sábado, 10 de mayo de 2014

LOS VENEZOLANOS Y LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL



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Conferencia presentada en la Conferencia presentada en el  Congreso internacional: América Latina y los 100 años de la Primera Guerra Mundial. Bogotá, agosto 2014

INTRODUCCIÓN

La Primera Guerra Mundial fue un acontecimiento que se produjo en medio de dos procesos revolucionarios. El primero fue la revolución mexicana y el segundo fue el conjunto de procesos político-sociales que condujeron a la desmembración de los imperios ruso, austrohúngaro, otomano y alemán . Las dos revoluciones antes mencionadas marcaron un hito en la historia de la humanidad por sus consecuencias. La mexicana por su carácter autóctono y social a pesar de que en sus inicios tuvo un fundamento anarquista. En esos orígenes José De Nogales Méndez  fue “invitado” por Ricardo Flores Magón a participar en esa revolución. El venezolano preguntaría para saber la naturaleza del compromiso que adquiría: ¿qué clase de revolución era esa? y le respondieron que era una revolución socialista. El pueblo había sido despojado de sus tierras y simplemente las estaba reclamando (1974:59). La rusa por su impacto mundial y sus consecuencias. Otro venezolano, Ismael Urdaneta , llegaría a presenciar el contagio de una revolución exitosa al ser testigo, en Odessa, no sólo, del motín de la flota francesa del mar Negro sino del hastío de soldados cansados de la guerra y motivados por las ideas que la propia revolución había traído consigo . Como se sabe, la Venezuela de ese entonces se encontraba bajo dominio absoluto de la dictadura gomecista y ello, en cierta forma, mantuvo alejado al país de tales acontecimientos. En cierta forma, debido a que el dominio gomecista obligó a muchos venezolanos a abandonar el país por muchas y variadas razones y este desarraigo hizo que esos venezolanos se convirtieran en protagonistas y testigos de la catástrofe que significó la guerra en Europa y de los procesos de cambio político que hizo que el antagonismo en Venezuela comenzara a adquirir con el tiempo una nueva dimensión.

Teniendo presente lo antes mencionado podemos comprender la conexión entre la guerra europea y Venezuela a partir de la relación política que mantuvieron el presidente Gómez con algunos personajes que se hicieron emblemáticos de la sociedad venezolana de inicios del siglo XX. Los personajes sobre los que haremos mención son Rafael De Nogales Méndez, Carlos Meyer Baldó, Luis Camilo Ramírez, Ismael Urdaneta y José de Jesús Sánchez Carrero . Como se sabe, Ramírez, Urdaneta y Sánchez Carrero tuvieron algún tipo de afinidad con el gobierno gomecista. No sucedió lo mismo con De Nogales y no se tiene información sobre la relación política que tuvo Meyer Baldó con el gobierno. Con la excepción de De Nogales, los cuatro venezolanos antes mencionados vivieron y sufrieron la guerra de trincheras, pero sólo uno no sobrevivió a la misma. Meyer y Ramírez se destacaron como pioneros de la aviación militar y Urdaneta, acosado por los traumas vividos en Verdún y otros campos de batalla terminó con su vida en su casa en Maracaibo a finales de los años veinte. Estas vivencias en conjunto a la relación que mantuvieron con el gobierno gomecista son aspectos a tener en consideración debido a que los individuos relativamente cercanos a Gómez sirvieron en la Entente Cordiale, y más específicamente en la Legión Extranjera integrada al ejército francés, y los otros dos venezolanos nombrados sirvieron en la alianza de los imperios centrales a pesar de la afinidad, en particular de Alemania, con el gobierno gomecista. Si tomamos las vivencias de estos personajes y su diferenciación política y tenemos presente que Venezuela asumió la neutralidad en relación con el conflicto europeo a finales de octubre del 1914 después de que la batalla de Marne produjera una parálisis en las operaciones militares que se mantendría hasta el año 1918 podríamos analizar la conexión venezolana con el citado conflicto siguiendo al respecto las siguientes fases: primero, Venezuela y las operaciones navales en el Caribe, segundo, la guerra de posiciones, tercero, la guerra de movimientos, cuarto, los albores de la guerra aérea y, quinto, la mundialización y la trasmutación de la guerra.

El objeto del presente ensayo es, en primer lugar, conmemorar y traer de nuevo al presente una serie de acontecimientos que estremecieron al mundo donde hubo una significativa participación venezolana y, en segundo lugar, valorar sus efectos en la Venezuela gomecista y postgomecista.

1.-        Venezuela y las operaciones navales en el mar Caribe y Atlántico Meridional: agosto-noviembre de 1914.

            Venezuela después del bloqueo del año 1902 y 1903, y después que se impidió que el presidente Cipriano Castro regresara al país en el año 1908 , mantuvo una importante relación con Alemania en el campo político y económico que se extendió al campo militar en un contexto determinado por el hecho que la principal rivalidad que se gestó a inicios del siglo XX fue la germano-estadounidense a pesar de que en Europa existieron una serie de reivindicaciones políticas cuya solución, para los encargados de la toma de decisiones políticas, sólo era posible mediante la guerra (Rivero, 2013).

            La crisis que desembocó en la guerra se inició el 28JUN1914 con el asesinato del heredero del trono del imperio austrohúngaro en Sarajevo. La guerra se inicia el 28JUL con el ataque austrohúngaro a Serbia seguido del ataque alemán a Bélgica, Luxemburgo y Francia seguido, a su vez, del ataque ruso a Alemania. Como las estimaciones de todos los países beligerantes fue que sería una guerra de corta duración, muchos países incluido EE.UU. se declararon neutrales casi inmediatamente. Con el fracaso de la ofensiva alemana a las puertas de París a inicios de septiembre, los países europeos y el mundo en general se comenzó a preparar para una guerra de larga duración. En este contexto, el tiempo que medio entre las declaraciones de guerra en Europa (28JUL) y la estabilización del frente occidental (+05SEP) coinciden con el tiempo que tardó el gobierno nacional en declararse neutral. ¿Cuál era la situación estratégica en el mar Caribe y cómo Venezuela se vio involucrada en los acontecimientos europeos en ese período? ¿Por qué esas fechas? En relación con la situación estratégica en el Caribe entre junio y septiembre de 1914 se tiene lo siguiente:

          Presencia estadounidense en República Dominicana para recaudar los impuestos aduanales, después de haber intervenido militarmente en el año 1904.
          México se encontraba en plena revolución y una fuerza estadounidense (15.000 hombres) se encontraba operando en ese país, en primer lugar, para “capturar” a uno de los líderes revolucionarios, es decir, a Pancho Villa y, en segundo lugar, para apoyar al gobierno insurreccional de V. Carranzas. En este conflicto, por su parte el Reino Unido y Alemania apoyaron al presidente depuesto V. Huerta.
          El 15AGO1914 se inaugura el canal de Panamá.

