha hecho un sesudo seguimiento de la política interna estadounidense desde la aparición del fenómeno Sarah Palin que va más allá de eso que han llamado ‘izquierda’ y ‘derecha’.

domingo, 1 de abril de 2018

BENEDICTUS DE SPINOZA COMO ‘PERSONAJE CONCEPTUAL’ EN EL PENSAMIENTO DE HARDT Y NEGRI Claves exegéticas para la comprensión de la propuesta política de ambos autores




RESUMEN
El propósito del presente ensayo es valorar la consistencia del uso de Spinoza y su pensamiento como personaje conceptual en las obras de Michael Hardt y Antonio Negri, Imperio, Multitud, Commonwealth y Declaration, para proponer la instauración de una democracia constituyentista de talante spinozista a escala global. Con esta finalidad, que se fundamenta en el pensamiento de Deleuze y Guattari, vamos, en primer lugar, a examinar a Spinoza como personaje conceptual en las obras de Hardt y Negri, en segundo lugar, analizar cómo operaron los trazos diagramáticos e intensivos, a partir del pensamiento spinoziano para crear las condiciones de posibilidad de construir la democracia y, en tercer lugar, evaluar el alcance de la concepto de democracia de la multitud hardtnegriana. Como resultado de este examen concluimos que proponer la instauración de una democracia constituyentista de alcance global de talante spinoziano ha sido una osada acción que ha generado un importante debate a escala global, pero los autores no han podido minimizar la tensión existente entre los conceptos de seguridad y libertad presentes en el autor neerlandés. A pesar del esfuerzo reinterpretativo esta tensión se mantiene en los autores estudiados corriendo, su propuesta, el grave riesgo de ser totalitaria.

Palabras claves: Personajes Conceptuales, Spinoza, Democracia, Hardt y Negri
Introducción
Benedictus de Spinoza fue uno de los personajes conceptuales centrales en el pensamiento de Michael Hardt y Antonio Negri (HyN) desde el mismo momento que sus obras (Imperio, Multitud, Commonwealth y Declaration[1]) se fundamentan en el pensamiento del filósofo neerlandés con un norte que va dirigido a la proposición de la instauración de una democracia absoluta de alcance global de inspiración spinozista, con la finalidad de evitar la apropiación de la capacidad productiva de cada ser en su singularidad por una nueva entidad política en gestación que denominan Imperio (M, 226). El Imperio es entendido por HyN como una red de poderes globales o como señala Del Bufalo, de forma más explícita, como “Imperio absoluto de las leyes del libre mercado” (2010:106). Esta apropiación la consideran HyN como una agresión a la cual hay que responder de forma conveniente y por ello se apoyan en el concepto spinoziano de ‘Multitud’ que entienden como un conjunto de singularidades que operan en común capaces de producir “nuevas formas de subjetividad libre” en función de un propósito específico orientado al gobierno de toda la sociedad en su conjunto (I, 176 y M, 225)[2].
Esta inspiración spinoziana que les ha permitido a ambos autores desarrollar su propuesta política permite examinarla en tanto que concepto siguiendo al efecto el pensamiento de Gilles Deleuze y Felix Guattari, es decir, como ‘personaje conceptual’.
El concepto de ‘personaje conceptual’ (Personnages Conceptuels) fue desarrollado por Deleuze y Guattari (DyG) en su obra Qu’est-ce que la Philosophie? Un ‘personaje conceptual’ es aquel que posee unos ‘trazos personalísticos’ que opera los movimientos que describen el ‘plano de inmanencia’ en una obra y contribuye a la creación de sus conceptos. En este sentido, los ‘personajes conceptuales’ son pensadores cuyos ‘trazos personalísticos’ se juntan estrechamente a los ‘trazos diagramáticos’ del pensamiento y a los ‘trazos intensivos’ de los conceptos (1991/2005:66), es decir, juegan un papel intermedio entre los conceptos y dicho plano de inmanencia que permite la solución de un problema determinado mediante la construcción de un nuevo concepto. Un ‘plano de inmanencia’, en este sentido, es aquel donde se erigen los conceptos. Este plano, según ambos autores, consta de ‘trazos diagramáticos’ que actúan como direcciones absolutas de naturaleza fractal que denominan intuición y son los que posibilitan la creación de conceptos.
Los ‘trazos personalísticos’ tienen con la época y el medio histórico en que aparecen, relaciones que sólo pueden ser evaluadas de manera psicosocial y se manifiestan en,
“… les mouvements physiques et mentaux des types psycho-sociaux, leurs symptoms pathologiques, leurs attitudes relationnelles, leurs modes existentiels, leurs status juridiques, deviennent susceptibles d’une determination purement pensante et pensée qui les arreche aux états de choses historiques d’une société comme au vécu des individus, pour en faire des traits de personnages conceptuels, ou des événements de la pensée sur le plan qu’elle se trace ou sous les concepts qu’elle crée” (Ibíd.:68).

Es conveniente señalar que estos autores franceses consideran como sinónimas las palabras modos, estatus y trazos y además, dentro de los trazos enunciados previamente, agregan también los ‘trazos dinámicos’.  Los ‘trazos afectivos’ refieren al modo como las emociones permiten pensar y/o tomar pensamientos que ayudan a formar conceptos. Por “trazos relacionales” entienden la pretensión o rivalidad con que se disputa un concepto haciendo que los personajes proliferen y bifurquen, choquen o se sustituyan. Los ‘trazos dinámicos’, según los pensadores franceses, son aquellos que evidencian en un personaje la capacidad de deslizarse en el pensamiento permitiéndole producir nuevas materias del Ser. Los ‘trazos jurídicos’, en este orden de ideas, son aquellos que se manifiestan en la medida en que el pensamiento no cesa de exigir lo que le cabe de derecho y de enfrentar los criterios de justicia de acuerdo con fundamentos puramente inmanentes de su existencia. Por ‘trazos existenciales’ entienden la posibilidad de inventar modos de existencia a partir de un ‘plano de inmanencia’ que permite desarrollar la potencia de los personajes conceptuales (Ibíd.:68-73). 
