domingo, 1 de abril de 2018

BENEDICTUS DE SPINOZA COMO ‘PERSONAJE CONCEPTUAL’ EN EL PENSAMIENTO DE HARDT Y NEGRI Claves exegéticas para la comprensión de la propuesta política de ambos autores




RESUMEN
El propósito del presente ensayo es valorar la consistencia del uso de Spinoza y su pensamiento como personaje conceptual en las obras de Michael Hardt y Antonio Negri, Imperio, Multitud, Commonwealth y Declaration, para proponer la instauración de una democracia constituyentista de talante spinozista a escala global. Con esta finalidad, que se fundamenta en el pensamiento de Deleuze y Guattari, vamos, en primer lugar, a examinar a Spinoza como personaje conceptual en las obras de Hardt y Negri, en segundo lugar, analizar cómo operaron los trazos diagramáticos e intensivos, a partir del pensamiento spinoziano para crear las condiciones de posibilidad de construir la democracia y, en tercer lugar, evaluar el alcance de la concepto de democracia de la multitud hardtnegriana. Como resultado de este examen concluimos que proponer la instauración de una democracia constituyentista de alcance global de talante spinoziano ha sido una osada acción que ha generado un importante debate a escala global, pero los autores no han podido minimizar la tensión existente entre los conceptos de seguridad y libertad presentes en el autor neerlandés. A pesar del esfuerzo reinterpretativo esta tensión se mantiene en los autores estudiados corriendo, su propuesta, el grave riesgo de ser totalitaria.

Palabras claves: Personajes Conceptuales, Spinoza, Democracia, Hardt y Negri
Introducción
Benedictus de Spinoza fue uno de los personajes conceptuales centrales en el pensamiento de Michael Hardt y Antonio Negri (HyN) desde el mismo momento que sus obras (Imperio, Multitud, Commonwealth y Declaration[1]) se fundamentan en el pensamiento del filósofo neerlandés con un norte que va dirigido a la proposición de la instauración de una democracia absoluta de alcance global de inspiración spinozista, con la finalidad de evitar la apropiación de la capacidad productiva de cada ser en su singularidad por una nueva entidad política en gestación que denominan Imperio (M, 226). El Imperio es entendido por HyN como una red de poderes globales o como señala Del Bufalo, de forma más explícita, como “Imperio absoluto de las leyes del libre mercado” (2010:106). Esta apropiación la consideran HyN como una agresión a la cual hay que responder de forma conveniente y por ello se apoyan en el concepto spinoziano de ‘Multitud’ que entienden como un conjunto de singularidades que operan en común capaces de producir “nuevas formas de subjetividad libre” en función de un propósito específico orientado al gobierno de toda la sociedad en su conjunto (I, 176 y M, 225)[2].
Esta inspiración spinoziana que les ha permitido a ambos autores desarrollar su propuesta política permite examinarla en tanto que concepto siguiendo al efecto el pensamiento de Gilles Deleuze y Felix Guattari, es decir, como ‘personaje conceptual’.
El concepto de ‘personaje conceptual’ (Personnages Conceptuels) fue desarrollado por Deleuze y Guattari (DyG) en su obra Qu’est-ce que la Philosophie? Un ‘personaje conceptual’ es aquel que posee unos ‘trazos personalísticos’ que opera los movimientos que describen el ‘plano de inmanencia’ en una obra y contribuye a la creación de sus conceptos. En este sentido, los ‘personajes conceptuales’ son pensadores cuyos ‘trazos personalísticos’ se juntan estrechamente a los ‘trazos diagramáticos’ del pensamiento y a los ‘trazos intensivos’ de los conceptos (1991/2005:66), es decir, juegan un papel intermedio entre los conceptos y dicho plano de inmanencia que permite la solución de un problema determinado mediante la construcción de un nuevo concepto. Un ‘plano de inmanencia’, en este sentido, es aquel donde se erigen los conceptos. Este plano, según ambos autores, consta de ‘trazos diagramáticos’ que actúan como direcciones absolutas de naturaleza fractal que denominan intuición y son los que posibilitan la creación de conceptos.
Los ‘trazos personalísticos’ tienen con la época y el medio histórico en que aparecen, relaciones que sólo pueden ser evaluadas de manera psicosocial y se manifiestan en,
“… les mouvements physiques et mentaux des types psycho-sociaux, leurs symptoms pathologiques, leurs attitudes relationnelles, leurs modes existentiels, leurs status juridiques, deviennent susceptibles d’une determination purement pensante et pensée qui les arreche aux états de choses historiques d’une société comme au vécu des individus, pour en faire des traits de personnages conceptuels, ou des événements de la pensée sur le plan qu’elle se trace ou sous les concepts qu’elle crée” (Ibíd.:68).

Es conveniente señalar que estos autores franceses consideran como sinónimas las palabras modos, estatus y trazos y además, dentro de los trazos enunciados previamente, agregan también los ‘trazos dinámicos’.  Los ‘trazos afectivos’ refieren al modo como las emociones permiten pensar y/o tomar pensamientos que ayudan a formar conceptos. Por “trazos relacionales” entienden la pretensión o rivalidad con que se disputa un concepto haciendo que los personajes proliferen y bifurquen, choquen o se sustituyan. Los ‘trazos dinámicos’, según los pensadores franceses, son aquellos que evidencian en un personaje la capacidad de deslizarse en el pensamiento permitiéndole producir nuevas materias del Ser. Los ‘trazos jurídicos’, en este orden de ideas, son aquellos que se manifiestan en la medida en que el pensamiento no cesa de exigir lo que le cabe de derecho y de enfrentar los criterios de justicia de acuerdo con fundamentos puramente inmanentes de su existencia. Por ‘trazos existenciales’ entienden la posibilidad de inventar modos de existencia a partir de un ‘plano de inmanencia’ que permite desarrollar la potencia de los personajes conceptuales (Ibíd.:68-73). 