En relación con los países beligerantes se tiene lo siguiente: el Reino Unido tenía desplegada en el mar Caribe una fuerza naval compuesta por cuatro cruceros a la orden del Contralmirante Cradock con un área de responsabilidad de vigilancia que cubría Halifax, Nova Scotia y Pernambuco en Brasil. Los buques fueron el HMS Good Hope, HMS Berwick, HMS Monmouth y HMS Suffolk. Francia disponía en el mar Caribe para el momento de la movilización sólo defensas fijas en Martinica. Alemania por su parte contaba con cuatro cruceros ligeros en el Caribe en el periodo mencionado. Estos fueron el SMS Dresden, el SMS Karlsruhe, el SMS Straβburg y el crucero auxiliar Kronprinz Wilhem. Con el estallido de la guerra comenzó en el mar Caribe la persecución infructuosa de los buques de guerra alemanes por parte de la fuerza naval inglesa del CA Cradock. A continuación se muestra en el siguiente cuadro el movimiento de los buques alemanes para que se tenga una idea de cómo y por qué lograron evadir a la fuerza naval inglesa.



Como se puede observar, los buques alemanes estuvieron cambiando de posición considerando la posibilidad de abastecerse de carbón entre el primero de junio y seis de agosto. Para tal fin se deduce que el SMS Straßburg y el SMS Kronprinz Wilhem fueron usados para esconder el destino del SMS Dresden, un buque más rápido que los contrapartes británicos y con una gran autonomía (3800 mn). Por tal motivo sólo pudieron avistar al SMS Karlsruhe probablemente colocado como finta por ser también más rápido que los buques ingleses. Sin embargo, lo que permitió el desvanecimiento para la alerta temprana británica de los buques alemanes fue el destaque de la fuerza naval inglesa al Atlántico sur para hacer frente a una fuerza naval alemana que provenía de Tsingtao (China) a la orden del Contralmirante von Spee. Como se sabe, la fuerza naval inglesa de Cradock sería hundida en la batalla naval de Coronel y la de von Spee sería hundida en las Malvinas.

El SMS Karlsruhe, luego de evadir la persecución británica permanece varias horas en San Juan de Puerto Rico para abastecerse de carbón y se dirige al sur, a Curazao, luego de hacer una finta hacia el norte. En la isla neerlandesa permanece también por varias horas y se dirige, navegando al amparo de la costa venezolana, a una isla denominada “Maraca” (presumiblemente La Blanquilla o Los Testigos) donde permanece dos días reabasteciéndose de combustible. Luego de este reabastecimiento realizado por el vapor Patagonia se dirige al Atlántico meridional para emprender la guerra corsaria contra el tráfico mercante de la Entente. Si se tiene presente que estos movimientos ocurrieron en el período de espera que se dio Gómez para declarar la neutralidad del país frente a la guerra europea, es de suponer que se había considerado la posibilidad de recibir al menos a uno de estos buques si era interceptado por la fuerza naval inglesa. Al respecto, el Capitán de Navío T. Mariño Blanco ha expresado que esos abastecimientos se hicieron en la isla Los Testigos. Después de tres meses de una productiva actividad destructiva en donde echó a pique a dieciséis mercantes de la Entente, una explosión hizo que se hundiera el SMS Karlsruhe a 300 MN al este de Trinidad. 


Del periplo realizado por el SMS Karlsruhe se tienen dos momentos en función de la declaración de neutralidad hecha por Venezuela en el mes de octubre. El primero entre el 28JUL y el 01OCT y el segundo del 01OCT hasta más o menos el 30NOV. En el primero, la marina imperial se sirvió del puerto de la Guaira para transmitir comunicaciones a los cruceros alemanes con el fin de advertirles sobre la presencia de buques de la entente y para abastecer al SMS Karlsruhe (Ibíd.). Para estas actividades debieron haber participado oficiales navales venezolanos por la especificidad de lo marino y lo técnico en el quehacer marítimo. La operación secreta de aprovisionamiento mencionada nos indica que el servicio etappendienst operó de forma efectiva en Venezuela en los primeros meses de la guerra. El etappendienst fue el servicio secreto de aprovisionamiento de la kaiserliche marine creado en 1911 a partir del agenciamiento de la telegrafía sin hilo y las estaciones para el aprovisionamiento de carbón existentes a escala global. Su misión fundamental, además del abastecimiento, consistió en recabar toda la información posible sobre buques de guerra y mercantes extranjeros que tocasen en los puertos donde existían agentes de dicha organización. Estos agentes se encargarían en caso de guerra de abastecer desde los países neutrales a los buques de guerra alemanes que deberían actuar contra el tráfico mercante enemigo .

El segundo momento está relacionado con la declaración de neutralidad en el mes de octubre. Ello se debió quizás porque ya era muy poco el papel que podía desempeñar Venezuela en la guerra (a favor de Alemania) después de la estabilización en el frente occidental. Como se sabe, el SMS Karlsruhe se hundió por un accidente que provocó la voladura de uno de sus pañoles. Otro buque, el vapor Río Negro apareció en la escena del naufragio y rescata a los supervivientes. Unos regresan a Alemania y otros, al parecer, se integran a la sociedad venezolana. Mariño Blanco ha afirmado que el crucero alemán fue remolcado por el crucero venezolano Mariscal Sucre y hundido en Cariaco, pero suena más plausible creer que en un probable encuentro entre el Río Negro y el Mariscal Sucre se resolvió dejar en Tierra Firme a los supervivientes que desearon permanecer en territorio venezolano. El vapor Río Negro sería internado en Montevideo a finales de año y permanecería en esa condición hasta el final de la guerra. El crucero Mariscal Sucre , en se momento comandado por el Capitán de Corbeta Pedro Rivero, era el principal buque de la armada nacional. Este fue adquirido en Estados Unidos que a su vez se lo había despojado a España como botín de guerra después del combate naval de Cavite.

            La kaiserliche marine realizó operaciones contra el tráfico marítimo de la Entente con buques corsarios y con submarinos. Los submarinos, usados a gran escala, casi logran poner fin a la guerra en el año 1917. Pero este gran esfuerzo significó la entrada de EE.UU. inclinando la balanza a favor de los países que luchaban contra los imperios centrales. Además de este tipo de operaciones, las otras grandes acciones navales de la guerra (además de Malvinas y Coronel) fueron el desembarco de Gallipoli realizado por fuerzas franco-británicas y las batallas navales de Dogger Bank y Jutlandia. Sin embargo es conveniente destacar, que en el año 1918, unos marinos italianos con pocos recursos lograron hundir dos acorazados austrohúngaros (el Viribus Uniti y el Tzen Istvan) en puerto y este hecho espectacular constituiría la antesala del motín de la flota de guerra de ese país y de su desintegración como unidad político-administrativa. La importancia de esta acotación obedece a que en los años treinta del siglo pasado se pensó diseñar un sistema de defensa naval usando al respecto la experiencia italiana (Blanco, 2012) .