Teniendo presente la conceptualización realizada por DyG, nos hemos establecido como objetivo de este ensayo determinar el alcance de la presencia de Benedictus de Spinoza en las obras de HyN como medio para determinar la consistencia de su propuesta política de establecer una democracia de talante spinozista de alcance global. Para ello vamos, en primer lugar, a examinar a Spinoza como personaje conceptual en las obras de HyN, en segundo lugar, analizar cómo operaron los trazos diagramáticos e intensivos, a partir del pensamiento spinoziano, para crear las condiciones de posibilidad de construir la democracia en sentido spinoziano y, en tercer lugar, evaluar el alcance de la concepto de democracia de la Multitud hardtnegriana.
1.      Benedictus de Spinoza como ‘personaje conceptual’.
Como hemos señalado ya, los trazos personalísticos, contienen a su vez trazos afectivos, relacionales, dinámicos, jurídicos y existenciales. Veamos cómo se presentan los trazos spinozisticos en el pensamiento hardtnegriano como modo de determinar las claves que permitan descifrar el alcance de su propuesta política. Para ello hay que tener presente que ambos autores enmarcaron su propuesta dentro de un contexto que consideran de guerra civil global que estiman es similar a la guerra civil alemana que asoló el Sacro Imperio Romano Germánico e involucró a casi todos los países europeos e incluso algunos asiáticos en buena parte del siglo XVII, es decir, la Guerra de los Treinta Años (GdlXXXa) (Blanco, 2016). En este sentido, si bien la participación de los Países Bajos fue indirecta en esa guerra debido a que los neerlandeses estaban luchando por su independencia, no obstante, se pueden destacar tres aspectos afectivos que nos sirven a nuestro propósito: la propia vida de Spinoza, la conexión Spinoza-Negri y la experiencia de Masaniello y el levantamiento napolitano contra España como elemento que permite relacionar hechos históricos con pensamiento político.
En relación con el primer aspecto, Spinoza, como se sabe, fue un hombre que sus circunstancias lo hicieron vivir al margen de la sociedad. Me interesa destacar su cercanía con los hermanos De Witt porque su trágico final marcó la elaboración de su Tratado Político. En esta obra estableció la necesidad de considerar a los hombres tal cual y como son siguiendo la estela dejada por Machiavelli después de que los hermanos De Witt fueran asesinados de forma bárbara por una Multitud y con ello terminase un periodo de tolerancia republicana en un contexto de guerra contra Francia e Inglaterra. En el Tratado Político se produce un importante cambio en el pensamiento político de Spinoza, como indicó Astorga (1994), en el sentido que deja de ser un republicano contractualista y sugiere una especie de republicanismo basado en el equilibrio de las pasiones que va a ser usado por Negri y posteriormente por HyN para hacer su propuesta política.
Con respecto al segundo aspecto me interesa mencionar, por una parte, la presencia y la reinterpretación del pensamiento de Spinoza por Antonio Negri en l’anomalia selvaggia y el Spinoza sovversivo, como plataforma para el desarrollo de su propuesta política y, por la otra, su fuerte presencia en las obras de HyN. En el prefacio de l’anomalia define a Spinoza como una anomalía y agrega
“Se Spinoza, ateo e maledetto, non finisce le sue giornate in galera o sul rogo, a differenza di altri innovatori rivoluzionari fra il Cinquecento e il Seicento, ciò è solo indicativo del fatto che la sua metafísica rappresenta la polarità effettiva di un rapporto di forza antagonistico, già consolidato: nell’Olanda del Seicento lo sviluppo dei rapporti di produzione e delle forze produttive conosce la tendenza di un avvenire di antagonismo” (2006:30).

Como se sabe, Negri, a diferencia del neerlandés, si tuvo que vivir en galera por causas políticas. Por ello él señaló que l’anomalia fue pensada y escrita en la cárcel e interrumpida en muchos momentos por una quotidianità della galera signada por un ritmo marcado por las trasferencias y el juicio seguido en su contra. Aun así siempre esperó que “la solitudine di [quella] maledetta cella fosse estata tanto feconda quanto la spinoziana solitudine del laboratorio ottico” (Ibíd.). En el Spinoza sovversivo señaló que ser spinozista era una condición y destaca cinco aspectos que explican su actualidad. Estas sucintamente son: (1) el mundo es un absoluto que se muestra signado de una “singolarità irriducibile, una singularità collettiva [y] L’etica è la chiave che apre il nostro camino…”; (2) el mundo es para Spinoza una necesidad absoluta, una “precenza della necessità” que entiende como libertad; (3) la imaginación productiva es una potencia ética que Spinoza describe como una facultad “che presiede alla costruzione e allo sviluppo della libertà – che sostiene la storia della liberazione”, por ello “non sono delle parole, sono degli enti, delle realtà ontologiche che sviluppano l’imaginazione produttiva” por lo que el tiempo lo reinterpreta como liberación y su fundamento es la Ética; (4) el concepto de amor y de cuerpo que lo observa como un gran acto sensible y una expresión de la multiplicidad donde l’immaginazione è il canale attraverso il quale gli esseri si associano in un nuovo essere…” en una existencia que considera es colectiva; finalmente (5) señala la heroicidad de su filosofía basada en el buen sentido, “un eroismo… che non si svolge certo in fanatismo richiede bensì di essere forza lucida e semplice di chiarificazione… non nuota nelle acque tormentate del devenire, afferma bensì una specie di diritto naturale rivoluzionato” (2006:288-295). Con este fundamento es que explica la anti-modernidad de Spinoza y se apoya en el TP para establecer su concepto de democracia y lo que considera el retorno del comunismo.
Consecuentemente, l’Anomalia y el Spinoza sovversivo fueron usadas por Negri para innovar al reinterpretar, a la luz del presente, el pensamiento del autor neerlandés y ello le permitirá posteriormente a HyN desarrollar una propuesta política a partir de esta reinterpretación que va a ser visible de forma consistente en Imperio, para describir la realidad y su tendencia en el futuro que ya nos está alcanzando (I, 73-74), Multitud para describir cómo se está instrumentando está realidad y qué se está haciendo para combatirla (M, 58 y 375), Commonwealth para indicar cómo debe ser esta democracia a partir de su interpretación del pensamiento spinoziano como principio constituyente (C, 236) y Declaration para operacionalizar la acción política. De igual forma usan todas estas obras para sustentar la reinterpretación de los conceptos de ‘inmanencia’ (I, 80-81), ‘potencia’, ‘Multitud’ (I, 84-85; M, 225, C, 43), ‘indignación’ (C, 236), resistencia y rebelión (C, 75, 356) y ‘democracia’ (M, 327, 357, C, 279), como veremos más adelante.