Teniendo presente la conceptualización realizada por DyG, nos hemos establecido como objetivo de este ensayo determinar el alcance de la presencia de Benedictus de Spinoza en las obras de HyN como medio para determinar la consistencia de su propuesta política de establecer una democracia de talante spinozista de alcance global. Para ello vamos, en primer lugar, a examinar a Spinoza como personaje conceptual en las obras de HyN, en segundo lugar, analizar cómo operaron los trazos diagramáticos e intensivos, a partir del pensamiento spinoziano, para crear las condiciones de posibilidad de construir la democracia en sentido spinoziano y, en tercer lugar, evaluar el alcance de la concepto de democracia de la Multitud hardtnegriana.
1.      Benedictus de Spinoza como ‘personaje conceptual’.
Como hemos señalado ya, los trazos personalísticos, contienen a su vez trazos afectivos, relacionales, dinámicos, jurídicos y existenciales. Veamos cómo se presentan los trazos spinozisticos en el pensamiento hardtnegriano como modo de determinar las claves que permitan descifrar el alcance de su propuesta política. Para ello hay que tener presente que ambos autores enmarcaron su propuesta dentro de un contexto que consideran de guerra civil global que estiman es similar a la guerra civil alemana que asoló el Sacro Imperio Romano Germánico e involucró a casi todos los países europeos e incluso algunos asiáticos en buena parte del siglo XVII, es decir, la Guerra de los Treinta Años (GdlXXXa) (Blanco, 2016). En este sentido, si bien la participación de los Países Bajos fue indirecta en esa guerra debido a que los neerlandeses estaban luchando por su independencia, no obstante, se pueden destacar tres aspectos afectivos que nos sirven a nuestro propósito: la propia vida de Spinoza, la conexión Spinoza-Negri y la experiencia de Masaniello y el levantamiento napolitano contra España como elemento que permite relacionar hechos históricos con pensamiento político.
En relación con el primer aspecto, Spinoza, como se sabe, fue un hombre que sus circunstancias lo hicieron vivir al margen de la sociedad. Me interesa destacar su cercanía con los hermanos De Witt porque su trágico final marcó la elaboración de su Tratado Político. En esta obra estableció la necesidad de considerar a los hombres tal cual y como son siguiendo la estela dejada por Machiavelli después de que los hermanos De Witt fueran asesinados de forma bárbara por una Multitud y con ello terminase un periodo de tolerancia republicana en un contexto de guerra contra Francia e Inglaterra. En el Tratado Político se produce un importante cambio en el pensamiento político de Spinoza, como indicó Astorga (1994), en el sentido que deja de ser un republicano contractualista y sugiere una especie de republicanismo basado en el equilibrio de las pasiones que va a ser usado por Negri y posteriormente por HyN para hacer su propuesta política.
Con respecto al segundo aspecto me interesa mencionar, por una parte, la presencia y la reinterpretación del pensamiento de Spinoza por Antonio Negri en l’anomalia selvaggia y el Spinoza sovversivo, como plataforma para el desarrollo de su propuesta política y, por la otra, su fuerte presencia en las obras de HyN. En el prefacio de l’anomalia define a Spinoza como una anomalía y agrega
“Se Spinoza, ateo e maledetto, non finisce le sue giornate in galera o sul rogo, a differenza di altri innovatori rivoluzionari fra il Cinquecento e il Seicento, ciò è solo indicativo del fatto che la sua metafísica rappresenta la polarità effettiva di un rapporto di forza antagonistico, già consolidato: nell’Olanda del Seicento lo sviluppo dei rapporti di produzione e delle forze produttive conosce la tendenza di un avvenire di antagonismo” (2006:30).

Como se sabe, Negri, a diferencia del neerlandés, si tuvo que vivir en galera por causas políticas. Por ello él señaló que l’anomalia fue pensada y escrita en la cárcel e interrumpida en muchos momentos por una quotidianità della galera signada por un ritmo marcado por las trasferencias y el juicio seguido en su contra. Aun así siempre esperó que “la solitudine di [quella] maledetta cella fosse estata tanto feconda quanto la spinoziana solitudine del laboratorio ottico” (Ibíd.). En el Spinoza sovversivo señaló que ser spinozista era una condición y destaca cinco aspectos que explican su actualidad. Estas sucintamente son: (1) el mundo es un absoluto que se muestra signado de una “singolarità irriducibile, una singularità collettiva [y] L’etica è la chiave che apre il nostro camino…”; (2) el mundo es para Spinoza una necesidad absoluta, una “precenza della necessità” que entiende como libertad; (3) la imaginación productiva es una potencia ética que Spinoza describe como una facultad “che presiede alla costruzione e allo sviluppo della libertà – che sostiene la storia della liberazione”, por ello “non sono delle parole, sono degli enti, delle realtà ontologiche che sviluppano l’imaginazione produttiva” por lo que el tiempo lo reinterpreta como liberación y su fundamento es la Ética; (4) el concepto de amor y de cuerpo que lo observa como un gran acto sensible y una expresión de la multiplicidad donde l’immaginazione è il canale attraverso il quale gli esseri si associano in un nuovo essere…” en una existencia que considera es colectiva; finalmente (5) señala la heroicidad de su filosofía basada en el buen sentido, “un eroismo… che non si svolge certo in fanatismo richiede bensì di essere forza lucida e semplice di chiarificazione… non nuota nelle acque tormentate del devenire, afferma bensì una specie di diritto naturale rivoluzionato” (2006:288-295). Con este fundamento es que explica la anti-modernidad de Spinoza y se apoya en el TP para establecer su concepto de democracia y lo que considera el retorno del comunismo.
Consecuentemente, l’Anomalia y el Spinoza sovversivo fueron usadas por Negri para innovar al reinterpretar, a la luz del presente, el pensamiento del autor neerlandés y ello le permitirá posteriormente a HyN desarrollar una propuesta política a partir de esta reinterpretación que va a ser visible de forma consistente en Imperio, para describir la realidad y su tendencia en el futuro que ya nos está alcanzando (I, 73-74), Multitud para describir cómo se está instrumentando está realidad y qué se está haciendo para combatirla (M, 58 y 375), Commonwealth para indicar cómo debe ser esta democracia a partir de su interpretación del pensamiento spinoziano como principio constituyente (C, 236) y Declaration para operacionalizar la acción política. De igual forma usan todas estas obras para sustentar la reinterpretación de los conceptos de ‘inmanencia’ (I, 80-81), ‘potencia’, ‘Multitud’ (I, 84-85; M, 225, C, 43), ‘indignación’ (C, 236), resistencia y rebelión (C, 75, 356) y ‘democracia’ (M, 327, 357, C, 279), como veremos más adelante.