2.-       Guerra de Movimientos.

La Primera Guerra Mundial se inició, como ya se indicó, con el ataque austrohúngaro a Serbia después de cumplirse un ultimátum. Este ataque fue seguido por el ataque alemán a Francia, Bélgica y Luxemburgo dentro del marco del denominado “Plan Schlieffen” y con el ataque ruso a Alemania. Como la importancia de las operaciones militares estaba enmarcada dentro del antagonismo franco-alemán, Fuller ha señalado que el ataque a Francia no se puede analizar sin relacionarlo con lo que en ese momento estaba sucediendo de manera casi simultánea en el frente ruso debido a que el estado mayor general alemán dependía de un cálculo en la movilización de las fuerzas militares que se basó en el supuesto que la movilización rusa sería lenta y podrían derrotar rápidamente a Francia antes de que las fuerzas británicas pudieran apoyar efectivamente a los franco-belgas. Sí bien el avance en el frente franco-belga inicialmente fue rápido presagiando una pronta victoria, los rusos pudieron movilizarse más rápido de lo calculado y eso alarmó a los planificadores alemanes (1984:143-150) . Este hecho hizo que los conductores alemanes de la guerra retiraran fuerzas del frente francés para enviarlas al frente ruso.


Pero, a pesar del carácter sorpresivo del avance ruso, estos no aprovecharon la ventaja inicial generando las condiciones para que el mando alemán conducido por el general Ludendroff desarrollara un plan contra ofensivo. Ello sucedería eventualmente trayendo como consecuencia que los rusos fuesen derrotados de manera aplastante en la batalla de Tannenberg sin necesidad de utilizar los refuerzos que le fueron destinados. El mando militar ruso lograría, por poco tiempo estabilizar el frente de guerra y ello haría necesario la reposición de las pérdidas sufridas por las fuerzas alemanas en estas operaciones a fin de continuar el avance hacia oriente. Con este marco situacional, el joven venezolano, Carlos Meyer Baldó  fue destinado en noviembre de 1914 al arma de caballería que formaba parte del IX cuerpo de ejército del General A. von Mackensen . En esta designación el venezolano participaría en el año 1915 en las campañas militares de Memel, Tilsit y del golfo de Curlandia, por lo que probablemente sería testigo del primer y poco exitoso ataque con gas en la historia, realizado en la región de Bolimów (Marshall, 1971:157). Su unidad sería trasladada a Silesia a inicios del año 1916. Meyer Baldó recibiría reconocimientos por su destacado desempeño en combate (Balladares, 2005).

Por su parte, la retirada de fuerzas militares alemanas del frente franco-belga coincidió con la adopción de medidas de emergencia por parte del mando francés para evitar la caída de París, la entrada en operaciones del cuerpo expedicionario británico y la pérdida del empuje de la ofensiva alemana. Esta fue la puesta en escena inicial para que se desencadenara la batalla de Marne. La batalla de Marne se iniciaría como consecuencia de un desesperado esfuerzo francés para contener el avance alemán. Como se desarrolló en un amplio frente de avance donde los combates se realizaron en un gran sector, Fuller focalizó su atención en el flanco derecho debido a que la intensidad de los enfrentamientos alcanzó niveles tales que obligó a los franceses a utilizar taxis para enviar los únicos refuerzos disponibles (1985:257).

Para Fuller, la batalla de Marne se decidió cuando el centro alemán trató de realizar una maniobra de envolvimiento a partir del fracaso de un contraataque francés, pero podríamos afirmar que se decidió cuando los alemanes retiraron las fuerzas que le pudieron haber permitido alcanzar el objetivo deseado. Con esta maniobra de envolvimiento se generó una brecha que sería aprovechada por el cuerpo expedicionario británico obligando a las fuerzas alemanas a pasar a la defensiva. Con este hecho comenzó “una carrera hacia el canal de la mancha donde los antagonistas trataron de desbordarse mutuamente, no logrando ninguno de los dos ventaja alguna sobre el otro, hasta que finalmente llegaron al mar”. En cada movimiento, la defensa comenzó a mostrarse más fuerte que el atacante por lo que la ametralladora, la pala y el alambre de púas pasarían a ser los nuevos protagonistas de la guerra (1984:150). En este proceso de estabilización del frente, entrarían en combate dos venezolanos vistiendo el uniforme francés de la Legión Extranjera: Luis Camilo Ramírez , probablemente en el sector del frente ubicado en el eje Somme-Beauvais-Soissons y José Sánchez Carrero  en el sector del frente ubicado en el eje Reims-Verdún. Ambos venezolanos serían condecorados por méritos en combate y se convertirían en protagonistas de una guerra de desgaste cuya decisión final sería buscada, en primer lugar, en las fábricas y, en segundo lugar, en el estrangulamiento de los suministros industriales para sostener el esfuerzo de la guerra.


Con el estancamiento de la guerra en el frente franco-belga, los conductores de la guerra franco-ruso-británico y en especial Churchill plantearon la necesidad de expandir el teatro de operaciones de la guerra a los Balcanes y los Dardanelos una vez que los otomanos se declararon de lado de los imperios centrales. Con este marco, la acción contra Turquía se concibió como una demostración naval, pero la dinámica de acontecimientos hizo que la demostración naval terminara como una operación anfibia de gran alcance y de un alto costo. Con la entrada de Turquía en la guerra vieron acción otros dos venezolanos: Ismael Urdaneta y Rafael De Nogales Méndez.

La demostración naval comenzaría en el mes de febrero del año 1915 en Gallipoli, un sector del estrecho de los Dardanelos. En los primeros días hubo poca oposición de parte otomana. Este hecho hizo que se intentara ocupar las fortificaciones ubicadas en la costa, pero después de un éxito inicial las fuerzas británicas se toparon con una fuerte resistencia. Como consecuencia se comenzaron a enviar refuerzos convirtiendo la demostración naval en una operación anfibia de gran escala. Seis semanas después de estas acciones se realizó el desembarco de tropas inglesas, australianas y neozelandesas y de tropas coloniales francesas pertenecientes al Corps Expéditionnarie des Dardanelles (CEO) encontrando una fuerte resistencia por parte de los defensores que estaban completamente preparados. Las acciones franco-británicas emprendidas lograron establecer una débil cabeza de desembarco y los esfuerzos por ampliarla se toparon con una, cada vez, más fuerte resistencia. Hubo varios intentos por romper las defensas otomanas y todos fueron fallidos produciendo muchísimas bajas en ambos bandos (Fuller, 1984:298). 





