domingo, 4 de agosto de 2013

DE LA GUERRA Y LA PAZ: UNA PERSPECTIVA HERMENÉUTICA


ANÁLISIS DE LA OBRA DE CLAUSEWITZ A PARTIR DEL MÉTODO HERMENÉUTICO DE HANS-GEORG GADAMER
La guerra ha sido un fenómeno repudiado y sublimado a lo largo de la historia. Como fenómeno su manifestación había sido considerada lo suficientemente clara que no había ameritado su comprensión, sino la elaboración de mecanismos tendentes a su regularización y posteriormente su supresión. Sin embargo, estos esfuerzos no han sido suficientes debido a la recurrencia de dicho fenómeno y al advenimiento de nuevas formas de lucha. En este contexto, un ex combatiente en las denominadas guerras de la revolución y el imperio, el General Carl von Clausewitz, intentó elaborar un tratado, “De la Guerra” (Vom Kriege) que permitiera a los estudiosos de la guerra, no sólo comprender el fenómeno, sino actuar convenientemente para alcanzar objetivos militares y políticos durante y a partir del conocimiento de la esencia de dicho fenómeno.
A tal fin elaboró una serie de principios generales que descansaron en el genio del conductor militar, es decir, de la capacidad de representarse una situación y actuar creativamente en un contexto signado por una total incertidumbre para producir un efecto deseado, cuya utilidad fuese de naturaleza política. Pero, éste esfuerzo, que supuso una inconclusa revisión a posteriori, se topó con el presunto reconocimiento de encontrarse explicando cómo producir un cambio (recurriendo a la guerra) en un contexto signado por el cambio (la guerra en sí) sin tener la certeza de que sus promotores en relación con el objeto (el motivo de la guerra) y en relación con sí mismo supieran qué querían cambiar y sin saber con certeza cuanto iba a durar ese efecto deseado.
Este reconocimiento casi póstumo convirtió a uno de los primeros tratados que intentaron explicar, en la era de la razón, la naturaleza de la guerra, en un objeto de estudio debido a que puso en manos de los lectores un problema no resuelto: el de entender la guerra a partir de su esencia, no sólo de las causas, de su objeto y de sus métodos.  Estos problemas que se planteó el General prusiano van a ser evaluados a la luz de cómo en ese entonces se interpretó ese fenómeno, intentando determinar el horizonte de precomprensión de este autor y los prejuicios a los que tuvo expuesto, pretendiendo determinar en cuánto la interpretación clausewitziana ha constituido la base de la precomprensión de dicho fenómeno en el mundo de hoy.
La importancia de lo expresado precedentemente radica en que con la caída del muro de Berlín se creyó que había cesado el riesgo de que ocurriese una guerra (o conflicto) de alcance global que hiciese de la destrucción el medio para alcanzar supuestos objetivos políticos. Pero, los hechos no se correspondieron con sus aspiraciones: Por una parte, el colapso de la Unión Soviética puso, al parecer, en manos de organizaciones no-estatales, el control de armas de destrucción masiva y, por la otra, el auge de las tecnologías de información y comunicación generaron las condiciones para que cualquiera construyera y utilizara dichas armas o amenazase con utilizarlas. Además, otros acontecimientos se presentaron en un período relativamente corto: una coalición político-militar bajo el manto de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) restituyó por la fuerza un statu quo político internacional, otra coalición internacional, específicamente la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) trató de establecer un nuevo statu quo en Sudan y los Balcanes. Y en el ínterin organizaciones no-estatales efectuaron acciones violentas en Asia, África y Estados Unidos que determinaron a su vez actos bélicos en Afganistán e Irak. La espiral de violencia subsiguiente ha alcanzado a Moscú, Madrid, Beslan, Londres, Nueva Delhi, etc., y la expresión que ha subsumido estos actos de violencia es lo que se ha dado en denominar “terrorismo”.
Mas allá del significado que pueda tener la expresión “terrorismo”, que Derrida (Borradori, 2003:163) ha puesto en duda en relación con el concepto de guerra, lo que es relevante mencionar es que, al parecer, la humanidad antes de la caída del muro de Berlín había asumido el hecho de que se encontraba en un estado de no-guerra, es decir, un estado donde la guerra general era posible y en consecuencia no significaba propiamente la paz, aunque era denominado paz; y hoy día, los hechos parecen haber demostrado que la no-guerra es la paz y que en este estado, la guerra se ha manifestado de otras muchas maneras. Ello plantea el interrogante de saber y entender qué es la guerra. Al respecto Aron expresó, desde una perspectiva sistémica, que la comunidad internacional era aquella conformada por un conjunto de unidades políticas que mantienen relaciones regulares entre sí, y en un permanente riesgo de padecer una guerra general (1989:133).
A partir de Clausewitz, muchos autores han pensado sobre la guerra, sin embargo, no se ha cuestionado los fundamentos de su trabajo y por consiguiente, no se ha tratado de resolver el problema de la guerra y la paz en tanto que conceptos para resolver los problemas que eventualmente de ellos se pudieran derivar.
El concepto de la guerra de Clausewitz se caracteriza por el hecho de partir de un modelo que va construyendo a partir de la visión mecanicista imperante en las escuelas de pensamiento europeas del siglo XVIII y principios del siglo XIX, sin embargo, este hecho no permite afirmar que este General prusiano haya sido influido por un autor en particular o que su noción de la guerra fuese mecanicista (Aron I, 1993: 323-335). Esta circunstancia ha hecho que a partir de esta visión muchos autores hayan intentado interpretar una obra que el propio autor reconoció que no estaba terminada para el momento en que le alcanzó la muerte. No obstante, los estudios que se han hecho de la obra y la cantidad de ediciones y traducciones le han dado a esta obra de Clausewitz una relevancia que los acontecimientos del mundo de hoy parecen estar confirmando dada la explicación que hizo de la relación de la guerra con la política.
Por tal motivo se ha considerado pertinente abordar el problema de la guerra y la paz a partir de Clausewitz, pero, partiendo de los conceptos de guerra que él emite o que de él se infieren para determinar su alcance, usando para ello la hermenéutica en tanto que interpretación y método para entender desde otra perspectiva el fenómeno. El intento de abordar la obra de Clausewitz, de una manera diferente, ha justificado en parte la elaboración del presente libro que no es más que la revisión y actualización de un trabajo de grado en el postgrado de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Central de Venezuela.
