domingo, 1 de julio de 2012

LA DIPLOMACIA NAVAL BRASILEÑO-VENEZOLANA: 1934-1942


INTRODUCCIÓN.

         En el siglo XX los Estados Unidos del Brasil comenzó a buscar su posicionamiento dentro de la estructura de poder mundial como un actor político internacional a pesar de haber sido objeto de acciones navales enmarcadas dentro de la diplomacia de cañoneras[1]. Ese propósito hizo que ese país: 1.-) estuviera involucrado en las acciones emprendidas por EE.UU, Francia y el Reino Unido que aseguraron que Juan Vicente Gómez se hiciera con el poder a finales del año 1908[2], y 2.-) formara parte de la Entente Cordiale durante la Primera Guerra Mundial. Ese conflicto mundial hizo que la Marina de Brasil tuviera una discreta participación circunscrita solo al patrullaje del área comprendida entre Dakar y Gibraltar entre agosto y noviembre de 1918. Pero esta operación de guerra se convertiría en tragedia cuando la famosa gripe española dejó casi sin tripulaciones a los buques brasileños (CCSM, 2006:29)[3]. Esta  discreta participación brasileña en la citada guerra fue el primer paso de los esfuerzos que históricamente ha hecho ese país para proyectarse políticamente a escala continental y mundial. Pero la primera fase de esta política, que sería una continuación de la política expansionista seguida por Portugal hasta el siglo XVIII, tomó un rumbo diferente en los inicios del siglo XX.

En el siglo XX, el Brasil ya había consolidado sus fronteras terrestres en relación con todos sus vecinos de América del sur, pero la conciencia de sus debilidades derivadas de su baja densidad poblacional y la dificultad de acceso a todos los confines de su territorio, obligó a sus pensadores a evaluar qué debilidades podrían ser objeto, de acuerdo con sus percepciones políticas, de potenciales amenazas. En esta preocupación se circunscribe las iniciativas políticas del Barón de Río Branco José María da Silva Paranhos y los escritos de Everardo Backheuser, quien desde la "Zeitischrift für Geopolitik" tradujo, entre otros, los ensayos que se habían producido de la obra de Kjellen[4] (Menezes, 2006). Posterior a estas iniciativas se destaca la obra de Mario Travassos, quien en la década de los años treinta produjo un trabajo de geografía política que podría ser señalada como el inicio del pensamiento geopolítico brasileño (1931/1978). La obra de Travassos estuvo influida no sólo por los trabajos realizados por su predecesor, también por una tendencia ya existente desde el momento del establecimiento del denominado Estado Novo que bajo la egida de Getulio Vargas, implanta y desarrolla el modelo administrativo de integración de espacio y territorio.

La mención de la obra del Barón de Río Branco, Backheuser y Travassos permite identificar no sólo la continuidad de la visión de la geografía que tenían los brasileños desde la época del imperio portugués, también los trazos de la influencia del pensamiento geopolítico alemán dentro de un contexto que nos da una idea de cómo las citadas influencias determinaron una particular conducta estratégica de Brasil hasta la Segunda Guerra Mundial y produjo un aparente entendimiento que se materializó en el cambio del equilibrio estratégico de América del sur en perjuicio de Argentina.

Teniendo presente lo antes mencionado se hace necesario analizar cómo la percepción de debilidad fronteriza en la clase dirigente brasileña de inicios del siglo XX se tradujo en una estrategia de contención política para compensar esas debilidades que lo condujeron a un proceso de neutralización y posteriormente un alineamiento a occidente en las mismas condiciones desventajosas que ocurrieron en Venezuela. A tal fin se va a hacer: 1.-) un análisis del pensamiento geopolítico brasileño como expresión de las preocupaciones de la clase dirigente de ese país en esa época, 2.-) un análisis de las relaciones venezolano-brasileñas dentro del contexto político internacional entre los años 1932-1941, 3.-) las implicaciones del entendimiento brasileño-estadounidense y cómo esta relación se tradujo en una especie de entendimiento con Venezuela y 4.-) una reflexión final. El objeto del presente trabajo es demostrar cómo las percepciones geopolíticas brasileñas han impedido que ese país haya podido desplegar su potencia para el bien de sus nacionales relegándolo a cumplir papeles secundarios en el escenario internacional 

1.-     El pensamiento geopolítico de brasileño como expresión de las preocupaciones geográficas brasileñas.

         El pensamiento geopolítico brasileño principalmente estuvo marcado a inicios del siglo XX, como ya se mencionó, por las acciones emprendidas por el Barón de Río Branco relacionado con la fijación de las fronteras terrestres con todos los países amazónicos y por la obra escrita realizada por Mario Travassos.

          El Barón de Río Branco, condujo de forma exitosa la diplomacia brasileña desde finales del siglo XIX hasta inicios del siglo XX. La obra de este brasileño se materializó no sólo en obtener para su país importantes territorios a costas de algunos de los países vecinos (Francia, Bolivia), también fue quien organizó el aparato de relaciones exteriores haciendo que el Brasil no sólo dispusiera de “una diplomacia moderna y extraordinaria” según Mendible (Nweihed, 2000:358), también fue un gran defensor del desarrollo de la Marinha de Guerra. En relación con Venezuela, este diplomático según Mendible comprendió su importancia estratégica demostrando al respecto una gran preocupación. De acuerdo con este autor, el jefe de la diplomacia brasileña ratificó los acuerdos realizados por su padre y que permitieron establecer límites estables entre Brasil y Venezuela[5] y estimó que “Venezuela aparecía… como un país independiente, de ingentes riquezas naturales y ubicado en un área muy disputada por las potencias occidentales” y agregaba que al canciller brasileño le interesaba que el espacio ocupado por Venezuela se mantuviese independiente, en todo caso, no incorporado a potencia alguna bajo forma de territorio colonial, por cuanto podría convertirse en un factor de presión sobre los territorios del Brasil” (Ibíd.:359). Esta preocupación era justificada desde el mismo momento que el cañonero fluvial USS Wilmington fue autorizado por los gobiernos de Venezuela y Brasil para navegar las aguas de los ríos Orinoco y Amazonas después de la guerra hispanoamericana (Simoes de Carvalho, 2003:43). Según, Simoes de Carvalho, el fin de esta navegación que tenía como punto final el lejano oriente fue explorar las posibilidades de navegación y realizar inteligencia económica (Ibíd.:44).

Por su parte, Travassos fue uno de los exponentes de las preocupaciones brasileñas sobre el tema de la Amazonia. La palabra clave del pensamiento de este autor fue “fragilidad política” porque, según él, esta se podía traducir en una inestabilidad que podía afectar al Brasil desde la perspectiva de su integridad geográfica. Para este autor brasileño, Bolivia y el eje representado por Ecuador, Colombia y Venezuela eran regiones donde se expresa la fragilidad política continental. En el caso de Bolivia debido a que se constituyó en objeto de influencia por parte de Argentina y Brasil que podía desembocar en una conflagración regional. Con respecto al noroeste de Suramérica, este pasó a convertirse en un eje de inestabilidad por el advenimiento del canal de Panamá. Las regiones comprendidas por Colombia, Ecuador y Venezuela representaban un importante área de proyección como lo había demostrado la colonización española y la campaña independentista iniciada por Simón Bolívar (Blanco, 2004)[6]. La causa de inestabilidad obedecía al hecho que: 1.) el Mar Caribe se estaba convirtiendo en esa época en un área de confluencia de intereses económicos divergentes que podrían afectar el territorio brasileño y 2.) La región se estaba convirtiendo en un centro de atracción entre los océanos Atlántico y Pacífico, agravado por la navegabilidad de los ríos Amazonas, Magdalena y Orinoco. Como en ambos casos Estado Unidos estaba jugando el papel de principal perturbador por el papel que ya estaba desempeñando en el Mediterráneo americano, es decir, el Mar Caribe, los países no afectados aun, deberían adoptar las contramedidas correspondientes.