Con respecto al tercer aspecto, hay otras dos indicaciones que nos señalan la existencia de trazos afectivos: la realizada por Tatián que conecto al líder del levantamiento napolitano, Tommaso Aniello d’Amalfi, Masaniello, con Spinoza (2012:62) y, la realizada por Deleuze quien en el prefacio de la edición italiana de L’Anomalia Selvaggia ha conectado la relación Spinoza-Masaniello con el propio Negri (2006:08). El levantamiento napolitano (y Siciliano) contra España se produjo en el año 1647 causado por el gran peso que la guerra le había endosado al dominio desde el punto de vista impositivo. Masaniello un pescador que llegaría a ser el capitán general de la revuelta moriría a los pocos días de iniciada la misma, pero la rebelión que condujo, en sus inicios, tomó un carácter republicano, a posteriori, que sería sofocada por la falta de apoyo externo y pasaría a ser parte del imaginario spinoziano materializado en un autorretrato[3].
Por otra parte, desde la perspectiva relacional hay una semejanza que permite conectar la visión de una realidad específica representada por la vivencia de un Spinoza que vivió la fase final de la guerra alemana hasta el orden instaurado en el Tratado de Paz de Westfalia teniendo como imagen romántica al citado Masaniello en el sentido que HyN buscaron mostrar mediante esta conexión cómo se podría superar ese orden que se instauraría en Europa firmemente en la segunda mitad del siglo XVII en el presente. Este relacionamiento que indica de suyo la oposición que intentaron marcar en relación con el orden estatal westfaliano indica los trazos jurídicos que justifican y teorizan sobre el Estado desde una perspectiva hobbesiana y, consecuentemente, jerarquizada y trascendente. Los ‘modos existenciales’ se evidencian en el hecho que observan en Spinoza la producción y declaración de nuevas formas de existencia a partir de una materialidad fundada en el cuerpo para crear las condiciones de posibilidad de aumentar la potencia del Ser en pos de una mayor perfección buscando con ello contraponer dicha concepción con otra heideggeriana que busca evitar el nihilismo por intermedio del ser autentico y la responsabilidad. Sobre esta relación con Heidegger volveremos más adelante. Nos interesa destacar aquí que para HyN el pensamiento cartesiano inauguró la modernidad y el heideggeriano le puso término sin hacer una propuesta que entrase en el plano de lo político.
Finalmente, HyN a través de la idea de los ‘trazos dinámicos’ se interesan en buscar la forma en que estos se verifican a finales del siglo XX por intermedio de la conexión de los conceptos de miedo y rechazo presente en el pensamiento de Spinoza como una manera de conectar la realidad del siglo XVII con la situación actual para justificar su intención política. La bisagra está dada en las coincidencias y las diferencias existentes en los trazos afectivos y relacionales.
Teniendo esto presente se observan dos situaciones que también marcan, de forma más notoria, el papel de Spinoza como “personaje conceptual” en las obras de HyN y explican el esfuerzo por reinterpretar su pensamiento. En primer lugar, se destaca que Deleuze afirmó que en Spinoza, “la vía de la salvación es la misma vía de la expresión…” (1976:315), pero siguiendo esta vía él mismo se pregunta, “¿de qué sirve nuestro esfuerzo durante la existencia si nuestra esencia es de todas maneras lo que es, grado de potencia indiferente a las partes extensivas que no le fueron relacionadas sino desde el exterior y temporalmente?” (Ibíd.:313). Esta vía en cierta forma indica el sentido de Ser de la cura desde una perspectiva heideggeriana (1927/1998:469), es decir, un camino determinado por una serie sucesiva de decisiones producidas en función de las circunstancias que no ameritarían actuar con una finalidad política determinada. En segundo lugar, la crítica realizada por Torres (2007) que indica la reproducción en Negri de las mismas dudas que marcaron el pensamiento de Spinoza basadas en el hecho que la seguridad es un afecto que va a estar supeditado a un manejo constante de información y consecuentemente un constante cálculo de riesgo que en cierta forma va a expresar también ese existir forzado a interpretar las cosas. Este interpretar debe ser un adelantarse constantemente a si mismo con el fin de poder ser auténtico y actuar con responsabilidad.
Estos dos hechos, como veremos en los próximos parágrafos, muestran la tensión existente en el pensamiento hardtneriano desde la perspectiva spinoziana. Veamos ahora cómo construyeron su concepto de democracia a partir de esta situación problemática.
2.      La construcción del concepto de democracia absoluta de talante spinozista.
La construcción del concepto de democracia hardtnegriano a partir del pensamiento spinoziano puede ser observado por intermedio de los trazos diagramáticos e intensivos  producidos en la conexión de los conceptos de potencia, miedo y temor visto desde una perspectiva fenomenológica que indica el modo en que se está imponiendo el Imperio para estos autores. Esta fenomenología expresa la forma de hacer la guerra que ellos están proponiendo que en sí expresa cómo esta democracia de la Multitud puede ser construida (Blanco, 2016).
Como se sabe Spinoza (1677/2011) define la potencia como “Unaquaeque res, quantum in se est, in suo esse perseverare conatu”, el miedo como “contra inconstans Tristitia, ex rei dubiæ imagine etiam orta", y lo opone al temor que lo define como “cupiditas majus, quod metuimus, malum minore vitandi" y, por consiguiente, la ‘seguridad’ que define comoLætitia, orta ex idea rei futuræ, vel præteritæ, de qua dubitandi causa sublata est”. Como Negri señaló que el objeto de la filosofía spinoziana es liberar a cada uno del miedo que se origina de una tristeza frente a una tesis hobbesiana que usa esta afección para el mantenimiento de un orden político que se evidencia en el contexto actual en la guerra contra el terrorismo constituyendo ésta la situación política que determina nuestra cotidianidad desde el mismo momento que se sustenta en el miedo y/o la angustia, y HyN señalaron, siguiendo al filósofo neerlandés, que el miedo es producto de la superstición y esta conduce siempre a la guerra y la destrucción perpetuas (M, 58)[4], vamos examinar la guerra desde una perspectiva fenomenológica para comprender cómo HyN usan los conceptos spinozianos para producir una propuesta de un orden político democrático donde la libertad y la seguridad, según su criterio, se encuentren en equilibrio.