Las otras circunstancias que lo han justificado son de orden humanista, político-militar, académico y personal. El fin de la denominada guerra fría, un estado de guerra donde los actos estuvieron limitados y circunscritos a situaciones determinadas por la geografía y la política de los afectados directamente no significó la minimización de las posibilidades de que se presente el acto de guerra, pero, este acto de guerra, en general, había sido referido a un estado de guerra donde los actos se presentaron de manera específica, desde una perspectiva global y generalizada desde la perspectiva de los oponentes y de las personas afectadas, con lo cual se puede afirmar que la guerra, desde un enfoque focalizado, podría ser tolerada siempre y cuando no afectase a la comunidad internacional en su conjunto (por ejemplo, la guerra entre Eritrea y Etiopía o entre Etiopía y Sudán). El fantasma nuclear permitía que esa creencia fuese no sólo generalizada, sino también universalizada.
Esta realidad permite afirmar que la guerra, como un acto, ha sido y parece ser aún un camino para obtener fines, pero, como estos fines parecen que han sido y son establecidos por los que representan a las comunidades políticas y no las comunidades políticas en sí, se puede dudar de que la humanidad, representada por un pequeño circulo de miembros de esas comunidades, sean medios o medios y fines (en el sentido kantiano) o fines en sí y como tales competentes para decidir sobre asuntos de vida y muerte. Las angustias que han sufrido las poblaciones civiles kosovar, bosnia, yugoslava, keniana, sudanesa, estadounidense, española, colombiana, inglesa, iraquí, por citar algunos casos son motivos suficientes para tratar de entender un fenómeno que afecta a la humanidad en su condición debido a que ha hecho entender, en parte, el significado de encontrarse en un estado de guerra donde los actos de fuerza pueden presentarse de manera súbita y repentina afectando a la totalidad.
Desde el punto de vista político-militar hoy día existe una masiva proliferación de armas que el auge de las tecnologías de información y comunicación han puesto al alcance de individuos, grupos sociales y Estados a pesar de los esfuerzos de la comunidad de Estados para contener y minimizar este incremento. Más allá de este esfuerzo, estas mismas entidades no sólo disponen de estas armas, sino que han expresado la voluntad de usarlas de acuerdo a las circunstancias y las han usado como lo indica la experiencia histórica, con lo cual es posible afirmar que la guerra como un camino para alcanzar fines parece mantener su validez en las relaciones políticas en el mundo de hoy. Esta circunstancia justifica el intento de entender el significado de la guerra y la paz como momentos de la política. De igual forma esta es una oportunidad de entender la profesión militar y entender el grado en que esta ha sido afectada por las circunstancias políticas que ha vivido Venezuela y la humanidad en general, debido al hecho que, desde la Segunda Guerra Mundial, han sido las poblaciones las que han sufrido, en grado cada vez más creciente, los efectos de la guerra[1].
Desde la perspectiva académica, este trabajo permitió ampliar el horizonte de actuación y reflexión a otros ámbitos donde sus aportes pudieran ser de provecho institucional, profesional y académico. Por tal motivo, en este trabajo se ha planteado el siguiente problema: entender qué es la guerra y la paz dentro de la lógica del cambio, es decir, como momentos de una mismidad y para su solución se ha planteado el siguiente objetivo general:
Establecer los vínculos existentes entre las nociones guerra y paz, en tanto que momentos de una mismidad inherente a la condición humana a partir del tratado “De la Guerra” de Clausewitz.
Para este objetivo general, se pretende establecer los alcances de la propuesta clausewitziana, para afirmar que la guerra y la paz son momentos del cambio, y la intuición, en el sentido más amplio, determina la significación del mismo debido a que se está en un proceso continuo de desocultar, de aprehender algo de múltiple apariencia y esencia, trayendo como consecuencia una gran dificultad de comprensión y por consiguiente, de conceptualización. Para alcanzar este objetivo general se han establecido los siguientes objetivos específicos:
·               Determinar el marco conceptual sobre el cual se sustentó “Vom Kriege”.
·               Analizar los fundamentos de la conducción de la guerra en la obra de Clausewitz.
·               Apreciar la noción de cambio en “Vom Kriege”, a partir de la crítica del juicio.
·               Determinar el alcance de la obra de Clausewitz a partir de los prejuicios que se generaron luego de la difusión de su obra.
Para el logro del presente objetivo general, se consideró la hermenéutica en tanto que aproximación a la verdad, es decir, se intentó abrir para la comprensión el fenómeno de la confrontación violenta usando como referente la obra del General Prusiano. Este abrirse que se pretendió buscó interpretar y descubrir relaciones en lo que respecta al conflicto armado y todas sus derivaciones, detectando y entendiendo todos los prejuicios[2] que se han tenido sobre el uso deliberado de la fuerza y cómo éstos se hicieron presentes en esa obra clausewitziana y con posterioridad a la misma. Lo que se pretendió es hacer una evaluación de la obra Vom Kriege mediante la comprensión del texto usando para ello la propuesta hermenéutica realizada por Hans-Georg Gadamer, para, a partir de allí, establecer la significación que el fenómeno bélico representa para la humanidad en el mundo de hoy, a partir de la cosa misma. Este autor expresó que el punto de partida de su teoría hermenéutica fue precisamente que la obra de arte era un reto para nuestra comprensión porque escapaba a todas las interpretaciones y oponía “una resistencia nunca superable a ser traducida a la identidad de un concepto” (Gadamer I, 2003:15).
La cantidad de ideas con que Clausewitz identificó el fenómeno bélico y el reconocimiento expreso que hace de ser Vom Kriege una obra no acabada, podrían constituir un limite en la aplicación de ésta visión hermenéutica según Gadamer (Ibíd.:473), pero, éste limite es liberado por el hecho mismo que Clausewitz recogió de manera no deliberada la tradición, no sólo en las palabras que usó, sino también en la experiencia que le tocó vivir, más aún si se tiene presente que una vivencia se constituye a partir del “contenido de significado permanente que tiene una experiencia” para quien la ha vivido (Ibíd.:103). Este hecho le da este trabajo una vigencia, no sólo en función de las circunstancias que vive la humanidad en el mundo de hoy, sino que da la posibilidad de realizar estudios a posteriori para ayudar a comprender éste fenómeno.