         La importancia de Ecuador y Colombia estaba dada porque la geografía de ambos países constituía esencialmente el espacio de unión entre la cordillera de los Andes con los principales sistemas fluviales del norte de Suramérica y a su vez la divisoria de aguas de las cuencas hidrográficas del Amazonas y el Magdalena con la particularidad de que ambos países estaban muy cercanos al canal de Panamá. Llama la atención las pocas líneas que escribe sobre la geografía venezolana a pesar de la mención al Libertador Simón Bolívar, sin embargo, a Travassos quizás sólo le interesaba el tema de la accesibilidad, más aun cuando los brasileños fueron testigos durante la guerra por el cuadrilátero Leticia de la dificultad colombiana para acceder a una parte de lo que han considerado su territorio. La accesibilidad, como mencionaremos, constituirá uno de los aspectos críticos de las relaciones Brasil-EE.UU.-Venezuela durante la Segunda Guerra Mundial. 

         Teniendo presente lo antes mencionado, la preocupación de Travassos estaba constituida por las principales vías de penetración a Suramérica desde el norte, es decir, las representadas por el Amazonas, el Orinoco y el Magdalena. Estas vías de penetración facilitan las comunicaciones terrestres y fluviales desde el Mar Caribe incluso hasta la misma cuenca del rio de la Plata. En el caso brasileño-venezolano, la comunicación en esa época está representada por la interconexión fluvial Orinoco-Amazonas producida gracias a la difluencia Orinoco-Casiquiare que conecta al Orinoco con el río Negro, afluente del río Orinoco. Como se puede observar, hubo una continuidad en el pensamiento de Travassos en relación con el Barón de Río Branco[7] y como se observará, las medidas instrumentadas para contrarrestar estas deficiencias no cambiaron, al contrario se llegarían a intensificar en una medida tal que cambiaría la situación estratégica en Suramérica, es decir, el Brasil apoyó el fortalecimiento de la posición estadounidense en el Caribe como un mecanismo para asegurar la integridad de la Amazonia (Nweihed, 2000:358).

Además de estas vías de penetración, para el autor brasileño, el control del petróleo venezolano, colombiano y peruano, así como del caucho brasileño por parte de empresas estadounidenses, colocaba la línea de penetración extranjera en el paralelo de Manaos. Junto a esta penetración, se agregaba una presencia europea representada por el Reino Unido, Francia y el Reino de los Países Bajos que ya de por si constituían otro factor de preocupación desde la Guayanas. El origen de estas preocupaciones estaba dado por el carácter centrípeto que este autor brasileño le daba a la cuenca del rio Amazonas y de ahí se explica el por qué el Brasil estaba llamado a cumplir un papel “coordenador” en Suramérica a pesar de que como sabemos, los sistemas centrípetos son idóneos para la economía y desarrollo industrial. El papel de “coordenador” solo podría ser posible dentro de un contexto neo-liberal.

         Como se observa ya en una primera instancia, el mar jugaba para este autor brasileño una importancia capital debido no sólo a las facilidades de penetración que de por sí poseen las líneas de comunicaciones marítimas, también por el hecho que el mar era la principal vía para conectar todos los territorios brasileños, con lo cual a la debilidad territorial se le agregaba una baja capacidad para proyectarse y defender su territorio desde el mar. Este factor de debilidad tenía como eje el norte y el este de Brasil. Desde el suroeste por su parte provenía del desarrollo y proyección de Argentina en la región que incluso la había colocado no sólo como principal mediador en la Guerra del Chaco, también había sido considerado el principal rival de Estados Unidos. Como EE.UU. había desarrollado una capacidad naval que la había colocado a principios de siglo como una potencia marítima y con el Tratado de Washington del año 1923, este estatus había sido reconocido a escala global, los decisores brasileños condicionaron su obrar internacional, al igual que todos los países de la región, al avance hegemónico estadounidense. La diferencia entre Brasil y el resto de la región fue que los brasileños estimaron que podían negociar con los estadounidenses en unas condiciones diferentes y ventajosas en relación con el resto de países vecinos hispano-parlantes como ya lo habían realizado desde principios del siglo XX.

2.-     las relaciones Brasileño-venezolanas dentro del contexto político internacional: 1932-1941.

            Teniendo presente los aspectos geopolíticos mencionados precedentemente, se pueden destacar ya en una primera instancia que la percepción de Estados Unidos como una amenaza acerca a Brasil a Iberoamérica y Europa y la rivalidad Argentina alejaba al Brasil del continente y abría las posibilidades a un acercamiento con Estados Unidos. A esta situación se podría agregar también que ese país consideraba como una amenaza el creciente papel del comunismo a escala global y en el propio país con lo cual el nacionalsocialismo y el fascismo constituyeron doctrinas afines con la política brasileña de ese entonces[8]. En este sentido, el nacionalsocialismo y el fascismo constituirían un punto de acercamiento regional y el vaso comunicante de las relaciones entre el Brasil y algunos países de la región. La manera como se produjo esta relación con el fascismo y nacionalsocialismo varió en relación con cada país, pero en el caso brasileño estuvo condicionada por el avance de la izquierda en su política interna. Ello explica por ejemplo: 1.-) la existencia de un fuerte movimiento fascista apoyado por Italia y encarnado en el partido Ação Integralista Brasileira que llegó a apoyar el gobierno de Getulio Vargas (Klein, 2004), 2.-) que la Geheim Staats Polizei mejor conocida como la GESTAPO haya contribuido a la formación de la policía civil del Distrito federal[9] y 3.-) que la Marina así como el ejército de ese país se hayan provisto de material de guerra italiano y alemán respectivamente[10]. Además de lo antes mencionado, Brasil contaba para la época con una fuerte inmigración de origen alemán alojada en el sur del país que hizo que: 1.-) las relaciones Brasil-Alemania se intensificarían en la década de los años 30 en el plano económico, industrial, militar y político y 2.-) esta situación fuese percibida como una amenaza desde la perspectiva de la estrecha relación que mantenía la clase dirigente argentina (otro país con una fuerte inmigración alemana) con la Alemania nazi (Leonard y Bratzel, 2007: 144-148)[11]. Uno de los ejes sobre los cuales orbitaron las relaciones germano-brasileñas fue el proyecto del complejo industrial de Volta Redonda.