Desde el punto de vista fenomenológico HyN, además de los conceptos antes indicados, consideraron tres conceptos spinozianos para construir su propuesta política. El primero, como ya indicamos, es el de potencia, el segundo es el de duración y el tercero basado en el concepto de acontecimiento, indignación que orbitan en torno a los conceptos de miedo y temor que tienen a su vez su eje en la certeza y por consiguiente la seguridad. Estos tres conceptos están articulados por una trinidad que contiene tres formas de acción que operan de forma simultánea, es decir, el Éxodo, la resistencia y el vaciamiento de la estructura de poder del orden que se está constituyendo de forma agresiva. Veamos cómo operacionalizan estos conceptos para examinar posteriormente cómo se expresan en su propuesta de acción política para alcanzar la democracia.
Con respecto a la potencia, al ser la producción el eje central sobre el cual órbita la propuesta política hartdnegriana la producción en sí permite entender al sujeto como un ser que produce para asegurar su existencia, con lo cual el tema de la lucha por la interfaz entre satisfacción y necesidad, que define el poder, pasa a ser la lucha por evitar que la potencia del ser sea sometida a un poder constituido en fase de gestación que en nuestro caso es el Imperio[5]. Así pues, el Éxodo es la acción de salir de la estructura de producción que hoy en día lo consideran posible gracias al desarrollo de lo que denominan trabajo inmaterial, debido al advenimiento de la sociedad de la información, y el surgimiento de una nueva subjetividad que han entendido está fundamentada en una idea del cuidado de sí mismo que recuerda a la antigüedad greco-romana.
En este contexto, la relación miedo (angustia)-temor que los autores relacionan, opera bajo una idea diferente del tiempo basada, por una parte, en el tiempo adecuado de la conciencia que expresa la condición de posibilidad de apertura de la potencia de actuar tal como lo vio Spinoza y, por la otra, una durara infinita, que expresa, en sí, el esfuerzo en perseverar en la propia existencia. Esta durata infinita es indefinida en el sentido que el estado de ser libre no es cuantificable para ellos sino en el acto mismo de ser libre[6]. Este acto se expresa en la resistencia. Así pues, el enfoque huir (Éxodo)-resistir que expresa la estrategia hardtnegriana busca evitar que la violencia sea primeramente la respuesta del Estado. Esta es realizada mediante una acción indirecta que ocurre en una duración fijada por los conceptos de vida e imaginación basada en una producción no capturada por el Estado que expresa el Éxodo y la resistencia como un acto consciente (Blanco, 2016). Este modo de proceder que también es de naturaleza spinoziana se inspira en la expresión “Homini igitur libero æque magnæ Animositati fuga in tempore, ac pugna ducitur: sive homo liber eadem Animositate, seu animi præsentia, qua certamen, fugam eligit”. El vaciamiento de la estructura de poder es, consecuentemente, el acto deliberado de destrucción del Estado producido por un detonante, es decir, la indignación.
Con respecto a la ‘indignación’, ambos autores la entienden a partir del concepto de ‘acontecimiento’ que definen como un tránsito de lo ficticio determinado por una subjetividad basada en el poder a una realidad cargada de una nueva subjetividad donde el tiempo de la potencia indica un horizonte de afirmación para la acción (C, 61). Es decir, lo consideran como un conjunto de procesos subjetivos de masas que hace posible el desencadenamiento de una insurrección a partir de la correlación entre sensaciones y sentimientos (M, 47 y 158). El modo que ellos creen que es posible es mediante la indignación generada por un abuso desmedido y al efecto se apoyan en el concepto spinoziano que como se recordará, es “Odium erga aliquem, qui alteri malefecit”. Esto es debido a que lo consideran el medio que permite convertir el miedo en un estado de hostilidad con un contenido moral y racional dirigido a la producción de un cambio político a partir de un cálculo político que indica un pasaje del miedo a un temor que supone un razonable manejo de información. Si bien, ambos autores tuvieron como imagen el proceso que condujo al mayo francés, la primavera árabe en Túnez y Egipto muestra de manera gráfica cómo se podría producir este proceso a escala global. Sin embargo, es conveniente tener presente que la correlación antes señalada, tal como ha advertido Astorga (1994), no necesariamente puede generar un efecto que pueda ser considerado desde el punto de vista político a gran escala tal como se observó en Europa y EE.UU. a propósito de la crisis financiera global que se inició a partir del año 2008 ni producir el efecto deseado como ocurrió en Túnez y Egipto. En Túnez por las tensiones políticas que han surgido después del proceso constituyente por la emergencia de grupos islamistas y en Egipto por el fracaso que se produjo como consecuencia del mismo proceso constituyente que condujo de nuevo a la dictadura que se propusieron derribar.
Con un acontecimiento desencadenante y la trinidad antes indicada HyN han creído que se podría constituir una Multitud que operaría como un flujo de destrucción que debería crear las condiciones de posibilidad para la instauración de una democracia que denominan absoluta y de naturaleza constituyentista debido a que esta Multitud de monstruosa naturaleza concibe
“… la vida como una trama, donde las pasiones singulares tejen una capacidad común de transformación, sea del deseo al amor o de la carne al cuerpo divino... [donde] Spinoza nos enseña cómo hoy, en la postmodernidad, podemos hallar en esas metamorfosis monstruosas de la carne no sólo un peligro, sino también una posibilidad: la posibilidad de crear una sociedad alternativa” (M, 229-230).

Esta trama basada en la relación se sensaciones y sentimientos producidos por una Multitud en un espacio y tiempo dado que indican el acontecimiento tienen como foco el cuerpo entendido como un plano de inmanencia que les permite pensar la acción política desde una perspectiva materialista y operativamente de naturaleza constituyente.