El Primer Regimiento perteneciente a la Primera Brigada de la División 156° francesa participó desde el inicio de esas operaciones anfibias en Koum Kalé (D’Anduraín, 2010) . Esta unidad igualmente estuvo en otros cruentos enfrentamientos en Krithia y en el barranco de Kereves Dere. El venezolano Ismael Urdaneta, quien formó parte de ese cuerpo expedicionario como legionario, no sólo combatió en ese frente de combate, sino también sufrió serias heridas como consecuencia de los mismos (Solaeche, 2009). Luego de otros fracasos, el mando franco-británico decidió retirar sus fuerzas de los Dardanelos, de forma simultánea, un ejército alemán a las órdenes del general von Mackensen, ocupa Serbia logrando establecer contacto con las fuerzas turcas reforzándolas con armas y pertrechos. De Nogales Méndez no participó en la campaña de los Dardanelos. Una vez que prestó su juramento de servir a la bandera de la media luna fue destinado al Asia menor para sofocar una revuelta en la ciudad de Van. Luego de sofocar la rebelión en Van, dirigió la defensa de Kotur Dagh y Bash-Kale contra los rusos (De Nogales, 1974:143). 


Al lograr Turquía estabilizar sus frentes, se encontraron con que los británicos intentaban destrabar la situación estratégica en el sur e intentaron tomar Bagdad y el resto de Mesopotamia (Fuller, 1984:154). El resultado de este esfuerzo fue la batalla de Kut-al-Amarah, donde De Nogales tendría una participación destacada (De Nogales, 1974:152). La batalla de Kut-al-Amara fue un desastre militar inglés de una escala mucho menor a la sufrida en Gallipoli que completó la parálisis estratégica que ya padecían los británicos en el frente occidental como indicaremos más adelante (Dixon, 2001:122-140). En este teatro de operaciones también participó como observador por corto tiempo T.H. Lawrence, quién posteriormente se destacaría como uno de los líderes de la revuelta árabe. Bagdad lograría caer en manos británicas en el año 1917


En el canal de Suez, los británicos harían el último esfuerzo por destrabar la situación estratégica en un campo de operaciones fuera de Europa bajo el criterio de que la mejor manera de derrotar a Alemania era destruyendo a sus aliados (Fuller, 1984:155). Con este criterio, el mando ingles se propuso capturar Jerusalén y este esfuerzo se prolongó desde el año 1916 hasta el año 1918. La intención británica movilizó un importante contingente de fuerzas militares germano-turcas y De Nogales fue uno de los hombres que fue llamado a integrarse a este esfuerzo defensivo. En su viaje de Mesopotamia a Palestina sería testigo del sufrimiento de los armenios, una página oscura de la historia que sólo recién parece haberse aclarado con el reconocimiento turco del trato inhumano sufrido por ese pueblo. En Palestina participaría en la segunda batalla de Gaza (o batalla de Beersheva) en 1917, otro intento británico de romper el estancamiento estratégico en que se encontraban las operaciones militares (De Nogales, 1974:153-154). Este estancamiento sería roto posteriormente con la revuelta árabe, cuando T. H. Lawrence usó a los mismos beduinos que sirvieron a De Nogales en la campaña del Sinaí. De Nogales sería destacado a Estambul posteriormente y no presenciaría el colapso otomano en el cercano oriente en el año 1918.

3.-       Guerra de Posiciones

La guerra de posiciones en el frente occidental fue una etapa de la gran guerra caracterizada por el esfuerzo de los países combatientes por romper la parálisis estratégica que se produjo cuando los países beligerantes tuvieron que encarar una guerra de larga duración. En este período se intentó romper esta parálisis primero con acciones ofensivas limitadas como la ofensiva de Champagne y Artois. Posteriormente, cuando se vio que con el empleo masivo de la artillería en acciones de desgaste como Verdún, Somme y Passchendaele que era prácticamente imposible y sumamente costoso en vidas humanas, los bandos combatientes miraron al mar y al aire para tratar de obtener una decisión por alguna de esas vías hasta que en el año 1918 el colapso ruso comenzó a ser emulado por las sociedades de los países que se opusieron a la Entente Cordiale. Vamos a describir estos esfuerzos en concordancia con el papel que desempeñaron los venezolanos en el mismo.

La ofensiva de Champagne fue un esfuerzo franco-británico realizado en el año 1915 para romper el saliente alemán. En esta ofensiva, materializada en un conjunto de acciones parciales se evidenció, en primer lugar, la desproporción entre pérdidas humanas sufridas y logros alcanzados, y en segundo lugar, el empleo masivo y creciente de la artillería. En este contexto, Fuller de forma crítica expresó que “la táctica se redujo a un mero ataque de picas, virtualmente un ataque de proyectiles, el  ejercicio ocupó el lugar de la maniobra, el método sustituyó a la sorpresa y el bombardeo sustituyó al mando” (1984:156). Esto sería lo que aprendería José Sánchez Carrero como una nueva forma de hacer la guerra. De igual forma, el aprendizaje de esta forma de guerra llevaría a Luis Camilo Ramírez al hospital por sufrir heridas en combates (Balladares, 2012). Sánchez Carrero regresaría a Venezuela por un corto espacio de tiempo y eventualmente daría a conocer sus experiencias en combate. Con este marco referencial caracterizado por los reveses sufridos por la Entente en el año 1915 y que condicionó la vida de estos dos venezolanos, el mando franco-británico diseñó una nueva ofensiva para el año 1916, pero Alemania tomaría la iniciativa en Verdún para forzar a Francia a agotar todas sus reservas.

La escogencia de Verdún se debió a que el mando alemán observó, en primer lugar, que las defensas del sector se encontraban debilitadas, las comunicaciones francesas estaban restringidas por lo que les sería difícil enviar refuerzos y las fuerzas alemanas podían llevar rápidamente refuerzos al sector y, en segundo lugar, ese sector del frente impediría a los franceses a realizar una retirada voluntaria. La batalla se inició el 21FEB1916 y perdió su intensidad cuando los británicos lanzaron, el 01JUL la ofensiva del Somme para aliviar la presión que ejercían los alemanes sobre los franceses. La batalla de Verdún constituyó la acción militar más larga y la segunda más sangrienta de toda la guerra después de Somme. El eje central de esta batalla orbitó en torno al fuerte Douaumont que parcialmente lograría ser ocupado por el ejecito alemán. Esta batalla obligó al mando francés a emplear todos los hombres disponibles. Urdaneta y Ramírez fueron los venezolanos que estuvieron allí presentes.