Dadas las estrechas relaciones con Italia y Alemania, para Leonard y Bratzel, los evaluadores políticos estadounidenses estimaron que Brasil, al igual que Venezuela[12], podría alinearse a los países del eje en caso de que una guerra se extendiera a otros continentes a pesar de que la conducta estratégica particularmente de Brasil la había impulsado a alinearse al lado del Reino Unido, Francia y Estados Unidos tal como se demostró en la Primera Guerra Mundial (Ibíd.:148)[13]. Junto con esta conducta, el Brasil, al igual que Venezuela, mantuvo relaciones de naturaleza mixta con EE.UU. en la década de los años treinta, por lo que se puede afirmar que las relaciones internacionales de Venezuela y Brasil siguieron caminos similares en ese periodo constituyendo el momento de cambio el año 1940[14]. Esa similitud produjo una afinidad que se diferenciaba del resto de los países de América del sur por el tipo de relación que mantenían con Europa y con EE.UU. En el caso venezolano-brasileño hubo una simetría que estuvo fundamentada en el tema amazónico que condicionó las relaciones internacionales de ambos países. En este contexto se circunscribe la diplomacia en el ámbito regional y los escenarios donde se materializaron estos juegos de intereses fueron: las conferencias americanas de paz y seguridad y las visitas navales realizadas en el periodo pre-bélico. Este fue el marco de acción de la diplomacia naval venezolano-brasileña en ese periodo.

Las Conferencias americanas de paz y seguridad de la década de los años treinta hasta el año 1942 fueron los ámbitos donde se definió las relaciones políticas intercontinentales hasta el presente. Los momentos culminantes fueron la realizada en el año 1936 en Buenos Aires con motivo de la postguerra en la región del Chaco, la de septiembre de 1939 realizada en Panamá con motivo del estallido de la guerra en Europa, y la de Río de Janeiro de enero de 1942 con motivo del ataque japonés a Pearl Harbor y la guerra peruano-ecuatoriana. Si bien no es tema de este trabajo tratar sobre cómo operó la diplomacia continental en el período, lo que es conveniente destacar es que este fue un proceso que condujo a la neutralización de todos los países del continente. Esta neutralización tuvo cuatro vías en función del poder de negociación y de la ubicación geográfica dado el escenario de la guerra si se sigue el siguiente criterio: 1.-) los que no dispusieron de ningún poder para negociar como Uruguay, Colombia, Panamá y Cuba, 2.-) los que disponían de un relativo poder de negociación como Venezuela (petróleo), Brasil (dimensión geográfica), Chile (ubicación geográfica) y 3.-) los que disponían de un considerable poder de negociación como lo fue el caso argentino. Así pues, las cuatro vías de neutralización fueron las siguientes: la intimidación como se aplicó a Venezuela[15], la variación del equilibrio estratégico como se aplicó en perjuicio de Argentina[16], el aislamiento como se aplicó a Chile (y también a Argentina) y manipulación estratégica como se aplicó a Brasil. La manipulación estratégica que se le aplicó a Brasil fue el proceso que permitió a los brasileños crecer y desarrollarse bajo el tutelaje estadounidense hasta un nivel que no representase un óbice a los intereses de estos últimos. Esta situación de tutelaje es la que ha permitido que Brasil pueda jugar un importante rol regional en el presente sin perjudicar los intereses de otras potencias extra regionales. Como este juego diplomático ocurrió durante la guerra, desde el punto de vista político puede ser considerado como un acto de guerra.    

Desde el punto de vista naval, la diplomacia venezolano-brasileña se caracterizó en ese periodo en buscar otras formas alternativas de acercamiento a la par de la realizada en otros foros internacionales. Así pues, se podría dividir esta forma de diplomacia en dos etapas que serán analizadas a continuación: a.-) entre 1932 y 1939 y b.-) entre 1940 y 1941. 
a.            Período 1932-1939.

Como ya se señaló, la principal preocupación de Brasil de la década de los años treinta fue el avance del comunismo dentro de su territorio. Esto se tradujo a escala internacional en el apoyo que le dio ese país a la acción franquista que condujo a la guerra civil española. Desde el punto de vista continental, sin embargo, hubo dos conflictos que dirigieron su atención por las implicaciones geográficas, muy sensible para la toma de decisiones de la clase dirigente brasileña: la guerra por el cuadrilátero de Leticia y la guerra del Chaco. Para Travassos la aviación debía jugar un importante papel para la integración de territorios. Quizás esto se evidenció al rol que jugó la aviación colombiana en su conflicto con Perú. Sin embargo en su obra no se observa ningún tipo de rastro de idea de intermodalidad. Sólo utilizó la generalidad de la expresión “interconexión” de la altiplanicie colombiana con el océano Atlántico y Pacífico. La supuesta participación de las transnacionales petroleras estadounidenses y anglo-holandesa en el origen del conflicto colombo-peruano confirmaba para los brasileños la amenaza que se cernía por el norte, noroeste. No era así en el caso de la guerra del Chaco. En este caso, la presencia de transnacionales petroleras aparecían como una cuña al intento de expansión de la influencia argentina al norte de sus territorio que en cierta forma representaba un alivio a las preocupaciones brasileñas en relación con Argentina. Como la posición venezolana con respecto al Chaco fue la de alcanzar un entendimiento, se puede presumir que este fue un punto de coincidencia que se agregaba a otros ya enunciados en relación con el comunismo y España y el carácter europeísta de sus relaciones.

Cuando los decisores estadounidenses se percataron que estallaría una nueva guerra en Europa, buscaron: 1.-) asegurar sus fuentes de materias primas en la región y 2.-) estrechar relaciones político-militares. En este marco se circunscriben los acuerdos de cooperación mutua y de asistencia económica que firmaron estadounidenses, brasileños y venezolanos en el año 1939 y las visitas navales de “buena voluntad” que realizó la US Navy en el mismo año.


Desde el punto de vista naval se presume que los contactos entre las marinas de Brasil y Venezuela se produjeron por triangulación después del crucero naval realizado por el vapor “Bolívar” de la marina venezolana en el año 1935-1936 (Pérez-Lecuna, 2000:36), una vez que ambos países contaron con la asesoría naval italiana y adquirieron medios navales del país europeo[17]. El triangulo tuvo como vértices a Italia, Brasil y Venezuela La importancia de esta acotación obedece a que, al menos en los altos niveles de mando de ambos países suramericanos se mostró un profundo anticomunismo[18] y una afinidad política con los regímenes fascista italiano y otros de naturaleza semejante como el portugués y posteriormente el español.


En relación con la visita a puertos brasileños realizadas por un buque oficial del Estado venezolano se puede afirmar que esta fue producto de un tímido proceso de modernización de la Armada iniciado en el año 1935. En el año 1935 se realizó el primer crucero de instrucción al exterior desde el año 1911 (Bracho, 2011:120). En este crucero se visitaron los puertos de Río de Janeiro, Montevideo, Buenos Aires y Valparaíso entre otros. En Río de Janeiro, la representación venezolana estuvo el 10DIC1935, siete días antes de la declaración oficial de muerte del presidente de la república de Venezuela.