Como se sabe, este acontecimiento esperado no ha acaecido como ellos han estimado a pesar de los hechos antes relatados. Aun así creen que este hecho va a suceder y en Declaration indicaron que, por lo pronto, la orientación de sus esfuerzos iba a estar dirigida a la preparación para la ocurrencia de dicho evento aunque su fecha de presentación permanezca desconocida. En esta preparación han insistido en la naturaleza del Ser-constituyente y para ello han apelado a Spinoza y su pensamiento a partir de la idea de la existencia de una nueva subjetividad que considera el cuidado de sí desde una perspectiva similar a la existente en la antigüedad greco-romana (Blanco, 2016). Es decir, el problema de nuestros autores es la operacionalización del concepto de democracia a partir del concepto de Multitud.
Aquí es conviene destacar dos aspectos que han marcado la interpretación del pensamiento de Spinoza gracias a los cuales es posible entender la idea de subjetividad presente en HyN. En primer lugar, lo que es oscuro para el filósofo holandés, según Deleuze, es el cuerpo. Por ello no sabemos lo que es actuar y por consiguiente, no sabemos, en principio, qué son ideas adecuadas (1975:206)[7]. Este argumento sobre el desconocimiento del cuerpo le permitió a HyN hacer una reinterpretación de Spinoza para fundamentar una propuesta política basada en la relación sensibilidad y sentimientos que expresa, según ambos autores, una nueva idea de lo que es el cuidado de sí que denominan nueva subjetividad por ser ésta expresión de una composición dada a partir del criterio de que la política, entendida a partir de la construcción de lo común, en el filósofo neerlandés es una teoría de la continuidad subjetiva del ser (C,192-194)[8]. En segundo lugar, al ser la subjetividad una composición que genera un sujeto individual y un sujeto colectivo, el fin de ambos autores ha sido analizar las condiciones de posibilidad para que el Ser se despliegue en ese perseverar en su propia existencia como un producto que, para su perfección, debe ser constitutivo políticamente. El problema que se les ha presentado a ambos autores ha sido la construcción de ese sujeto y por ello han apelado a la imagen neerlandesa del siglo XVII que les proporciona Johan Huizinga para justificar el uso del pensamiento de Spinoza como un instrumento teórico, filosófico e ideológico, con el fin de darle solidez a su propuesta política.
Negri parte, desde el punto de vista teórico, de la asunción de la idea de la existencia de dos Spinoza que participan de la cultura contemporánea. El primero, por haber obtenido la más alta conciencia de la revolución científica y del cambio social que el Renacimiento había producido. El segundo, por haber desarrollado una filosofía del porvenir a través del desplazamiento y proyección de las ideas de crisis y revolución (2006:32-35). Esta duplicidad expresa para Negri la anomalía histórica que se produjo en los Países Bajos. Esta anomalía holandesa consistió en la desproporción existente entre su capacidad de acumulación a escala mundial y su dimensión constructiva y apropiativa. Sobre esta desproporción, este autor destaca el concepto de Multitud, asociándolo a una particular interpretación del Renacimiento basada en el surgimiento de una nueva subjetividad que se conjugó a una multiplicidad entendida como totalidad (Ibíd.:35). Veamos cómo ha sido justificada esta afirmación desde el punto de vista ideológico y ontológico para entender ahora el fundamento de la propuesta hardtnegriana.
            Desde la perspectiva ideológica, Negri ha afirmado que el pensamiento de Spinoza se caracteriza por el hecho de que la realidad no es manipulable, no es objeto de dialéctica y no es susceptible de ninguna maniobra teorética porque su pensamiento del Ser está fijado como pensamiento ontológico a partir de un materialismo basado en una particular idea del cuerpo; en consecuencia, no conoce hipótesis de vacío, de posibilidades abstractas y de formalismos de ninguna naturaleza (Ibíd.:108-112). Por tal motivo, creemos que HyN utilizan el pensamiento de Spinoza para atacar ideológicamente la estructura de poder global actual porque el paso a una sociedad de control presupone la adopción de una serie de dispositivos que tienen como foco el cuerpo. Desde este enfoque, el pensamiento de Spinoza es un instrumento teórico-filosófico usado ideológicamente para justificar su propuesta de lucha contra una serie de hechos que, según ellos, deliberadamente o no afectan la potencia del hombre para perseverar en su existencia.
Como ya hemos indicado, desde el punto de vista ontológico, el foco de atención de Spinoza se centra en el cuerpo. El cuerpo es una parte extensiva que persevera en su ser. Este perseverar se expresa en duración. De acuerdo con la interpretación de Spinoza que hace Deleuze, “mientras más apto es un cuerpo, en relación a los demás, para actuar y padecer de más maneras a la vez, más su espíritu es apto para percibir más cosas a la vez” (1975:249). Con este criterio se sigue que “mientras el alma sea la idea del cuerpo existente, coexisten en ella partes extensivas que le pertenecen en la duración, y una parte intensiva que la constituye en eternidad” (Ibíd.:310). Esta duración y esta eternidad son las que no deberían estar sujetas al Imperio, por lo que éste concepto de duración e infinitud junto con el instante que crearía las condiciones de posibilidad para la liberación constituyen el tiempo adecuado de la conciencia porque el tiempo en sí es entendido como una forma de sujeción que afecta al cuerpo.
El problema que se presenta es que frente a esta nueva subjetividad existe una subjetividad y estas dos maneras de entender el cuidado de sí pueden estar en un mismo sujeto y la duda que se puede generar en un mismo ser es lo que podría impedir que se produzca un cambio que permita que se instaure un proceso constituyente por las fluctuaciones que produce. Habría que considerar además que esta duda puede estar presente en una Multitud determinada impidiendo la concreción de la acción política. Por ello Negri apela, por una parte, a una nueva concepción de la razonabilidad que puede ser entendida como la conciencia de un obrar basado en la existencia de una relación de fuerzas expresada en la certeza de un orden establecido y la fe en un orden emergente cuya naturaleza podrá ser conocida en la medida en que la constatación práctica de evidencias concretas permitan actuar políticamente y, por la otra en una prótesis ideológica que favorezca la acción política que, como vemos, tendencialmente puede asumir caracteres totalitarios al usar el cuerpo como instrumento desde la perspectiva espacial y temporal con una finalidad política (Blanco, 2016).