El Somme fue una batalla de desgaste que se inició después de un bombardeo de ocho días sobre las líneas alemanas y del empleo masivo de la aviación como instrumento de apoyo a las operaciones terrestres. La batalla se prolongó hasta el 14NOV lográndose un avance de tan solo 11 kilómetros. Ramírez sería seriamente herido en esta batalla. En Verdún, por su parte, Urdaneta además de recibir heridas en combate tuvo que enfrentar otro mal que se hizo característico en ese período producido por permanecer largo tiempo en trincheras anegadas y a baja temperatura, en otras palabras, el mal de trincheras . El mal de trincheras que sufrió Urdaneta no fue tratado rápidamente y como solía ocurrir, en esos casos, se convirtió en una gangrena que le costaría parte del pie izquierdo (Soleache, 2009). A pesar de ello, el legionario venezolano se lograría recuperar y se reintegraría al Armée Expeditionnarie D’Orient y participaría, al parecer, en la campaña de Macedonia y posteriormente de Odessa. Sobre la participación en Macedonia no se tiene aún mayores datos, por lo que podemos afirmar aquí que éste ensayo es un proyecto que como el mismo documento indica es factible de ser desarrollado. De este frente de guerra se puede afirmar que luego de la toma de Bucarest por parte de fuerzas austro-búlgaro-alemanas se estabilizó la situación estratégica hasta que en el año 1918 una ofensiva mayormente franco-serbio-británica produjo una ruptura en el sur en momentos en que los alemanes estaban siendo obligados a replegarse en el frente occidental que logró la rendición del ejército búlgaro, el armisticio con los otomanos y la liberación de Albania y una parte de Grecia y del nuevo Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (Marshall, 1971:192).

En el año 1917 el mando franco-británico haría otro esfuerzo de ruptura de la situación estratégica en Flandes y Aisne que no sólo terminaría en fracaso a pesar del empleo de nuevos artefactos de guerra como el carro de combate, sino también provocaría el estallido de motines dentro del ejército francés. En este estado de cosas, el mando alemán trató de producir la ruptura, en primer lugar, intensificando la guerra submarina y, en segundo lugar, forzando la salida de Rusia de la guerra al ejecutar una serie de operaciones que amenazaron los principales centros políticos afectados por el fermento revolucionario. Sobre la intensificación de la guerra submarina es de mencionar que para el año 1914, la estrategia naval alemana consistía básicamente en: 1.-) perturbar el tráfico marítimo de la Entente con todos los medios que tenía desplegado ese país alrededor del mundo al inicio de la guerra mediante la guerra de corso, 2.-) interrumpir el tráfico marítimo de la Entente en sus aguas adyacentes con minas y submarinos y, 3.-) destruir la supremacía naval británica en el mar del norte siguiendo al efecto lo que se conocía como la estrategia del riesgo calculado. Sobre la guerra de corso a pesar de los éxitos obtenidos en el año 1914, para el año 1915, los buques alemanes había desaparecidos en todos los mares del mundo. La interrupción del tráfico marítimo en las aguas cercanas a los países de la Entente demostró su efectividad desde el mismo inicio de la guerra pero los medios empleados, es decir, el submarino no estaba disponible en cantidades significativas. Finalmente, la estrategia del riesgo calculado que consistía en atraer a parte de la flota británica para ser destruida de modo de crear las condiciones de posibilidad de forzar una batalla decisiva produjo dos encuentros navales importantes: Dogger Bank y Jutlandia : el primero resultó en un fracaso con la perdida de varios buques y el segundo a pesar del éxito táctico alemán, la flota de alta mar germana se enfrentó a toda la gran flota inglesa por lo que el cálculo de riesgo falló produciendo una parálisis estratégica que tendría graves consecuencias en el año 1918. Con este panorama, Alemania apostó por la guerra submarina. Esta guerra pasó a ser un asunto estadístico determinado por la relación buques hundidos y buques que podían navegar. Como Francia y el Reino Unido no podían reponer los buques hundidos el imperio alemán apostó por intensificar la guerra. La intensificación de la guerra submarina en enero de 1917 forzó la entrada de EE.UU. en la guerra, en abril, variando la ecuación estadística que puso la guerra definitivamente del  lado de la Entente.

Con conocimiento del efecto de esta variación de las circunstancias, el mando alemán se aprovechó del estallido de la revolución de marzo en Rusia (llamada revolución entusiasta) y facilita el retorno de Lenin a su país para lograr la salida de Rusia de la guerra. La incapacidad del nuevo gobierno de satisfacer las demandas de una población que ya no quería más guerra generó las condiciones para el estallido de la revolución de octubre (llamada revolución absoluta). En octubre de 1917 el  Congreso pan-ruso de los Soviets decretó el  fin de las hostilidades con los imperios centrales y la libre autodeterminación de los pueblos sometidos al zarismo. El nuevo gobierno ruso firmaría la paz con Alemania en diciembre de ese mismo año permitiendo a este último país destinar un importante contingente de tropas al frente occidental (Kinder y Hilgemann, 1988:143-145).  La guerra civil en ese país estallaría en los meses siguientes.

4.-       Los albores de la guerra aérea.

Luis Camilo Ramírez fue uno de los pioneros de la aviación venezolana, pero su desempeño en la guerra en Europa sólo se limitó, tal como apuntó Balladares, al vuelo como observador en la Escuadrilla BR104 en el año 1918. La observación y el reconocimiento fueron los primeros usos que tuvo la aviación al estallido de la guerra. Su efectividad la comprobaron, en primer lugar, los ingleses en Marne cuando lograron divisar a tiempo una maniobra de envolvimiento germana y determinar sus puntos débiles para realizar el contraataque y, en segundo lugar, los alemanes en Tannenberg al prevenir un ataque ruso. Esta efectividad obligaría a los ejércitos combatientes a tratar de evitar la observación mediante, en primer lugar, el derribo de los aviones y, en segundo lugar, a través del bombardeo táctico de las bases aéreas enemigas. Con ello se produjo el inicio formal de la guerra aérea a partir del año 1915.