Para que se tenga una idea del objeto de la iniciativa venezolana, esta se produjo en un contexto determinado por: 1.-) el creciente interés alemán por acrecentar las relaciones político económicas con nuestro país evidenciado en el homenaje realizado por una delegación alemana al fallecido as de la aviación alemana y pionero de la aviación venezolana Carlos Meyer Baldó a inicios del año 1934 y la visita de la esposa del presidente del Instituto Iberoamericano de Berlín Edith von Faupel y 2.-) el incremento de las relaciones con el Reino de Italia visualizadas por las asesorías sobre temas navales realizadas entre 1935-1937 y 3.-) las negociaciones que pusieron fin a la guerra del Chaco. En relación con Brasil, Argentina y Chile se tiene lo siguiente: 1.-) el caso brasileño, el partido fascista Ação Integralista Brasileira, contaba en ese momento con una importante libertad de maniobra en el gobierno, 2.-) Argentina mantenía importantes diferencias políticas con Italia por efectos de la Guerra de Abisinia, pero mantenía estrechas relaciones con el gobierno alemán y 3.-) Chile mantenía un importante intercambio en el orden militar con Alemania. Si bien el crucero de instrucción se realizó dentro de un marco de buena voluntad, ¿qué fue lo inmanente en el marco de esas visitas?, ¿cuál fue la naturaleza de las declaraciones realizadas por las autoridades que se reunieron dentro del marco de esas visitas?, ¿qué perseguían los visitantes y los visitados en un plano más allá de la formalidad? Las respuestas a estas preguntas podrían ayudar a comprender el contexto político que determinó la conducta estratégica de todos los países de la región y abriría la posibilidad de establecer nuevas líneas de investigación que permitan salir de la historia oficial y entender en parte la realidad de las limitaciones que han afectado a todos nuestros países hasta el presente.

Luego de este esfuerzo diplomático naval realizado por el Estado venezolano, la clase dirigente concentró sus esfuerzos en: 1.-) lograr una paridad estratégica con Colombia y 3.-) desarrollar una razonable capacidad de defensa naval de su territorio para evitar que se repitiera un escenario similar al bloqueo del año 1902-1903. En este contexto, Venezuela sólo dispondría de la capacidad de mostrar su bandera en los mares adyacentes a sus costas.

La retribución de la visita por parte brasileña se produjo en el año 1938 cuando el buque Escuela “Almirante Saldanha”[19] estuvo en La Guaira junto con el buque de reaprovisionamiento “Marajo” (2000:258). Esta visita se produjo dentro de un contexto signado por: 1.-) el apoyo mutuo a la causa franquista, 2.-) una afinidad política centrada en el anticomunismo, 3.-) la consolidación en el poder de Getulio Vargas luego del Golpe de estado del año 1937 y de López Contreras luego de la famosa huelga petrolera del año 1936, y 4.-) la profundización  de las relaciones de ambos países con Italia y Alemania. Así pues el tono de la visita del buque escuela brasileño fue la existencia de intereses afines. Ello daría paso a la determinación de intereses comunes en el futuro inmediato como señalaremos más adelante.

El tanquero “Marajo” estuvo también en el año 1939 ya dentro de un contexto determinado por un alto riesgo de guerra en Europa (Ibíd.:389). Con estos nubarrones de guerra in crescendo, la clase dirigente brasileña pareció buscar puntos de encuentros con Venezuela a fin de asegurar una frontera dada las hipótesis de conflicto que estaban manejando con respecto a Argentina (Leonard y Bratzel, 2007:155). Pero como ya hemos afirmado, la percepción que tenían los dirigentes brasileños es que Venezuela no estaba en capacidad de frenar una arremetida de las grandes potencias contra su territorio, por lo que el entendimiento con Venezuela significaba también un entendimiento con la única potencia que en el año 1939 se pudo haber planteado una agresión contra nuestro país, es decir, EE.UU. Lo que es importante destacar en esta situación es que Brasil aun teniendo discrepancias con EE.UU. tuvo un puente tendido en relación con nuestro país y ello pudo haber disipado, en parte, sus preocupaciones con respecto a los estadounidenses y los argentinos.

Este doble frente, es decir, el representado por las relaciones con EE.UU y Argentina tenía su manifestación directa en el seno del gobierno brasileño. El gobierno brasileño estaba dividido en dos corrientes políticas: una favorable al alineamiento con EE.UU. y otra que se inclinaba por la neutralidad en caso de que estallase una guerra en Europa. La neutralidad estaba fundada en la creencia de que la guerra sería corta y la ganaría Alemania. El alineamiento con EE.UU. podía resolver el problema geopolítico en relación con el Amazonas y el problema estratégico con respecto a Argentina. Pero este alineamiento con EE.UU. iba a relativizar las relaciones con los países vecinos a Brasil como también sucedería en el caso venezolano, es decir, EE.UU se introduciría en la región no como un mediador para dirimir disputas entre vecinos, sino como la mediación que permitía que las clases dirigentes de la región pudiesen mantener su estatus político y el único que podía satisfacer las necesidades básicas para que ello fuese posible[20]. En esta nueva situación política cuyo momento culminante estaría representado en el papel que desempeño EE.UU. con la aplicación en la región de la Ley de Préstamos y Arriendos fue que se produjo la variación del equilibrio estratégico en las relaciones políticas interregionales. No obstante se puede afirmar, que las visitas realizadas por buques de la Marinha do Brasil a Venezuela muestra, en principio, una voluntad de realizar una política independiente y un interés y una capacidad para influir desde el punto de vista internacional en ese momento álgido. Esta capacidad se pudo sostener por un tiempo superior a las que podía realizar nuestro país y cesarían en el año 1941.  

Con el estallido de la guerra en Europa, Brasil se adhirió, al igual que Venezuela a las directrices establecidas por la Conferencia Interamericana de Panamá porque, en primer lugar, se enmarcaba dentro de las estimaciones estratégicas del resultado que esperaban y en segundo lugar, esta política impulsada por EE.UU. que no contradecía, en principio, lo acordado en la conferencia. Hoy sabemos que el propósito estadounidense fue neutralizar a la región y tener la libertad de maniobra necesaria para vender armas a los únicos que estaban en condiciones de comprarlas, es decir, el Reino Unido y Francia.

De igual forma, con el inicio de las hostilidades en Europa, como en el caso venezolano, los puertos brasileños acogieron buques primeramente alemanes y posteriormente italianos y así como la neutralidad venezolana fue violada por la agresión, en aguas interiores de un crucero auxiliar francés contra los buques italianos “Alabama” y “Dentice”, los brasileños fueron afectados por la acción militar británica materializada en el hundimiento del mercante alemán “Wakama” al parecer por las acciones llevadas a cabo por el crucero HMS “Hawkins” en abril de 1940. Este hecho sería para Brasil un indicador de que para ambos países era muy difícil mantener la neutralidad.


b.-     Año 1940.

El inicio del año 1940 estuvo marcado por el incremento de la presión naval estadounidense hacia nuestro país por el presunto avistamiento de submarinos a lo largo de nuestras costas. Dentro de este marco Brasil y Venezuela suscribieron un “Tratado para la solución Pacífica de Controversias” en el mes de marzo de 1940 con lo cual pareció que al menos para los brasileños se solucionaba en parte el problema de la indefensión de la frontera norte y en especial la Amazonia. Este hecho le permitiría prestar más atención hacia el sur, es decir, a Argentina (Pérez-Lecuna, 2000:433). Pero como se sabe, el inicio de las operaciones militares en occidente se produjo a inicios del mes de abril con la ocupación de Dinamarca y Noruega por parte de la Alemania nacionalsocialista. Este hecho sorprendió a los aliados y echó por tierra el dispositivo de defensa naval británico. Pero: 1.-) La caída de los Países Bajos, Bélgica y Francia, 2.-) la evacuación británica de tropas desarmadas en Dunkerque, 3.-) la entrada en guerra por parte de Italia y 5.-) el subsecuente aislamiento del Reino Unido, produjeron un cambio de la situación estratégica que afectó por igual a Brasil y Venezuela debido a que: 1.-) ambos países comparten fronteras con Francia y los Países Bajos, y 2.-) la clase dirigente estadounidense se planteó la necesidad de sostener el esfuerzo bélico británico.