Con respecto al tercer aspecto, hay otras dos indicaciones que nos señalan la existencia de trazos afectivos: la realizada por Tatián que conecto al líder del levantamiento napolitano, Tommaso Aniello d’Amalfi, Masaniello, con Spinoza (2012:62) y, la realizada por Deleuze quien en el prefacio de la edición italiana de L’Anomalia Selvaggia ha conectado la relación Spinoza-Masaniello con el propio Negri (2006:08). El levantamiento napolitano (y Siciliano) contra España se produjo en el año 1647 causado por el gran peso que la guerra le había endosado al dominio desde el punto de vista impositivo. Masaniello un pescador que llegaría a ser el capitán general de la revuelta moriría a los pocos días de iniciada la misma, pero la rebelión que condujo, en sus inicios, tomó un carácter republicano, a posteriori, que sería sofocada por la falta de apoyo externo y pasaría a ser parte del imaginario spinoziano materializado en un autorretrato[3].
Por otra parte, desde la perspectiva relacional hay una semejanza que permite conectar la visión de una realidad específica representada por la vivencia de un Spinoza que vivió la fase final de la guerra alemana hasta el orden instaurado en el Tratado de Paz de Westfalia teniendo como imagen romántica al citado Masaniello en el sentido que HyN buscaron mostrar mediante esta conexión cómo se podría superar ese orden que se instauraría en Europa firmemente en la segunda mitad del siglo XVII en el presente. Este relacionamiento que indica de suyo la oposición que intentaron marcar en relación con el orden estatal westfaliano indica los trazos jurídicos que justifican y teorizan sobre el Estado desde una perspectiva hobbesiana y, consecuentemente, jerarquizada y trascendente. Los ‘modos existenciales’ se evidencian en el hecho que observan en Spinoza la producción y declaración de nuevas formas de existencia a partir de una materialidad fundada en el cuerpo para crear las condiciones de posibilidad de aumentar la potencia del Ser en pos de una mayor perfección buscando con ello contraponer dicha concepción con otra heideggeriana que busca evitar el nihilismo por intermedio del ser autentico y la responsabilidad. Sobre esta relación con Heidegger volveremos más adelante. Nos interesa destacar aquí que para HyN el pensamiento cartesiano inauguró la modernidad y el heideggeriano le puso término sin hacer una propuesta que entrase en el plano de lo político.
Finalmente, HyN a través de la idea de los ‘trazos dinámicos’ se interesan en buscar la forma en que estos se verifican a finales del siglo XX por intermedio de la conexión de los conceptos de miedo y rechazo presente en el pensamiento de Spinoza como una manera de conectar la realidad del siglo XVII con la situación actual para justificar su intención política. La bisagra está dada en las coincidencias y las diferencias existentes en los trazos afectivos y relacionales.
Teniendo esto presente se observan dos situaciones que también marcan, de forma más notoria, el papel de Spinoza como “personaje conceptual” en las obras de HyN y explican el esfuerzo por reinterpretar su pensamiento. En primer lugar, se destaca que Deleuze afirmó que en Spinoza, “la vía de la salvación es la misma vía de la expresión…” (1976:315), pero siguiendo esta vía él mismo se pregunta, “¿de qué sirve nuestro esfuerzo durante la existencia si nuestra esencia es de todas maneras lo que es, grado de potencia indiferente a las partes extensivas que no le fueron relacionadas sino desde el exterior y temporalmente?” (Ibíd.:313). Esta vía en cierta forma indica el sentido de Ser de la cura desde una perspectiva heideggeriana (1927/1998:469), es decir, un camino determinado por una serie sucesiva de decisiones producidas en función de las circunstancias que no ameritarían actuar con una finalidad política determinada. En segundo lugar, la crítica realizada por Torres (2007) que indica la reproducción en Negri de las mismas dudas que marcaron el pensamiento de Spinoza basadas en el hecho que la seguridad es un afecto que va a estar supeditado a un manejo constante de información y consecuentemente un constante cálculo de riesgo que en cierta forma va a expresar también ese existir forzado a interpretar las cosas. Este interpretar debe ser un adelantarse constantemente a si mismo con el fin de poder ser auténtico y actuar con responsabilidad.
Estos dos hechos, como veremos en los próximos parágrafos, muestran la tensión existente en el pensamiento hardtneriano desde la perspectiva spinoziana. Veamos ahora cómo construyeron su concepto de democracia a partir de esta situación problemática.
2.      La construcción del concepto de democracia absoluta de talante spinozista.
La construcción del concepto de democracia hardtnegriano a partir del pensamiento spinoziano puede ser observado por intermedio de los trazos diagramáticos e intensivos  producidos en la conexión de los conceptos de potencia, miedo y temor visto desde una perspectiva fenomenológica que indica el modo en que se está imponiendo el Imperio para estos autores. Esta fenomenología expresa la forma de hacer la guerra que ellos están proponiendo que en sí expresa cómo esta democracia de la Multitud puede ser construida (Blanco, 2016).
Como se sabe Spinoza (1677/2011) define la potencia como “Unaquaeque res, quantum in se est, in suo esse perseverare conatu”, el miedo como “contra inconstans Tristitia, ex rei dubiæ imagine etiam orta", y lo opone al temor que lo define como “cupiditas majus, quod metuimus, malum minore vitandi" y, por consiguiente, la ‘seguridad’ que define comoLætitia, orta ex idea rei futuræ, vel præteritæ, de qua dubitandi causa sublata est”. Como Negri señaló que el objeto de la filosofía spinoziana es liberar a cada uno del miedo que se origina de una tristeza frente a una tesis hobbesiana que usa esta afección para el mantenimiento de un orden político que se evidencia en el contexto actual en la guerra contra el terrorismo constituyendo ésta la situación política que determina nuestra cotidianidad desde el mismo momento que se sustenta en el miedo y/o la angustia, y HyN señalaron, siguiendo al filósofo neerlandés, que el miedo es producto de la superstición y esta conduce siempre a la guerra y la destrucción perpetuas (M, 58)[4], vamos examinar la guerra desde una perspectiva fenomenológica para comprender cómo HyN usan los conceptos spinozianos para producir una propuesta de un orden político democrático donde la libertad y la seguridad, según su criterio, se encuentren en equilibrio.