La selección de la propuesta hermenéutica de Gadamer radica en el hecho que, para él, “la comprensión es… un proceso que tiene como presupuesto el estar dentro de un acontecer tradicional” (I, 2003:380) y la tarea de la hermenéutica es “iluminar las condiciones bajo las cuales se comprende” (Ibíd.:365). De igual forma, hay que tener presente, tal como lo afirmó Llanes, que “desde la antigüedad, y en especial desde Aristóteles, se ha usado la mirada del artista para explicar cuestiones metafísicas”, y más aún, en el propio siglo XX, se ha usado el arte para encontrar “una manera diferente de percibir el mundo” (2006:26).

Todos estos han permitido abordar Vom Kriege a partir de la historicidad del fenómeno bélico, tomando en cuenta los modelos de cómo ha sido éste percibido, ya como momentos de dicha comprensión y considerados por Clausewitz en su trabajo. Lo que se buscó al final de cuentas fue comprender el fenómeno bélico mediante un desplazamiento hacia el acontecer de la tradición de lo que se ha entendido por guerra para determinar lo extraño y lo familiar en el fenómeno y determinar, a su vez, la situación concreta por medio del cual Clausewitz construyó sus juicios sobre dicho fenómeno. Al efecto, las versiones que fueron usadas como referencia básica fueron: la alemana del año 1832 obtenida en Internet en la pagina www.clausewitz.com., consultada el 03AGO2005, y la versión estadounidense elaborada por Paret, Howard y Brodie en 1989 bajo el patrocinio de Princeton University Press. De igual forma, en lo sucesivo se citará según la siguiente sintaxis: (OW, [Página en arábigo]) para facilitar la referencia de la versión en inglés y los textos en alemán que se mostraran obedecerán a la referencia hecha precedentemente.



[1] En este sentido es conveniente recordar que con motivo del terrorífico ataque que sufrió Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, el Vicepresidente de ese país afirmó que, en las guerras por venir, las poblaciones civiles deberían prepararse a sufrir el peor castigo, puesto que en su condición las hacían susceptibles de ser considerados blancos militares.
[2] Para Gadamer un prejuicio era un juicio que se formaba antes de la convalidación definitiva de todos los momentos que eran objetivamente determinantes (I, 2003: 337)