Este panorama estratégico planteó a EE.UU. la necesidad de establecer un corredor que le facilitara el apoyo logístico a las unidades británicas que estuviesen empeñadas en combate tanto en Europa como en el cuerno de África y el cercano oriente. En el sur estadounidense este corredor pasaba por Cuba, Puerto Rico, Venezuela y Brasil. Como la clase dirigente brasileña estaba preocupada por el frente sur y el continente no estaba afectado directamente por la guerra, podían mantener su estatus de neutralidad a la par y en conjunto con EE.UU. De igual forma, como los estadounidenses estaban interesados en preservar las rutas marítimas, colocaron su interés en obtener de los brasileños bases militares en su territorio nordestino[21]. Brasil accedió a ello con lo que se hizo necesario aplicar medidas persuasivas a Venezuela debido a que estaba reticente a satisfacer los intereses estadounidenses. Por tal motivo nuestro país fue objeto de una considerable presión diplomática para suavizar su posición aunque ello no implicase la aceptación de bases.


                   El establecimiento de bases estadounidenses en Brasil amarró el destino de ese país a los intereses del país de norte América. Sin embargo, los planificadores brasileños estimaron que la Amazonia quedaba resguardada de EE.UU. por la resistencia venezolana y por el hecho que el foco de atención estadounidense estaba concentrado en las aguas azules u oceánicas. En el caso de Venezuela a pesar de que en ese momento había cedido a la presión estadounidense, el Estado había utilizado como instrumento a los oficiales de la armada con el fin de ganar el tiempo suficiente para que se produjera un resultado militar en Europa[22]

El acuerdo de Brasil con EE.UU. y con Venezuela obligó a los brasileños a tratar de mantener la actividad diplomática desde la perspectiva naval para que los venezolanos sintieran no sólo su presencia también una voluntad política a pesar de su situación desventajosa con respecto a EE.UU. En este sentido, el Buque Escuela “Almirante Saldanha” era un navío lo suficientemente inofensivo y capaz de cumplir los objetivos políticos brasileños dentro del marco de una diplomacia eficaz como lo había demostrado hasta ese momento Itamaraty y la escuela dejada por el barón de Río Branco. Teniendo presente este hecho, el Almirante Saldanha estuvo también en el año 1940 (02DIC) cumpliendo una importante actividad de representación no sólo en nuestro país, también en mar Mediterráneo americano (Ibíd.:465-466).


3.-     El entendimiento brasileño-estadounidense: 1941-1945.

         
         Mendible ha afirmado que las relaciones Brasil-Venezuela durante la Segunda Guerra Mundial pasaron por un periodo de gran actividad. Su foco estuvo centrado, como ya lo hemos señalado, en los espacios colindantes y las comunicaciones fluviales (Nweihed, 2000:362), pero en realidad, la acción política de estos países estuvo centrada, como también ya ha sido mencionado en el rol que comenzó a jugar EE.UU. en la región por efectos de la guerra y por lo que la misma guerra produjo en función de las relaciones trilaterales.


Desde la perspectiva militar, Brasil comenzó a organizar su estructura de defensa para facilitar la interrelación con las fuerzas militares estadounidenses y este último país comenzó a destacar unidades navales y aéreas a Natal. Este proceso se produjo una vez que fue promulgada la famosa ley de Préstamos y Arriendos y se había hecho pública la Carta Atlántica.


Dentro del ámbito naval Brasil dispuso de una relativa libertad de maniobra desde el mismo momento que mantuvo una capacidad para movilizar sus medios navales para apoyar su política exterior. La guerra en el continente americano todavía se planteaba en ese momento como hipótesis probable. En este contexto,  el Buque Escuela “Almirante Saldanha” estuvo en La Guaira entre el 07-12MAY1941, crucero donde también visitó, Panamá, Colombia y la costa este de EE.UU (Pérez-Lecuna, 2000:512-513). Esta sería la ultima visita que hizo a nuestro país durante la guerra. También en este periodo, hubo dos situaciones que confirmaron la tesis de Travassos de la “fragilidad política” que podía amenazar la seguridad de los intereses geopolíticos de Brasil: 1.-) el proceso de negociación colombo-venezolano que al final condujo al acuerdo del año 1941 y, 2.-) la guerra ecuatoriano-peruana que sacó por un largo periodo a Ecuador de la red fluvial del rio Amazonas.


En relación con el acuerdo colombo-venezolano sobre “Demarcación de Fronteras y Navegación de los Ríos Comunes”, este fue suscrito en Cúcuta el 05ABR1941 según Pérez-Lecuna como consecuencia de “la presión militar colombiana” (2000:514), es decir, un mes antes de la visita del buque brasileño. Llama la atención que el buque brasileño regresó a nuestro país cinco meses después de su estadía previa a finales del año 1940. Como se sabe el artículo crítico de este tratado desde la perspectiva brasileña lo constituiría el tercero relacionado con la navegación fluvial. Como esta navegación estuvo y está todavía supeditada a otro nuevo acuerdo es de suponer que los brasileños quedarían aliviados sobre todo si se tiene presente la experiencia militar y la capacidad de proyección fluvial con que contaban en ese entonces el Estado colombiano.


Con respecto a la guerra ecuatoriano-peruana acaecida poco más de un mes después de la visita del Saldanha a La Guaira, se puede afirmar que este también fue un evento que dentro de la perspectiva brasileña confirmó la concepción geopolítica de Travassos debido a que: 1.-) los peruanos corrigieron las deficiencias que lo llevaron a la derrota frente a Colombia una década antes en un espacio amazónico, 2.-) más allá de las reclamaciones territoriales que alegaban ambos países desde la época colonial, al parecer, intereses petroleros de empresas transnacionales estuvieron presentes en los orígenes y desarrollo del conflicto amazónico como aconteció en el caso colombo-peruano y 3.-) a pesar de que Ecuador fue sacado momentáneamente de la red fluvial amazónica, lo que se conoce hoy día es que hubo un desconocimiento del área en disputa por peruanos y ecuatorianos que en cierta medida determinó que se reconociera posteriormente el status amazónico-geográfico ecuatoriano en lo que concierne a la navegabilidad.


Este último conflicto se resolvió parcialmente mes y medio después del ataque a Pearl Harbor en lo que se ha conocido como el Protocolo de Río de Janeiro. Esta ciudad carioca fue el lugar donde se definiría el destino de la región, una quincena de días antes de que fuesen hundidos por submarinos alemanes en el Golfo de Venezuela cuatro tanqueros que se dirigían a las refinarías neerlandesas de Aruba y Curazao dentro del marco de la Operación Neuland. El escenario donde se definió en parte el destino de la región, fue la reunión de consulta llevada a cabo en la capital brasileña para definir la posición continental en lo relacionado con el nuevo estado de guerra que involucraba a EE.UU. Al asumir Argentina y Chile una posición de neutralidad y de negarse el Estado venezolano a adoptar una conducta similar a la brasileña, Venezuela quedó a medio camino entre Brasil y Argentina-Chile. A medio camino porque: 1.-) los U-Boot produjeron en el ámbito político nacional un pánico generalizado y lo que pidió la clase dirigente nacional a cambio para aceptar la hegemonía estadounidense fue, más o menos igual que Brasil: medios para crear una industria nacional que en cierta forma ayudase a preservar el statu quo interno y 2.-) la guerra, al menos en la primera mitad del año 1942, presagiaba un colapso británico que podría tener consecuencias catastróficas si el país anglosajón no recibía la ayuda adecuada.