El desarrollo de esta nueva arma motivaría a muchos combatientes a incorporarse en ella sobre todo después que en la batalla del Somme las fuerzas franco-británicas emplearan estos medios de forma masiva (Ibíd.: 147). Meyer Baldó fue uno de ellos. Luego de graduarse como piloto en 1917 sería destinado al frente occidental para realizar misiones de observación y de dirección de tiro artillero. Por su desempeño en combate fue elegido para formar parte en la famosa Jasta N°11 del Capitán Manfred von Richthofen (el Barón Rojo), ejecutando inmediatamente después misiones para lograr la superioridad aérea táctica en el campo de batalla de Ypres en 1917, la segunda batalla de Marne en 1918, Flandes y, en general, para ayudar a contener la ofensiva de la Entente en las postrimerías de la guerra. Por todas estas acciones que significaron el derribo de aeronaves y dirigibles de la Entente, fue declarado As de caza de Alemania . Aquí es conveniente destacar que así como la aviación surgió como un medio de observación y de superioridad aérea, su antecesor, el dirigible cumplió misiones de observación y de bombardeo. Este último tipo de tareas, es decir, el bombardeo, lo ejecutarían al final aeronaves diseñadas para ello por lo que, al final de la guerra el arma aérea estaría conformada por la observación, la superioridad aérea (caza) y el bombardeo.


El bombardeo sería ejecutado en la guerra principalmente por Alemania y el Reino Unido. Alemania lo realizaría primeramente con dirigibles (Zeppelins) contra ciudades británicas con el fin de desmoralizar a la población y al final de la guerra con aeronaves acondicionadas para ello. El Reino Unido, desde el principio utilizaría aeronaves para bombardear las bases de los Zeppelins y contra ciudades alemanas. Posteriormente serían dirigidos contra centros industriales. Este tipo de acciones le dio a la aviación, en sus orígenes, un carácter estratégico. Este modo de hacer la guerra permitiría posteriormente a G. Douhet pensar la guerra mediante la realización de bombardeos estratégicos contra los centros políticos, industriales y de comunicaciones a fin de lograr una decisión militar de la manera más rápida posible. Como se sabe, el bombardeo estratégico no logró en la Segunda Guerra Mundial el efecto deseado, pero este modo de acción, junto con el empleo de los gases tóxicos y asfixiantes inauguraron un modo de hacer la guerra que hoy día, junto con otras acciones sorpresivas ha sido denominado terrorismo, entendido este como un modo de suprimir el ambiente de vida para obtener resultados militares. En este sentido, podemos afirmar que Meyer Baldó fue un testigo y un protagonista de las nuevas formas de hacer la guerra.

Al finalizar la guerra este venezolano ejecutaría, como nos ha indicado Balladares (2005) misiones de defensa y vigilancia en Hamburgo luego del estallido de la revolución espartaquista que se produciría luego que la marinería de la flota de Alta Mar alemana se negara a combatir para romper el bloqueo británico y ayudar así a estabilizar el frente occidental luego de la fracasada ofensiva de marzo y de la contraofensiva anglo-franco-estadounidense.

5.-       La mundialización y trasmutación de la guerra

Muchos autores han sostenido que es muy difícil encontrar la causa fundamental del estallido de la I GM puesto que el asesinato del archiduque Francisco Fernando por sí solo no lo explica debido a que este acto fue realizado, al parecer, por un grupo nacionalista serbio que actuó por propia iniciativa. Por ello se ha estimado que la guerra se desencadenó como consecuencia de la voluntad de muchos dirigentes políticos de alcanzar objetivos políticos por medios militares y por la combinación de una serie de percepciones y cálculos erróneos fundados en la creencia de que la guerra sería de corta duración . Todos los contrincantes se percataron de ese error y lo que visualizaron en el horizonte fue una guerra de desgaste de larga duración. La maniobra marítima a partir de la aplicación de una guerra submarina sin restricciones, fue la que estuvo cerca de alcanzar el éxito, sobre todo después del bloqueo naval decretado por la Entente y en especial, el Reino Unido.

Estados Unidos entró en guerra luego de que ocurrieran serios incidentes marítimos con Alemania, siendo el principal el hundimiento del Lusitania, pero las causas reales de la entrada en la guerra fueron económicas y políticas. Desde el punto de vista económico, el auge de las exportaciones de ese país produjo una alta inflación con el agravante que, con la guerra submarina desencadenada por Alemania, habían quedado en los puertos estadunidenses una gran cantidad de productos destinados principalmente al Reino Unido, Francia e Italia. Esta congestión económica había alcanzado, de manera considerable, los centros de producción para el año 1917 amenazando con ello producir una parálisis económica de dimensiones catastróficas para ese país. El otro problema estaba relacionado con la política de créditos internacionales. Como estos créditos se concedían unilateralmente a los países de la Entente, estaban expuestos a graves objeciones por la vinculación que se creaba entre acreedores y deudores violando con ello el principio de neutralidad que se había auto-impuesto al inicio de la guerra. Esta vinculación ayudó a empujar a EE.UU., al lado de la Entente. La otra causa de naturaleza política estuvo relacionada, al parecer, con los intentos alemanes para convencer a los dirigentes políticos mexicanos de entrar en la guerra a favor de las potencias centrales si EE.UU., lo hacía contra Alemania (Farage/Blanco, 2011). La entrada en guerra de EE.UU. significó, entre otras cosas, el fracaso de la guerra submarina alemana puesto que el tonelaje de buques mercantes destinados al abastecimiento del Reino Unido había aumentado de forma considerable en relación con las pérdidas que se estaban produciendo.

Para el resto de América la actitud frente a la guerra fue muy diferente. Brasil entró en guerra casi al final de las hostilidades luego que varios de sus buques mercantes fuesen torpedeados por submarinos alemanes. Las acciones de guerra brasileñas se limitaron al envío de una escuadra que debió cubrir un área de vigilancia ubicada entre Gibraltar y Dakar. Esta fuerza naval fue diezmada por una epidemia de gripe española cuyo efecto se sintieron también en el continente. México, Venezuela, Colombia, Argentina, Chile y Paraguay se declararon neutrales a pesar de las presiones estadounidenses para lograr un cambio a su favor. En el caso venezolano, el inicio de la explotación petrolera a gran escala y la necesidad de alimentar la máquina de guerra de la Entente, significó el desarrollo de una industria que cambiaría radicalmente el modo de vida de los venezolanos. Al principio se beneficiaron empresas estadounidenses, británicas y del Reino de los Países Bajos. Este hecho aceleró la inserción de Venezuela a la economía mundial y consecuentemente, la involucraría en los conflictos bélicos mundiales en el futuro por venir. Desde el punto de vista político Juan Vicente Gómez, con las concesiones petroleras otorgadas a empresas extranjeras, frustró las presiones estadounidenses para que nuestro país rompiera con Alemania y saliera de la neutralidad.