Desde el punto de vista fenomenológico HyN, además de los conceptos antes indicados, consideraron tres conceptos spinozianos para construir su propuesta política. El primero, como ya indicamos, es el de potencia, el segundo es el de duración y el tercero basado en el concepto de acontecimiento, indignación que orbitan en torno a los conceptos de miedo y temor que tienen a su vez su eje en la certeza y por consiguiente la seguridad. Estos tres conceptos están articulados por una trinidad que contiene tres formas de acción que operan de forma simultánea, es decir, el Éxodo, la resistencia y el vaciamiento de la estructura de poder del orden que se está constituyendo de forma agresiva. Veamos cómo operacionalizan estos conceptos para examinar posteriormente cómo se expresan en su propuesta de acción política para alcanzar la democracia.
Con respecto a la potencia, al ser la producción el eje central sobre el cual órbita la propuesta política hartdnegriana la producción en sí permite entender al sujeto como un ser que produce para asegurar su existencia, con lo cual el tema de la lucha por la interfaz entre satisfacción y necesidad, que define el poder, pasa a ser la lucha por evitar que la potencia del ser sea sometida a un poder constituido en fase de gestación que en nuestro caso es el Imperio[5]. Así pues, el Éxodo es la acción de salir de la estructura de producción que hoy en día lo consideran posible gracias al desarrollo de lo que denominan trabajo inmaterial, debido al advenimiento de la sociedad de la información, y el surgimiento de una nueva subjetividad que han entendido está fundamentada en una idea del cuidado de sí mismo que recuerda a la antigüedad greco-romana.
En este contexto, la relación miedo (angustia)-temor que los autores relacionan, opera bajo una idea diferente del tiempo basada, por una parte, en el tiempo adecuado de la conciencia que expresa la condición de posibilidad de apertura de la potencia de actuar tal como lo vio Spinoza y, por la otra, una durara infinita, que expresa, en sí, el esfuerzo en perseverar en la propia existencia. Esta durata infinita es indefinida en el sentido que el estado de ser libre no es cuantificable para ellos sino en el acto mismo de ser libre[6]. Este acto se expresa en la resistencia. Así pues, el enfoque huir (Éxodo)-resistir que expresa la estrategia hardtnegriana busca evitar que la violencia sea primeramente la respuesta del Estado. Esta es realizada mediante una acción indirecta que ocurre en una duración fijada por los conceptos de vida e imaginación basada en una producción no capturada por el Estado que expresa el Éxodo y la resistencia como un acto consciente (Blanco, 2016). Este modo de proceder que también es de naturaleza spinoziana se inspira en la expresión “Homini igitur libero æque magnæ Animositati fuga in tempore, ac pugna ducitur: sive homo liber eadem Animositate, seu animi præsentia, qua certamen, fugam eligit”. El vaciamiento de la estructura de poder es, consecuentemente, el acto deliberado de destrucción del Estado producido por un detonante, es decir, la indignación.
Con respecto a la ‘indignación’, ambos autores la entienden a partir del concepto de ‘acontecimiento’ que definen como un tránsito de lo ficticio determinado por una subjetividad basada en el poder a una realidad cargada de una nueva subjetividad donde el tiempo de la potencia indica un horizonte de afirmación para la acción (C, 61). Es decir, lo consideran como un conjunto de procesos subjetivos de masas que hace posible el desencadenamiento de una insurrección a partir de la correlación entre sensaciones y sentimientos (M, 47 y 158). El modo que ellos creen que es posible es mediante la indignación generada por un abuso desmedido y al efecto se apoyan en el concepto spinoziano que como se recordará, es “Odium erga aliquem, qui alteri malefecit”. Esto es debido a que lo consideran el medio que permite convertir el miedo en un estado de hostilidad con un contenido moral y racional dirigido a la producción de un cambio político a partir de un cálculo político que indica un pasaje del miedo a un temor que supone un razonable manejo de información. Si bien, ambos autores tuvieron como imagen el proceso que condujo al mayo francés, la primavera árabe en Túnez y Egipto muestra de manera gráfica cómo se podría producir este proceso a escala global. Sin embargo, es conveniente tener presente que la correlación antes señalada, tal como ha advertido Astorga (1994), no necesariamente puede generar un efecto que pueda ser considerado desde el punto de vista político a gran escala tal como se observó en Europa y EE.UU. a propósito de la crisis financiera global que se inició a partir del año 2008 ni producir el efecto deseado como ocurrió en Túnez y Egipto. En Túnez por las tensiones políticas que han surgido después del proceso constituyente por la emergencia de grupos islamistas y en Egipto por el fracaso que se produjo como consecuencia del mismo proceso constituyente que condujo de nuevo a la dictadura que se propusieron derribar.
Con un acontecimiento desencadenante y la trinidad antes indicada HyN han creído que se podría constituir una Multitud que operaría como un flujo de destrucción que debería crear las condiciones de posibilidad para la instauración de una democracia que denominan absoluta y de naturaleza constituyentista debido a que esta Multitud de monstruosa naturaleza concibe
“… la vida como una trama, donde las pasiones singulares tejen una capacidad común de transformación, sea del deseo al amor o de la carne al cuerpo divino... [donde] Spinoza nos enseña cómo hoy, en la postmodernidad, podemos hallar en esas metamorfosis monstruosas de la carne no sólo un peligro, sino también una posibilidad: la posibilidad de crear una sociedad alternativa” (M, 229-230).

Esta trama basada en la relación se sensaciones y sentimientos producidos por una Multitud en un espacio y tiempo dado que indican el acontecimiento tienen como foco el cuerpo entendido como un plano de inmanencia que les permite pensar la acción política desde una perspectiva materialista y operativamente de naturaleza constituyente.