Esta deficiencia en la propuesta de HyN es lo que le resta consistencia a la posibilidad de producir un concepto de democracia constituyente que se haga a sí misma. Por ello vamos a examinar ahora el alcance del concepto de democracia absoluta hardtnegriano a partir del pensamiento de Spinoza.
3.      El alcance del concepto de democracia absoluta de talante spinozista.
Como hemos señalado ya, el concepto de democracia hardtnegriano se fundamenta en el concepto de Multitud de talante spinoziano. Pero este concepto spinoziano, que fue muy cuestionado en la Europa del siglo XVII, también sufrió un proceso de perfeccionamiento, digámoslo así, que quedó inconcluso. Este hecho ha planteado la necesidad a HyN de retomar el concepto de Multitud y adecuarlo a las circunstancias del siglo XXI.
 En este sentido, a Astorga le ha interesado destacar el intento de HyN de elaborar un proyecto filosófico político, de fundamento spinoziano, que apunte hacia la democracia y a la vez buscar mantener dicho proyecto más allá del orden constituido en vista de la crisis en que se encuentran inmersas las comunidades políticas en la actualidad y, podemos decir también de los conceptos que han sustentado la erección de dichas comunidades. Él ha creído que el esfuerzo de estos autores a pesar de haber reconocido las dificultades que encierra, “tiene el mérito de ser uno de los pocos aunque más densos intentos de pensar políticamente la postmodernidad y la globalización” (2015:137). Por ello, vamos a examinar los esfuerzos hardtnegrianos de rescatar el concepto de Multitud siguiendo al efecto la reflexión realizada por Astorga, seguidamente vamos a tratar de desocultar aquello que está más allá del horizonte establecido por esos límites y finalmente vamos a referirnos a la prudencia spinoziana a la luz de su experiencia reflexionada a propósito de la muerte de los hermanos De Witt y su marca en el en Tratado Político.
Si se examina el conjunto de la obras realizadas por HyN podemos observar los esfuerzos que han realizado los autores en darle consistencia al concepto de Multitud para hacer operacionalizable su concepto de democracia. Veamos cómo fue el proceso de evolución de este esfuerzo teniendo como punto de aplicación el pensamiento spinoziano.
En Imperio, como un modo de mostrar el desplazamiento político que se viene produciendo desde  el imperialismo, ejercido por el Estado-nación, hacia formas políticas en red conformada por los Estados y las corporaciones e instituciones transnacionales[9], inician introduciendo el pensamiento spinoziano, apoyándose en Althusser, al declarar que había necesidad de organizar a la Multitud a partir del concepto de inmanencia motivado a que su horizonte y “el horizonte del orden político democrático coinciden completamente” debido a que, en este horizonte, es la Multitud la que gobierna desde el mismo momento que, según ellos, Spinoza asignó a la naturaleza humana las mismas leyes de la naturaleza en su conjunto (I, 80-81, 95, 176). Sin embargo, reconocen los retos que esto significa y consideraron la necesidad de
"… reinventar la noción de teleología materialista proclamada por Spinoza..., cuando afirmaba que el profeta produce su propio pueblo. Quizás deberíamos reconocer, junto con Spinoza, el carácter irresistible del deseo profético, tanto más poderoso cuánto más se identifica con la Multitud. Tampoco está nada claro que esta función profética pueda hacerse cargo de nuestras necesidades políticas o pueda sustentar un manifiesto potencial de la revolución postmoderna contra el imperio... [pero, hay semejanzas que consideran aprovechables como la productividad de la Multitud]” (I, 73-74).

Teniendo esto presente HyN afirmaron que en la quinta parte de la ética de Spinoza, a pesar del misticismo, se desarrolla de forma "más elevada" la crítica a la modernidad agregando que el filósofo neerlandés estableció "el conocimiento pleno de la verdad [al] descubrir el camino de la liberación del cuerpo y del espíritu”. De ahí que consideraron pertinente la creación de un nuevo cuerpo social que debe ser constituyente (I, 177, 193).
Con esta idea del cuerpo social, desde su reinterpretación del pensamiento spinoziano, en Multitud, señalaron que Spinoza le había dado una idea de lo que podía “ser el cuerpo político global al definir el cuerpo humano como una Multitud conformada por un gran número de individuos de diferente naturaleza” capaces de actuar en común (M, 225). En esta capacidad de actuar en común, ambos autores le están atribuyendo a la Multitud un carácter emancipatorio tomando en consideración, como señala Astorga, “las condiciones materiales y subjetivas de la formación de las redes propias del Imperio” (2015:148). Esta idea de Multitud que en DyG se asocia con el concepto de Cuerpo sin Órganos plantea la idea de este concepto desde una perspectiva cooperativa explicando con ello lo que entienden por democracia desde el mismo momento que consideran que la Multitud no se reduce a la unidad, ni se somete al dominio de uno (M, 375). Por ello consideran que cuando Spinoza llama absoluta a la democracia da por sentado que esta es la base de toda sociedad (M, 357).
En Commonwealth indican que la política de la Multitud de Spinoza es producto de la composición y descomposición de cuerpos, focalizándose, en consecuencia, en el poder constituyente que a ella le atribuyen. Además agregan, desde una perspectiva social, que
"… Multitude is thus an inclusive body in the same that it is open to encounters with all other bodies, and its political life depends on the qualities of these encounters... The radical inclusiveness is one element that clearly marks Spinoza's Multitude as a Multitude of the poor..." (C, 43).

Con la profundización del proceso de reinterpretación del concepto de Multitud para reorientarla a una perspectiva social agregan que esta, en el contexto actual, ha aumentado de tal forma su autonomía, en sentido constituyentista, que ha excedido cualquier forma de medida y control que previamente los contenían (C, 279). Este exceso, que lo observan desde su capacidad de transformación, lo refieren desde el poder de la imaginación visto como una fuerza material real que constituye en sí misma un campo abierto de posibilidades desde la perspectiva política a partir de los conceptos spinozianos de conatus y cupiditas desde el mismo momento que el aumento de la potencia está relacionado con la alegría (gaudium) (C, 192) y el amor (cupiditas), contribuyendo, en consecuencia, a que lo común sea producido a partir de esta estructura creciente de relaciones (C, 379). De esta producción de lo común es que surge el concepto de nociones comunes vista como una fuerza primaria y abierta capaz de soportar las posibilidades de democracia entendida desde la construcción colectiva de la libertad.