Con la entrada en guerra de EE.UU la libertad de maniobra brasileña quedó reducida a cero debido a que Alemania e Italia forzaron con el hundimiento de buques brasileños a que tomara este una posición cónsona con los acuerdos realizados con EE.UU. Si se tiene presente la guerra en que estuvieron empeñados los buques estadounidenses con los submarinos alemanes en el año 1941, es muy difícil afirmar que el Eje violó la neutralidad brasileña, más aún cuando los medios militares estadounidenses comenzaron a realizar operaciones de guerra desde Natal a partir del 08 de diciembre de 1941[23]. Además de esta situación, la neutralidad argentina a inicios del año 1942, produjo en la clase dirigente brasileña la sensación de que la guerra podría desatarse en el continente y ello empujó a ese país a los brazos estadounidenses por encontrarse, según la historiografía oficial brasileña, materialmente desprovistos para encarar una guerra. Esta decisión que le permitió a Brasil alcanzar los actuales niveles de desarrollo ha puesto en evidencia que esos niveles de desarrollo alcanzado no le han dado la capacidad suficiente para tener un rol más activo a escala global en concordancia no sólo con su pensamiento geopolítico, también en función de sus aspiraciones geoestratégicas.


A pesar de lo afirmado precedentemente, el acercamiento de la guerra a las costas americanas produjo dos puntos de coincidencia entre Brasil y Venezuela. Estos fueron: 1.-) la situación de los territorios coloniales neerlandeses y franceses enclavados en el continente y 2.-) la necesidad estadounidense de tomar previsiones para operar en líneas interiores en caso de que se produjera un colapso británico en el norte de África y el cercano oriente.


En relación con los territorios neerlandeses y franceses se tiene lo siguiente: en el caso neerlandés, se produjo un entendimiento que significó la cooperación militar en condiciones semejantes entre el Reino de los Países Bajos y Brasil por una parte y Venezuela por la otra. En el caso francés, la Guyana así como Martinica y Guadalupe se mantuvieron fieles al gobierno de Vichy y ello significó la adopción de planes para el caso de que se plantease la posibilidad de ocupación por parte de fuerzas aliadas. El caso de la Guyana francesa, fue usado como pretexto por la clase dirigente brasileña para organizar una fuerza de ocupación. Como este proyecto sería negado por el comando aliado los dirigentes brasileños orientaron sus esfuerzos para lograr que una fuerza expedicionaria brasileña participara en los preparativos para la liberación de Europa. Esta petición brasileña sería originalmente negada pero la escasez de tropas en Italia a partir de mediados del año 1943 obligó a los estadounidenses a aceptar el ofrecimiento brasileño. Este fue el origen de la Fuerza Expedicionaria Brasileña.


Con respecto a las previsiones estadounidenses relativas al aseguramiento de la provisión de materias primas de Venezuela y Brasil, hay que destacar que en los primeros seis meses del año 1942, 1.-) el Reino Unido había sido expulsado del extremo oriente por lo que estableció como última línea de defensa a la India y en África había sido obligada a replegarse apresuradamente a Egipto, 2.-) el Reino de los Países Bajos había perdido las Indias Orientales y Australia empezó a ser amenazada, 3.-) en el océano Atlántico, los U-Boot estaban ocasionando estragos al tráfico marítimo, 4.-) a pesar de la importante victoria naval en Midway, los estadounidenses habían perdido ingentes recursos materiales y humanos en el frente del pacífico y 5.-) el intento ruso por liberar Jarkov había fracasado quedándose sin reservas operativas para contener a los alemanes. En este escenario terrorífico probable, los estadounidenses comenzaron a considerar la posibilidad de establecer los medios para operar en líneas interiores para asegurar el suministro de materias primas.


El estudio para hacer posible la navegación Orinoco-Amazonas fue autorizado en Venezuela dentro del contexto de presiones político-militares para que los estadounidenses pudieran tener una mayor facilidad de acceso y de proyección desde territorio venezolano (Pérez-Lecuna, 2000:567)[24]. A tal fin el Comando Militar estadounidense que se establecería en Puerto La Cruz tenía la responsabilidad: 1.-) del levantamiento fotogramétrico al sur, 2.-) la vigilancia del delta del Orinoco al noreste y 3.-) la defensa del tráfico marítimo en el norte (Ibíd.:814). Según Isabel Bacalao (1986) y Sainz-Borgo (2011) el objeto fue desarrollar una ruta de navegación que evitara los ataques que en ese momento estaban realizando los U-Boot[25], no obstante se puede visualizar un triangulo estratégico operacional que enmarcaba a la ciudad anzoatiguense como una isla  con un potencial centrífugo de operación determinado por el hecho de encontrarse allí el combustible y el material necesario para relativizar la realidad geográfica con la tecnología disponible para la época. Como un triangulo al fin, los estadounidenses visualizaron a Puerto la Cruz como una cabeza de puente para proyectarse en la Venezuela profunda y el norte de Brasil.


En relación con Brasil, aún no se tiene información precisa sobre lo que lo llevó a aceptar la realización de ese estudio. Es de suponer que fue otorgado: 1.-) bajo la presión de los ataques de los submarinos alemanes,  2.-) la declaración de neutralidad argentina y 3.-) el contexto de entendimiento brasileño-estadounidense. Este proyecto de interconexión sería engavetado una vez que empezaron a cambiar los vientos de la guerra a favor de los aliados en el año 1943 y especialmente con el fin de la guerra en África.


El estudio realizado por el cuerpo de ingenieros estadounidenses en los ríos Orinoco y Amazonas ha sido hasta ahora el estudio más serio de interconexión fluvial jamás realizado. La paradoja es que fue hecho por una necesidad militar extra-continental y al contrario de unir lo que hizo fue separar a Brasil y Venezuela debido a que EE.UU comenzó a mediar en las relaciones bilaterales. Separar porque, así como ha señalado Mendible, las relaciones entre ambos países fueron relativizadas por el nuevo panorama estratégico que generó la postguerra. El momento simbólico de esta mediación estuvo representado por el viaje que realizó el presidente de EE.UU. F. D. Roosevelt para asistir a la famosa Conferencia de Casablanca en el año 1943, puesto que sus escalas en Maracaibo y Natal nos indicaron la naturaleza del nuevo orden. El único lugar de coincidencia de oficiales navales venezolanos y brasileños, después del año 1941 estuvo representado a partir de ese entonces y hasta el resto de la guerra en los encuentros ocasionales de oficiales en el Distrito Naval estadounidense ubicado en Panamá[26].


4.-     Reflexión final.


         Como se ha podido observar a lo largo de este trabajo las relaciones brasileño-venezolanas pasaron por efectos de la guerra de un entendimiento con matiz italiano a otro estadounidense. Lo que hizo posible este salto estuvo marcado en un declarado anticomunismo presente en las estructuras sociales de ambos países que hizo que EE.UU. tolerara y permitiera, de manera general, que se produjera dicho paso apelando al expediente de la implantación de una nueva doctrina operacional naval. Sin embargo, la principal consecuencia del entendimiento Brasil-EE.UU fue un mayor alejamiento de este país con el resto de Iberoamérica.