Como se sabe, este acontecimiento esperado no ha acaecido como ellos han estimado a pesar de los hechos antes relatados. Aun así creen que este hecho va a suceder y en Declaration indicaron que, por lo pronto, la orientación de sus esfuerzos iba a estar dirigida a la preparación para la ocurrencia de dicho evento aunque su fecha de presentación permanezca desconocida. En esta preparación han insistido en la naturaleza del Ser-constituyente y para ello han apelado a Spinoza y su pensamiento a partir de la idea de la existencia de una nueva subjetividad que considera el cuidado de sí desde una perspectiva similar a la existente en la antigüedad greco-romana (Blanco, 2016). Es decir, el problema de nuestros autores es la operacionalización del concepto de democracia a partir del concepto de Multitud.
Aquí es conviene destacar dos aspectos que han marcado la interpretación del pensamiento de Spinoza gracias a los cuales es posible entender la idea de subjetividad presente en HyN. En primer lugar, lo que es oscuro para el filósofo holandés, según Deleuze, es el cuerpo. Por ello no sabemos lo que es actuar y por consiguiente, no sabemos, en principio, qué son ideas adecuadas (1975:206)[7]. Este argumento sobre el desconocimiento del cuerpo le permitió a HyN hacer una reinterpretación de Spinoza para fundamentar una propuesta política basada en la relación sensibilidad y sentimientos que expresa, según ambos autores, una nueva idea de lo que es el cuidado de sí que denominan nueva subjetividad por ser ésta expresión de una composición dada a partir del criterio de que la política, entendida a partir de la construcción de lo común, en el filósofo neerlandés es una teoría de la continuidad subjetiva del ser (C,192-194)[8]. En segundo lugar, al ser la subjetividad una composición que genera un sujeto individual y un sujeto colectivo, el fin de ambos autores ha sido analizar las condiciones de posibilidad para que el Ser se despliegue en ese perseverar en su propia existencia como un producto que, para su perfección, debe ser constitutivo políticamente. El problema que se les ha presentado a ambos autores ha sido la construcción de ese sujeto y por ello han apelado a la imagen neerlandesa del siglo XVII que les proporciona Johan Huizinga para justificar el uso del pensamiento de Spinoza como un instrumento teórico, filosófico e ideológico, con el fin de darle solidez a su propuesta política.
Negri parte, desde el punto de vista teórico, de la asunción de la idea de la existencia de dos Spinoza que participan de la cultura contemporánea. El primero, por haber obtenido la más alta conciencia de la revolución científica y del cambio social que el Renacimiento había producido. El segundo, por haber desarrollado una filosofía del porvenir a través del desplazamiento y proyección de las ideas de crisis y revolución (2006:32-35). Esta duplicidad expresa para Negri la anomalía histórica que se produjo en los Países Bajos. Esta anomalía holandesa consistió en la desproporción existente entre su capacidad de acumulación a escala mundial y su dimensión constructiva y apropiativa. Sobre esta desproporción, este autor destaca el concepto de Multitud, asociándolo a una particular interpretación del Renacimiento basada en el surgimiento de una nueva subjetividad que se conjugó a una multiplicidad entendida como totalidad (Ibíd.:35). Veamos cómo ha sido justificada esta afirmación desde el punto de vista ideológico y ontológico para entender ahora el fundamento de la propuesta hardtnegriana.
            Desde la perspectiva ideológica, Negri ha afirmado que el pensamiento de Spinoza se caracteriza por el hecho de que la realidad no es manipulable, no es objeto de dialéctica y no es susceptible de ninguna maniobra teorética porque su pensamiento del Ser está fijado como pensamiento ontológico a partir de un materialismo basado en una particular idea del cuerpo; en consecuencia, no conoce hipótesis de vacío, de posibilidades abstractas y de formalismos de ninguna naturaleza (Ibíd.:108-112). Por tal motivo, creemos que HyN utilizan el pensamiento de Spinoza para atacar ideológicamente la estructura de poder global actual porque el paso a una sociedad de control presupone la adopción de una serie de dispositivos que tienen como foco el cuerpo. Desde este enfoque, el pensamiento de Spinoza es un instrumento teórico-filosófico usado ideológicamente para justificar su propuesta de lucha contra una serie de hechos que, según ellos, deliberadamente o no afectan la potencia del hombre para perseverar en su existencia.
Como ya hemos indicado, desde el punto de vista ontológico, el foco de atención de Spinoza se centra en el cuerpo. El cuerpo es una parte extensiva que persevera en su ser. Este perseverar se expresa en duración. De acuerdo con la interpretación de Spinoza que hace Deleuze, “mientras más apto es un cuerpo, en relación a los demás, para actuar y padecer de más maneras a la vez, más su espíritu es apto para percibir más cosas a la vez” (1975:249). Con este criterio se sigue que “mientras el alma sea la idea del cuerpo existente, coexisten en ella partes extensivas que le pertenecen en la duración, y una parte intensiva que la constituye en eternidad” (Ibíd.:310). Esta duración y esta eternidad son las que no deberían estar sujetas al Imperio, por lo que éste concepto de duración e infinitud junto con el instante que crearía las condiciones de posibilidad para la liberación constituyen el tiempo adecuado de la conciencia porque el tiempo en sí es entendido como una forma de sujeción que afecta al cuerpo.
El problema que se presenta es que frente a esta nueva subjetividad existe una subjetividad y estas dos maneras de entender el cuidado de sí pueden estar en un mismo sujeto y la duda que se puede generar en un mismo ser es lo que podría impedir que se produzca un cambio que permita que se instaure un proceso constituyente por las fluctuaciones que produce. Habría que considerar además que esta duda puede estar presente en una Multitud determinada impidiendo la concreción de la acción política. Por ello Negri apela, por una parte, a una nueva concepción de la razonabilidad que puede ser entendida como la conciencia de un obrar basado en la existencia de una relación de fuerzas expresada en la certeza de un orden establecido y la fe en un orden emergente cuya naturaleza podrá ser conocida en la medida en que la constatación práctica de evidencias concretas permitan actuar políticamente y, por la otra en una prótesis ideológica que favorezca la acción política que, como vemos, tendencialmente puede asumir caracteres totalitarios al usar el cuerpo como instrumento desde la perspectiva espacial y temporal con una finalidad política (Blanco, 2016).