Finalmente, en Declaration hicieron énfasis en esta construcción colectiva al señalar,
L’uomo libero, proclama Spinoza in modo apparentemente criptico, a nessuna cosa pensa meno che alla morte; e la sua saggezza è una meditazione della vita, non della morte. La vera sicurezza, dal punto di vista di Spinoza, non deriva dall’accumulare forza in quantità sufficiente a sopraffare qualunque nemico né dallo schivare la morte o dal tenere a bada il diavolo, come il katechon di san Paolo. Non abbiamo illusioni sull’immortalità ma siamo talmente concentrati sulle gioie della vita che la morte diventa un retropensiero. Sembra che i manifestanti accampati abbiano riscoperto nello stare insieme, nel discutere, dissentire e battersi una verità che Spinoza aveva preannunciato: la vera sicurezza e la distruzione della paura possono essere raggiunte solo attraverso la costruzione collettiva della libertà”.

Como se puede observar en esta cita, la tensión entre seguridad y libertad no desaparece y buscan a través del conocimiento apartar razonablemente el miedo y por consiguiente, la superstición, entendido como fuente de calamidades por intermedio de una idea del cuidado de sí basada en el aquí y ahora.
Teniendo presente el derrotero antes señalado podemos entender porque Astorga ha señalado que HyN, junto con otros autores, han tratado de darle un nuevo significado a la idea de Multitud teniendo presente que el concepto spinoziano “quedó… relegado, aislado y olvidado, pues se pensaba como una comunidad guiada por un pensamiento colectivo que debía hacer valer sus exigencias frente al Estado en nombre del derecho natural” (2015:140). Junto a la idea del pensamiento colectivo, Astorga introduce otra que está presente en el pensamiento hardtnegriano, es decir, las agrupaciones de afectos e inteligencia en forma de red. De manera más específica señaló, a propósito de nuestros autores reinterpretando el pensamiento spinoziano, que
“La Multitud teóricamente es un proyecto que Michael Hardt y Antonio Negri, convirtieron en el horizonte básico de sus exploraciones, vista como una agrupación de afectos y de inteligencia, no subordinada a la jerarquía del mundo moderno, modelado por las formas del Estado, sino organizado en forma de red, del mismo modo como tiende a organizarse políticamente el mundo globalizado” (Ibíd.:141).

Este pensamiento colectivo y la agrupación en forma de red son las ideas que más adelante retomaremos en el sentido que Paolo Virno ha señalado en su crítica al pensamiento de Hannah Arendt que los conceptos políticos que aún nos determinan se han quedado rezagados con respecto a la evolución que ha alcanzado la sociedad. Por ello es que Astorga señala que esta idea de Multitud, al no contar “con una tradición teórica e histórica reconocida” ha sido observada con extrañeza y con falta de sentido común por la dificultad de comprender las múltiples formas en que se están articulando las sociedades contemporáneas (Ibíd.:143). Esta dificultad que en si misma evidencia el límite del pensamiento hardtnegriano es la que nos permite examinar el pensamiento de Virno en relación a su interpretación del concepto de Multitud a partir de la crítica que hace al pensamiento arendtiano.
Virno otro seguidor del pensamiento spinoziano expresó en Virtuosismo e Revolução que la Multitud conformada por virtuosos modernos capaces de introducir a un producto sus conocimientos prácticos son una forma de existencia política que se podría afirmar a partir de un Uno heterogéneo que entiende como un conjunto de minorías agentes que no aspira a transformarse en mayoría (1994/2008:138). Si bien en concordancia con Arendt afirmó que las fronteras demarcadas entre intelecto, trabajo y acción (que refieren teoría, poiesis y praxis) se desmoronaron desde el mismo momento que el 'trabajo' absorbió los trazos distintivos de la acción política y que la anexión fue posible gracias a la conspiración existente entre la producción contemporánea y un 'intelecto' que se ha tornado público, consideró que la Multitud, como la estaba entendiendo, era la única capaz de recomponer dicho espacio.
HyN de igual forma criticaron el pensamiento arendtiano por considerar un error separar lo ‘social’ de lo ‘político’ (C, 174). Su afinidad con Virno se debe a su talante spinoziano y su crítica respetuosa del pensamiento arendtiano. Sin embargo, esta convergencia orbita en torno al pensamiento deleuzoguattariano desde el mismo momento que estos últimos buscaron establecer los fundamentos del pensar a partir de la idea de multiplicidad. Si se tiene presente que HyN se apoyan en el pensamiento deleuzoguattariano y DyG se apoyan en el pensamiento de Uexküll caracterizado por oponerse a las teorías darwinianas y que este autor, a su vez, se fundamenta en la Crítica de la Facultad de Juzgar Teleológica kantiana, podemos observar otro derrotero donde se ha producido esta convergencia si se considera que en esta obra Kant critica el pensamiento spinoziano.
Si bien los estudios de Uexküll han servido para sentar las bases del desarrollo de lo que hoy en día se conoce como inteligencia artificial e incluso han permitido explicar las formas de organización en red que ha destacado Astorga, hay un conjunto de riesgos que se deben tener en consideración en función de estas nuevas formas de pensar el pensamiento colectivo y la organización en red debido a que pueden conducir a desarrollar dispositivos que permitan llevar a una Multitud como un rebaño como aconteció con las protestas en Caracas a mediados del año 2017 o producir una forma de inteligencia artificial a partir del desarrollo de esos dispositivos que de suyo resultaría muy peligrosa en función de sus consecuencias de naturaleza totalitaria.