          El caso del Brasil, como lo fue el venezolano, fue el de un país que pasó de ser más o menos independiente a ser un país neutralizado. La diferencia entre los dos casos fue que mientras la clase dirigente venezolana decidió mantenerse al margen de la guerra gracias al poder de negociación que le dio el petróleo, la clase dirigente brasileña optó por asumir el partido de la guerra con la esperanza de lograr mantener cierta autonomía. A pesar de que ambos países fueron favorecidos por un relativo proceso de industrialización, ello fue posible a costa de la independencia política de ambos países.


 A pesar de lo afirmado es indiscutible el hecho que Brasil ha logrado alcanzar un importante nivel de desarrollo. Su problema es el mismo concepto de desarrollo puesto que su aceptación ha subordinado a ese país a la estructura de poder mundial. Este hecho es importante destacarlo porque una vez que pasó a otro plano la rivalidad geoestratégica argentino-brasileña que los pudo haber conducido a una guerra, el foco de Brasil se centró de nuevo en la Amazonia sobre todo cuando se hizo patente en el mundo la necesidad de proteger el ambiente aun a costa de la soberanía de los Estados. En este contexto fue que se instrumentó el Tratado de Cooperación Amazónica (TCA)[27], un instrumento de desarrollo e integración regional concebida para que cada Estado amazónico desarrolle su espacio para luego ejecutar proyectos de integración cónsonos con las necesidades de los habitantes y los países bañados por las aguas de la citada cuenca amazónica. Dado el carácter proteccionista de ese tratado y dado que han surgido otras iniciativas de integración regional para dar otro sentido al proceso de integración declarada políticamente en múltiples foros internacionales se ha producido una relación compleja a nivel Estatal y regional con respecto a las organizaciones extra regionales y no gubernamentales interesadas en abrir ese espacio. Esta iniciativa es la representada por “Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana” (IIRSA)[28]. Una mirada a las fuentes de financiamiento del IIRSA para que se tenga una idea de lo que se está afirmando  nos coloca frente a uno de los principales brazos de la acción política estadounidense en la región, esto es, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). A parte de la iniciativa del presidente del Perú en el año 1983 y de los presidentes de Venezuela y Brasil en el año 1996 para hacer navegable ininterrumpidamente el tramo fluvial: Negro-Casiquiare-Orinoco, ha sido en el seno del IIRSA donde se ha intentado activar nuevamente el proyecto iniciado en el año 1943. Esto es claramente observable en la cartera de proyectos 2005-2010.


 Para que se tenga una idea de la naturaleza de las concepciones en juego en lo que respecta al TCA (hoy día OTCA)[29] y el IIRSA, el primero fue realizado en una época donde la visión del mundo en Suramérica estaba impregnada por concepciones ideológicas nacionalistas y desarrollistas, mientras que el segundo es fruto de una visión neoliberal más alineada con lo que se denominó en Consenso de Washington. Estas son las dos visiones que han estado en pugna en lo que respecta a la navegación fluvial Orinoco-Amazonas y ha hecho que en la cartera de proyectos que está manejando el IIRSA en la actualidad no se mencione, al menos oficialmente, algo relacionado con la navegación fluvial en el eje Venezuela-Brasil[30]. Este es quizás el más importante punto de coincidencia entre los gobiernos de Venezuela y Brasil, puesto que hay conciencia de las implicaciones geoestratégicas que están en juego, pero ambos países han estado sometidos a presiones político-económicas para romper con el actual equilibrio estratégico. Estas presiones se han observado en la región desde la perspectiva económica, geográfica, tecnológica y científica. Económico por la iniciativa peruana de liberalizar la navegación desde un enfoque técnico-económico y la iniciativa del BID para financiar proyectos nacionales brasileños en su espacio amazónico. Geográfico por el empeño francés de ser incluido como parte integrante del TCA[31]. Tecnológico por el interés de algunos países como EE.UU., Japón[32] y el Reino Unido de ofrecer tecnologías de punta para facilitar la navegación en el espacio amazónico y colindante. Científico por los trabajos realizados por diferentes países como por ejemplo Alemania, Francia e Irán[33], así como de otras agencias internacionales para reconocer las potencialidades de dicho espacio.


 Como todas estas acciones tienen un trasfondo político, lo que se ha jugado a escala internacional es con el interés geoestratégico brasileño de ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En este sentido, el apoyo que ha recibido y el que están dispuesto a darle al Brasil ha tenido su precio, pero así como en el año 1942 la alianza brasileño-estadounidense le permitieron a Brasil variar el equilibrio estratégico regional con su propio sacrificio, se podría sacrificar a toda la región (y en especial a Venezuela) por un espejismo que esconde el potencial militar-industrial de varias potencias extra-regionales con intereses en el área. Así pues, Brasil está como en la metáfora del film de Glauber Rocha entre Dios y el Diablo,… en la floresta del sol por lo que tendrá que decidir quién será Dios y quien será el Diablo para seu bem ou su mau.