Esta deficiencia en la propuesta de HyN es lo que le resta consistencia a la posibilidad de producir un concepto de democracia constituyente que se haga a sí misma. Por ello vamos a examinar ahora el alcance del concepto de democracia absoluta hardtnegriano a partir del pensamiento de Spinoza.
3.      El alcance del concepto de democracia absoluta de talante spinozista.
Como hemos señalado ya, el concepto de democracia hardtnegriano se fundamenta en el concepto de Multitud de talante spinoziano. Pero este concepto spinoziano, que fue muy cuestionado en la Europa del siglo XVII, también sufrió un proceso de perfeccionamiento, digámoslo así, que quedó inconcluso. Este hecho ha planteado la necesidad a HyN de retomar el concepto de Multitud y adecuarlo a las circunstancias del siglo XXI.
 En este sentido, a Astorga le ha interesado destacar el intento de HyN de elaborar un proyecto filosófico político, de fundamento spinoziano, que apunte hacia la democracia y a la vez buscar mantener dicho proyecto más allá del orden constituido en vista de la crisis en que se encuentran inmersas las comunidades políticas en la actualidad y, podemos decir también de los conceptos que han sustentado la erección de dichas comunidades. Él ha creído que el esfuerzo de estos autores a pesar de haber reconocido las dificultades que encierra, “tiene el mérito de ser uno de los pocos aunque más densos intentos de pensar políticamente la postmodernidad y la globalización” (2015:137). Por ello, vamos a examinar los esfuerzos hardtnegrianos de rescatar el concepto de Multitud siguiendo al efecto la reflexión realizada por Astorga, seguidamente vamos a tratar de desocultar aquello que está más allá del horizonte establecido por esos límites y finalmente vamos a referirnos a la prudencia spinoziana a la luz de su experiencia reflexionada a propósito de la muerte de los hermanos De Witt y su marca en el en Tratado Político.
Si se examina el conjunto de la obras realizadas por HyN podemos observar los esfuerzos que han realizado los autores en darle consistencia al concepto de Multitud para hacer operacionalizable su concepto de democracia. Veamos cómo fue el proceso de evolución de este esfuerzo teniendo como punto de aplicación el pensamiento spinoziano.
En Imperio, como un modo de mostrar el desplazamiento político que se viene produciendo desde  el imperialismo, ejercido por el Estado-nación, hacia formas políticas en red conformada por los Estados y las corporaciones e instituciones transnacionales[9], inician introduciendo el pensamiento spinoziano, apoyándose en Althusser, al declarar que había necesidad de organizar a la Multitud a partir del concepto de inmanencia motivado a que su horizonte y “el horizonte del orden político democrático coinciden completamente” debido a que, en este horizonte, es la Multitud la que gobierna desde el mismo momento que, según ellos, Spinoza asignó a la naturaleza humana las mismas leyes de la naturaleza en su conjunto (I, 80-81, 95, 176). Sin embargo, reconocen los retos que esto significa y consideraron la necesidad de
"… reinventar la noción de teleología materialista proclamada por Spinoza..., cuando afirmaba que el profeta produce su propio pueblo. Quizás deberíamos reconocer, junto con Spinoza, el carácter irresistible del deseo profético, tanto más poderoso cuánto más se identifica con la Multitud. Tampoco está nada claro que esta función profética pueda hacerse cargo de nuestras necesidades políticas o pueda sustentar un manifiesto potencial de la revolución postmoderna contra el imperio... [pero, hay semejanzas que consideran aprovechables como la productividad de la Multitud]” (I, 73-74).

Teniendo esto presente HyN afirmaron que en la quinta parte de la ética de Spinoza, a pesar del misticismo, se desarrolla de forma "más elevada" la crítica a la modernidad agregando que el filósofo neerlandés estableció "el conocimiento pleno de la verdad [al] descubrir el camino de la liberación del cuerpo y del espíritu”. De ahí que consideraron pertinente la creación de un nuevo cuerpo social que debe ser constituyente (I, 177, 193).
Con esta idea del cuerpo social, desde su reinterpretación del pensamiento spinoziano, en Multitud, señalaron que Spinoza le había dado una idea de lo que podía “ser el cuerpo político global al definir el cuerpo humano como una Multitud conformada por un gran número de individuos de diferente naturaleza” capaces de actuar en común (M, 225). En esta capacidad de actuar en común, ambos autores le están atribuyendo a la Multitud un carácter emancipatorio tomando en consideración, como señala Astorga, “las condiciones materiales y subjetivas de la formación de las redes propias del Imperio” (2015:148). Esta idea de Multitud que en DyG se asocia con el concepto de Cuerpo sin Órganos plantea la idea de este concepto desde una perspectiva cooperativa explicando con ello lo que entienden por democracia desde el mismo momento que consideran que la Multitud no se reduce a la unidad, ni se somete al dominio de uno (M, 375). Por ello consideran que cuando Spinoza llama absoluta a la democracia da por sentado que esta es la base de toda sociedad (M, 357).
En Commonwealth indican que la política de la Multitud de Spinoza es producto de la composición y descomposición de cuerpos, focalizándose, en consecuencia, en el poder constituyente que a ella le atribuyen. Además agregan, desde una perspectiva social, que
"… Multitude is thus an inclusive body in the same that it is open to encounters with all other bodies, and its political life depends on the qualities of these encounters... The radical inclusiveness is one element that clearly marks Spinoza's Multitude as a Multitude of the poor..." (C, 43).

Con la profundización del proceso de reinterpretación del concepto de Multitud para reorientarla a una perspectiva social agregan que esta, en el contexto actual, ha aumentado de tal forma su autonomía, en sentido constituyentista, que ha excedido cualquier forma de medida y control que previamente los contenían (C, 279). Este exceso, que lo observan desde su capacidad de transformación, lo refieren desde el poder de la imaginación visto como una fuerza material real que constituye en sí misma un campo abierto de posibilidades desde la perspectiva política a partir de los conceptos spinozianos de conatus y cupiditas desde el mismo momento que el aumento de la potencia está relacionado con la alegría (gaudium) (C, 192) y el amor (cupiditas), contribuyendo, en consecuencia, a que lo común sea producido a partir de esta estructura creciente de relaciones (C, 379). De esta producción de lo común es que surge el concepto de nociones comunes vista como una fuerza primaria y abierta capaz de soportar las posibilidades de democracia entendida desde la construcción colectiva de la libertad.