Como se sabe Kant criticó al pensamiento spinoziano por considerarlo fatalista dentro de un sistema idealista en relación con la técnica de la naturaleza por invocar la existencia de una entidad suprasensible donde no hay intencionalidad. Para nosotros la palabra que le resta consistencia a la crítica kantiana es ‘caute’ (cautela o prudencia). Por ello, pensamos que en el TP aunque no es evidente Spinoza apeló a la prudencia, o mejor dicho, la cautela en lo que concierne a los asuntos públicos a la luz de la crisis política neerlandesa que terminó con la muerte de los hermanos De Witt, y por ello creemos que el carácter inconcluso de esta obra se debió a la necesidad futura de mantener frenos que evitasen un desbordamiento innecesario en los asuntos públicos. Sin embargo, la confluencia antes señalada indica el retorno a un origen que indica de suyo la necesidad de estudiar esa reflexión kantiana como fundamento para la ‘acción política’ como ha intuido Arendt, HyN y los otros autores antes citados[10].
Desde esta perspectiva, el uso que hacen HyN de Spinoza y su pensamiento como personaje conceptual a partir de una intencional reinterpretación para un propósito específico, es decir, proponer la instauración de una democracia constituyentista de alcance global por intermedio de la reflexión de cómo pensar la filosofía política en la postmodernidad ha sido una osada acción que ha generado un importante debate a escala global, pero no han podido minimizar la tensión existente entre los conceptos de seguridad y libertad presentes en el autor neerlandés. A pesar de este esfuerzo reinterpretativo, esta tensión se mantiene en HyN desde el mismo momento que desde el “plano de inmanencia” concebido por estos autores nos permite dar cuenta de las limitaciones epistemológicas para implantar una nueva manera de hacer política y del Ser, en su singularidad, destinado a realizarla porque, como ya indicamos, corre el grave riesgo de ser totalitaria.
Más allá de este inconveniente, creo en lo personal que la pertinencia del Spinoza del Tratado Político más allá de la reinterpretación realizada por HyN ha sido la de proponer la estabilidad de los regímenes monárquicos y aristocráticos haciéndolos más democráticos de modo que sea más difícil que la guerra, en sentido amplio, sea usada con fines políticos. No sabemos cómo hubiese sido la democracia spinoziana de acuerdo a su propia línea discursiva. En todo caso, destruir un orden político para construir otro como proponen HyN a partir de la reinterpretación del pensamiento del filósofo neerlandés no resulta razonable si consideramos literalmente esa obra. No sabemos por qué quedó inconclusa. Se cree que la muerte lo sorprendió antes de acabarla, pero si él mismo nos indicó que al principio las comunidades políticas fueron democráticas ¿habría para él necesidad de retornar al principio para recomponer un orden político óptimo como para que sus exégetas pensaran que si es posible? De igual forma, si se tiene presente que la república era el mejor sistema de gobierno ¿por qué no es posible visualizar en el pensador neerlandés otra idea de un régimen mixto democrático que fuese capaz de ser puesto como modelo en dicho tratado?
Estos interrogantes son los que le dan vigencia al pensamiento spinoziano más allá de la carga intencional de algunos de sus intérpretes.
4.-     Corolario.
José Herrera (2011) nos ha indicado que la lectura del pensamiento spinoziano en Iberoamérica y el mundo de manera general tiene dos corrientes: una formalista y racionalista y otra la del hombre quieto. Una es la del “prototipo de pensador insurrecto… quien termina partiendo en dos mitades la historia de la filosofía moderna: la una, la de los idealistas y reaccionarios” que tiene en Negri uno de sus principales exponentes. La otra es la del “solitario místico imperturbable y heredero barroco de las tradiciones orientales, que apuesta por el retorno al abismo y exhorta a los iniciados en el sumo Bien a sumergirse en el mar uno de la eternidad” que tiene a un Jorge Luis Borges más cercano a Gebhardt y Wolfson “que sustenta su construcción filosófica sobre los ecos del pensamiento oriental, la tradición hebrea, el Humanismo, el Renacimiento y… la cultura holandesa de su tiempo”.
Para Herrera se hace necesario superar estas lecturas de Spinoza “y al mismo tiempo conservar, ambas posiciones, a fin de recomponer esta peculiar Gebrochene mitte, esta Trennung que nos invade” y, diríamos nosotros evitar que la apropiación de un modo de pensar impida ver las riquezas y falencias que encierra tanto desde la perspectiva de la acción en sí y como del objeto que va a ser alterado.
Bibliografía Consultada
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[1] Se van a usar las letras “I” para referirse a la obra Imperio, “M” para nombrar Multitud, “C”, Commonwealth y “D” Declaration.
[2] Para Spinoza la Multitud es una forma de existencia política y social de los muchos en cuanto muchos,  constituyendo el fundamento de las libertades cívicas. De igual forma, Astorga señaló que como en Imperio identifica la política con la guerra, la Multitud “emergería democráticamente como un movimiento que busca poner en crisis los poderes constituidos a través del autogobierno y de la expansión compartida de lo común” (2015:150).
[3] Ver al respecto: Ribot, (1991).
[4] Astorga, en este sentido, ha señalado que el filósofo neerlandés llegó a la conclusión de que la democracia era la forma más natural de gobierno siguiendo “un denso recorrido ontológico y antropológico [que lo llevó] a pensar la política desde la potencia del hombre en contra de aquellos, como Hobbes, que se mostraron atemorizados ante esa potencia” y prefirieron buscar las formas de domesticar esa potencia concibiendo la política como una especie de artificio (2015:135).
[5] Según Del Bufalo (2010), el “poder es el resto de la no adecuación de la potencia creadora [potentia] de los hombres consigo mismos”.
[6] Para Spinoza (1677/2011) duración es “vero est attributum, sub quo rerum creatarum existentiam, prout in sua actualitate perseverant, concipimus”.
[7] Spinoza (1677/2011) expresó que sólo “cur nostri Corporis non, nisi admodum confusam, habeamus cognitionem” .
[8] La fórmula original de esta afirmación la encontramos en la Anomalía Selvaggia, donde Negri conecta la teoría de las afecciones con la política. Ver: Negri (2006:279).
[9] Ver también: Astorga (2015:148).
[10] Este foco en la tercera crítica kantiana es a donde ha orientado sus esfuerzos Argenis Pareles y otros pensadores venezolanos en Caracas.