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[1] En este sentido es conveniente destacar la acción emprendida por el SMS Panther, que en el año 1905 entró al puerto brasileño de Itajahy y capturó a un disidente alemán.
[2] Ver al respecto: Mendible (Nweihed, 2000:360).
[3] Ver también: Pérez-Lecuna (2000:879)
[4] Para este autor que produjo una considerable serie de escritos sobre las fronteras brasileñas y especialmente amazónicas en la década de los años veinte del siglo pasado, “la geopolítica es la ciencia política orientada en armonía con las condiciones geográficas".
[5] Ver también: Sainz-Borgo (2011) e Isabel Bacalao (1986). De igual forma hay que reconocer los esfuerzos realizados por J. Nieves-Croes y J. Bracho para dar a conocer las particularidades e importancia de la red fluvial venezolana como medio de comunicación y fuente de recursos                                                                                   
[6] El Alm. Daniels Hernández junto con Isabel Bacalao quizás fueron después de J. Rojas P. (Ver: Exploración Oficial) los venezolanos que destacaron la importancia  de la navegación fluvial hasta el pie de los andes colombianos y hasta la amazonia profunda brasileña. En lo personal,  he afirmado que contrariamente al  pensamiento brasileño y en general suramericano, el Heartland de la región no se encuentra ubicado en el altiplanicie boliviano sino en el lugar donde puede más fácil se puede acceder, desde una perspectiva global a toda América del sur. Ese lugar se encuentra ubicado  en el eje comprendido por la desembocadura del río Arauca, San Fernando de Apure y el binomio Caicara-Cabruta. Ver: Blanco (2004).
[7] La lógica de este pensamiento se remonta al siglo XVIII en momentos en que portugueses y españoles competían para asegurar la soberanía en el hinterland suramericano. En lo que respecta al caso venezolano se destaca la obra del padre J. Gumilla, el Orinoco Ilustrado y Defendido,  donde se expresa las preocupaciones hispánicas del avance portugués en el rio Negro y las medidas instrumentadas posteriormente por A. Solano a propósito de la expedición de límites del año 1750. Ver al respecto: Blanco (1996).
[8] En vista de esta situación, en el año 1935 se declaró en Brasil un estado de sitio para evitar el avance comunista después de la revolución del año 1930.
[9] El jefe de la policía brasileña fue Filinto Müller. Este oficial no sólo envió personal brasileño para su adiestramiento en Alemania, también visitó al país  europeo atendiendo una invitación de H. Himmler. De igual forma, también se destacó por su marcado antisemitismo (Klein, 2004).
[10] En relación con las adquisiciones navales, especialmente de submarinos ver: http://naviosbrasileiros.com.br/ngb/T/T069/T069.htm . en relación con estos medios es de mencionar que sirvieron en la guerra para adiestrar a las tripulaciones de los destructores brasileños y estadounidenses que realizaron operaciones de protección de convoy desde y hasta Trinidad. Con respecto a las adquisiciones del ejército ver: Leonard y Bratzel (2007:148).
[11] Es de destacar también la importante inmigración italiana y japonesa que también coexistió en ese país en ese periodo. La concentración de descendientes alemanes en el sur del país han hecho presumir la existencia de un plan hitleriano para germanizar el continente a partir de la acción de esa importante minoría. Sobre las acciones llevadas a cabo por Alemania en Brasil ver también: Hilton (1999).
[12] Ver: Blanco (2011). La Diplomacia Naval: El Caso de los Linienschiff SMS "Schleswig-Holstein" y del SMS “Schlesien” y su Relación con Venezuela: 1936-1944. Documento en línea. Disponible: www.edgareblancocarrero.blogspot.com
[13] Ver también: Hilton (1999:57-61).
[14] El único punto de divergencia de la conducta de Brasil y Venezuela parece haber estado representado por las políticas antisemitas que se pusieron en boga en el país sureño durante este período. Con respecto a las relaciones Brasil-EE.UU. es de destacar la visita que Roosevelt realizó a Brasil en el año 1936 con motivo de la conferencia de paz de Buenos Aires. Esta visita se produjo dentro de un contexto de tensiones políticas en lo interno de Brasil que desembocaron en primer lugar en la represión de todos los movimientos de izquierda y de movimientos radicales de carácter fascista.
[15] Ver: Blanco (2012). “La Diplomacia Naval estadounidense…”
[16] Ver al respecto: Blanco (Farage, 2011: 85) y La ruptura del equilibrio subregional en favor de Brasil” en http://www.argentina-rree.com/home_nueva.htm
[17] En el caso venezolano ver: Blanco (2012). “La Regia Marina Militare italiana…”.
[18] En Venezuela fueron expulsados un grupo de personas lideradas por Gustavo machado luego de declararse comunistas en el año 1936 y en Brasil fue abortada presuntamente una conspiración comunista dirigida desde Moscú en el año 1937.
[19] Este buque fue construido en astilleros ingleses y puesto en servicio en el año 1933.
[20] Este hecho permite entender el por qué caerían los gobiernos de Medina Angarita en Venezuela y Getulio Vargas en Brasil unos meses después de que terminó la guerra.
[21] El Brasil tenía una gran importancia estratégica para la planificación estadounidense debido a su relativa cercanía a África. Esta importancia se acrecentó con el fracaso inglés de capturar Dakar. En este sentido, la ciudad de Natal representaba una gran importancia militar porque podía servir de base de apoyo aéreo. De igual forma, la extensión territorial de Brasil y sus recursos naturales le daban, al igual que a Venezuela, una importancia especial en Suramérica.
[22] Ver al respecto: Blanco (2012). “La Diplomacia naval estadounidense…” en: www.edgareblancocarrero.blogspot.com
[23] A pesar de lo afirmado, la historiografía oficial destaca que la opinión pública brasileña indignada por los hundimientos realizados por los U-Boot forzó al gobierno a declarar la guerra contra los países del Eje. Sobre la participación brasileña en la guerra en Europa ver: Pérez-Lecuna (2000:879-883).
[24] Pérez-Lecuna expresó que “la necesidad de establecer una ruta interna para la salida del Caucho Natural, obligue a Venezuela a aceptar la venida de un grupo importante del Cuerpo de Ingenieros del USA ARMY que se instala en San Tomé, construye el aeropuerto y su hangar y opera con cuatro (4) Lockheed Ventura de observación y fotografía,…” (Ibíd.).
[25] Report on the Orinoco-Casiquiare-Negro Waterway. Venezuela-Colombia-Brasil. Prepared for the Coordinator of Inter American Affairs by the Corps of Engineers, U.S. Army (julio, 1943). en ese estudio se describen las características físicas e hidráulicas del sector Orinoco/Casiquiare/Río Negro, y São Gabriel de Cachoeiras incluyendo además los aspectos técnicos inherentes a la interconexión en sí: canales, esclusas, tipos de embarcaciones, etc. En lo personal tuve la oportunidad en el año 1995 en Puerto Ayacucho de tener en mis manos este estudio y de repararlo del deterioro que había sufrido. Este proyecto estuvo acompañado también con otra iniciativa, la construcción de la carretera panamericana. Este cuerpo de ingenieros realizarían las obras del muelle flotante de Ciudad Bolívar (Ibíd.:664).
[26] Sólo a partir de la década de los años ochenta del siglo pasado fue que se reanudó y se intensifico las relaciones brasileño-venezolanas en el ámbito naval y en otros ámbitos del quehacer político bilateral y regional.
[27] En el proceso de concreción de este tratado, tanto en Venezuela como en el Brasil se emprendieron importantes planes de ocupación y desarrollo. En Venezuela este plan se denominó la conquista del sur y en Brasil se denominó plan Calha Norte. Estos planes tuvieron una finalidad netamente defensiva y el Tratado de Cooperación Amazónica indicó al final de cuentas que este carácter defensivo estaba orientado hacia las posibles acciones de potencias extra regionales. Venezuela emprendería otros nuevos planes de desarrollo del sur en el año 1995 y 1998, con énfasis en la navegación fluvial, pero estos planes quedaron más en el papel que en la ejecución de proyectos concretos. Quizás con el satélite de observación que colocará en órbita nuestro país con la ayuda China en los meses venideros se pueda compensar las deficiencias derivadas de una débil presencia en nuestros espacios fronterizos sureños. De los brasileños se puede decir que su Plan Calha Norte fue alcanzado casi en su totalidad con retardos inesperados pero superados convenientemente.
[29] Organización del Tratado de Cooperación Amazónica.
[30] Para que se tenga una idea de los proyectos relacionados con Venezuela estos están circunscrito a carreteras y puentes para facilitar las comunicaciones en el eje andino y en el escudo guayanés. La materialización de estos proyectos se evidencian en el segundo y tercer puente en el rio Orinoco. El tercer puente sobre el Orinoco, que está en construcción en el eje Caicara-Cabruta si bien va a facilitar las comunicaciones con Colombia, va a hacer viable la construcción de la carretera Samariapo-San Fernando de Atabapo en el estado Amazonas. Esta es una manera de recordar el principio de aproximación indirecta en el sentido estratégico del término.
[31] El interés francés en este sentido resulta de importancia capital puesto que si un observador se coloca en Cayena con un mapa del norte de Suramérica se percatará que el denominado escudo guayanés es una isla que limita por el norte con el océano Atlántico y por el sur, este y oeste con los ríos Amazonas, Negro y Orinoco. Desde esta perspectiva, la Guayana Francesa y Guyana son cabezas de puente de potencias extra-continentales.
[32] El Japón ha estado involucrado en el desarrollo de una hidrovía en el rio Meta que permita la salida colombiana al océano Atlántico, pero esta hidrovía sólo podría realizarse una vez que se cumpla el articulo tercero del acuerdo colombo-venezolano del año 1941.
[33] De este último país de acuerdo con las informaciones suministradas por la prensa y por el propio presidente de Venezuela.