Finalmente, en Declaration hicieron énfasis en esta construcción colectiva al señalar,
L’uomo libero, proclama Spinoza in modo apparentemente criptico, a nessuna cosa pensa meno che alla morte; e la sua saggezza è una meditazione della vita, non della morte. La vera sicurezza, dal punto di vista di Spinoza, non deriva dall’accumulare forza in quantità sufficiente a sopraffare qualunque nemico né dallo schivare la morte o dal tenere a bada il diavolo, come il katechon di san Paolo. Non abbiamo illusioni sull’immortalità ma siamo talmente concentrati sulle gioie della vita che la morte diventa un retropensiero. Sembra che i manifestanti accampati abbiano riscoperto nello stare insieme, nel discutere, dissentire e battersi una verità che Spinoza aveva preannunciato: la vera sicurezza e la distruzione della paura possono essere raggiunte solo attraverso la costruzione collettiva della libertà”.

Como se puede observar en esta cita, la tensión entre seguridad y libertad no desaparece y buscan a través del conocimiento apartar razonablemente el miedo y por consiguiente, la superstición, entendido como fuente de calamidades por intermedio de una idea del cuidado de sí basada en el aquí y ahora.
Teniendo presente el derrotero antes señalado podemos entender porque Astorga ha señalado que HyN, junto con otros autores, han tratado de darle un nuevo significado a la idea de Multitud teniendo presente que el concepto spinoziano “quedó… relegado, aislado y olvidado, pues se pensaba como una comunidad guiada por un pensamiento colectivo que debía hacer valer sus exigencias frente al Estado en nombre del derecho natural” (2015:140). Junto a la idea del pensamiento colectivo, Astorga introduce otra que está presente en el pensamiento hardtnegriano, es decir, las agrupaciones de afectos e inteligencia en forma de red. De manera más específica señaló, a propósito de nuestros autores reinterpretando el pensamiento spinoziano, que
“La Multitud teóricamente es un proyecto que Michael Hardt y Antonio Negri, convirtieron en el horizonte básico de sus exploraciones, vista como una agrupación de afectos y de inteligencia, no subordinada a la jerarquía del mundo moderno, modelado por las formas del Estado, sino organizado en forma de red, del mismo modo como tiende a organizarse políticamente el mundo globalizado” (Ibíd.:141).

Este pensamiento colectivo y la agrupación en forma de red son las ideas que más adelante retomaremos en el sentido que Paolo Virno ha señalado en su crítica al pensamiento de Hannah Arendt que los conceptos políticos que aún nos determinan se han quedado rezagados con respecto a la evolución que ha alcanzado la sociedad. Por ello es que Astorga señala que esta idea de Multitud, al no contar “con una tradición teórica e histórica reconocida” ha sido observada con extrañeza y con falta de sentido común por la dificultad de comprender las múltiples formas en que se están articulando las sociedades contemporáneas (Ibíd.:143). Esta dificultad que en si misma evidencia el límite del pensamiento hardtnegriano es la que nos permite examinar el pensamiento de Virno en relación a su interpretación del concepto de Multitud a partir de la crítica que hace al pensamiento arendtiano.
Virno otro seguidor del pensamiento spinoziano expresó en Virtuosismo e Revolução que la Multitud conformada por virtuosos modernos capaces de introducir a un producto sus conocimientos prácticos son una forma de existencia política que se podría afirmar a partir de un Uno heterogéneo que entiende como un conjunto de minorías agentes que no aspira a transformarse en mayoría (1994/2008:138). Si bien en concordancia con Arendt afirmó que las fronteras demarcadas entre intelecto, trabajo y acción (que refieren teoría, poiesis y praxis) se desmoronaron desde el mismo momento que el 'trabajo' absorbió los trazos distintivos de la acción política y que la anexión fue posible gracias a la conspiración existente entre la producción contemporánea y un 'intelecto' que se ha tornado público, consideró que la Multitud, como la estaba entendiendo, era la única capaz de recomponer dicho espacio.
HyN de igual forma criticaron el pensamiento arendtiano por considerar un error separar lo ‘social’ de lo ‘político’ (C, 174). Su afinidad con Virno se debe a su talante spinoziano y su crítica respetuosa del pensamiento arendtiano. Sin embargo, esta convergencia orbita en torno al pensamiento deleuzoguattariano desde el mismo momento que estos últimos buscaron establecer los fundamentos del pensar a partir de la idea de multiplicidad. Si se tiene presente que HyN se apoyan en el pensamiento deleuzoguattariano y DyG se apoyan en el pensamiento de Uexküll caracterizado por oponerse a las teorías darwinianas y que este autor, a su vez, se fundamenta en la Crítica de la Facultad de Juzgar Teleológica kantiana, podemos observar otro derrotero donde se ha producido esta convergencia si se considera que en esta obra Kant critica el pensamiento spinoziano.
Si bien los estudios de Uexküll han servido para sentar las bases del desarrollo de lo que hoy en día se conoce como inteligencia artificial e incluso han permitido explicar las formas de organización en red que ha destacado Astorga, hay un conjunto de riesgos que se deben tener en consideración en función de estas nuevas formas de pensar el pensamiento colectivo y la organización en red debido a que pueden conducir a desarrollar dispositivos que permitan llevar a una Multitud como un rebaño como aconteció con las protestas en Caracas a mediados del año 2017 o producir una forma de inteligencia artificial a partir del desarrollo de esos dispositivos que de suyo resultaría muy peligrosa en función de sus consecuencias de naturaleza totalitaria.