La entrada en guerra de EE.UU, forzó al mando alemán a producir el fin de la guerra en su frente de este. El estallido de la revolución en Rusia facilitó esa tarea, por lo que el problema germano fue apurar la decisión de las nuevas autoridades rusas. Rusia fue un Estado donde la estructura de la sociedad y el menor desarrollo económico e industrial le dificultaban el emprendimiento de aventuras militares en concordancia con los parámetros de la era industrial que condicionaron la naturaleza de la I Guerra Mundial. La revolución de octubre desencadenó una cruenta guerra civil en Rusia para revertir el proceso iniciado en San Petersburgo. Esta guerra contó con una fuerte injerencia extranjera (estadounidenses, japoneses, alemanes, ingleses y franceses participaron de alguna u otra forma en esa guerra), no obstante, el agotamiento sufrido en la guerra por las potencias intervencionistas y las divisiones internas en las filas de las fuerzas anti-revolucionarias fueron algunos de los factores que permitieron que Lenin y sus seguidores lograran mantenerse en el poder. En lo que nos concierne, Francia, interesada en mantener al zarismo envió a parte de la Armeé Expeditionaire d’Orient a Odessa, un mes después del Armisticio de finales de 1918 a fin de apoyar a los rusos blancos al inicio del estallido de la guerra civil en ese país. Como nos ha señalado Las vivencias de Urdaneta en ese escenario, recogidas en la obra Una Noche en Odessa  son un testimonio significativo de esa crisis política que hizo que la guerra comenzase a ser pensada mayormente bajo una lógica revolucionaria pero a escala mundial. La presencia francesa finalizaría al fracasar la ofensiva de los rusos blancos contra Moscú y por el motín de la escuadra destinada a apoyar a las fuerzas militares que estaban operando en tierra.  

Para Rusia, el triunfo de la revolución significó el fin del imperio y la aparición de nuevos Estados. Una vez derrotado este país euroasiático, el esfuerzo alemán se orientó hacia el oeste a fin de ejecutar un golpe lo suficientemente fuerte para producir una decisión política favorable antes que las fuerzas estadounidenses hicieran cambiar el equilibrio de la guerra a favor de la Entente en Europa occidental. Al efecto, el mando alemán desencadenó una importante ofensiva (conocida como la ofensiva de marzo) contra el sector inglés. Esta ofensiva, a pesar de sus éxitos iniciales fue contenida después de mes y medio de operaciones, por lo que el mando alemán reorientó su línea de ataque al punto de unión entre las tropas británicas y francesas. Esta detención generó las condiciones para la entrada en acción a las fuerzas militares estadounidenses de forma masiva conducidas por el general J. Pershing  conocido por haber participado en la intervención punitiva a México en el año 1916 para capturar a Pancho Villa. Luego de otras acciones ofensivas alemanas que culminaron en fracaso a mediados de julio de 1918 comenzó la contraofensiva de la Entente que significó el inicio de la retirada general alemana en el frente occidental  (Marshall, 1971:400-421).


Luego del importante avance franco-anglo-estadounidense, el mando de la Entente orientó el esfuerzo de guerra al eje Meuse-Argonne. Aquí se desarrolló un importante conjunto de acciones ofensivas en el mes de septiembre que no lograron los resultados esperados pudiendo los alemanes estabilizar el frente en ese sector a finales del mes de septiembre (Ibíd.:426-431). José Sánchez Carrero cayó muerte en esas operaciones. Según Balladares (2012), sería sepultado con honores militares por parte del gobierno venezolano. Dos meses después se concretaría un armisticio, una vez que el alto mando alemán se convenció de que el flujo ininterrumpido de refuerzos estadounidenses no iba a poder ser contenido por las fuerzas militares y navales germánicas.

Si hay alguna manera de explicar cuáles fueron las causas del fin de la I GM, sólo estas pueden ser atribuidas, después de varios años de guerra, al agotamiento. Este se manifestó primero en Rusia, debido, en primer lugar, a sus fracasos militares, y en segundo lugar, por el descontento popular que se materializó en una serie de revueltas que condujeron a la revolución y la guerra civil. Rusia capituló ante Alemania, Austria-Hungría y Turquía. El desmoronamiento de las potencias centrales provino esencialmente por hambre y por la entrada en guerra de EE.UU. Los norteamericanos proveyeron material de guerra de todo orden a Francia, Italia y el Reino Unido antes de su entrada de la guerra y, luego, al hacer acto de presencia en el frente occidental, le dio, con sangre nueva, un nuevo empuje al esfuerzo bélico de la Entente evitando con ello el desmoronamiento. El agotamiento para los imperios austrohúngaro y otomano se evidenció en el primer caso en el fracaso de la ofensiva del Piave y posteriormente, en la derrota en Vitorio Veneto y la consecuencia inmediata de ello fue la desintegración del imperio de los Habsburgo, el surgimiento de nuevos Estados y la caída de la misma monarquía. Para el segundo, se evidenció en la derrota en Gaza y la pérdida de Palestina. Para el momento del derrumbamiento otomano, el venezolano De Nogales formaba parte de la casa militar de los últimos Sultanes otomanos con el grado de General de División.

Para Francia y el Reino Unido, la guerra los dejó con una inmensa deuda externa producto de las adquisiciones de material realizada a EE.UU. Esta deuda la pretendieron pagar primero adquiriendo territorios del extinto imperio otomano y alemán, y posteriormente con la imposición de reparaciones a los países derrotados por los daños ocasionados durante la guerra. El Tratado de Paz de Versalles puso fin a la guerra entre Estados, pero no acabó con el estado de guerra, al contrario, aumentó la inseguridad a nivel interestatal e intraestatal. El estado de guerra se mantuvo y se incrementó con la aplicación de otras medidas como la coerción económica y financiera que a su vez facilitaron el desarrollo de un nuevo conflicto de naturaleza social capaz de destruir un orden político mediante la acción revolucionaria como ocurrió en Rusia, con lo cual, para el año 1919 existió un equilibrio inestable que se intentó corregir con la creación de la Sociedad de las Naciones, pero su principal promotor en Versalles, el presidente de los Estados Unidos, no logró que su país formase parte de esa organización política. En este contexto, casi todos los países iberoamericanos, en un ambiente de relativa prosperidad, fueron miembros fundadores de la Sociedad de las Naciones y su propósito original fue establecer un mecanismo de contrapeso a las intenciones hegemónicas de EE.UU. en el continente.

Junto con la Paz de Versalles, la consolidación del comunismo en la Unión Soviética y el fascismo en Italia pasaron a ser expresiones de la debilidad del Estado. El comunismo, que fue un movimiento que surgió para acabar con el Estado, siguió en la Unión Soviética un camino contrario a sus ideales originales y en consecuencia pasó a padecer de una manera similar los mismos problemas que estaban sufriendo Italia y Alemania en cuanto a la relación sociedad, mercado y Estado que trajo como consecuencia su colapso cincuenta años después de la caída del fascismo y nacionalsocialismo. Ante este estado de cosas podemos afirmar que si hubo un país que realmente salió victorioso en la guerra fue EE.UU. No obstante, su productividad industrial creció de tal manera que el problema para ellos fue retornar a una economía de paz sin llegar a una recesión económica y lograr que sus deudores cumplieran con sus pagos para mantener activo su ciclo económico.

En conclusión, Europa había quedado agotada por la guerra, pero más que eso empezó a atravesar una crisis moral debido a que comenzaron a dudar de los principios que rigieron sus formas de vida política y moral prevalecientes hasta el año 1914. Estas dudas se evidenciaron en el hecho que los principios del liberalismo habían quedado debilitados por el estado de excepción que significó la guerra en sí y por el riesgo de que se desencadenara otra de igual intensidad. Este debilitamiento daría paso al cesarismo, según Spengler, es decir, a la disposición de la población para someterse a los dictámenes de un jefe en perjuicio de sus libertades individuales. De ahí surgiría el fascismo, el nacionalsocialismo y el sovietismo, si se puede usar esa expresión.

6.-       Reflexión final.

El principal efecto de la guerra mundial en Venezuela fue la consolidación de la explotación petrolera. Los beneficios en el país tardarían en observarse en las décadas siguientes. Desde el punto de vista militar, las nacientes fuerzas armadas venezolanas conservaron el espíritu prusiano, pero gracias a las experiencias de guerra narradas por los héroes venezolanos, en cierta forma se recuperó algo del estilo francés que existió en los militares nativos de antes de la revolución Restauradora. En cuanto a las enseñanzas se refiere es conveniente afirmar que desde la perspectiva terrestre, el tipo de guerra que se realizó en Europa característico de la era industrial era inaplicable a la realidad y las necesidades venezolanas. En los enfrentamientos armados ocurridos en el país que se produjeron entre 1919 y 1929, los combatientes venezolanos no perdieron la movilidad. De igual forma, en relación con la guerra aérea, los venezolanos llegarían a conocer las potencialidades de las nuevas armas como la aviación militar en el caso de la invasión del Falke. Desde el punto de vista naval, la misma acción del Falke, así como la exitosa campaña colombiana en el cuadrilátero de Leticia obligó a la dirigencia gomecista a pensar en modernizar a las fuerzas armadas, pero habría que esperar a la guerra europea del treinta y nueve para que esas necesidades se tomaran en serio . 

Otro aspecto que es importante destacar es la connotación política de la experiencia adquirida por estos venezolanos en los frentes de guerra europeos y asiáticos. Como ya hemos indicado, la guerra terminó por la crisis política interna sufrida por los imperios centrales y Rusia. Con este criterio podemos considerar que: De Nogales Méndez vivió la revuelta armenia y si se quiere la revuelta árabe y además presenció los últimos días del imperio Otomano, Meyer Baldó vivió la revolución espartaquista en Alemania y Urdaneta vivió la revolución rusa y la agitación francesa. De igual forma, Balladares ha sugerido que Ramírez y Sánchez, y podemos agregar al mismo Urdaneta, podrían haber vivido los actos de confraternización ocurridos en el frente occidental y eventualmente los motines ocurridos en el ejército francés en el año 1917 luego de los fracasos en Aisne y Flandes, pero, a este respecto creemos que dada la rigidez disciplinaria de la Legión Extranjera es poco probable que pudieran haber participado en este tipo de situaciones por su carácter de extranjeros. No obstante, creemos que si es probable que hayan conocido de esas situaciones. De acuerdo con esta acotación, podríamos entender el destino final seguido por estos personajes si lo contrastamos con la relación política que mantuvieron con el régimen de Gómez. De los cinco personajes sólo dos regresaron a Venezuela en la era gomecista: Urdaneta y Meyer. Quizás Meyer pudo transmitir sus experiencias a la organización militar gracias a la probable afinidad o indiferencia política con el régimen. En el caso de Urdaneta, a pesar de las consideraciones recibidas, era un hombre que los traumas de guerra lo habían colocado en otra dimensión. Ramírez se había distanciado del gomecismo. Su causa pudo haber estado relacionada con el hecho que al estallido de la guerra decidió por su propia cuenta apoyar una causa sin el consentimiento de las autoridades venezolanas. Con respecto a De Nogales, podemos afirmar que su antigomecismo y su contacto con movimientos revolucionarios y nacionalistas despertarían una desconfianza tal que le impediría disfrutar los últimos días de su vida en el país.


Para finalizar, podemos afirmar que además de las acciones conocidas que realizó Sánchez Carrero gracias a su breve estadía en Venezuela durante la guerra, los venezolanos conocerían las acciones emprendidas por Luis Camilo Ramírez y por Ismael Urdaneta. A Sánchez Carrero, se le realizaron funerales de Estado en el año 1919. Ramírez murió asesinado en Marruecos en el año 1933. Con respecto a Urdaneta, su final fue trágico. Si bien, como señala Soleache (2009), fue aclamado como héroe de guerra, este venezolano estaba minusválido y, además, padecía un vacío en el alma causado no sólo por los horrores sufrido y presenciado y por el abandono de su familia. Quizás, también se puede agregar a estos padecimientos la incapacidad de comprender los cambios sociales que produjeron el cambio de rumbo de la guerra y la nueva dimensión que había adquirido esta desde el punto de vista político. El 29SEP1928, en Maracaibo, se disparó un tiro en el corazón dejando una carta de despedida que finalizaba con estas palabras: “hermano, zozobró el navío. Ponme un ramo de rosas a la cabeza de mi lecho y un cirio a mis pies. Que no sea un velorio seco” .

Sobre Meyer Baldó, sus hazañas se conocerían más tarde pudiendo formar parte de la naciente fuerza aérea venezolana. Murió en un accidente de aviación en el año 1933. Para sus funerales asistió una representación alemana de su recordado Circulo Volante. En relación con De Nogales, una tarde de los años ochenta estuve en una tertulia con el Dr. José Giacopini Zarraga y me dijo que él había sido el primer venezolano en conocer el cercano oriente. Yo de forma pícara le dije que, en todo caso sería el segundo porque Rafael De Nogales había combatido en esos parajes. Después de reírse me dijo que llegó a conocerlo. Estuvo en su casa en el año 1936. Había regresado con todos los exilados después de la muerte de Gómez. En casa de los Giacopini, De Nogales conversó con Francisco (Pancho) Alcántara, veterano de la batalla de la Victoria y de la expedición del Falke. No supo de qué hablaron. Lo que se sabía era que este venezolano era muy temido e inconveniente y por lo tanto tuvo que aceptar el cargo de cónsul en Panamá. Se sabría de su muerte porque descubrieron su ataúd en la aduana de la Guaira cuando la humanidad se estaba preparando para guerra que los venezolanos vivirían a tres millas náuticas de nuestras costas.

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