Como se sabe Kant criticó al pensamiento spinoziano por considerarlo fatalista dentro de un sistema idealista en relación con la técnica de la naturaleza por invocar la existencia de una entidad suprasensible donde no hay intencionalidad. Para nosotros la palabra que le resta consistencia a la crítica kantiana es ‘caute’ (cautela o prudencia). Por ello, pensamos que en el TP aunque no es evidente Spinoza apeló a la prudencia, o mejor dicho, la cautela en lo que concierne a los asuntos públicos a la luz de la crisis política neerlandesa que terminó con la muerte de los hermanos De Witt, y por ello creemos que el carácter inconcluso de esta obra se debió a la necesidad futura de mantener frenos que evitasen un desbordamiento innecesario en los asuntos públicos. Sin embargo, la confluencia antes señalada indica el retorno a un origen que indica de suyo la necesidad de estudiar esa reflexión kantiana como fundamento para la ‘acción política’ como ha intuido Arendt, HyN y los otros autores antes citados[10].
Desde esta perspectiva, el uso que hacen HyN de Spinoza y su pensamiento como personaje conceptual a partir de una intencional reinterpretación para un propósito específico, es decir, proponer la instauración de una democracia constituyentista de alcance global por intermedio de la reflexión de cómo pensar la filosofía política en la postmodernidad ha sido una osada acción que ha generado un importante debate a escala global, pero no han podido minimizar la tensión existente entre los conceptos de seguridad y libertad presentes en el autor neerlandés. A pesar de este esfuerzo reinterpretativo, esta tensión se mantiene en HyN desde el mismo momento que desde el “plano de inmanencia” concebido por estos autores nos permite dar cuenta de las limitaciones epistemológicas para implantar una nueva manera de hacer política y del Ser, en su singularidad, destinado a realizarla porque, como ya indicamos, corre el grave riesgo de ser totalitaria.
Más allá de este inconveniente, creo en lo personal que la pertinencia del Spinoza del Tratado Político más allá de la reinterpretación realizada por HyN ha sido la de proponer la estabilidad de los regímenes monárquicos y aristocráticos haciéndolos más democráticos de modo que sea más difícil que la guerra, en sentido amplio, sea usada con fines políticos. No sabemos cómo hubiese sido la democracia spinoziana de acuerdo a su propia línea discursiva. En todo caso, destruir un orden político para construir otro como proponen HyN a partir de la reinterpretación del pensamiento del filósofo neerlandés no resulta razonable si consideramos literalmente esa obra. No sabemos por qué quedó inconclusa. Se cree que la muerte lo sorprendió antes de acabarla, pero si él mismo nos indicó que al principio las comunidades políticas fueron democráticas ¿habría para él necesidad de retornar al principio para recomponer un orden político óptimo como para que sus exégetas pensaran que si es posible? De igual forma, si se tiene presente que la república era el mejor sistema de gobierno ¿por qué no es posible visualizar en el pensador neerlandés otra idea de un régimen mixto democrático que fuese capaz de ser puesto como modelo en dicho tratado?
Estos interrogantes son los que le dan vigencia al pensamiento spinoziano más allá de la carga intencional de algunos de sus intérpretes.
4.-     Corolario.
José Herrera (2011) nos ha indicado que la lectura del pensamiento spinoziano en Iberoamérica y el mundo de manera general tiene dos corrientes: una formalista y racionalista y otra la del hombre quieto. Una es la del “prototipo de pensador insurrecto… quien termina partiendo en dos mitades la historia de la filosofía moderna: la una, la de los idealistas y reaccionarios” que tiene en Negri uno de sus principales exponentes. La otra es la del “solitario místico imperturbable y heredero barroco de las tradiciones orientales, que apuesta por el retorno al abismo y exhorta a los iniciados en el sumo Bien a sumergirse en el mar uno de la eternidad” que tiene a un Jorge Luis Borges más cercano a Gebhardt y Wolfson “que sustenta su construcción filosófica sobre los ecos del pensamiento oriental, la tradición hebrea, el Humanismo, el Renacimiento y… la cultura holandesa de su tiempo”.
Para Herrera se hace necesario superar estas lecturas de Spinoza “y al mismo tiempo conservar, ambas posiciones, a fin de recomponer esta peculiar Gebrochene mitte, esta Trennung que nos invade” y, diríamos nosotros evitar que la apropiación de un modo de pensar impida ver las riquezas y falencias que encierra tanto desde la perspectiva de la acción en sí y como del objeto que va a ser alterado.
Bibliografía Consultada
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[1] Se van a usar las letras “I” para referirse a la obra Imperio, “M” para nombrar Multitud, “C”, Commonwealth y “D” Declaration.
[2] Para Spinoza la Multitud es una forma de existencia política y social de los muchos en cuanto muchos,  constituyendo el fundamento de las libertades cívicas. De igual forma, Astorga señaló que como en Imperio identifica la política con la guerra, la Multitud “emergería democráticamente como un movimiento que busca poner en crisis los poderes constituidos a través del autogobierno y de la expansión compartida de lo común” (2015:150).
[3] Ver al respecto: Ribot, (1991).
[4] Astorga, en este sentido, ha señalado que el filósofo neerlandés llegó a la conclusión de que la democracia era la forma más natural de gobierno siguiendo “un denso recorrido ontológico y antropológico [que lo llevó] a pensar la política desde la potencia del hombre en contra de aquellos, como Hobbes, que se mostraron atemorizados ante esa potencia” y prefirieron buscar las formas de domesticar esa potencia concibiendo la política como una especie de artificio (2015:135).
[5] Según Del Bufalo (2010), el “poder es el resto de la no adecuación de la potencia creadora [potentia] de los hombres consigo mismos”.
[6] Para Spinoza (1677/2011) duración es “vero est attributum, sub quo rerum creatarum existentiam, prout in sua actualitate perseverant, concipimus”.
[7] Spinoza (1677/2011) expresó que sólo “cur nostri Corporis non, nisi admodum confusam, habeamus cognitionem” .
[8] La fórmula original de esta afirmación la encontramos en la Anomalía Selvaggia, donde Negri conecta la teoría de las afecciones con la política. Ver: Negri (2006:279).
[9] Ver también: Astorga (2015:148).
[10] Este foco en la tercera crítica kantiana es a donde ha orientado sus esfuerzos Argenis Pareles y otros pensadores venezolanos en Caracas.